Goku llegó a casa ansioso. Había pasado casi medio año.
— Milk! Milk, ya llegué!
Milk estaba en la bañera, completamente desnuda. Se había recostado y estaba prácticamente dormida.
Goku miró a un lado, luego hacía el otro. Vio a Goten en casa de Bulma y le aseguró que su madre estaba en casa.
Entró a la habitación y notó la puerta del baño entreabierta.
Sonrió.
Ya sabía lo que estaba pasando.
Se quitó sus ropas y las tiró al suelo. Solo lo cubría la ropa interior y también se despojó de ella.
Entró al baño y la vió allí, completamente desnuda y recostada. Parecía dormida.
Goku metió un pie lentamente cuidando de no despertarla. Se ubicó sobre ella y se sumergió poco a poco en el agua hasta estar piel con piel.
Milk despertó enseguida, asustada, pero al verlo con aquella sonrisa caracteristica, se calmó.
—Goku... Cuándo regresast...?
Él, la besó antes de continuar y con ambas manos la obligó a abrir las piernas. Se ensambló en ella como un engranaje y luego, separó sus labios.
— Milk...— dijo jadeante— quiero entrar.
Milk, se mordió los labios al notar como algo crecía entre sus piernas. Ese algo se comenzó a recistir contra su vagina.
Ella abrió lo ojos como platos. No dijo sí o no, en vez de eso, enrolló las piernas en la cintura de Goku y lo ayudó a presionar.
Goku, comenzó a embestirla lentamente, como si fuece la primera vez. Quería disfrutarlo despacio.
Milk, lo agarró por los pelos y besó a Goku. Fue una batalla de lenguas hasta que él la venció. Ambos soltaron gemidos que murieron en sus gargantas, ambos movían sus caderas como si lo hubiesen practicado toda la vida, perfectamente sincronizados.
Milk, se comenzó a remover más bajo él y el agua a desbordarse y en ocasiones a caer por borbotones.
— Más... Ah más fuerte, Goku— pidió Milk con palabras entrecortadas.
Goku, se volvió un animal salvaje sobre ella. Las embestidas se volvieron las de un toro. Duras, tajantes, potentes. Permanecía estático por segundos trás cada una de ellas. Las producía como olas, tan perfectas que acariciaban las paredes interiores de Milk como la lengua acaricia la piel.
Milk, tenía la piel erizada, y los ojos al punto de salir de sus órbitas. Hundió sus uñas en la espalda de Goku mientras elevaba las caderas, arqueandose, emitiendo gemidos exitantes que cubrían el nombre de Son.
— Milk!— Gritó él y apoyándose de los bordes de la bañera la penetró aún más fuerte. La bañera se comenzó a quebrar, pero Goku no se detuvo— Mierda! — embistió con más poder y permaneció como estatua aferrado a las caderas de Milk.
Milk, solo se arqueó más, gimió más, e incluso, emitió más chillidos. Apretó las paredes de su vagina y las chispas de placer siguieron aflorando en su cabeza.
Goku se removió e hizo un movimiento circular.
— No... Goku— dijo ella con un hilo de voz, totalmente exitada.
—Por que no?— Dijo él jadeando.— No te gusta?
Milk, apretaba los dedos de los pies. Sentía las piernas y los brazos, débiles.
— Es demaciado delicioso, fue muy de repente, si sigues, creo que voy a perder la cordura.
— Milk... Te extrañé.
Milk, sonrió mientras le acariciaba el rostro.
— Y... Qué tal el entrenamiento?
— Creo que ahora sí, Milk, ahora soy el más fuerte del universo.
— En serio? — Dijo Milk divertida y desafeante a la vez—. Quiero verlo pronto.
Goku, se acercó más a sus labios y le ronroneó:
—No tendrás que esperar un segundo más, Milk.
En ese instante, una aura plateada salió de Goku. Milk fue capaz de ver como el cuerpo de su esposo cambió frente a sus narices. Su pelo se volvió plateado, así mismo sus ojos y cejas.
Milk lo tocó, hasta su musculatura había crecido. De repente, también sintió que algo crecía dentro de ella y para poder buscar la forma de acoplarse comenzó a retorcerse bajo Goku.
— Goku...— dijo ella casi suplicando y tuvo que sostenerse también de los bordes de la bañera.
Goku, tomó impulso y cuando arremetió contra Milk, esta pegó un grito exitante mientras cerraba los ojos con mucha fuerza.
Las ondas que se dispararon desde el cuerpo de Goku en cuanto se tensó tras la embestida, rompieron por completo la bañera. Él, enseguida protegió a Milk con sus brazos y quedaron; ella casi sobre él.
Ambos, recuperaban el aliento. Ella, aún se acoplaba a aquello que había crecido y palpitaba dentro de ella.
Cerró los ojos al sentir el líquido desparramarse en el interior y luego, se miraron.
La bañera estaba echa trocitos y el agua había empapado todo.
— Lo siento, Milk.
Ella sonrió, expontanea.
— Tengo como... Si, creo que sí, hay como 10 de repuesto. — Dijo ella mientras se acomodaba sobre él. Aun estaban ensamblados como engranajes—. Y la verdad, no me importaría romper unas cuantas más.
— Crees que esas duren para el día?— Dijo Goku con una sonrisa.
Ella, se mordió el labio.
— Mientras, podemos usar la cama. De esa sí tengo una docena de repuesto.
Goku, le apretó el trasero y como si fuece una pluma, se puso en pie con ella encima.
— Pues a la cama. Aun tengo hambre de ti, Milk, y mucha.
FIN!!
