Como siempre aclaro que los personajes de esta historia no me pertenecen a excepción de algunos pocos. También les recuerdo que esta historia está basada en hechos reales vividos por una amiga muy querida, quien me pidió la escribiera. Este capítulo en particular contiene lenguaje verbal fuerte junto a situaciones de mediano calibre de violencia. Sin más que decir les dejo el segundo capítulo de vuelve a vivir



Capitulo dos Recuerdos de un infierno



Las pesadillas y los recuerdos me acosan noche tras noche desde hace tres años. Aun me pregunto cómo es posible que aun siga viva y cuerda a pesar de todo lo que he vivido.

Me desnudo frente al espejo y mi reflejo lastimero me devuelve la mirada, estoy cubierta de cicatrices por todo el cuerpo siendo las peores las que están ubicadas en mi pecho y espalda, aunque si soy sincera las peores cicatrices son las que guardo en mi alma. Hace tres años acabo parte del infierno que vivía, aunque no pensé nunca que acabara de la manera que acabo, menos aún pensé que ese día perdería a mi querida yuriko.

El agua tibia moja mi cuerpo lavando el sudor, me regala algo de paz al sentirla cálida sobre mi piel y reconforta mi mal trecha alma. Los recuerdos me invaden una vez más, antes de que la pesadilla en la que vivo se desencadenara Hiroshi Hiura era mi mejor amigo desde que tengo uso de razón. Era mi compañero de aventuras en la plaza durante nuestras tardes de juegos, en la pre adolescencia fue mi amigo sobreprotector y celoso, mi confidente y paño de lágrimas. Hasta que al llegar a los 14 años nos hicimos novios. Era dulce, atento, cariñoso y comprensivo siempre estaba ahí cuando lo necesitaba, hiroshi era el novio perfecto. Casi un año después nuestras hormonas ganaron la partida y decidimos llevar nuestra relación al siguiente nivel. Hiroshi era apuesto y muy pasional, yo era una adolecente con hormonas revolucionadas y si a eso le sumamos los dos años mayor que era mi adorado novio solo era cuestión de tiempo que me entregara a él. La noche que finalmente lo íbamos a hacer me sentía feliz, era nuestro cumple mes y quería sorprenderlo así que la noche anterior quedamos de que al día siguiente vendría a mi casa a las diez de la noche, estaría sola porque mi padre estaba de viaje y mi hermano en vivía en Tokio, siempre manteniendo la idea de sorprenderlo me esmere en preparar una cena romántica inolvidable. No atendí ninguna de sus llamadas porque no sería capaz de impedir que se arruinara la sorpresa estaba muy ilusionada.

A la hora pactada sonó el timbre y corrí a abrirle la puerta, cubierta con un sugerente vestido negro y maquillaje ligero en el rostro. Nunca me espere lo que pasaría después…. Un sollozo escapa de mis labios aun me recrimino el haber sido tan ciega, tan ilusa, ¡Pero dios! lo amaba con locura.

Al abrir la puerta me cogió con fuerza del cuello y me empotro contra la pared aun me parece sentir el dolor en mi espalda y su mano en mi cuello.

-¿Por qué mierda no me contestabas el puto teléfono? Todo el maldito día te estuve llamando ¡puta de mierda! – olía a alcohol sus ojos lucían furiosos- ¿Qué no sabes que cuando te llama tu novio debes dejar todo lo que estás haciendo para entenderlo? O que ¿te estabas cogiendo a otro tío verdad? ¿Es eso? ¡Contesta mierda!- ¡estaba aterrada! Hiroshi nunca había actuado así antes- voy a demostrarte que soy el único que puede tenerte, el único que puede tocarte. ¡Porque eres mía! ¿Lo entiendes? ¡Mía!

