Disclaimer: Ninguno de los personajes del anime de Naruto son de mi propiedad, sino que pertenecen al gran mangaka Masashi Kishimoto, todo fue obra suya. Esta historia tampoco es mía del todo, ya que está inspirada en el capítulo 16 de la 8 temporada de Big Bang Theory. También he de advertir que las personalidades que se utilizarán serán las de las película de Naruto: Road to Ninja. Y las preguntas que se realizan en el test tampoco me pertenece, todas son propiedad de Artur Aron, pero lo demás, que no es mucho, si que es mio. Así que espero que les guste y al menos les sirva para divertirse un rato.


CAPÍTULO 31

LÁGRIMAS

El morocho poco a poco comenzó a abrir los ojos, una delicada brisa le acariciaba el rostro, mientras que su cabeza parecía estar en una cómoda almohada. Pero, al abrir por completo los ojos, y tener una primera vista de los pechos de la ojiluna se dio cuenta que se encontraba en el regazo de la chica. Así que con toda la velocidad que poseía se levantó de allí como si aquel contacto le ardiera.

—¿Ya te encuentras bien? —le preguntó ella bajando el abanico de papel, haciendo que él solo pudiera sentir, se encontraba terriblemente avergonzado.

—Sí, estoy bien—dijo apresuradamente. —Solo me mareé, ya estoy bien—dijo haciendo que ella se preocupara un poco. —Mejor sigamos con test—dijo intentando sonar gracioso, y aunque no estaba del todo convencida, decidió hacerle caso.

—¿Cuál fue la última vez que lloraste delante de alguien? ¿Y solo? —leyó la peliazul haciendo que la sala quedara en silencio. —¿Tengo que responder esto? —preguntó con un tono herido que le partió el alma a la chica.

—Tranquila, estaba bien si no me lo dices, será nuestro secreto—le dijo, haciendo que ella sonriera, pero luego negó.

—Le dije a Sakura que respondería todas las preguntas con sinceridad. Además—lo miró y sonrió. —Confío en ti, se que no se lo dirás a nadie—dijo haciendo que una punzada de culpa atravesara a todos sus compañeros que estaban espiando aquel momento.

—Creo que deberíamos apagarlo—dijo Ino, y todos suspiraron resignados, para que luego Neji se para a apagar la pantalla.

De mientras, en la otra habitación Sasuke le sonrió, y extendió su mano dispuesto a acariciarle la cabeza, pero se paró a medio camino, no deseaba molestarla, ya antes le había quedado claro que a ella le incomodaba sus muestras de cariño.

—Esta bien, hazlo, no me importa—dijo acercando su cabeza a la palma del pelinegro que sonrió, para luego acariciar el sedoso cabello de ella, mientras ella también esbozaba una sonrisa, por alguna extraña razón su contacto se le hacía realmente confortable.

En verdad no podía creer que la esquiva y rebelde princesa Hyuga le estuviera dejando acariciarle, pero estaba totalmente feliz.

—Creo que la última vez que lloré frente a alguien fue en el funeral de mi madre—contestó alejándose de él. —Y sola…—lazó un largo suspiro y miró la pared que daba a la habitación continua, donde creía que se encontraba Menma. —Hace unos días, cuando super que Menma jamás me miraría de la manera en la que yo lo hago—confesó, tratando de sonreír.

Él la miró en silencio y no dijo nada, mientras se reía internamente de si mismo. Hinata estaba enamorada de Menma, no de él, ella solo tenía ojos para su amigo, y debía aceptarlo. Bien, podía ser cierto que se habían llegado a acercar gracias al test, pero aquello no significaba que ella, así como así. Ella había tenido aquellos sentimientos por el rubio desde siempre, así que por solo unas preguntas sabía que eso no iba a cambiar.

Él mismo había sido testigo de todas las cosas por las que la chica había tenido que pasar, con tal de que el Namikaze la mirara solo por un rato.

