Perdón la tardanza, pero este capítulo me tomo más tiempo del esperado, no salió largo pero fue difícil sacarlo adelante. Ojala que les guste y espero su opinión de este capitulo.
Aclaraciones: Los personajes de Sakura card captor no me pertenecen. La historia esta basada en hechos reales, vividos por una persona muy cercana, quien desea exorcizar demonios dando a conocer su historia y tal vez ayudar a alguien que lo necesita. No permito la adaptación ni uso de esta historia sin mi autorización ahora a leer. espero me puedan dar sus opiniones.
Capítulo 6 El Dr. Clow II parte.
Voy corriendo escalera arriba por la torre de la clínica. El Dr. Clow tuvo que salir por una emergencia y me pidió que lo esperara. Aun algo llorosa había asentido, pero no pude quedarme ahí. Me sentía atrapada, las paredes se me venían encima y me faltaba el aire. Salí corriendo de la oficina buscando el aire que me faltaba, mi pecho se apretó fuertemente. Al salir de la oficina no estaba la secretaria, no había a quien pedir ayuda… corrí hacia la escalera de emergencia y subí a toda velocidad, pero cada paso que daba era más abrumador. Me estaba quedando sin aire. "voy a morir… no puedo respirar… siento que mis pulmones van a estallar…"
Tropiezo con unos de los escalones y caigo de golpe al suelo, me levanto con dificultad y sigo subiendo, juro que me desmallare en cualquier momento. Al llegar a la puerta de la azotea recargo todo mi peso en ella abriéndola, y una vez más caigo al piso, mi respiración agitada me esta volviendo loca, no consigo normalizarla, y menos que el aire entre correctamente en mis pulmones…estoy mareada todo me da vueltas y mi pecho esta apretado en un puño. "Voy a morir… oh dioses voy a morir. Voy a morir, y no quiero morir así."
"Ya sabes lo que debes hacer entonces".- Esa voz… no. ¡Otra vez no por favor!
"¿A que te refieres?" y una carcajada macabra y sin humor resuena en mi cabeza.
"Salta"
"No, no puedo, no puedo hacerlo."
"Si, si puedes SALTA" -un sollozo escapa de mi- "vamos salta. Acaba con todo de una vez. ¿Para qué seguir viviendo? A nadie le importas, no eres más que una carga, y un jodido estorbo mocosa estúpida"
"No, no. Les prometí a ellos que que no lo volvería a hacer"
"¿A quién al doctor? ¿A Keisuke?"
"si, si, si. A ellos…. Ellos no quieren esto. Ellos se preocupan por mi."
" ¡Mentira! ¿De verdad crees esa estupidez? Clow solo está haciendo su jodido trabajo, y Keisuke solo siente lastima por ti a ninguno de ellos les importas"
"No, no, no. ¡Cállate estas mintiendo eso no es verdad! "
" ¡¡¡SALTA MADITO ESTORBO!!! "
Ya no consigo controlar mi cuerpo, casi no puedo respirar, quiero que todo acabe, necesito que todo acabe. Me aferro de la maya decidida a escalar… ya no puedo más, no quiero seguir con esto, quiero que todo se acabe ahora. Siento que estoy escalando hacia la libertad… quiero volar… ¡volar y ser libre!
¡No, no! Unos brazos me aprietan desde la cintura y me jalan hacia abajo con fuerza.
- No, no, no. Me soporto que me toquen auxilio por favor no. ¡Quiero ser libre! Por favor déjenme ir.
Patee, grite, estaba histérica. No conseguía respirar, fui lanzada contra la maya y mi espalda dolió por el golpe. Mis muñecas fueron inmovilizadas sobre mi cabeza y mis piernas retenidas por las de mi atacante. Me faltaba el aire, mi garganta estaba casi cerrada y no podía hablar, intente tranquilizarme y abrir los ojos, para suplicar que me soltara porque me estaba haciendo daño, pero me encontré un destello. Una mirada azul y un vistazo de cabello negro que me empujaron a la histeria otra vez… no puede ser, no, no, esto es una mentira, él no puede estar aquí. ¡Hiroshi no puede estar aquí!
