Disclaimer: Todos los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.

OS4: Las demostraciones de cariño son en la habitación.


-.-Not In Front of The Kids-.-

Comenzó la mañana con las actividades de todos los días.

Los hombres de la familia Uzumaki desperezándose en sus propias camas, peleando con el despertador, y vistiéndose a paso lento, haciendo lo posible por demorar la inminente salida de casa. Por otra parte, las mujeres, que se levantaron más temprano, hicieron los preparativos del desayuno entre risas y algunos descuidos por parte de Himawari. La pequeña aprendía a cocinar lo básico que Hinata le enseñaba.

El desayuno era siempre un punto de encuentro para los cuatro miembros de la familia.

En estos años como Hokage, Naruto quiso cumplir el rol de buen padre, pero sabía que pese a su esfuerzo de suplir esa necesidad de afiliación que él nunca tuvo, sabía que nada valdría la pena si no hacía tiempo para estar con su familia. Así que después de muchos pensamientos al respecto, y entre conversaciones de pareja con Hinata, acordaron que se olvidarían del clon por un buen tiempo, y no tomaría su lugar en casa, por lo menos en aquellos momentos importantes de la familia. En el desayuno, almuerzo o cena, a cualquier hora del día en la que él pudiera asistir. Paso a paso se lograban muchas cosas.

Sus niños estaban creciendo, y él quería verlos en primera fila.

Después de bajar de la habitación y chocar con Boruto por las escaleras, ocuparon sus respectivos lugares alrededor de la mesa. Con un hambre feroz, estuvieron a punto de lanzarse para coger el plato más grande de comida, pero se encontraron con muchas texturas y colores. Con el ánimo bajo, comenzaron a comer silenciosamente, mirando los extraños experimentos. Evitaron hacer cualquier comentario que pudiera hacer llorar a Himawari, o peor aún, hacerla enojar sobre su incipiente cocina. Eligiendo la opción más rápida, siguieron alimentándose entre conversaciones cortas y un agradecimiento respectivo. Sus desayunos en familia siempre eran muy ruidosos.

—¡Viejo, busquen otro lugar!

—¿Qué tiene de malo?

—¡Me hace revolver el estómago-ttebasa!

Naruto sólo esbozó una sonrisa ante la queja de su hijo mayor.

Había comenzado una conversación con Hinata, intercambiando información sobre el avance de sus pequeños, sobretodo porque era el Hokage y sabía de las misiones de Boruto y los exámenes de Himawari. Siempre era un tema seguro hablar sobre ellos, pero la frase escondida de "¿Puedes venir más temprano?" por parte de Hinata, lo hizo agrandar los oídos y a la vez esbozó una sonrisa cómplice. Tuvo que echarle la culpa a sus emociones y a la acción que conllevó a darle un corto beso en los labios. Hinata se sonrojó y Boruto se atragantó con el arroz.

—Mamá y papá se aman mucho —rió Himawari.

—¡Mi pequeña princesa comprende-ttebayo!

—¡Es molesto! —se quejó Boruto.

—Es algo que hacen los grandes. ¿Verdad papá? —preguntó Himawari en una inocente sonrisa.

—Claro pequeña. Cuando seas… —Estuvo a punto de terminar su oración de 'cuando seas grande', pero su cara se tornó azul de sólo imaginar—. Mejor no pensemos en eso.

—Es algo innecesario —agregó Boruto al cruzarse de brazos—. Las mujeres lo único que saben hacer, es hablar. Más interesante es aprender una nueva técnica-ttebasa.

Naruto se rió por las ocurrencias de su hijo, pero no dijo nada al respecto. Era una verdad que no planeaba poner en duda, pero siempre había excepciones. La prueba mayor estaba sentada a su lado, mientras reía nerviosa por las 'sabias' palabras. Siempre se preguntó cómo actuaría su hijo cuando llegara a la adolescencia, y con gusto pudo notar, que seguía sus propios pasos a su manera, ya que sentimentalmente hablando, estaba muy lejos de sentirse verdaderamente enamorado de alguien.

