Cap 14!
Les tengo buenas noticias: la mayor parte de la historia está planeada y, debo decir, se pone muy interesante más adelante(? Así que, si todo sale bien, las actualizaciones serán cada dos semanas más o menos.
Ah, pero si todo sale mal... (?)
También empiezo la facultad dentro de dos semanas, así que... no confíen en mí lol
Disclaimer: Los personajes son de Pokémon. Si fueran míos, sería un todos con todos.
Alguna vez dije que era posible que haya OoC? Porque lo más seguro es que todos los personajes lo sean(?
Disfruten.
Mairin se acercó y dejó las tazas en la mesa.
―No sabía que volverías hoy.
La mujer suspiró varias veces y se pellizcó el tabique con los ojos cerrados ―. Mairin, ¿podrías vestirte, por favor? Te enfermarás.
No dijo nada y subió veloz los escalones a su habitación, sin siquiera mirar a Alain.
―Tú ―dijo ella ―, ven conmigo.
Alain vaciló, pero siguió a la mujer a la cocina. Ella tomó una taza de la alacena superior y procedió a prepararse un café.
―¿Qué haces aquí, Alain?
―Yo… ―por un segundo, pensó en repetir que "estaba por el vecindario", pero sabía que eso era una estupidez ―, habíamos quedado en vernos ayer, pero como lo suspendió, pensé en pasar hoy.
La mujer desvió apenas la mirada, terminó de preparar el café y salió de la cocina. Alain la siguió y se sentó en frente de ella, delante de su té. Un silencio incómodo se estableció. Alain recordaba la primera impresión que había tenido de la mujer, una madre trabajadora y cálida, que se preocupaba mucho por Mairin. Dos de esas cosas seguían presentes.
La señora estaba acostumbrada a tener que dar una buena primera impresión, su trabajo lo exigía. Pero en realidad era una persona distante la mayor parte del tiempo. Amaba a Mairin, sí, y se preocupaba por ella, pero le costaba ser siempre madre. Eso era algo que Mairin había comprendido mientras crecía, pero que no sería un pensamiento que fuera a atravesar la mente de Alain, porque, simplemente, nadie piensa en eso. Todos asumen que si eres madre, eres madre.
―No me agradas, Alain.
―¿D-Disculpe? ―Se ahogó apenas con su té ante la declaración. Se limpió la boca con el dorso de la mano y miró a la mujer, sin saber cómo responder.
―No me agradas, no me agrada que estés tanto tiempo con Mairin.
Frunció el ceño y estuvo a punto de refutar, mas la mujer lo interrumpió ―. Sé que eres buen chico ―el contacto visual que hacía era fuerte, y casi llegaba a intimidar al chico ―; en cuanto Mairin comenzó a hablar tanto de ti, tuve que investigar un poco cómo eras.
―¿… Qué? ―Atónito no era la palabra, más bien, estaba contrariado por la seriedad con la que ella hablaba.
―Hablé con tus profesores ―contestó dando un sorbo de su café ―. Tu tutor dice que debes estudiar más francés. A lo que iba es que no me agradas, pero… sé que eres bueno con Mairin y la cuidas, tal vez hasta más que yo ―rio amargamente ―. Creo que eso es lo que más me molesta de ti.
―Yo…
―No me interrumpas ―bajó su taza e hizo una pausa un poco larga.
Alain estaba en silencio, sorprendido por la sinceridad con la que hablaba la madre de Mairin, pero confundido por lo que trataba de decirle: ¿que se alejara de Mairin? ¿Que no se alejara? Quería preguntarlo, pero su instinto de supervivencia le decía que no se arriesgara; aunque ella lo disimulara, sus cambios de humor drásticos eran visibles, de seguro el resultado de mucho estrés acumulado.
―Lo que quiero decirte es que ―no lo miraba, de repente tenía los ojos cansados y fijos en su taza ―necesito que prometas que cuidarás a Mairin. Sin importar qué tipo de relación tengan, necesito que lo jures.
―Por supuesto ―no dudó ni un segundo en responder ―. Lo juro. No dejaré que nada le pase ―quiso decir que era innecesario que lo pidiera, que él ya tenía ese pensamiento desde hace un tiempo, mas se mantuvo en silencio, queriendo concluir ahí la conversación.
La mujer lo miraba a los ojos, buscando algún rastro de inseguridad, mentira, algo malo. Pero no había nada. Porque Alain era sincero con sus palabras.
Ella sonrió y se levantó, llevando consigo su taza ―, sigues sin agradarme ―sonaba como una broma, pero Alain sabía que no era así.
Vio cómo la mujer caminaba en dirección a las escaleras, seguro dirigiéndose a su habitación, y el chico se permitió relajarse un poco cuando vio a Mairin bajando al mismo tiempo.
¡Gracias por leer!
Si hay algún error grave en el cap, por favor, avísenme. No estoy en todas mis facultades ahora(?)
Saludos.
