Los personajes de Sakura card captors no me pertenecen, la historia es de mi completa autoría y basada en una historia real, no permito la adaptación o el uso de ella sin mi autorización.

Capítulo 3 Shaoran Li

Llevo toda la clase mirando fijamente su espalda, siento mi sangre envenenarse por un ácido nocivo y toxico, los celos me están volviendo loco. La conozco desde la primaria aunque ella nunca me noto, yo era demasiado tímido como para hacerme notar por ella.

Deje Tomoeda desde que entramos a la secundaria y volví hace dos años, cuando ingresamos a la preparatoria, al volver a verla me fue inevitable no sentirme atraído por ella esta vez ya no era un crio si no que un hombre, así que tome el valor para esta vez hacerme notar. Intente de todo. Darle presentes, entablar una conversación amable y casual, incluso darle cumplidos pero lo único que conseguí es que me ignorara olímpicamente una y otra vez. Después de un tiempo deje de intentarlo de forma tan directa.

Aun no pierdo la esperanza de que ella me note, pero al paso que voy es bastante complicado que eso suceda sobre todo con el idiota de Shimabana Keisuke en medio. Siempre que intento acercarme a Sakura ella huye directamente a los brazos de Shimabana, ese idiota es el único amigo de Sakura, no sé en qué momento apareció en su vida y tampoco me importa realmente, solo quiero desaparecerlo del mapa. Cada vez que les veo juntos mis instintos asesinos salen a flote provocando que desee arrancarle la cabeza a alguien o como esta mañana en la que había despertado feliz por haber soñado con ella. En mi mundo de los sueños ella es mi adorada novia y obviamente Shimabana allí no existe, aunque debo reconocer que no todos mis sueños con Sakura son inocentes, algunas veces debo darme largas duchas de agua fría por culpa de mi Sakura. En fin volviendo al tema inicial llegue a la prepa destilando felicidad por los poros hasta que los vi en la entrada del salón, estaban demasiado cerca Shimabana tenía a Sakura contra la pared mientras se acariciaban, mi furia acabo por desatarse en el momento en que ese maldito idiota se acercó a su boca para besarla, mi reacción fue inmediata, pase rápido por detrás de Shimabana golpeándolo "accidentalmente" sonreí victorioso y altanero al ver que se alejaba de ella. Nos dedicamos algunas miradas de furia y unas cuantas palabras "amables" y me encamine al salón otra vez, claro que todo se fue a la mierda nuevamente y esta vez por culpa de mi Sakura. Antes de entrar vi como ella lo abrazaba y susurraba al oído seguramente diciéndole cuanto lo ama.

¡Maldito bastardo! ¿Por qué no puedo ser yo el objeto de su atención? ¿Por qué tuvo que ser ese mal nacido? Un suspiro de frustración se me escapa y vuelvo a centrar mi atención en ella, es hermosa, delgada y menuda estoy seguro que encajaría perfectamente entre mis brazos, piel blanca y hermosos ojos verdes que enamoran, también tiene unas maravillosas curvas que me hacen babear por ella cada vez que la veo, tiene todo en las proporciones justas. Ella podría ser perfectamente una de las populares pero su carácter huraño y forma de vestir hacen que sea ignorada u objeto de burla. Nunca la hemos visto con minifalda o blusas sin mangas, tampoco la hemos visto en traje de baño, no asiste a fiestas y tampoco es parte de algún club, ella solo viene a clases y se marcha a la hora de la salida habitual. Sé que trabaja en una cafetería llamada gato negro trabaja como mesera. Incluso los viernes sábados y domingo deleita a todos los asistentes con su voz, verdaderamente ella canta como los ángeles. Aunque ella no sabe que estoy enterado de estos detalles de su vida, tal vez pensaría que soy una especie de psicópata acosador y si soy sincero muchas veces me siento como uno, siempre pendiente de ella.

A pesar de que ella no me note yo si he notado muchas cosas de ella al observarla por ejemplo sé que no ha tenido novio desde que entramos a la preparatoria, sé que Shimabana no es su novio porque ambos se proclaman solteros; De hecho Shimabana ha salido con una o dos chicas pero no duran mas de dos meses juntos. Lo que también he notado y me preocupara es la reacción de Sakura frente a los hombres, cada vez que alguno se acerca más de la cuenta invadiendo su espacio personal… Ella se pone demasiado nerviosa, sus ojos lucen aterrados su piel se torna pálida casi ceniza, sus manos comienzan a sudar y su cuerpo a temblar, el miedo la paraliza por completo ni siquiera es capaz de huir, solo se queda ahí parada. Únicamente en dos oportunidades pude cruzar palabras con ella, la primera fue la vez que nos pusieron a trabajar en equipos durante la clase de química y la segunda cuando por error nos quedamos encerrados en el salón por dos horas, en ambas oportunidades logre comprobar el terror que siente cuando un chico se le acerca demadiado. Observándola logre establecer un perímetro de seguridad para asegurarme de no invadir su espacio personal y así no provocar su miedo, de ese modo conseguí que no huyera de mí.