Sentía el corazón en la boca, trate de golpearlo otra vez pero el esquivo todos mis golpes, y me volvió a inmovilizar.
-No Hiroshi… Por favor, no me hagas daño. Por favor te lo suplico Hiroshi.
Yo solo quería que me soltara y me dejara tranquila, no quería volver a verlo, no quería que me siguiera haciendo daño.
-No soy ese tal Hiroshi. Y no te lastimare, solo… solo quiero que te calmes. Por favor. No quiero que hagas ninguna tontería.
La voz del chico sonó temblorosa y agitada, pero diferente a la de Hiroshi y al mirarlo bien note que aunque sus ojos son azules no son fríos, si no que cálidos y enigmáticos. Este chico es más alto que yo y obviamente más fuerte, su respiración estaba tan agitada como la mía, e incluso estaba temblando un poco.
-Escucha se lo que te está pasando, es una crisis de pánico, debes tranquilizarte. Créeme que pasara pronto, respira conmigo y sostente de mí, mírame a los ojos, no vas a morir y no hay nada que te impida respirar. Con fía en mi, todo pasara pronto. Intenta pasar aire a tus pulmones no te van a estallar ni nada parecido. No despegues tu mirada de la mía y vamos a respirar juntos, vamos inhala... exhala…. Inhala…. Exhala vamos jade, no hay nada malo en tus pulmones inhala… exhala.
"¡Hey! ¿Tan pronto olvidaste tus planes? Empújalo y salta. ¡A nadie le importas!
-¡No escuches a esa voz! Mírame a los ojos jade, no la escuches, concéntrate únicamente en mí y en respirar… ven pon tu mano aquí… en mi hombro – ¿como lo supo? ¿sera que es adivino? no he parado de temblar y al sentir que pone su mano en mi cintura, todo se vuelve peor.
-No te gusta que te toquen ¿cierto?- solo asentí con la cabeza aun no puedo hablar… además ¿cómo rayos lo supo?- lo que quiero que hagamos es calmarnos, tanto tu como yo lo necesitamos y sobre todo necesitamos callar a esas voces, o enloqueceremos aún más…. Ven, bailemos y no te preocupes por la música podemos imaginarla.
Así, juntos comenzamos un vals mudo, bailamos al mismo paso y muy temblorosos, aunque no entendía porque él estaba temblando. Él era quien marcaba el ritmo de mi respiración, lo hacíamos al mismo tiempo mientras sin despegar mi mirada de sus ojos me repetía una y otra vez que todo estaría bien…
-¡Aquí están! ¿Alguien me puede explicar que paso y como terminaron aquí? Tengo a toda la clínica buscándolos- el doctor Clow se veía agitado y algo descompuesto, cosa bastante rara en él debo decir, paseó su mirada de mi compañero improvisado de baile a mi, provocando que perdiera todo el color de su rostro al notar mi estado.
- Sakura ¿recuerdas lo que hemos hablado? No hay nada mal contigo, puedes respirar, solo debes calmarte.
¿Cómo rayos lo supo? ¿Tan obvia soy?
- Soy psiquiatra Sakura reconozco los síntomas, dame algo de crédito muchacha. Veo que has conocido a mi otro paciente favorito.
y además es adivino y lector de mentes profesional. ¿impartirán el ramo en la facultad?
Centro mi atención en quien hasta hace poco fue mi compañero de baile. Se veía bastante serio a pesar de seguir temblando, de pronto bufo y miro mal al doctor Clow, provocando que riera divertido.
-Obviamente soy uno de tus pacientes favoritos TIO- esa palabra me sorprendió… "tío" y viéndolos bien ambos se parecen bastante.
