Disclaimer: Todos los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.

OS8: ¿Ramen o Hinata?


-.-Ramen-.-


Hinata se movió nerviosa en su asiento.

Pensaba seriamente coger su bolsa e irse a casa para cambiarse con algo más adecuado pero la inseguridad no le dejó moverse. Si corría o saltaba entre los tejados de las casas llegaría en un santiamén a la casa Hyuga, incluso en su mente ya lo hacía, pero seguía dando vueltas en la idea de mantenerse en su lugar esperando que Naruto terminara de cambiarse.

Como siempre, aquella tarde fue encantadora gracias a la cita que duró varias horas entre la visita al acuario nuevo de la aldea, pasear por el parque o incluso comer algo en Ichiraku. En realidad las citas con él iban bien, sin mayores problemas, pues comprendía que no contaba con mucho presupuesto, pero estaba segura que en algún momento se solucionaría. Cerca del anochecer salieron de una tienda de accesorios ninja e irían al siguiente lugar sino por la lluvia que comenzó de improviso y los hizo refugiarse bajo el techo de una casa cercana; sin embargo, con el pasar del tiempo la lluvia se intensificó y los hizo moverse rápidamente entre los tejados hasta terminar por ingresar al apartamento de Naruto que era el más cercano. Fue divertido en un comienzo, como en los viejos tiempos, solo que no reparó en sus ropas mojadas a causa de la lluvia y un Naruto preocupado por su salud.

Ahí estaba ella ahora, usando una de sus chaquetas y unos pantalones que le quedaron sueltos, por no decir todas las prendas. La avergonzaba pero al mismo tiempo le hacía sonreír.

—Hinata, ¿estás cómoda?

Se alertó al escuchar la voz de Naruto que salió del baño con un cambio de ropa sin rastros de agua mientras se secaba el cabello con una toalla. Se sonrojó por su actitud fresca como si no sucediera nada.

—S-Sí. Naruto-kun.

—Disculpa, no creo que tenga algo de tu talla. —sonrió—. Pero es mejor que…

—Comprendo la situación, me puedo acostumbrar —aceptó—. Además, sería extraño que tuvieras ropa de mujer.

—Ah, supongo que sí.

—N-No quise decirlo en ese sentido.

—El Sexy no jutsu es para momentos de emergencia. —Le guiñó un ojo.

Hinata rió delicadamente porque comprendió muy bien la idea de su técnica que ayudó a salvar el mundo ninja como le explicaron hace mucho tiempo. Se movió incómoda después del silencio que se formó entre ambos, no sabía mucho de qué conversar en ese momento donde debería estar en casa descansando, felizmente su padre comprendía la situación mientras no se pasara de la media noche.

—La lluvia no parece querer irse en un buen tiempo —señaló, Naruto—. ¿Te gustaría comer algo? —sugirió.

—Bueno, estará bien lo que tengas.

—Sé que hubieras querido algo mejor. —Se dirigió a la pequeña alacena que tenía en la habitación y obtuvo dos envases—. Sólo tengo ramen instantáneo.

Hinata se puso de pie. Ella comprendía perfectamente lo que quiso decir nuevamente, así que se acercó a él y sin pensarlo lo abrazó por la espalda. Sintió su sorpresa al tensar su cuerpo a causa del movimiento que incluso ella no esperó, pero quería mostrar que no le importaba aunque quisiera compartir con ella un caramelo. Lo material era lo de menos.

—Está bien Naruto-kun —dijo, en un tono suave—. Sé que te esfuerzas mucho por mejorar, incluso enseñas a los demás a inspirarse en su batalla personal. Lo demás no interesa.

—Pero…

—Lo importante es el espíritu de Naruto-kun y lo que da de sí todos los días.

Naruto manifestó su sorpresa en un suspiro y ella seguía apretándose en su fuerte espalda. Había dicho lo que sentía de un momento a otro, nerviosa, en nada más que su ropa para cubrirse; no había nada más perfecto que ese instante entre ambos.

—Estoy muy denso últimamente-ttebayo —se resondró el mismo—. Está bien. Tienes razón, no volveré a mencionarlo.

—Yo debería ser la preocupada —añadió.

—¿En qué sentido?

—Me imagino a Naruto-kun. —Tomó aire porque sintió los ojos cristalinos—. Solo en su apartamento, todos estos años.

—Hinata. —La cogió de ambas manos para liberarse, pero solo para darse espacio. Olvidó por completo los envases en la alacena y se giró para verla—. Estoy bien ahora. —Le guiñó un ojo—. Ya no estoy solo.