Comenzó a besarme con violencia yo estaba paralizada por el miedo, mordió mis labios para que abriera la boca y un sabor acre se coló en ella mesclado con alcohol, sus manos bajaron a mis caderas y me presionaron contra su erección. Quise apartarlo, trate de empujarlo y solo conseguí que la mano que mantenía en mi cuello me separa de la pared lo suficiente para volverme a golpear contra ella, quede algo aturdida por el golpe, cuando se alejó pensé que había recapacitado pero me equivoque, me jalo del cabello y así me arrastro hasta mi habitación, me lanzo a la cama y se tiro sobre mi mordiéndome con violencia en el cuello y los pechos. Otra vez intente luchar contra el logrando que me diera una bofetada… sentí como rompía mi vestido mientras yo solo podía llorar y suplicar que se detuviera ¡Que parara por favor! Otro golpe en mi rostro y guarde silencio mientras veía como terminaba de destrozar mi ropa y se desnudaba. Quería huir gritar pero nadie me escuchaba, no había nadie en casa, nadie a quien acudir… me gustaría decir que reacciono a tiempo y se dio cuenta de lo que hacía pero estaría mintiendo. No fue así. Deje que usara mi cuerpo como quisiera, mi mirada perdida en algún lugar del techo y mi cuerpo lánguido me hicieron pensar que estaba en trance ¿sería así sentirse en estado de shock? No sé cuánto tiempo estuve así, sentí que todo culmino con un gemido ronco que escapaba de la boca de hiroshi, él se levantó y se fue al baño no se cuento tardo en regresar yo seguía en la misma posición cuando volvió, me tomo del cabello una vez más y con esa mirada maniática que lo poseía me dijo

-¿Ves lo que me haces hacer florecita? Con esto sabes que eres mía. Nunca vuelvas a desafiarme maldita puta porque te juro que te arrepentirás el resto de tu maldita vida

Se fue dejándome ahí tirada en mi cama sola, pasaron lo que parecieron horas y pude volver a moverme como pude me arrastre hasta la cabecera de mi cama y cubrí mi cuerpo con el cobertor esperando así cubrir mi vergüenza, me abrace a mí misma y llore, llore en silencio no sabía si el aún estaba en mi casa.

Que ilusa fui cuando al día siguiente creí en su arrepentimiento, que tonta fui al creerle que no sabía que le había pasado, que no había querido hacerme daño. Que tonta fui en aceptar como explicación que los celos se lo comieron vivo porque no le conteste el teléfono. Que estúpida fui al dejar que me convenciera con sus suplicas y lágrimas que fue mi culpa perder mi virginidad de esa forma. Que tonta fui por no aceptar que estaba enamorada de un monstruo.

Para todos los demás mi novio era un modelo a seguir, mi padre lo adoraba él era amigo del padre de hiroshi desde que eran niños y se puso muy feliz cuando supo de mi noviazgo con hiroshi. Meses más tarde mi padre me anuncio que viajaría con mi hermano a una expedición en el extranjero así que no podrían estar al pendiente de mi. Firmo mi emancipación. A los 15 años me convertí en responsable de mi misma conseguí trabajo en una librería como vendedora mientras que hiroshi quien estaba pronto a cumplir la mayoría de edad vivía solo y trabajaba en una cafetería. El día en que cumplió la mayoría de edad me propuso matrimonio y yo como estúpida enamorada acepte sin importar que me hubiera violado, que me hubiera golpeado unas pocas veces a causa de sus celos. Acepte y así selle mi destino.

Nuestro primer año de matrimonio fue maravilloso tenía un marido atento, cariñoso y responsable a pesar de que aun existían episodios de violencia para mí no eran nada, solo era síntoma que debía mejorar como esposa. Con nuestro segundo año de matrimonio llego el infierno. Hiroshi comenzó a cambiar, llegaba tarde a casa, estaba irritable incluso más agresivo, tontamente creí que era el estrés del trabajo y la universidad. Que equivocada estaba. Para cuando me di cuenta de la verdad ya era demasiado tarde. Los fines de semana se convirtieron en una verdadera pesadilla, creo que habría enloquecido de no ser por yuriko.

Yuriko era la novia del mejor amigo de hiroshi desde el primer momento nos hicimos inseparables. Sobre todo luego de darnos cuenta que las dos teníamos "accidentes que causaban moratones" cada fin de semana. Hiroshi y su amigo Riota salían todos los fines de semana de fiesta, yuriko y yo les esperábamos juntas en casa, siempre era lo mismo ellos llegaban entrada la madrugada oliendo a alcohol y con labial en el rostro y la ropa, las pocas veces que les reclamos terminábamos golpeadas así que dejamos de hacerlo salvo por algunas ocasiones, una de esas veces nos mostraron un video de ellos teniendo sexo con dos mujeres semi desnudas yuriko y yo estábamos en shock.

-¿Ven a ese par de putas? ¿Saben porque nos las cogimos? ¡Mírenlas a ellas y mírense ustedes par de estúpidas! ¡Esas si son tetas! No como las tuyas cerecito. Yo busco a fuera perras que me dan el placer que tú no puedes por inútil, asquerosa puta plana.