No pude evitar que un suspiro se escapara de mis labios, el timbre señalando el inicio del receso hace su aparicion. Mirándola una vez más salgo del salón y me dirijo al patio trasero, no me importa que este lloviendo de hecho me gusta la lluvia. Tampoco tengo hambre solo quiero pensar un poco y estar solo por unos instantes. La tranquilidad del patio trasero del instituto es inigualable, hay varios árboles de cerezo que dan gran tranquilidad al lugar me gusta venir aquí. No pasa mucho tiempo desde que me senté bajo un cerezo cuando... Me sobre salto el grito de una chica.

Mi pulso se aceleró casi estoy seguro de quien se trata pero no quiero creerlo, otro grito que me cala hondo en el pecho, corro en dirección a ella con toda la velocidad que me permiten mis piernas , ya a poca distancia logro distinguir a tres chicos acorralando a una chica veo como la golpean y le tapan la boca para que no grite, cae al suelo y uno de ellos se agacha y la agarra del cabello mientras nuevamente levanta una mano para golpearla, apuro más mis pasos y me lanzo contra ellos, tengo las de perder soy solo yo contra tres pero no puedo dejar que la lastimen.

-¡ya déjenla! ¿Qué creen que hacen? – una sonrisa sádica se dibuja en el rostro de los tipejos esos, uno de ellos levanta a Sakura del brazo y le susurra algo al oído, veo como se le desfigura el rostro por el pánico, la suelta de golpe haciendo que caiga al piso.

- Ten cuidado muchacho, se ve que eres un buen chico no desperdicies tu vida con escoria como esa. – dice mirando a Sakura – aunque estar entre las piernas de esa dulce zorra sea increíblemente tentador, te aseguro que no vale la pena.

- Eso puedo decidirlo por mí mismo ¿no lo crees? – Estaba realmente furioso, no soporto que la traten así. Sakura no es ni escoria ni mucho menos zorra.- después de todo es mi vida y yo sabré que hago con ella así que mejor aléjense de Sakura porque la próxima vez que los vea rondarla no respondo.- una carcajada carente de humor se escapa de sus gargantas mientras se me acercan amenazantes, el primero en atacarme resulta ser el mismo que me hablo y golpeo a Sakura, logre esquivarlo pero tarde vi que uno de ellos me golpeaba en el estómago, caí al suelo de rodillas mientras me abrazaba a mí mismo tratando de recuperar el aire y controlar el dolor, desgraciadamente no alcance a reponerme cuando comenzaron a darme patadas en las costillas y el resto del cuerpo mientras reían como histéricos.

- Me caes bien chico y por eso esto quedara solo como una pequeña advertencia. Aléjate de nuestros asuntos, no quieres tenernos de enemigos menos por un par de piernas y tu... Mi dulce zorrita ya sabes lo que quiero, dale mi mensaje o de lo contrario sufrirás las consecuencias.

Se marcha riendo y dejándonos tirados en el piso, miro a Sakura y está completamente mojada por la lluvia y algo embarrada llorando en silencio mientras abraza sus piernas, está temblando demasiado pero no creo que ella lo note realmente. Algo en mi interior se rompe al verla así. Me levanto como puedo me duele todo el cuerpo por los golpes, me concentro en caminar hasta ella, me dejo caer de rodillas a su lado y la abrazo con fuerza, comienza a temblar de forma aún más violenta e intenta forcejar contra mí, parece un animalito aterrado.

-Shhh cariño soy Shaoran…. No te hare daño, por favor tranquilízate estas temblando demasiado y temo te hagas daño.- para mi sorpresa ella deja de forcejear y se aferra a mí para llorar con fuerzas, su agarre a la altura de mis costillas lastimadas duele pero no me importa, solo quiero disfrutar de su cercanía aunque me parta el alma verla tan destrozada.

