Estoy soñando pero no puedo despertar, estoy atrapada, esto es un sueño lo se pero porque no despierto ¿por qué?
De la nada empiezo a escuchar una voz, un susurro, no logro entender del todo bien. Quiero preguntarle que me dijo o que hable más alto, pero mis labios no se mueven. Sin embargo parece como si me hubiera leído la mente porque esta vez lo oigo con más claridad, una voz dulce casi infantil que me dice: "Para poder regresar debes aceptar quien eres en realidad, porque nuestra alma es un componente de un todo y jamás debe ser dividida, acepta quien eres solo así podrás regresar" la voz fue perdiendo su intensidad, para que luego un brillo cegador ilumine todo. Desde ese momento no puede recordar más nada, ni si quiera mi propio nombre.
Hacia frío, mucho frío, como era posible que haga tanto frío, trate de acurrucarme contra algo que sea caliente pero mi cuerpo no encontró nada que le fuera útil así que abrí mis ojos, pero no podía ver de todo bien así que restregué mis ojos, me di cuenta estaba en un bosque cubierto por una fina capa de nieve, no era mucha pero era nieve al fin y al cabo, con razón tenia tanto frío. Bueno por eso y por que la ropa que llevaba no era precisamente invernal, sino que tenia puesto un short corto y una musculosa también corta, creo que era mi pijama. Que hago en medio de un bosque nevado en pijama y sin zapatos, ¿cómo es que aparecí aquí? Trato de recordar pero es como si algo me lo impidiera, se que nunca había visto la nieve y se que no pertenezco a este lugar, la cuestión es porque estoy acá y quien me trajo.
No me cuestiono mucho más, parece que cada vez hace más frío, lo mejor seria encontrar a alguien y pedir ayuda, me levanto y empiezo a caminar de forma aleatoria hacia donde creo que podría haber civilización. Mis pies están algo entumecidos, sin embargo agradezco que el camino no este muy nevado. Al parecer soy tolerante al frío, pero sigo siendo humana y se que si no encuentro a nadie en lo que va del día voy a morir de hipotermia.
Camino y camino pero no logro dar con nadie, puede que haya elegido un camino equivocado y en vez de ir hacia donde haya gente me fui al contrario, pero ya recorrí demasiado terreno, retroceder no es opción, lo mejor es seguir y esperar poder encontrar a alguien.
Perdí la noción de cuanto tiempo caminé, pudieron haber sido horas o minutos pero cada vez es más difícil seguir, tiemblo a cada rato, mis pies ya no los siento camino por inercia. Ya ni siquiera se porque camino, el frió me impide pensar, ya no resisto más y caigo de rodillas al suelo, es irónico de pensar que algo que parece gustarme acabe con mi vida; sin embargo veo el vaso medio lleno y pienso que es casi poético morir de esta manera, porque a pesar del frío estoy viendo y sintiendo la nieve debajo de mis manos, no se porque pero me hace feliz es como si mi corazón hubiera anhelado este momento más que nada. Me levante con las últimas fuerzas que me quedan para admirar la belleza del paisaje. Levanto la mirada y veo a lo lejos un lago congelado o mejor dicho parcialmente congelado, tal era mi desesperación de encontrar a alguien que ni me fijé en lo que me rodeaba. Trato de llegar y estoy a tan solo unos metros cuando mis piernas vuelven a fallar y caigo otra vez.
No me queda mucho, cada vez tengo el cuerpo mas pesado, me resigno se que es inútil pelear. Con mucho esfuerzo intento mantener mis ojos abiertos quiero aún que sea irme viendo aquel lago ligeramente congelado. Mi respiración es cada vez mas lenta, se me cierran ligeramente los ojos y caigo, lo ultimo que veo antes de cerrar mis ojos completamente es un chico con un ¿bastón?
Siento como si me piel estuviera siendo quemada con agua hirviendo, esto no puede ser posible acaso la muerte duele tanto, no lo creo. Trato de abrir mis ojos, de mover mis labios para decir que me dejen en paz pero de mi boca solo salen quejidos.
Poco a poco todo cambia y ya no siento tanto calor es como si mi cuerpo se hubiese acostumbrado al calor extremo y se haya templado. Es extraño siento voces pero no logro deducir que dicen todo es muy confuso, quiero preguntarles que me pasa, sin embargo me siento débil, tal vez lo mejor sea dejar de pelear y dormir un poco.
