Disclaimer: Ninguno de los personajes del anime de Naruto son de mi propiedad, sino que pertenecen al gran mangaka Masashi Kishimoto, todo fue obra suya. Esta historia tampoco es mía del todo, ya que está inspirada en el capítulo 16 de la 8 temporada de Big Bang Theory. También he de advertir que las personalidades que se utilizarán serán las de las película de Naruto: Road to Ninja. Y las preguntas que se realizan en el test tampoco me pertenece, todas son propiedad de Artur Aron, pero lo demás, que no es mucho, si que es mio. Así que espero que les guste y al menos les sirva para divertirse un rato.


CAPÍTULO 32

NO OTRA VEZ, POR FAVOR

Todos se miraban aburridos, ahora que ya no podían ver al Uchiha con la peliazul el ambiente se había vuelto totalmente soso, y lo peor de todo es que dentro de la cabeza de cada uno de ellos, al escuchar esas risas desean saber que estaban hablando. Pero temían ser el primero en decir algo y que los demás los mirasen mal. Aún así uno de ellos ya no pudiendo más su curiosidad exteriorizó sus pensamientos.

—¿Y si los volvemos a ver? —dijo Lee en un ligero susurró pero que todos lo escucharon, volviendo a mirarse entre ellos, también querían saber.

—Creo que si no dicen nada vergonzoso podríamos verlos—puntualizó Tenten haciendo que los demás asintieran y rápidamente encendieran la televisión ansiosos por poder mirar un poco del acercamiento entre ellos dos. Definitivamente aquello era más divertido que algunas series en la tele.

—Di a tu interlocutor algo que te guste de él—leyó el chico mientras otra sonrisa se le formaba en el rostro y ella se limitaba a poner los ojos en blanco.

—Eso ya lo hemos respondido—dijo ella con cansancio, un poco aburrida por que la pregunta se repitiera.

—Bueno, técnicamente no lo hemos respondido, se parecía, pero no—intentó disuadirla él, ya que quería escuchar más halagos por parte de la peliazul.

—Solo quieres que te infle el ego, emo narcisista—dijo ella en tono de broma haciendo que él sonriera, pero no lo podía negar, se moría de ganas por volver a escuchar algún que otro cumplido de parte de su peliazul, se sentía tan feliz cuando ella le decía lo genial que era.

—Está bien, como no quieres comenzar tú lo haré yo—puntualizó serio haciendo que ella levantara una ceja. —Eres muy linda, Hime, muy linda—dijo haciendo que ella riera, ya se estaba comenzando a acostumbrar a los piropos inesperados del chico. Además, conociendo el zalamero carácter del Uchiha sabía que no dejaría de decirle aquel tipo de cumplidos, por lo que no podía estar avergonzándose todo el rato.

—Tú también—le bromeó sorprendiéndolo, pero luego haciendo que ambos se rieran más fuerte. De verdad que se divertía mucho con el azabache, le hacía sentir tan cómoda, como si todo el tiempo no tuviera que probar que era la primogénita de Hiashi Hyuga.

—Sí, ambos somos lindos—dijo él entre carcajadas. —Igual que nuestros futuros hijos, ellos también serán totalmente hermosos—volvió a insistir el Uchiha una vez más con el tema de sus futuros "retoños", pero esta vez inesperadamente la ojiperla le sigue el royo.

—Lo serían, después de todo también serían míos, mis genes sí que ayudan—dijo con una pose de soberbia que sorprendió al pelinegro. —Además, ¿te imaginas lo fuertes que serían? Ya que tendrían tanto tu dojutsu como el mío—dijo emocionada. —Me pregunto, cómo serían una combinación de nuestros ojos. Los Hyuga y los Uchiha nunca se han juntado—dijo ella mientras meditaba seriamente sobre aquello, haciendo que él riera.

Con aquello no solo el morocho se había imaginado a varios pequeños azabaches correr por doquier, sino también Neji a sus futuros sobrinos.

—O podrían heredar solo un dojutsu, el tuyo o el mío. Uno nunca sabe—puntualizó él, haciendo que ella asintiera.

—Supongo que para eso tendríamos que probar muchas veces—dijo sugestivamente mientras el chico se sonrojaba y ella reía con ganas, de verdad que le era muy divertido avergonzar al morocho.

—¿Es que me estás haciendo una propuesta indecente Hime? —dijo el también juguetón intentado devolvérsela, pero ella lo tomó del mentón y lo miró directamente a los ojos.

—Podría ser, mi querido Koneko-chan—dijo ella imitándolo haciendo que él riera, no lo hacía nada mal.

—Creí que aquí yo era el casanova—dijo fingiendo estar ofendido, consiguiendo que ella riera más.

—Y lo eres chico emo, pero si quiero yo también puedo, koneko-chan—dijo risueña haciendo que él suspirara, de verdad que no le podía ganar cuando se proponía algo, pero al menos se alegraba de verla tan contenta. Le fascinaba aquella brillante sonrisa en su rostro.

—Bueno, no se te olvide que soy un chico muy tradicional, así que tendrás que pedir mi mano—dijo extendiéndola, haciendo que ella riera más.

—Como quiera, Ouji—respondió ella también riendo.

—¿Ouji? ¿Ya no soy chico emo? —preguntó, pero ella asintió.

—Como yo soy hime, a ti te va bien eso, así nuestros hijos serían de la realeza—dijo riéndose haciendo que él sonriera, imaginándose de verdad un futuro junto a la peliazul de sus sueños.

En la otra habitación todos se miraban sorprendidos, parecía que de verdad tanto el Uchiha como la ojiblanca se estaban llevando de maravilla. Y aunque ninguno de ellos lo exteriorizaba se preguntaba si al final esos dos se acabarían enamorando el uno del otro.


Notas de la autora: Sí, sé que esta cap vuelve a ser un poco mas corto, perdón. Pero igual espero que les haya parecido gracioso. Muchas gracias a todos lo que dedican un tiempo un lo leen y más para quienes me dejan un review. Pronto viene el próximo cap.

PD: por si alguien no sabe Ouji significa príncipe y como Hinata tiene el apodo de Hime, que es princesa, ambos se vuelven de la realeza.

Hola, no sé en que momento o lugar estés leyendo esto, pero muchas gracias por pasarte y leer mi historia, dejen unos reviews que siempre son bien recibidos, ya que ellos me inspiran y motivan a seguir escribiendo.

Gracias por todo, ya nos leemos. Pronto, espero :D