Gra… gracias…. Gracias Shaoran.- su voz entre sollozos me aturde por completo, a pesar del doloroso momento solo quiero centrarme es este segundo donde ella me abraza con fuerza… quiero detener el tiempo justo en este mágico instante. Comienza a llover más fuerte y un fuerte viento nos provoca un gran estremecimiento. Debemos buscar donde protegernos del temporal, miro a mi alrededor y me doy cuenta de que estamos cerca del edificio antiguo de la preparatoria, está abandonado hace algunos años pero está más cerca que el edificio nuevo. Tomo a Sakura en mis brazos y la llevo al interior de edificio… una vez mas siento como se tensa al sentir mis manos en sus piernas pero logro que me mire a los ojos cuando le recuerdo que soy yo… que no tiene nada que temer. Al entrar en el edificio el olor a encierro inunda mis fosas nasales, mientras subo con ella por la mal trecha escalera pongo atención a los ruidos de mi alrededor, al ser un edificio abandonado algunos estudiantes vienen acá para drogarse o para descargar sus hormonas durante el horario de clases.

-Al final del pasillo esta la vieja enfermería. - su voz me saca de mis pensamientos, bajo la mirada hacia ella interrogante ¿Cómo demonios sabe ella eso? A menos… no, no, definitivamente no puede ser lo que pienso. Quiero preguntarle pero ella continua hablando sin mirarme.- allí podremos asearnos un poco y además aun funciona el agua.

Sigue sin mirarme a la cara, sé que está asustada y nerviosa pero aun así los celos me acechan una vez más, la aferro a mí con fuerza…. Me obligo a calmarme...No quiero que siga asustada de mi. Al llegar hasta la última puerta un cartel rezaba "Enfermería" ciento como las pequeñas manos de Sakura me empujan desde el pecho pero me niego a dejarla ir. Intento abrir la puerta pero está trabada, hago un poco más de fuerza pero no consigo nada, ella nuevamente me pide silenciosamente que la suelte, a regañadientes la bajo y vuelvo a intentar abrir la maldita puerta pero sigue trabada, esto es frustrante estoy quedando como un debilucho frente a Sakura. Frustrado suelto una maldición y descargo mi ira contra la puerta dándole un puñetazo. Un grito ahogado y un sollozo me hacer mirar a mi lado pero ella ya no está, preocupado el busco con la mirada y el encuentro acurrucada en un rincón temblando y sollozando mientras con sus manos se cubre los oídos. Otra maldición se me escapa mientras me acerco lentamente hasta ella para no asustarla, al verla más de cerca me doy cuenta de que oculta su rostro entre los brazos ayudándose con su cabello. Se me parte el alma a verla así… ¿Qué mierda le ha pasado para que reaccione de esa manera? Esta realmente aterrada. Me acerco con cautela como si se tratara de un animalito herido al que no deseo espantar, cuando la toco otro fuerte sollozo se le escapa y vuelve a temblar aún más, la impotencia y rabia me embargan por enésima vez en el día pero me contengo, me agacho a su altura y una vez más le susurro cosas sin sentido para calmarla, la acaricio con suavidad mientras me disculpo por mi estupidez, mis manos cobran vida propia mientras se pasean por su cabeza, espalda y brazos hasta que finalmente se apoderan de su cintura para acercarla a mi cuerpo y envolverla por completo en un fuerte abrazo. Después de unos minutos ya se encuentra más tranquila me animo a retirar sus manos de sus oídos y acerco mis labios hasta uno de ellos.

- Tranquila amor, perdóname soy un idiota, no te lastimare.- otro fuerte sollozo se le escapa.- soy yo. Shaoran… por lo que más quieras mi vida, no me temas soy incapaz de hacerte daño, si esa fuera mi intención... ¿no crees que ya lo habría hecho? Mira a tu alrededor estamos completamente solos en medio de una tormenta, sería muy sencillo para mí y nadie vendría a rescatarte.- eso parece hacerla reaccionar, poco a poco levanta su cabeza hasta que finalmente mi mira con sus llorosos ojos. Respira hondo un par de veces para conseguir calmarse.- eso es cariño mírame soy yo. No te hare daño lo prometo, solo quiero ponerte a salvo y que te tranquilices ¿bien? - ella asiente suavemente, mientras se levanta lentamente y se aleja de mi hacia la puerta de la enfermería que estúpidamente golpee hace unos instantes, suavemente ella gira la perilla y levanta la puerta empujándola hacia la derecha y ¡bingo! La maldita puerta se abrió. Desvío la mirada sintiéndome el mayor idiota del mundo, ella quería que la bajara para poder abrir la maldita puerta y yo no le hice caso, me siento increíblemente ridículo. Estaba tan ocupado recriminándome mi estúpida conducta que no me di cuenta cuando se acercó a mi sonrojada pero a la vez muy asustada…. Sus ojos no podían mentirme. Con recelo toma mi mano y bajando la mirada me jala lentamente hacia la enfermería, un vistazo a su espalda mientras caminaba conmigo de la mano y mi mente retorcida me jugaron una mala pasada, una estúpida mala pasada... Por unos instantes no era mi mano la que Sakura sostenía... No era a mí a quien guiaba hasta la maldita enfermería. Por unos instantes vi como tomaba la mano de Shimabana y lo jalaba hacia la enfermería con una sonrisa sexy y susurros prometiéndole el paraíso, la vi jalándolo a él como lo hacía conmigo ahora… la vi entrando junto a el… la vi… cerrando la puerta tras ella… la vi girarse y sonreírle más sexy aun de lo que ya había hecho antes ¡mientras se desabotonaba lentamente la maldita blusa!