Sonrió ante el comentario que seguramente le haría emocionarse más de la cuenta pero no le dio tiempo a contestarle cuando notó que su rostro se acercaba al de ella a manera de duda, y no quiso negarse, se aproximó también y correspondió el beso. Hubiera querido decirle tantas cosas sobre la preocupación que tenía en mente desde hace tanto tiempo, pero él también tenía razón, ahora estaban ambos en el mismo camino.

Sintió su boca húmeda junto a sus labios mientras se movían de una forma segura para guiarla a seguir el mismo ritmo. Abrió la boca mientras se aferraba a su cuello para acercarlo más a ella. Se estaba volviendo algo natural, ya no era la primera vez donde no sabía qué hacer y la vergüenza podía más que sus ganas de sentir cada vez más. Después de varias citas se dijo que también debían mejorar en ese ámbito, no podía seguir siendo la niña de antes. Suspiró feliz ante el nudo en su estómago, tuvo que retroceder unos pasos por el ímpetu del intercambio; aunque su trasero chocó con algo que no identificó, supuso que la mesa, la mente se nublaba sin darle tiempo a pensar claramente.

Se dejó llevar por el calor que le provocó el sabor de su boca, las manos por su cintura que parecían inquietas sin saber dónde posicionarse. Perdió la noción de su ubicación en el espacio, como si flotara en el aire. Se sorprendió por la mano que pretendía subir por su costado pero se detuvo.

—Lo siento.

—No. —Negó con la cabeza—. Está bien, Naruto-kun.

Lo hizo. Bajó el cierre de la chaqueta aunque con manos temblorosas. La respuesta fue inmediata cuando la besó nuevamente y la ayudó a aumentar la abertura completamente. Una electricidad viajó por su espina dorsal cuando sintió las manos de Naruto por su pecho, acariciando cada uno como si inspeccionara algo desconocido, su boca continuó descendiendo en un viaje largo por su cuello. Se mordió el labio inferior a causa del camino húmedo que se centralizó por fin en uno de sus senos. La sensibilidad era única, tanto que le nublaba los sentidos e hizo que su boca se abriera a causa del placer imposible de imaginar. Siempre le dio curiosidad conocer hasta donde podían llegar después todas aquellas citas. Ella no era atrevida, ni nada cercano a ese calificativo, pero simplemente no podía ignorar lo que acontecía conforme transcurrían las semanas.

Le acarició el cabello aún húmedo mientras seguía moviendo su lengua por un pezón como si se tratara una importante tarea que cumplir. No quería que se detuviera, su cuerpo necesitaba seguir, le hablaba muy claramente que el momento donde dieran rienda suelta a sus deseos llegaría pronto. Pero no estaba segura que fuera ahora.

—Hinata. —Se detuvo. Le miró a los ojos—. Me golpearías por mis pensamientos.

—N-No lo haría. —dijo, igual de satisfecha que él—. Yo también pensaba que... —Se sonrojó.

—¿Aquí? —preguntó, emocionado—. Digo, ¿estamos hablando de lo mismo?

—No lo sé. —Le volvió la vergüenza—. Será cuando estemos listos.

—O la casa Hyuga no envié a eliminarme por tocar a su princesa-ttebayo.

—¡No bromees Naruto-kun!

Juntaron sus bocas nuevamente en un beso que planeaba seguir a pesar de sus palabras, pero el sonido de su estómago llegó hasta sus oídos. No pudo contener la risa de su parte y el beso quedó olvidado.

—Primero la lluvia y ahora esto —se quejó, Naruto, por su mala suerte—. ¿Qué otra desgracia puede ocurrir?

—Mejor preparemos el ramen. —Junto su frente con la de él—. Yo también tengo hambre.

—Pero quiero comerte a ti.

—¡Naruto-kun!

—¿Dije eso en voz alta?

Rió nuevamente por sus ocurrencias y subió el cierre de la chaqueta para poner manos la obra. En realidad su sugerencia era tentadora, pero sería otro día.


-FIN-


N/A: Not today.

Sino lo hacía de esta manera, nunca se vería finalizado el fic, y me gustaría que esté completo. Espero que les haya gustado, tanto a antiguos lectores como a nuevos. No es la misma persona que dejó en hiatus el fic, y espero que puedan comprender. Como mencioné en el aviso, unos tendrán lemon y otros menos, pero haré lo posible por traerles algo bonito.

Muchas gracias a los que enviaron un mensaje y a los lectores que dejaron Review aún mucho antes cuando se publicó el OS7. Mis disculpas por la espera.

Nos leemos en el próximo OS.