De verdad que no entendía a su compañero de grupo, según todos él era un ninja listo y de grandes habilidades, catalogándolo como genio, por lo que no comprendía como no veía lo maravillosa que era la peliazul. No sabía como podía ignorar aquel maravilloso y bondadoso ángel, no lo entendía.

—¿Qué es lo que te gusta de él? —preguntó el morocho serio, poniéndola nerviosa.

—¿Recuerdas que te dije que hubo un tiempo en el que era realmente tímida y miedosa? Bien, pues unos niños me comenzaron a insultar por mis ojos, porque parecían que estaba ciega y que aquello era tenebroso—dijo suspirando. —En ese momento estaba muy asustada, solo quería que la tierra me tragara. Entonces, de repente apareció un chico de rubios cabellos, igual que un príncipe—explicó con una sonrisa. —Y con rápidos movimientos ahuyentó a aquellos chicos. Se acercó a mi y me dijo que lo que decían no era cierto, que mis ojos eran bonitos—dijo con otra sonrisa y las mejillas ligeramente sonrojadas. —Desde ese momento mi corazón solo le ha pertenecido—dijo haciendo que una presión se instalara en el pecho de Sasuke.

—No lo sabía—dijo haciendo que ella riera risueña.

—La verdad es que nadie lo sabe, ni siquiera sé si Menma lo recuerda—dijo para luego lanzar otro suspiro. —¿Y tú qué? ¿Cuándo fue la última vez que lloraste? No te olvides que tienes que decir tanto cuando lo hiciste delante de otros y solo—le recalcó ella, haciendo que él asintiera.

—Te lo diré, pero no te rías—pidió intentando sonar animado, no le servía de nada deprimirse por los sentimientos de su princesa, lo único que le quedaba por hacer era apoyarla como hasta ahora lo había estado haciendo. —¿Sabes la película que se ha estrenado en los cines de Konoha? —dijo y luego la chica asintió. —Pues fui con mi madre y mi hermano, pero no pude evitar llorar en una escena—dijo sacando un pañuelo de la nada haciendo que ella lo mirara interrogativa. De verdad que el chico podía llegar a ser bastante dramático.

—Bueno me lo esperaba de ti—dijo ella riendo. —¿Y solo? —preguntó curiosa.

Él solo se rio, aquello más que triste era demasiado patético.

—Bien, la última vez que lloré solo…—se rascó la nuca y rio nerviosamente. —Mi mamá—empezó, pero Hinata lo interrumpió.

—¿Es que en todas tus historias está involucrada Mikoto-san? ¿De verdad no tienes complejo de madre? —le preguntó burlona sonrojándolo.

—Solo escucha—dijo un poco malhumorado. —Ella me pidió que le ayudara a mover unos muebles de la despensa, y yo estaba un poco adormilado porque me había quedado hasta tarde haciendo el informe de nuestra misión, porque Menma se quejó de que yo nunca los hago—dijo con cansancio. —En fin, que bajé y me fui a la despensa a mover esos muebles, pero entonces me tropecé y mi pobre dedito pequeño se golpeó contra la esquina de uno de los muebles haciendo que se me escaparan unas lagrimitas—dijo mientras recordaba el tremendo dolor que sintió.

Hinata se quedó con cara de póker, de verdad que la historias del Uchiha sencillamente era hilarantes.

—No sé porque no me sorprende de ti—dijo con una sonrisa, el chico de verdad que era muy gracioso.

—¡Pero es cierto! El dolor me hizo llorar—se justificó, haciendo reír aún más a la peliazul.


Notas de la autora: Bien, un capítulo más, ya nos estamos acercando a la recta final, claro que aun quedan unas cuantas preguntas más, pero bueno, veamos que pasará, ¿se enamorarán? Muchas gracias a las personas que me dejan un review, de verdad que me hacen muy feliz.

Hola, no sé en que momento o lugar estés leyendo esto, pero muchas gracias por pasarte y leer mi historia, dejen unos reviews que siempre son bien recibidos, ya que ellos me inspiran y motivan a seguir escribiendo.

Gracias por todo, ya nos leemos. Pronto, espero :D