-Por lo que veo han superado algunas barreras juntos- en ese momento nos miramos sorprendidos- ¿Por qué se sorprenden tanto? Hasta donde recuerdo tu Eriol eras incapaz de salir de tu casa, o mi consulta sin tener una crisis de pánico. Y mírate éstas en una azotea- ahora me hace todo más sentido, por eso sabía lo que me pasaba y que hacer- y tu Sakura no soportas el contacto físico con la mayor parte del género masculino. Pero mírate ahora, en brazos de Eriol y sin estallar en un ataque de histeria. Sin mencionar que a juzgar por su estado, ambos lograron salir juntos de una crisis de pánico. Esto es algo realmente sorprendente. Vamos volvamos que tengo una idea para ayudar a dos de mis pacientes favoritos.
El sobrino del doctor Clow y yo asentimos aun algo temblorosos, y lo seguimos a la puerta que nos llevaría al interior de la clínica nuevamente. Estábamos por cruzar la puerta cuando el chico se quedó congelado en el umbral, comenzó a temblar de forma violenta y perdió completamente el color del rostro, parecía a punto de colapsar. Retrocedió y comenzó a negar violentamente mientras tapaba sus oídos y entonces lo entendí todo… la voz... ¿Así habrá sabido el momento junto en que la escuche? No lo pensé dos veces y tome sus manos para que me mirara, pero no funciono, le llame varias veces y tampoco reacciono. Entonces no me quedaba más opción, Tome valor y a pesar de que me aterraba la idea… no debía temer, a pesar de estar aterrado corrió en mi auxilio, fuera de su zona de seguridad. Ahora me tocaba a mí. Sin darle más vueltas al asunto, me pare decida frente a él y lo jale hacia mi. Poniendo sus manos en mi cintura y pasando mis brazos por su cuello comencé a moverme como si estuviéramos bailando un lento.
-No la escuches… todo estará bien… no escuches esa voz. Solo quédate conmigo y tararea esta melodía muda.
Lo sentí relajarse poco a poco, mientras se aferraba a mí con fuerza como si su vida dependiera de ello. Pasamos unos minutos así hasta que se relajó un poco y me separe lentamente de él. Le mire a los ojos. Unos ojos azules muy lindos y cálidos ¿Cómo lo pude confundir con Hiroshi? No se parecen en nada… bueno a excepción del color. Trate de disimular mi miedo respirando profundo, aunque en honor a la verdad no sé quién de los dos tiembla más.
-No puedes bajar la escalera ¿verdad?- asintió en silencio desviando la mirada- entonces toma mi mano, lo haremos juntos. Veras que pase lo que pase todo estará bien.
Su mirad sorprendida choco con la mía y sonrió suavemente, nos tomamos de la mano y poco a poco comenzamos a bajar un escalón a la vez… de la nada recordé que Shaoran y Keisuke me susurraron palabras tranquilizadoras, cuando estuve atrapada por el pánico. Así que hice lo mismo, le hablaba de cualquier tontería que se me ocurriera, mientras sentía que se relajaba y no se concentraba tanto en lo que hacía y sentía. Al entrar a la oficina del doctor Clow nos hizo tomar asiento frente al cuadro, y con una sonrisa amable nos puso una taza de chocolate a cada uno en las manos, mientras nos sonreía amablemente.
-Ambos están muy fríos deben entrar en calor- sonreímos en agradecimiento y bebimos el chocolate, parecía que nos calentaba el alma- ¿Qué paso allí afuera muchachos?
