Milk estaba lavando los platos mientras tarareaba una canción. Aquella situación la tenía dolida, triste, pero no sé deprimiría.

Ya tenía bastante con soportar la angustia cada vez que se iba por meses.

Un escalofrío asaltó su espalda y enseguida giró el rostro.

Goku había aparecido de la nada y estaba allí, de pie, con una mirada de pesar.

- Has decidido volver... - dijo Milk y le dió la espalda para seguir en lo suyo - Deseas algo de comer?

- Te comiera a tí.

Ella se tensó con aquella palabras, al punto de perder la movilidad.

- Papá! - se escuchó la voz de Goten que había salido de su habitación.

- Hola Goten. Irás de nuevo hoy a entrenar con Trunks?

- Si, papá.

- Bulma me dijo que puedes quedarte esta noche.

- En serio? - dijo el.niño y miró a su madre.

- Goten... No sé sí...?

- Déjalo ir, por favor, Milk- dijo Goku sin apartar ni un segundo la mirada de ella.

La mujer respiró profundo. Se resignó.

- Ve, Goten.

Y Goten asintió.

- Gracias Mamá, papá. Hasta luego!

- Hasta luego, hijo- dijo Goku mientras lo despedía con el gesto de mano.

- Por qué haces esto?

- Quiero arreglar las cosas.

- Comiéndome?- dijo ella alzando una ceja.

- Jaja!- se rascó la cabeza - Eso era broma - adoptó una pose firme y la miró con seriedad- Aunque la verdad, no me importaría.

Milk inclinó la mirada avergonzada.

- Entonces si es hambre- dijo nerviosa y se dirigió hacia los recipientes de comida.

Goku se acercó y le sujetó las manos.

Ella palideció.

Él la ayudó a voltearse para mirarla a los ojos.

- Go... Goku... San

Él no dijo nada. La miraba como si realmente quiciera comerla. Llevó una mano hacia la pequeña cintura de Milk y sin ningún esfuerzo la apretó contra sí llevandola al alcance de sus labios.

Se detuvo allí. Mirándola aún, embobado. Era como si esperará un gesto o una palabra de la mujer que le permitieran seguir.

Ella cerró los ojos y él supo al instante que le había habierto las puertas.

Se acercó poco a poco hasta rozar sus labios. Fue Milk quién completó la acción al enrrollar los brazos en el cuello de Goku.

Ella enlazó las piernas a la cintura de su esposo y se separó para mirarlo. Él estaba tan avergonzado como ella pero no cedió.

La aseguró con ambos brazos y se dirigió a la habitación.

Jaja! Porfis, algún comentario.