Milk temió al ver la mirada en Goku.
Ardía en cólera.
- Goku, el no tiene la culpa de nada- dijo Milk.
El Sayayin no articuló palabra. Se acercó a Carlos. Estaba a punto de aplastarlo por las ráfagas de Ki, pero el hombre, no advirtió el nivel de hostilidad.
- Quien es este, Milk? - preguntó el actor. La presencia de Goku le provocaba escalofríos.
- Él es... Él es mi...
Goku giró los ojos hacia Milk. Su ira era tal que una simple mirada calló a la mujer.
- Soy su esposo- dijo Goku con el rostro contraído por la furia.
- Ah! Usted es ese hombre.
- Hay algún problema con eso? - apretó los puños y miró a Carlos justo a los ojos.
- Verá...
- Carlos! Carlos!- se escuchó la voz de Bulma a distancia. - Carlos, no digas ninguna estupidez...
Carlos hizo caso omiso a la científica y sonrió sarcástico.
- Verá, Go... Goku, no? Sé muy bien sombre su situación con su esposa. Y siendo sincero, no creo que la merezca...- llevó una mano a su cintura y adoptó una posición despreocupada- Además, tal parece que ella le teme. No quiero recurrir a la violencia así que si pudiese ser tan amable de liberar a Milk del matrimo...
Goku alzó un puño hasta la altura del hombre. Sus músculos estaban tensos, pues hacia hasta lo imposible por mantenerse a raya.
- Goku! Goku, no hagas una locura! - pidió Milk.
- Goku!! Goku, espera!!- Dijo Bulma apresurando aun más el paso.
- Que piensas hacer?- dijo el hombre.
- Milk... es mía.
Tras esas palabras le pegó a Carlos con un dedo en medio de la frente. El hombre prácticamente salió volando por los cielos.
Goku no cambió la mirada. Miró a Milk de reojo y apretó nuevamente los puños.
- Que hiciste? Eres un bruto! - dijo Bulma- pudiste haberlo matado- le pegó en un hombro al Sayayin pero al no ver ni la más mínima respuesta hizo una mueca y salió tras su amigo el actor.
Vegita, desde la distancia, miraba la escena con una sonrisa. Nunca había visto a Kakaroto reaccionar de aquel modo.
- Venías a verte con ese hombre, Milk?
- Si.- dijo ella sin el más mínimo titubear- Él hubiese sido el esposo perfecto.
- Cuántas veces dejaste que te tocará de ese modo?
Milk lo golpeó en la cara.
- Solo tú me has tocado más allá de los límites, y sabes perfectamente que no dejaría que otro hombre más lo hiciera.
Goku la agarró de una mano y miró a Goten que obserbaba el enfrentamiento de ambos un tanto sorprendido. Nunca había visto a sus padres tan serios.
- Hijo.
- Papá, por qué pelean tú y mamá ?
- No te preocupes. Ve a jugar con Trunks, hijo. Tu mamá y yo iremos a casa a resolver esto.
El niño asintió no muy convencido y tras darle un vistazo a al rostro bajo de la madre, voló hacia la casa de su amigo.
Goku llevó dos dedos a su frente y se transportó hasta el hogar.
Milk se soltó de su agarre y le dió la espalda.
Guku que aún conservaba aquella mirada sintió aún más rabia con aquel gesto.
- No entiendo tus deseos, Milk.
- Claro que no entiendes!! Eres tal y como dice Bulma, un bruto!! Un bruto sin remedio!! Solo sabes golpear!! Pobre de Carlos. Lo más probable es que le hayas deformado la cara.
- Por qué buscabas o otro hombre, Milk? Querías que el te diera lo que yo no?
Milk también estaba furiosa.
- Eres tan idiota que nunca entiendes nada!
- No me provoques, Milk!
- Provocarte?! Tú no sabes el significado de esa palabra, Goku. He echo hasta lo imposible por provocarte todo este tiempo, pero tú solo sabes luchar y comer.
- MILK!!!
- Y sabes algo más?! No te quiero ya!! NO TE QUIER...!
Goku pegó un grito de rabia y el Ki provocó ráfagas de viento. Milk no se dejó intimidar y él sabía que ella era más que capaz de soportarlo.
La agarró fuerte por ambos brazos y la besó.
No fue algo dulce o delicado.
Fue un acto conducido por la ira.
Ella cerró los ojos con fuerza y se sintió ahogada al instante.
Golpeó el pecho de su marido pero él la cargó y la tiró en la cama.
Se subió encima de ella y con sus fuertes piernas abrió las de la mujer.
Él la siguió besando aún carente de experiencia, arrastrado por puros deseos salvajes.
Ella lo sujeto fuerte por el pelo e intentó detenerlo pero él le atrapó las manos contra el colchón.
Goku no se detuvo ni un instante. Milk se resistía e intentó gritar pero él no se detenía.
Con una mano mantuvo presa las de su esposa y con la otra llegó a las bragas por debajo del vestido. Las desgarró, le descubrió el sexo y apretó su miembro erecto contra él.
Ella se arqueóen un gemido y comenzó a derramar lágrimas.
Él no lo advirtió, su rabia no le dejaba ver más allá.
Se separó de su boca para tomar aire y bajar sus pantalones. Estaba agitado por la situación y el cúmulo de emociones, pero al verla a los ojos, palideció.
- Milk... Por qué lloras? - dijo y al notar la fuerza que ejercía sobre sus manos, la liberó.
Milk no paraba de llorar. Lo miró con el ceño fruncido pero las lágrimas no se detenían.
- Milk, yo... - se separó de ella completamente y la miró trastornado. No podía creer aún lo que estaba al punto de hacer-. Yo no quería herirte.
- Pues ya lo has echo...
- Lo siento... Lo siento. No me odies... No lo hagas, por favor, Milk.
- Yo... Yo te amo, idiota, todo lo que hice es por qué te amo. No te odiaria. Aunque hubieses terminado lo que empezaste, no te odiaria... - lo miró por debajo del ceño- pero no quiero verte la cara ahora, Goku. Desaparece! Desaparece!! Eres un egoísta!! Solo un egoísta!! Amarte me duele!! Duele demaciado!! Y lo peor de todo... Es que no puedo dejar de acero... No puedo!!
Él no quería haberla herido.
Y no sé perdonaría nunca aquello.
Pero amarla de aquel modo también dolía y no quería perderla.
No podría soportarlo, así que desaparecería. Hasta que suavizará el dolor que le había causado...
Desaparecería.
