Hola, Bulma-dijo Weiss y sonrió.
-Hola chicos-dijo Bulma y sonrió entre dientes. Por poco y no cumplía con su compromiso-. Ya tengo todo listo para ambos.
-Estoy ansioso-dijo Bell-sama.
-Yo también tengo hambre, Bulma-dijo Goku-¿No tienes nada ahí para mí?
-Espera un poco, Kakaroto. Yo estoy primero.
-Sí, sí-dijo Bulma y miró hacia atrás-¿¡Ya está todo listo, Milk!?
-¿Milk?-dijo Goku e hizo una mueca de miedo-¿Milk está aquí? Debe estar furiosa. Me fui a entrenar sin decirle.
-Ya, Bulma.-dijo Milk y se acercó.
Bulma sonrió hacia Goku y los demás. Estaba segura que no reconocerían a Milk. La mujer se había maquillado los ojos y había soltado su pelo, el cual estaba lleno de gracia y brillo. Sus ropas, nada extravagante. Un vestido negro, ajustado que resaltaba sus prominentes pechos y dejaba ver sus largas piernas. Unos zapatos rojos de tacón alto y por último, una bella sonrisa.
-Está usted muy bella señora Milk-dijo Weiss y dejó escapar su risa característica.
-Tienes mucha razón, Weiss-dijo el dios de destrucción.
Vegeta miró a Milk de pies a cabezas y cuando notó la mirada amenazante de Bulma, adoptó su postura habitual, apartó la mirada y endureció el rostro.
-¿Y qué dices tú, Goku?-dijo la científica. A Milk se le enrojeció el rostro y ocultó la mirada.
-Yo la veo igual que siempre-dijo Goku y sonrió-. Lo sabía. Es imposible que Milk cambie-Llevó sus manos detrás de la cabeza y comenzó a avanzar-tengo mucha hambre. Gracias, Bulma, Milk, por prepararnos la comida.
Weiss, Bell y Vegita siguieron a Son y desaparecieron de la presencia de las dos mujeres.
Milk bajó la cabeza y apretó los puños. Luchaba desesperadamente para no explotar en cólera.
-Calmate, Milk.
-¿Qué me calme? ¿Qué me calme?!-miró a Bulma con los ojos llorosos-Mi Goku ni siquiera me miró, Bulma.
-Esperemos un poco más. Sabes cómo es mejor que nadie. Es lento para entender las cosas. Si para mañana nada... tendremos que pasar al plan B. Recuerda parecer sensual, Milk.
-Lo... lo intentaré.
La tarde se la llevó el viento. El sol ya se teñía de rojo. Weiss y Bell se despidieron con la promesa de que podrían volver a entrenar en una semana. En cuanto a Goku y a Milk, regresaron a su hogar.
-¡Gotén! ¡Goten!
-Mamá, por fin volviste-se escuchó desde las afueras la voz del niño -. Trunks y yo tenemos hambre.
-Les dejé comida preparada.
-Esa ya nos las comi... ¡papá!-el chico se arrojó a los brazos de Goku-¿Cuándo volviste, papá?
-Hace poco. Estábamos en la casa de Bulma.
-¿Entonces, papá también?-Dijo Trunks con una enorme sonrisa.
Goku asintió.
-Aunque solo estaremos por una semana. Luego volveremos.
-¿Trunks, te quedarás está noche?-Dijo Milk.
-Si. Prometí a Goten que me quedaría, pero mañana regresaré temprano a entrenar con papá.
-¡Ay! Están contagiando a los niños también-dijo la mujer disgustada.
-Calma, Milk. Es bueno que se preparen, que se hagan más fuertes. Ellos serán quienes salven a la tierra en un futuro.
-Eso es en lo único que piensas ¡En lo único!-apretó los puños rabiosa y se dirigió hacia la cocina-será mejor que gaste estás energías en algo útil-tomó un trozo de carne y lo hizo trocitos en cuestiones de segundos. Goku y los chicos hicieron una mueca de miedo-No se preocupen-los miró de reojo-la comida estará en un dos por tres.
-Papá-murmuró Goten en el oído de Goku-¿No crees que mamá está muy bonita hoy?
-¿Tú crees?-Goku miró la espalda de Milk mientras trabajaba en la cocina, luego corrió la mirada por todo su cuerpo. El vestido era ciertamente revelador-Yo la veo como siempre.
-Creo que estás ciego, papá.
Trunks miró a Goku y asintió.
-No sabía que tu mamá se podía ver tan bonita, Goten.
-Ni yo, Trunks. ¿Seguimos jugando hasta que mamá termine la comida?
-Claro. Pero el que pierda está vez, debe darle la mitad de su comida al otro.
-Ok.
Goku miró ir a los chicos con una sonrisa. Estiró los brazos y bostezó.
-Iré a tomar un baño. Luego que coma dormiré.
-No demores mucho. Esto estará enseguida.
-Sí.
Era tarde en la noche. Todos dormían excepto Milk que aun fregaba los platos. Tomó un fuerte suspiro y se dirigió a la habitación. Escogió algunas cosas limpias y se metió en el baño.
Siempre lo mismo-pensó Milk dentro la bañera-Me gusta mi Goku tal y como es pero a veces...-bajó la mirada, triste-A veces necesito un poco más ¿¡Es tan malo pedir un poco más!?
Unos toques a la puerta emergieron a Milk de sus pensamientos.
-¿Goku?
-Milk...-abrió la puerta del baño y entró. Excepto por unos pantalones cortos, estaba prácticamente desnudo-se te cayó esto.
Milk se cubrió los senos, avergonzada y miró a Goku sorprendida.
-¿Por qué entras así...?-cerró la boca en cuanto vio su ropa interior colgar de los dedos de Goku-Digo... -bajó la mirada- ¿Qué haces despierto aun?
-Tenía un poco de sed. Te dejaré esto aquí. Me voy a dormir. Hasta mañana, Milk.
-¿Goku?
Él se volteó para verla. Milk lo miró con ojos tiernos y se mordió el labio inferior.
-¿Qué sucede Milk? No me digas que... ¿te sientes mal?
-No. No es eso.
-Ahora que te veo bien, tienes el rostro todo colorado-se acercó y se arrodilló frente a ella-¿No tendrás fiebre?-puso una mano en la frente de Milk y luego pegó la suya también.
Milk miró a Goku. Sus labios estaban tan cerca ¿Cómo se sentiría un beso de sus labios? ¿Será que podría averiguarlo algún día?
-No siento nada-dijo Goku, pero antes de levantarse, Milk lo abrazó pegando sus senos descubiertos al pecho de su marido-¿Milk, qué... qué pasa?
-¿No sientes nada, Goku?-dijo ella con la respiración agitada.
-¿De qué hablas, Milk?
-¿No sientes deseos? -dijo suavemente en el oído de su esposo.
Goku no movió ni un dedo.
-Milk, yo...
La mujer le cubrió la boca con una mano y se separó bruscamente de él.
-Entiendo. Déjame sola.
-Pero yo...
-Déjame sola, Goku.
Goku nunca había sentido tanta seriedad en la voz de Milk así que se puso en pie y salió del baño. En cuanto la puerta se cerró, Milk se hundió en el agua hasta el cuello y comenzó a llorar.
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