Me rodea algo calido y caliente, es una sensación muy placentera, trato de mover mi cuerpo y siento algo tibio y suave entre mis manos, me acurruco hacia aquello que tiene calor, oigo voces también pero no les presto atención quiero seguir durmiendo.
De repente alguien me trata de despertar, me mueve un poco el hombro y me pregunta si estoy bien. Se que tengo que contestarle pero no tengo muchas ganas, mi esfuerza es poca pero quiero saber con quien me encuentro, ver quien me salvo de morir congelada.
Abro mis ojos y me encuentro en una casa desconocida, acostada en un sillón en frente de una chimenea, con un chico de 12 o 13 años de pelo marrón y ojos miel.
- ¿Donde estoy? - tengo la voz rasposa y baja, trato de aclararme la garganta con dificultad-
- Estas en mi casa, soy Jamie Bennett, un amigo te encontró casi congelada en la nieve y te trajo hasta acá- me dijo dándome un poco de agua con una calida sonrisa, aunque se notaba un brillo de preocupación sincera en sus ojos-
- Muchas gracias- le sonreí tomando el agua- por cuidarme y todo eso, pero ¿quien me trajo exactamente? - el puso una cara algo rara, pero antes de que pudiera replicar me apresure a decirle- no es que me moleste ni nada, solo quiero agradecerle también-
- Si claro fue mi amigo Jack Fro...ster que justo estaba pasando por el lago, te vio desmayarte y te trajo a mi casa- se interrumpió un momento e hizo una mueca-perdón que te lo pregunte pero ¿que hacías en el bosque tan desabrigada? - me pregunto con algo de pena-
- ¿Te digo la verdad? - el asintió rápido- no tengo ni la mas remota idea, no me mal interpretes si pudiera decírtelo te lo diría, pero literalmente no recuerdo nada de nada-
- ¿Nada de nada? - me dijo como si no me creyera-
- Si es la pura vedad, ni si quiera me acuerdo mi nombre y con eso te digo todo- le dije con una mueca de frustración en la cara- es algo horrible despertar en un lugar desconocido sin recordar como llegué, y como es que estaba tan desabrigada es un misterio más-
- Esta bien no te alteres, por ahí después lo puedas recordar no te esfuerces mucho- me dijo preocupado-
- Tenes razón, es lo mejor, creo que ya moleste demasiado, lo mejor es que me vaya- trato de levantarme, pero el me lo impide poniendo una mano sobre mi hombro-
- No todavía estás débil, además a mi no me molesta que estés acá- me dice con una sonrisa-
- ¿Y a tu mamá? - le digo con una sonrisa triunfante-
- A ella no creo que le moleste si le cuento como pasaron bien las cosas, viene dentro de un rato así después lo sabremos-
- ¿Y a donde fue? - me arrepiento de decirlo quede como una entrometida- perdón es que soy curiosa- me apresuro a decirle-
- No pasa nada, ella se fue a llevar a mi hermanita Sophie al dentista que le dolía la muela por comer tantos dulces- me dice tranquilo-
- Ah bueno, Jamie te molesta si duermo un poco, por ahí logro recordar algo si descanso- le dije con algo de pena, la verdad es que estaba muy cansada pero no quería ser descortés ni desagradecida-
- Por supuesto, cuando llegue mi mamá le explico todo, no te preocupes por nada y descansa- me sonrio y apenas cerré los ojos me quede dormida-
No se por cuanto tiempo dormí pero cuando desperté todo estaba completamente oscuro, me levante lentamente del sillón y me fije que me habían puesto unas ropas mas abrigadas, un buzo y un pantalón igual de grande. En una pared estaba un reloj que marcaba las tres de la mañana, tenía algo de hambre pero no podía ir y agarrar algo de la heladera así como si nada. Me levante y fui hasta la ventana para distraerme con el paisaje. Afuera se podía ver la nieve cayendo lentamente, con tranquilidad, los árboles se empezaban poner blancos, todo era iluminado por una hermosa luna llena. Era un paisaje digno de una postal, pero al mirar la luna sentí algo raro en mi pecho, ¿qué es esta sensación? Siento angustia pero a la vez tranquilidad, creo que un poco de paz también.
Sonrío pude no ser mucho pero recordé que me llamo Luna y acabo de cumplir 17 años pero no recuerdo nada más, espero pronto poder recordar, solo es cuestión de tiempo, o al menos eso espero.
Espero que les guste, puede que parezca algo confuso el comienzo pero todo tiene su respuesta.
Gracias por leer!
