Era de madrugada. Milk descansaba sobre la almohada. Usaba una largo vestido de dormir.

Goku la miró con ternura. En cuando el sol estuviera en lo alto partiría con Weiss a entrenar. Era la segunda vez que aún deseaba permanecer al lado de su esposa.

No Goku! Concéntrate! - pensó - Te haces fuerte por ella, por tus hijos por Pan chan. Para protegerlos.

Llevó una mano al rostro de Milk y la acarició.

Milk despertó lentamente y esbozó una sonrisa.

- Goku...

- Milk - dijo él con deseo. Ella lo advirtió y volvió a sonreír.

- Goku...

Él corrió el índice hasta los sujetadores del vestido y los deslizó sombre los hombros de la mujer.

- Goku, estoy adolorida de toda la noche - le sonrió con cariño - No soy un Sayayin con resistencia infinita...

Goku no dijo nada. Permaneció con la mirada fija en la de su esposa.

Milk se mordió el labio e inconscientemente apretó los muslos mientras los frotaba entre sí.

- Esa no es la reacción que deberías mostrarme, Milk. - dijo y en ágil movimiento se ubicó sobre ella.

Milk aún mantenía los muslos apretados y comenzó a respirar con irregularidad.

- Abre las piernas, Milk.

Ella estaba exitada, deseosa, pero a la vez asustada. Sí seguían así se convertirían en unos enfermos sexuales. Desde aquella noche Goku apenas la dejaba cocinar, limpiar o cuidar a Goten. Lo peor de todo es que en un mes tuvieron que mandar a hacer más de una docena de camas, hasta en la bañera. No, la bañera solo la rompió cinco veces, en la sexta ocación lo detuvo a duras penas y lo amenazó con someterlo a una huelga de sexo. En seguida Goku se separó de ella y la miró con el ceño fruncido.

- Un día haré que me ruegues, Milk. - dijo y se fue.

Habían pasado una semana pero, Milk no paraba de pensar en eso.

- Goku...

- Abre las piernas, Milk - dijo, esta vez una orden.

Milk lo miró muy seria. No hizo caso a su pedido.

Goku envolvió una mano en un seno y lo apretó de forma posesiva.

Milk gimió fuerte y automáticamente abrió las piernas.

Goku se ensambló en el cuerpo de Milk. Su erección palpitaba pero aguantó sus deseos explosivos. Estaba al punto de irse a entrenar y pasarían largo tiempo separados, debía cumplir con su palabra. Quizás Milk lo había olvidado, pero él no. La haría rogar.

El miembro de Goku se recistia contra el sexo de Milk y comenzó a frotarlo lentamente mientras aún masajeaba su seno.

Milk se arqueó en varias ocasiones y apretó las sábanas.

Ella sabía perfectamente lo que él quería y no, no iba a ceder.

Goku la veía sufrir y se le escapó una sonrisa. Para el tampoco era broma aquella situación. Estaba Loco por penetrarla. Llevó una mano a la intimidad de su esposa y rozó las bragas con dos dedos. Ella estaba empapada.

Comenzó a moverse en círculo y notó como ella buscaba la forma más cómoda para disfrutar de aquel placer que le estaba causando.

Goku se detuvo en seco. Estaba irritado, así que dejaría de ser tan suave.

Su miembro le gritaba por fuego. Y echar agua? eso no.

Presionó su erección con una fuerza poderosa. Parecía que atravesaría las bragas con aquella embestida.

- Goku! - Gritó ella en un gemido y ya que Goku permaneció inmóvil tras aquel movimiento ella comenzó a mover sus caderas. Necesitaba más, pero no lo diría.

- No, Milk - dijo Goku y le agarró fuerte ambas caderas para que no las moviera ni un milímetro. - No obtendrás lo que tú quieras, obtendrás lo que yo te dé.

Goku le siguió agarrando fuerte las caderas y se movió creando una ola con su cuerpo hasta quedar labio con labio. Milk abrió los ojos como platos. Aquel movimiento fue delicioso y la hizo mojarse aún más.

Él la besó, pero fue apenas un roce.

- Go... Go...

Él la embistió, fue un movimiento fuerte pero entrecortado. A Milk le faltó el aire hasta para pronunciar el nombre de su esposo.

Goku siguió con aquellos movimientos. Eran tortuosos, como probar manjares sin permitir que te hartes.

- Maldición, Milk!- dijo y siguió moviendose, esta vez más constante, más fuerte, más potente, más delicioso.

Milk se retorció bajo él y apretó los dientes para no hablar, pero en una de esas embestidas, un golpe de placer puro le arrebató el aire y tubo que abrir la boca para recuperarlo.

La mujer comenzó a llorar. Era demaciado tortuoso. Los escalofríos subían a montones por su espalda y le llenaban la cabeza, enloquecería si su esposo no entraba en ella en ese preciso instante.

- Goku... Please!

- No... Milk! Eso... puede significar... muchas cosas.

- Te quiero dentro... YA!! - dijo con un gesto de súplica tan erótica que Goku no pudo soportar más.

Destrozó la ropa interior de su esposa y alzó sus piernas hasta las caderas. Quería entrar en ella hasta lo más profundo.

Fue un solo movimiento. Con una sola embestida lleno a Milk completamente.

Milk reaccionó como si una fuerza superior la hubiese poseído y Goku, reaccionó como si le hubiese vuelto la vida al cuerpo.

Era tremendo correrse dentro de su esposa y sombre todo, nada era más sabroso que sentir como las paredes de su vagina se contraían alrededor del miembro.

Milk sintió como aquel líquido le acariciaba el interior y percibía a la perfección como la erección de su esposo le palpitaba. Oh! Eso era aún más sabroso.

- Maldición, Milk. No me puedo cansar de esto- dijo Goku -. Discúlpame...

- Goku... ?

- Ahora sé cuan egoísta fui, te estuve privando de estos placeres toda una vida.

- Y tú? No lo disfrutas?

Goku sonrió.

- Disfrutar? Es más que eso Milk. - Llevó ambas manos al cabecero y la miró justo a los ojos - Eres mi punto exacto de placer. Si alguna vez te perdiera... - rompió la madera del cabezal sin percatarse - yo... - Dijo con furia contenida.

- Ya, Ya, Goku. Nunca me perderás. Nunca.

- No puedes asegurar eso, Milk. Ni tú, ni nadie, y lo peor de todo es que no acabo de olvidar lo que intentó hacer ese maldito...

- Ssssh. Ya. - envolvió ambas manos en su rostro y lo recostó de su pecho.

- Milk... ?

- Uh?

- Milk, yo...

- Sí?

- Te a...