Llore toda la noche en brazos de yuriko no podía creer lo que me había dicho, me dolían el corazón y el alma. Después de eso cada vez que me miraba en el espejo lo hacía con desprecio, por no ser una de esas tías buenas que se ganaban las miradas de deseo de mi esposo. Sin embargo todo tiene un límite y esa fatídica noche hacer tres años, yuriko y yo llegamos al nuestro. Habíamos tomado la decisión de hacerles sus maletas y cuando llegaran pedirles que se fueran, en el momento en que vimos cómo nos lanzaron un puñetazo entendimos que estábamos equivocadas al pensar que sería así de fácil, el alcohol y las drogas en el organismo de nuestras parejas tomaron el control y se desato la masacre. Mi amiga yuriko murió esa noche a manos de su novio y yo por poco la sigo a manos de mi marido.

Años después aun cargo las secuelas físicas y mentales del maltrato, creo que las cargare toda la vida. Además de las cicatrices físicas y del alma mentalmente estoy jodida. La depresión y crisis de pánico recurrentes han hecho de mi vida un infierno, claro que sumándole las pesadillas el insomnio y la imposibilidad de confiar en la mayoría del género masculino forman una perfecta ecuación para el desastre. Obviamente no he vuelto a tener pareja, tampoco amigas en si mi vida social es inexistente salvo por mi único y mejor amigo Keisuke. Keisuke ha sido durante todos estos años mi sustento, él es el hermano menor de yuriko y además quien llego a rescatarnos esa noche. Le debo mi vida a ese chico.

Al igual que yo keisuke tiene 19 años, vamos a la misma preparatoria y vamos en el mismo curso, tiene cabello negro piel blanca y ojos avellana es bastante atlético pero es un enamorado de la música al igual que yo, keisuke y yo somos inseparables, si no fuera por el estoy segura que no estaría aquí.

Salgo del baño algo más repuesta, me visto como autómata con el uniforme de la preparatoria que consta de una falda negra, blusa blanca y corbata del mismo color que la falda. Me peino un poco antes de ponerme la chaqueta celeste del uniforme y coger mi bolso para salir rumbo a la escuela, no tengo hambre así que no comeré nada, siempre pierdo el apetito luego de las pesadillas. Camino distraída hacia el parque de cerezos ese es el punto de reunión para keisuke y para mí. A pocos pasos de llegar lo veo recargado en el árbol escuchando música desde su móvil esta tan concentrado que no ha notado mi presencia, le quito uno de sus audífonos para susurrarle al oído.

Hola guapo- su sobre salto me hace sonreír y su sonrisa pícara me hace suspirar, es un chico muy atractivo realmente, pero no importa cuánto tiempo pase, nunca podre verlo como hombre- ¿Qué haces aquí tan solo? ¿Necesitas compañía?

Hola preciosa, espero a mi mejor amiga debemos ir a la escuela- la sonrisa se borra de sus labios al mirarme con mas detenimiento, intento esquivar su mirada pero no lo consigo él toma mi barbilla y me obliga a mirarlo a los ojos- tienes ojeras y además estas muy pálida preciosa ¿acaso tuviste otra pesadilla?- un encogimiento de hombros es lo que obtiene por respuesta junto a una sonrisa de mis labios. Me toma de la mano y caminamos de la mano rumbo a la prepa mientras aguardo su sermón- ¿Por qué no me llamaste? Te dije que me hablaras cuando pasara sin importar la hora, además a puesto lo que sea a que ni siquiera has comido. Sakura por dios sabes que la medicación que tomas es muy fuerte, debes alimentarte bien o te hará daño.

Te preocupas demasiado keisuke, no te avise porque eran las 5:30 cuando desperté, no tenía caso despertarte a ti también y tienes razón no he desayunado pero pensaba comer contigo algo en la cafetería antes de entrar a clases- sus ojos avellanas me miran ofendidos y me jala con fuerza hacia su cuerpo para caminar abrazados

No me preocupo demasiado, al contrario- un suspiro se le escapa y una sonrisa triste se le dibuja en los labios mientras me mira de reojo- ya perdí a yuriko sakura, no pude hacer nada por mi hermana a pesar de que lo intente con todas mis fuerzas. No te perderé a ti también- su brazo me aprieta un poco más mientras caminamos a paso lento- las pesadillas también me persiguen, todas las noches revivo la muerte de yuriko en mis brazos, vuelvo a verla sonreír y en el momento que cierro los ojos y los abro nuevamente ya no es mi hermana muerta la que está en mis brazos…. Si no tu sakura… por lo que más quieras cerezo deja que te proteja déjame cuidarte y preocuparme por ti, eres lo único que tengo no sabes lo importante que eres para mí.