-Fue… fue… mi culpa Dr. Clow iba a esperarlo aquí como me pidió, pero de un momento a otro me comenzó a faltar el aire, las paredes se me venían encima… y me desespere… Salí en busca de aire y así llegue a la azotea… pero ahí… yo…yo…
-Escucho la voz en su cabeza y trato de escalar la malla de seguridad- ambos le miramos atónitos- lo siento jade.- Lo mire sorprendida por el mote cariñoso y solo asentí - Fui tras ella cuando la vi salir de aquí. Enseguida note que algo no estaba bien. No mentiré estaba aterrado, y la voz en mi cabeza no ayudaba demasiado, repitiendo una y otra vez que moriría si la seguía. Pero no podía dejarla sola, así que contra todo pronóstico la seguí y salí de mi zona segura, cuando llegue hasta ella confirme mis sospechas, era presa de un ataque de pánico y al verla negar y comenzar a subir por la malla, supe que la voz estaba actuando en ella, y que debía actuar de inmediato, así que corrí para bajarla de la malla y luche contra su ataque de histeria. La inmovilice para que no me golpeara pero… ella creyó que yo…
Mis ojos se empañaron y ahogue un sollozo, aun no puedo creer lo estúpida que fui, es imposible que Hiroshi esté aquí… él está en prisión. Además ellos son bastante diferentes.
-Lo confundí con Hiroshi. Solo vi brevemente sus ojos y cabello, lo siento.
-Es normal Sakura, no estabas en tus cinco sentidos y estabas muy vulnerable. Como les dije, se me ocurrió una idea al verles juntos, ya que se han conocido y que sin querer avanzaron juntos ¿Por qué no seguir? Asi que quiero que se presenten debidamente mirándose a los ojos, y contando porque están aquí. Ninguno juzgara al otro, solo quiero que se conozcan y entablen amistad. Y no me miren como si de pronto me hubiera crecido un cabeza y un par de brazos extras… aunque creo que me serviría de ayuda… sería más práctico para escribir, firmar, pensar, uff la posibilades serian infinitas. Pero ya me estoy desviando del tema, el punto es que tu circulo social Sakura, se limita a Keisuke y a los clientes que tratan de ligar contigo en el café donde trabajas, que por cierto ignoras olímpicamente y Eriol no tienes a nadie. Estas más solo que el dedo gordo de la mano.- ambos recibimos su mirada burlona sabe que tiene razón. – ya he dicho a ambos que no es sano estar solos, necesitan hacer amistades y sobre todo tu Eriol necesitas salir de casa, y que mejor que hacerlo acompañado de alguien que sabe de tus temores más secretos y que hacer frente a una crisis, estarán a salvo el uno con el otro ¿Qué opinan?
Ambos nos miramos y sonreímos suavemente el Dr. Clow tiene su punto y realmente no me desagrada este chico, me siento bien es su compañía.
-Las damas primero.- dijo el chico.
-Me llamo Sakura Kinomoto tengo, 19 años estoy en segundo de preparatoria. Vivo sola desde hace algunos años, mi madre murió cuando tenía 3 años. Mi hermano mayor Toya y yo fuimos criados por nuestro padre. Ellos llevan varios años viajando de expedición en expedición, mi padre es arqueólogo y mi hermano médico. Trabajo en el café gato negro como mecera, y algunas veces a la semana suelo cantar en el lugar- tomo aire para seguir, esta es la parte fea de la historia- en si tengo varios trastornos y por eso estoy aquí. Tengo depresión, crisis de pánico, terrores nocturnos, trastorno mixto de ansiedad, hafofobia y delirios. He intentado suicidarme 11 veces contando la de hoy.-
El doctor Clow me regalo una mirada triste mientras ponía su mano sobre mi hombro y me sonreía cálidamente.
-Muy bien Sakura has dado un gran paso te felicito. Tu turno Eriol.
-Soy Eriol Hiragisawa tengo 19 años, soy ingles pero de padres japoneses. Debería ir a la preparatoria pero hace casi un año y medio que no asisto, vivo con mis padres y mi hermana menor Meilin. Al igual que tu tengo varios trastornos pero los mas notorias son la agorafobia, crisis de pánico y autolesiones.
-Olvidaste decir que eres mi sobrino favorito Eriol.
-Soy tu único sobrino, tío Clow. Mei es tu sobrina.- Clow sonríe socarrón
-Y ella es mi sobrina favorita. Bien los dos acaban de dar otro paso ¿como se sienten ahora? Se conocen hace un poco más de una hora y juntos han avanzado de manera impresionante.
-Pero…- Eriol y yo solo nos miramos y sonreímos incomodos.