Con una mirada cómplice, se animó en molestar a su hijo.

—¿Lo dices por alguien en particular? —Se atrevió a preguntar en tono sospechoso— ¿Hay algo que debamos saber? ¿Acaso tienes…?

—¡Claro que no! —negó rotundamente.

—Lo que Onii-chan quiere decir… —Trató de hablar Himawari, pero su hermano la interrumpió.

—¡Himawari! —llamó Boruto sonrojado—, es hora de irnos.

—¿Qué? —Se desconcertó Naruto al verlo levantarse—. ¿A dónde?

—Son muchas preguntas, viejo —bufó haciéndose el desentendido, y añadió—: Tenemos unas… tareas que cumplir.

—Onii-chan… pero…

—Compraremos dulces.

—¡¿En serio?! —Le brillaron los ojos al escuchar la palabra mágica—. ¡Entonces vamos! —gritó feliz al levantarse de su lugar.

—¡Hey! —Alertó Naruto con un brazo en alto—. Esperen…

La voz ni siquiera llegó a los oídos de sus retoños que salieron corriendo por la puerta. Boruto fue quien jaló a Himawari para que apurara el paso, y Naruto no pudiera hacer nada para detenerlos. No le quedó más que refunfuñar en voz baja por dejarlo con la palabra en la boca. Se suponía que su objetivo era pasar más tiempo con ellos, y justo ahora le salían con una actividad pendiente.

Sólo había una respuesta: adolescentes.

—¡Qué modales!

—Me preguntó a quien se parecerán —comentó Hinata en un sonrisa—. Siempre están llenos de energía.

—Yo no era así-ttebayo —negó rotundamente. Espero por una aprobación por parte de su esposa pero no llegó, así que insistió—. ¿Cierto?

—No cariño. Claro que no.

La sintió moverse de su sitio mientras levantaba un par de platos, nunca dejando la media sonrisa torcida por su último comentario. Le daba la razón por algo que ni él mismo creía. Él no fue así de rebelde… bueno, un poco… la mayor parte del tiempo… ¡Esta ben! Lo admitía. Fue así de rebelde y tal vez peor.

Riendo por lo bajo, la ayudó a levantar lo que quedaba de la vajilla a medio comer. La mayoría por los experimentos de su hija menor. Entre platos y tazas, se acercó al fregadero, donde puso los objetos que Hinata pretendía lavar. No perdiéndola de vista ni un segundo, siguió sus manos algo temblorosas que se apoyaron en la barra de la cocina, así como un sonrojo sin razón en sus mejillas. La escuchó suspirar.

—¿Cansada?

—N-No. Recién comienza la mañana —tartamudeó Hinata nerviosa. Miró el desayuno sin terminar—. Seguramente regresaran en un momento, cuando les de hambre —sonrió.

—Lo más probable —continuó sin entender.

—Y bueno, pensaba… —Se movió nerviosa en su lugar—. Mmmm, nada. —Se arrepintió en último momento. Abrió el grifo del agua.

—¿Fue por la broma de Boruto? —preguntó pensativo.

—Naruto-kun…

No la dejó continuar cuando terminó de acercarse por detrás. Rodeó ambos brazos por su cintura, asiéndola fuertemente. Su cuerpo frágil y delicado se amoldó a él, tanto así que la sintió sobresaltarse. Movió la boca por la cuenca de su cuello, respirando levemente su perfume. Era una calidez única que relajaba sus músculos, le brindaba tranquilidad y le recordaba que ahora estaban solos. Le gustaba su cabello así de corto, cuando le facilitaba llegar a su piel fácilmente.

—No tienes por qué ponerte nerviosa-ttebayo.

—Es algo incómodo cuando los niños están, y… —Trató de mantener la cordura. Las piernas le temblaron por la cercanía y el aliento caliente por su oído—. Siento que debemos mostrar respeto, y bueno, dejarlo para cuando estemos s-solos —dijo nerviosa.

—Me parece buena idea —sonrió Naruto de forma inmediata.

—¿A-Así de rápido? —Se sorprendió.