Me parte el alma ver a keisuke así… su fuerte abrazo me reconforta y le devuelvo el apretón con el mio mientras asiento y seguimos caminando hacia la prepa. En el camino reímos un poco mientras hablamos de cosas triviales llegando a la cafetería pedimos dos sandwish un café para mí y un jugo para él, nos sentamos en una de las mesas mientras comemos en silencio, la campana nos saca de nuestros pensamientos y nos levantamos cogidos de la mano para ir rumbo al salón. No puedo evitar mirarlo de reojo sé que está preocupado por algo y en el momento que pensaba preguntar keisuke me acorrala en la pared junto a la entrada de nuestro salón toma mi barbilla con su mano y me obliga a mirarlo directamente a sus ojos avellana

Sakura… júrame que no harás ninguna idiotez… júrame que no repetirás ninguno de tus actos estúpidos.- sé a qué se refiere, tengo las cicatrices en mis muñecas cubiertas por mis pulseras. El terror en sus ojos es tan tangible que me destroza el alma y me hace sentir culpable por lastimarlo tanto, asiento una vez más en silencio y él me sonríe conforme mientras se acerca a mi depositando un beso casto en la comisura de mis labios.- eres lo más importante para mí en estos momentos, me aterra la idea de perderte como a mi yuriko, no me abandones por favor júralo.- estaba por responderle cuando un fuerte empujón desestabilizo a keisuke, al buscar al culpable una mirada ámbar nos observaba con furia, no puedo evitar lanzar un bufido, siempre era lo mismo con él, no entiendo porque siempre es así con keisuke. Mi amigo le reclama que tenga más cuidado y exige que se disculpe pero eso solo logra que la mirada ámbar se vuelva fría y despectiva, otro bufido más se me escapa, siempre es lo mismo con keisuke y Li shaoran.

- Sueña con eso shimabana, mejor búsquense un hotel para hacer sus cochinadas así nadie los molestara.- así se marchó hacia el salón dejando a mi acompañante con la palabra en la boca y completamente furioso, me pongo en alerta cuando veo que tratara de seguirlo y lo abrazo con fuerza.

- Juro que no hare ni repetiré ninguna tontería, se lo importante que soy para ti, y el dolor que te cause en el pasado, por eso te prometo que no volverá a suceder. Ahora vamos al salón y por favor ignora a Li sabes que a veces es un verdadero idiota.

Ya más relajado keisuke me sonríe y entramos de la mano al salón, la furia de li se siente en el ambiente poniéndonos a todos tensos, no entiendo porque rayos es así con keisuke ¡si él no le ha hecho nada!

Conocí a Li shaoran en la primaria era un chico bastante retraído y solitario por lo que nunca me anime a hablarle, al entrar a la secundaria se mudó a Tokio y no lo volví a ver hasta hace dos años cuando entramos a la preparatoria. Al principio intento acercarse a mí y ganar mi amistad ya que se sienta justo atrás de mí, sin embargo siempre que el trataba de hacer conversación yo le respondía con monosílabos o simplemente lo ignoraba. Con el correr de los días keisuke noto mi incomodidad y comenzó a ayudarme para evitar a Li. Con el tiempo el dejo de intentar hacer amistad conmigo y mantenía distancia aunque hasta el día de hoy aun me dedica sonrisas furtivas y miradas que invitan a entablar conversación. En cambio a mi amigo solo le daba miradas despectivas y comentarios ácidos bastante mordaces en ocasiones. Otro bufido se me escapa. Realmente nunca entenderé a los hombres. El profesor ingresa al salón sacándome así de mis pensamientos y dando inicio a mi tortura personal Matemáticas.



Gracias por leer esta historia… mientras más escribo más siento que se lleva una parte importante de mí, no consigo entender como un ser humano puede ser capaz de hacer tanto daño a otro que dice amar. Agradezco su tiempo y comentarios gracias por el apoyo y espero atenta sus opiniones. Felices fiestas

Ying fa ch