-No sean tan críticos con ustedes mismos chicos, para correr primero hay que aprender a caminar.- los dos asentimos.
-Bien, entonces daremos un nuevo paso en la terapia, van a comenzar a trabajar en equipo. Quiero que primero se conozcan y dejen las cosas fluir, quiero que se hagan amigos y sigan avanzando juntos. Intercambiaran números telefónicos y comenzaran a hablar, dejaran todo fluir ¿de acuerdo?'- volvimos a asentir y no pude evitar sentirme como un perro que mira atentamente a su dueño. Yo y mis analogías- ok. Todos los días hablaran de lo que quieran, no hay tema prohibido pero tampoco hay obligación de responder. Deben fijar límites y respetarlos, pero estos deben ir desapareciendo con el tiempo. Sería muy provechoso para ustedes establecer una palabra de seguridad, para cuando están sufriendo una crisis, así el otro sabrá que algo va mal ¿estamos de acuerdo?
-si.- dije
-si.
-Bien. Esta última tarea la harán de forma individual. El día de hoy ambos han tenido una crisis de pánico, y han sucumbido a sus delirios. Para la próxima sesión quiero que me traigan escrito que es lo que les dicen esas voces, y si se presentan otra vez también lo escribirán ¿de acuerdo?
-Si.- respondimos ambos desanimados y avergonzados.
-No se avergüencen. Es normal recaer, mejor vean todos los avances que hicieron hoy. Eso sí que es algo de lo que sentirse orgullosos. Ya que estamos de acuerdo en todo, nos veremos la próxima semana como de costumbre. Solo que esta vez estarán juntos. Tengan éxito chicos.
Nos despedimos del doctor Clow y salimos juntos de la consulta, una mujer de cabello negro y ojos azules saludo a Eriol.
-¿Cómo te fue hijo? ¿Todo bien?
-Si mama. Mira te presento a ki… - me mira interrumpiéndose.- ¿puedo llamarte por tu nombre?- sus ojos tenían un brillo especial que no pude negarme - entonces tú también puedes llamarme Eriol.- tenía una sonrisa muy bonita este chico, miré a su madre y me sorprendió ver unas lagrimas fugitivas en sus mejilla, se las limpio rápidamente y me sonrió con calidez.- mama te presento a Sakura ella también es paciente del tío Clow, nos conocimos hoy y como nos llevamos bien al tío se le ocurrió que trabajemos juntos
-Es un placer conocerte Sakura. Soy Megumi Hiraguisawa. Soy hermana de Clow.- hice una reverencia torpe - ¿Pero qué sucedió para que a Clow se le ocurriera esta idea?
-Es una larga historia. Te la cuento en el auto. ¿Vives cerca Sakura? Podemos llevarte.
- No quiero ser una molestia.- dos miradas azules me miran con una mirada que me recuerda al gato con botas… suspirando asiento ¿cómo decirles que no?- está bien pero no voy a casa si no a mi trabajo.
-No hay problema ¡vamos!- la mamá de Eriol estaba muy emocionada al vernos hablar y, Eriol sonreía con calidez. Ya no estaba tan tembloroso y yo no me sentía tan sola… creo que el doctor Clow tiene razón, Hay que aprender a caminar para correr.
Espero les haya gustado ¿que opinan de la idea de Clow? y ¿de Eriol? Me gustó como quedó este capítulo aunque demore mucho en terminarlo.
Creo que ya se dimensiona más las secuelas en Sakura, pero también se van notando avances.
La crisis de Pánico son episodios repentinos de miedo intenso que provoca reacciones físicas graves cuando no existe un peligro real o causa aparente. cuando se está teniendo una crisis de pánico puedes sentir que estas perdiendo el control e incluso que vas a morir de manera inminente.
Manejar estos episodios es muy complicado pero debe hacerse de manera rápida o de lo contrario puede terminar con la persona suicidándose.
Un abrazo y gracias a todos por sus comentarios.
Ying Fa Ch.