—Claro —asintió nuevamente. Hizo fuerza entre sus brazos y la volteó hacia él para quedar cara a cara, y añadió—: Eso quiere decir que ahora que estamos solos, podemos aprovechar el tiempo.

—¿Eh?

Se movió rápidamente a sus labios para eliminar el nerviosismo anterior. Con una sonrisa juguetona, tomó su labio inferior entre sus dientes, mientras pasaba la punta de la lengua para llegar su boca. Fueron instantes que la sintió doblarse para él aunque no quisiera. Ambas manos se posicionaron sobre su trasero, por encima de la falda que usaba. Era el paraíso escucharla suspirar su nombre, sobre todo cuando parecía renuente a aceptarlo.

Se abrió entre las confinidades de su boca, más profundo cada vez. La acercó como si existiese algún espacio entre ellos.

—Naruto-kun —llamó en un suspiro—. Podrían regresar…

Ignoró completamente el pedido indirecto para que se detuviera. Siguió con sus caricias por sus muslos, alzando la falda lo suficiente para perder las manos por el perfecto trasero.

Fue cuando se detuvo.

Ahí había algo extraño, o mejor dicho, no hubo nada extraño que se interpusiera en el camino de sus manos. Lo que tocaba era la delicada piel, sin ningún tipo de protección.

—E-Espera… —expresó Hinata agitada al cogerlo de los hombros. Se separaron unos centímetros.

—H-Hinata —llamó su nombre desconcertado.

—¡P-Puedo explicarlo!

—No tienes ropa interior.

Su esposa siempre estuvo sin nada debajo de la falda que la cubría. Caminando en medio de la cocina y el comedor sin ningún reparo de su condición. ¡¿Cómo no se había dado cuenta?! Ahora entendía por qué tanto nerviosismo. ¿Se trataba de algún olvido involuntario? o ¿Alguna sorpresa dedicada a él?

—¿Has estado así toda la mañana?

—Es que yo… —Hinata se avergonzó hasta la médula.

Estuvo a punto de llevársela a la habitación y decirle que no importaba si había olvidado su ropa interior o no, pero justo en ese instante la puerta de la casa de abrió. Ambos voltearon inmediatamente al notar que Himawari entraba corriendo, quejándose sobre su hermano y los supuestos dulces que nunca existieron. Aunque la sorpresa mayor fueron las dos presencias adicionales que se detuvieron de saludarlo y se quedaron petrificados en la entrada.

—¡Papá! Onii-chan me mintió.

Naruto fue el primero en darse cuenta de la situación. Más rápido que el viento recuperó las manos que seguían presos en la falda de su esposa. Sintió un escalofrío mortal por la espalda a causa de la pesada mirada de Sakura que estaba parada en la puerta junto a Sarada.

—¿S-Sakura-chan?

—Cómo se atreve Hokage-sama —amenazó Sakura al hacer sonar sus nudillos.

—El séptimo también es sucio —comentó Sarada al arreglar sus lentes sobre su nariz.

—¡Acabas de generar traumas a mi hija! —exclamó.

—Sakura-chan. ¡Lo puedo explicar-ttebayo!

—¡Shannaro!

Lo único que pudo esperar fue el golpe de Sakura. Felizmente la casa del Hokage contaba seguro contra todo riesgo.

¿Alguien más planeaba interrumpirlo de estar con su esposa?


-FIN-


¡Gracias por el apoyo que recibo con sus lindos Reviews! Espero que les haya gustado este OS. Hice algo de comedia en esta ocasión. Estaré ausente algunos días, así que espero avanzar el siguiente OS cuando regrese.

Nos vemos en el próximo OS.

Agradecimientos a: Chia S.R, Yukki-Onna, FaryLu, N.H 4Ever, KuroShiro26, Yami Meza, Uzumaki Tsuki-Chan, Gaby hyuga, darcy129, Sophie-Chan, NiniCere, esmeraldamr, Davaru, Mizuki Tomohisa, HinataBueso93, DarkClaw1997.

¡Gracias por leer!