- Cuando te arreglarás con Milk?- preguntó la científica con algo de inquietud.

- Ya quieres que me valla, Bulma?

- Pronto volverán con Weiss y no podrás ver a Milk en algunos meses. Además...- se acercó hasta señalarlo con el índice en su pecho- no olvido lo que le hiciste a mi amigo. Él solo estaba conociendo a Milk y lo dejaste todo desfigurado.

- Milk es mía. Él no tiene que andar detrás de ella.

- Pues cuidala mejor, Baka. Qué crees?

Milk es una mujer joven y bonita. La admiro con todo mi ser por poder vivir con las migajas que le das.

- Pero que puedo hacer? No tengo dinero como tú.

Bulma respiró profundo para no darle un buen golpe.

- No hablo de eso, idiota!

- Eh? Entonces de qué?

- Hablo de amor. Vives entrenando y te olvidas de que tienes hijos y esposa.

- Pero Vegita no es igual?

En eso, el príncipe Sayayin entró a la habitación y miró a Goku con el ceño aún más arrugado.

- Kakaroto, no te confundas.

- Pero no es verdad que te pasas todo el tiempo entrenando como yo?

- Si!- dice Bulma al punto de colapso- pero me calienta la cama cada noche que está en esta casa!

- Bul... Bulma, que dices?- murmura Vegita con vergüenza.

- Eso...? Pero si yo también duermo en la misma cama de Milk.

- Ay!! Idiota!!! - Gritó la mujer - A ti hay que hablarte directo y ya! Hablo del sexo!!

- Sex... Sexo?- dice Trunks que entra de repente siguiendo a su padre.

- Jaja! Nada, no es nada, hijo- dijo Bulma avergonzada.

- Esas cosas no se gritan, Bulma- dice su esposo aún más enrrojecido por la reacción de Trunks.

- Ok, Ok. Igual, algún día debemos hablarle del tema.

- Qué?!- dice Vegita horrorizado. Mira la cara dudosa de Trunks, encuentra una solución aparente en su cabeza y luego adopta su postura habitual. Pega un fuerte respiro- Me iré a entrenar a la cápsula.

- De nuevo?! Estas huyendo, verdad??

Dijo la mujer al aire, pues ya su marido había desaparecido de allí.

- Mamá, que es eso de lo que hablab...

- Luego te cuento, ok?- sonrió y luego de que el niño los dejara a solas, prosiguió con Goku- Entonces... Que harás?

Goku bajó la mirada. Estaba ensombrecida.

- Yo solo la lastimare más, Bulma.

- No. Todo puede cambiar si hablas con ella.

- Pero yo... No sé qué hacer en esos momentos. Es vergonzoso mirarle a los ojos.

- La verdad, no me explico cómo fue que hiciste dos hijos.

- Jaja! Yo tampoco.

- No es gracia, Goku. Tu esposa te necesita. Necesita tus caricias, tu amor...

- Yo... Lo intentaré- dijo Goku y le dió la espalda.

- Cuándo?

- No se.

- Como que no sabes? Mañana se irán, no? Entonces, obvio, debe ser esta noche.

- Pero yo...

- Deja de dar excusas. Es por verguenza? Ok! Solo tienes que dejarte llevar y verás como todo estará bien.

- Supongo.

- Pero que esperas? Ve.

Goku miró a Bulma de reojo y llevó dos dedos a su frente.

- Goten se puede quedar a pasar la noche con Trunks?

- Pues claro- dijo Bulma con una sonrisa.

- Gracias, Bulma.