Disclaimer: Ninguno de los personajes de Naruto no son de mi propiedad, sino que son del gran mangaka Masashi Kishimoto. Esta historia tampoco es mía del todo, ya que está inspirada en el capítulo 16 de la 8 temporada de Big Bang Theory. También he de advertir que las personalidades que se utilizarán serán las de las película de Naruto: Road to Ninja. La preguntas del test tampoco me pertenece, son propiedad de Artur Aron, pero lo demás, que no es mucho si que es mio, así que espero que les guste y al menos les sirva para divertirse un rato.
CAPÍTULO 28:
UN BAILE Y UNA CANCIÓN
Menma miraba fijamente el cielo, casi parecía perdido en sus pensamientos, así que con cautela la ojijade se sentó a su lado en completo silencio. Tenía muchas ganas de preguntarle cómo se sentía, que le confiara sus sentimientos, que incluso si se hería lo quería ayudar, pero no tenía el valor.
—¿Cómo se te ocurrió esa idea? —preguntó de repente Menma haciendo que Sakura lo mirara interrogativa.
—¿A qué te refieres? —preguntó dudosa ante la repentina pregunta.
—El test…—dijo poniéndola en alerta. —¿Por qué el baka de Sasuke, por qué él? —preguntó serio haciendo que ella esquivara su mirada. Posiblemente si le decía que era por los sentimientos que el azabache tenía por Hinata solo empeoraría las cosas.
—No fue nada especial, solo porque estaba allí, podría haber sido cualquiera, solo que para molestarla lo escogía a él. Además, creí que a ti te molestaría si te lo pedía, siempre dices que ella es molesta—dijo la chica echando más sal en la herida, aunque no se había dado cuenta.
En su mente se repitió esa palabra, molestia. Él no había querido decir eso, pero no le había gustado escuchar como el Sabaku no alegaba tanto a la peliazul, y en un maldito ataque de celos que no supo entrever soltó todo aquello. Cosas que en verdad no pensaba ni sentía y que ahora se arrepentía.
—Si fueras a ser un amigo íntimo de tu interlocutor, comparte con él algo que crees que es importante que sepa sobre ti—leyó el azabache para luego fruncir el ceño, totalmente molesto. —Hime y yo ya somo íntimos—le gritó al test, haciendo reír a la chica.
—Entonces dime Uchiha, ¿Qué crees que es importante que sepa sobre ti? —dijo risueña no solo sonrojando al ojinegro, sino a todos los chicos que veían por la pantalla. ¿De verdad era la misma Hinata Hyuga? Aquella sonrisa parecía la de un ángel.
Sasuke carraspeó un poco para volver en sí, casi se había quedado hipnotizado. Meditó un poco que podía decir a la ojiperla.
—No es como si fuera la gran cosa—dice quitándose un poco de mérito. —Pero mi madre siempre quiso que al menos uno de sus hijos supiera tocar un instrumento… Por lo que me tocó a mi aprender a tocar el violín—confesó un poco avergonzado sorprendiendo a la chica.
—¿Sabes tocar? —preguntó incrédula, haciendo que él la mirara con ternura, adoraba ver como sus ojos se iluminaban.
—Es lo que he dicho—respondió un poco altivo. —No es por tirarme flores, pero soy muy bueno—decía subiendo el pecho haciendo que ella girara los ojos, cuando se le comenzaba a inflar el ego al Uchiha no había persona en el mundo que lo parara.
—Bueno, entonces un día me tendrás que dejar escucharte—dijo ella.
—Claro, si tu me acompañas cantando—dijo él haciendo que ella riera, era un manipulador, pero le divertía.
—Trato—dijo ella para luego entrelazar sus manos, sintiendo por un momento una extraña corriente, para que luego rápidamente ambos apartasen sus manos avergonzados, haciendo que los espectadores de afuera se extrañaran de su comportamiento, por un momento parecían los protagonistas de algún drama. ¿Ino podría tener razón y el Uchiha sí que estaba interesado en la peliazul? Pero, ¿y ella? Todos sabían que solo tenía ojos para el Namikaze, por lo que seguro que se lo estaban imaginando.
Se formó un incómodo silencio que solo hacía que cada vez se sintiera más inquietos, por lo que el ojiónix decidido a acabar con eso, habló.
—¿Y tú, que debería saber sobre ti? —preguntó curioso intentando sonar graciosa, haciendo que ella también se tranquilizara.
No era como si no hubiera tocado a chicos otras veces, lo hacía en infinidad de ocasiones con Shino o Kiba, incluso había tocado a Menma, por lo que no entendía porque su piel se había sentido de aquella manera cuando el morocho la había tocado.
—La verdad es que al igual que tú mi papa nos hizo hacer una cosa parecida a mi hermana y a mí, pero con los bailes ceremoniales—dijo cansada. —Cada vez que viene una visita importante tenemos que ponernos un largo quimono y hacer una danza tradicional—explicó con un suspiro.
—Yo quiero verlo—dijo él.
—Escoge, no puedes tenerlo todo, o canto o bailo—dijo ella haciendo que él hiciera un puchero, quería verlo. —Aunque talvez… si me dejas escucharte seguido te permita ver mi baile alguna vez—dijo haciendo sonreír al azache, que se abalanzó a abrazar a la chica, que, aunque esta vez no lo frenó con una patata comenzó a irradiar un aura de peligro que le avisaba al Uchiha que la soltara.
—Lo volverá a golpear—aseguró Lee, mientras los demás también veían cual era el siguiente movimiento de la peliazul, de verdad que el azabache no aprendía, tal vez era un masoquista camuflado, y la verdad es que del morocho se lo podían esperar.
Notas de la autora: Sé que dije que estos serían capítulos más cortos, pero ha salido como le ha dado la gana. Por lo que no publicaré el siguiente ahora y el siguiente puede tardar un poco, ya que estoy en exámenes. Igual espero que les guste.
No sé en que momento o lugar estés leyendo esto, pero muchas gracias por pasarte y leer mi historia, dejen unos reviews que siempre me inspiran y motivan a seguir escribiendo.
Gracias, ya nos leemos :D
