Era de mañana cuando Goku se asomó a la cocina. Milk no estaba. Habían pasado tres días desde aquello y efectivamente, dormía en el cuarto de Goten.

Siempre se iba para la casa de Bulma y se la pasaba hasta la tarde. No es que le molestara del todo, pues siempre dejaba suficiente comida para él y Goten.

-¿Papá, mamá está enojada contigo?

-Y parece que bastante-dijo Goku y sonrió mientras se frotaba la mejilla con un dedo.

-¿Me dejarás entrenar contigo?

-Pues claro. Pero primero-se sentó en la mesa y dejó salir otra sonrisa-Ita-daki-masu!

En la casa de Bulma.

-No te entiendo Milk. Según lo que me dices, él cayó en tu trampa, entonces ¿por qué haces esto?

-Tú no entenderías Bulma-dijo con la mirada marchita.

-Créeme que sí.

Milk miró a Bulma y se le escapó una risita.

-Verdad. Vegita debió ser difícil.

-Lo es aun... pero cuando le hago mis caritas... -la mujer sonrió con un poco de maldad-es imposible que se me escape. Hablando de todo un poco. Carlos me acaba de llamar. Dice que tuvo una grabación en la mañana pero que no tarda.

-No es que me importe. Igual... mi Guku ni siquiera se ha aparecido.

-¿No te cae bien Carlos?

-El es simpático...

-... y guapo.

-Si, eso también.

-Sabes Milk...?

La peli negra miró a Bulma con poco ánimo.

-Creo que le gustas.

Milk se extrañó con el comentario.

-¿De qué hablas, Bulma?

-Que le gustas a Carlos.

Milk soltó una carcajada.

-No bromees, Bulma. Apenas nos conocimos. Además, es guapo, famoso, rico ¿Por qué se enamoraría de alguien como yo?

-Eres una mujer hermosa.

-Con esposo e hijos.

-De eso no es de lo que hablamos, Milk. Hablamos de que no es imposible que un hombre como Claros se enamore de una mujer como tú.

-¿Tú crees realmente?-dijo con una risita.

Bulma la acompañó con la sonrisa y le asintió.

-Bulma!-se escuchó una voz potente.

Bulma se volteó.

-¿Qué sucede, Vegita?

-Es ese idiota de tu amiguito actor. Está Esperando afuera

-Oh! Gracias Vegita. Iré a recibirlo.

-Espera-él la sujetó por una mano-No me gusta que ese debilucho ande frecuentando esta casa.

-Ay, Vegita! Estás celoso?

Vegita se enrojeció he hizo una mueca.

-Por qué estaría celoso de una lagartija?-dijo adoptando su posición habitual, y dejando ir a Bulma- Iré a entrenar con Trunks. No tengo ganas de ver la cara de ese idiota.

-Ok! Pero no olvides que la comida del medio día estará lista pronto.

Goku y Goten habían parado con su entrenamiento, y no por cansancio, sino por hambre.

-Papá. Tengo hambre aun-dijo Goten y Goku apoyó la cabeza sobre la mesa.

-Yo también, Goten- levantó la mirada hacia todos los platos vacíos que tenía en frente y suspiró- si tan solo Milk estuviese aquí. ¡Ya sé!-dijo y de un salto se puso en pie-Vallamos también hacia la casa de Bulma. Allá debe haber mucha más comida.

Goten asintió.

-Así puedo jugar con Trunks.

-Dame la mano, hijo-dijo Goku, y en cuanto Goten le dio la mano, desaparecieron.

Bulma miraba desde la distancia con una sonrisa. Carlos, no estaba nada mal-pensó la científica- Era alto, fuerte, no tanto como los monstruos que tenían de esposos, pero si lo suficiente para un humano común. Lo caracterizaba el pelo castaño y unos bellos ojos azules, además, era todo un caballero.

Ambos permanecían de pie bajo la sombra de un árbol. La mujer no paraba de reír tras cada comentario del hombre.

-Y dime Milk ¿Piensas separarte de tu esposo?-dijo Carlos mientras miraba hacia la distancia.

-No sé. Digo... tengo un hijo pequeño, debo pensar en él

-Pero no me dijiste que tu esposo nunca está en casa. No debe hacer mucha diferencia.

La mujer bajó la cabeza.

-Sí. Tienes razón.

-Verás... cuando Bulma me planteó la situación... pensé que era broma y luego de conocerte, lo creo aun más...

-¿Eso es una ofensa?-Dijo Milk y lo miró con el ceño fruncido.

-¿Puedo terminar de hablar?

Ella no dijo nada.

-Creo que es una broma, porque eres perfecta. Digo ¿Qué hombre no te querría como esposa? Eres hermosa, fuerte, divertida, tienes carácter, eres decidida, valiente... y sobre todo, haces todo o más allá de lo que está a tu alcance para recuperar lo que deseas.

-Gracias, Carlos. Todo lo que has dicho, me hace preguntarme ¿En qué momento sacaste tal concepto de mí? Digo... a penas y nos conocemos.

-El simple hecho de que estés haciendo esto, por él, dice mucho, Milk.

Milk bajo la mirada, ya no por tristeza, sino por vergüenza.

-No...-él se posicionó frente a ella y le alzó el rostro con una mano-no había visto esa expresión en tu rostro, Milk-se acercó a ella al punto de rozar sus labios. Milk estaba en show- es tierna, muy tierna...

-¡¡MALDITO!! ¡¡NO TOQUES A MILK!!

-Goku san?

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