Los celos y la ira me noquearon por completo, cerré la puerta con fuerza tras de mí y sin darle tiempo a reaccionar empotre a Sakura contra ella… Y la bese. ¡La bese con fuerza! como siempre he querido hacer, como si la vida se me fuera a ir si no lo hacia, la bese marcándola como mía, la bese demostrándole que soy y seré su único dueño porque a partir de ahora ya no seguiría jugando el papel del estúpido psicópata acosador, hare que me ame, que me desee, que no pueda vivir sin mí, así como yo no puedo vivir sin ella.

Un maldito sollozo y los temblores incontrolables que salían de ella me devolvieron a la realidad, baje la intensidad del beso mientras con mi mano derecha aferraba su cintura pegándola a mi cuerpo y con la izquierda hacia un camino entre su mejilla, su cuello y su clavícula, ella no me rechazaba pero seguía temblando de miedo y no quiero eso, así que entre beso y beso comencé a susurrarle lo hermosa que es, lo importante que es para mí, lo maravillosa que es y hasta lo condenadamente sexy que me parece, deje de besarla unos instantes, ella me miro aterrada… le sonreí y lentamente la solté para tomar sus manos y llevarlas hasta mi cuello.

- No voy a hacerte daño pero no puedo seguir así… no puedo seguir en las sombras. No… mejor dicho, no puedo seguir en tu sombra.- me acerque una vez más a sus labios.- no dejes de mirarme a los ojos... Sakura.

Volví a besarla pero esta vez con los ojos abiertos sin perderme ni un detalle de sus esmeraldas, quería ahogarme en ese mar verde profundo y lleno de secretos. Delinee sus labios con mi lengua mientras besaba y mordisqueaba alternadamente su labio superior e inferior, ella seguía asustada y temblando por eso no profundice el beso, aunque muero por hacerlo. Por poco y manda de paseo mi autocontrol cuando una de sus manos se aferró a mi nuca para acercarme aún más a ella, pero me freno el miedo que se apodero de sus ojos cuando cayó en cuenta de su acción. Acaricie su espalda en respuesta y podría jurar que podría quebrar su espalda de lo tensa que estaba, pero su sonrojo me demostraba que le gustaba lo que hacía.

– Tranquila amor, mírame a los ojos somos solo tu yo ahora… solo nosotros y nadie más amor.- seguí besándola por unos minutos más hasta que estuve a punto de perder el control por segunda vez, así que me aleje lentamente, acariciándola y con una estúpida sonrisa dibujada en mi rostro, me sentía tan bien que mi corazón tomo el control de mí y por fin dije las dos palabras que jamás pensé tener el valor para decirle...

-Te amo.

Aquí les dejo este nuevo episodio… Esta vez Shaoran tomo la palabra ¿les gusto? Creo que Shaoran tiene mucho que decir en esta historia, aunque al parecer tendré que amordazarlo porque no se quiere callar, me paso casi igual que a una de mis escritoras favoritas.

Ya poniéndonos serios, este capítulo es muy diferente a los otros y llore tanto como cuando escribí los demás salvo porque en vez de sentir la soledad y el miedo de Sakura, esta vez sentí el amor de Shaoran y fue reconfortante saber que ya no estará más sola.

Gracias a todas por su apoyo y sus reviws, sobre todo porque sé que muchas no leen este tipo de historias. Por favor no olviden contarme que piensan de este capítulo… ¿Qué sensación les dejo Shaoran? ¿Qué piensan de la forma de actuar de él y Sakura? ¿Les gustaría que siguiera hablando más adelante?

Esperare atenta a sus respuestas. Una vez más gracias por el apoyo. Atentamente…

Ying fa ch