Capítulo 2: Conversación.
-¿James, qué demonios pasa aquí? -preguntó Lily en cuanto el hombre llegó a la mesa, cabizbajo- Desde ayer antes de desmayarme...
-Lo recordaste todo, ¿Verdad?
-Claro que lo hice, pero no reconozco a ese chico. Sé que es tu hijo, pero...
-Tampoco entiendo mucho de lo que pasa, Voldemort no me dijo nada más ayer... sólo lo de Snape y Harry.
-¿Severus? -preguntó extrañada- ¿Qué pasa con él? Oh, es verdad, él no sabe que tenemos una hija -dijo mirando a la chica-. Sé que muchas de las cosas que están pasando, ustedes no las entienden, pero se los explicaremos poco a poco.
-Entonces es verdad que papá no es mi padre -dijo la chica, sin dar muchas vueltas a lo que estaba pasando.
-Así es. Eres hija del hombre a quien le diste la mano ayer.
-El hombre de negro -dijo recordándolo- es... tétrico.
-Sí, pero es un buen hombre...
-Snape nunca ha sido bueno -dijo James, mientras apretaba la cuchara que estaba en su mano- Tienen mucho que aprender, y tú, Lily, enterarte de cosas que han estado pasando.
-Asumo que retomarás tu relación con el Lord.
-Así es... -dijo mirando a los chicos- Sé que es difícil para ustedes, pero nosotros no estamos casados, nos queremos, pero no como pareja.
-Pero yo... Soy hijo de ustedes, ¿verdad? -preguntó Dominique.
-Sí, hijo, y también eres medio hermano de Roxanne y de Harry, el chico que estaba aquí antes.
-Él nos miraba feo -dijo la chica-, como si nos odiara.
-No los odia, nadie puede odiar sin conocer.
-No te confíes de eso -dijo una voz a sus espaldas.
-Snape...
-Severus...
-Tenemos que hablar, Lily -le dijo sin dar rodeos-. Acompáñame.
El hombre salió del comedor sin mirar a nadie más. Tenía que arreglar lo antes posible todo lo que tuviera que ser solucionado, por lo menos antes que tuviera que volver al colegio. Le había pedido a Lucius que se quedara en su puesto ese día, para poder arreglar las cosas con Lily y Harry, por lo menos las partes más importantes.
Cuando llegaron al gran salón, el lugar estaba completamente desierto. Severus sabía que tenía que hablar primero con Lily. Harry ahora estaba más susceptible de lo que normalmente era, así que prefería esperar a que se calmara un poco.
-Ha pasado mucho tiempo, Severus -le dijo la mujer.
-Así es -ni siquiera la estaba mirando, ella había sido su gran amor de la infancia, juventud y parte de su adultez, pero ahora eso era diferente, tenía que recordar eso.
-¿Qué pasa, Severus? ¿Por qué no me miras a la cara? -preguntó extrañada- ¿Es por Dominique? Tienes que entender que yo no recordaba...
-No es eso, Lily. No podría reprocharte nada, porque ya no estoy interesado en ti -dijo de manera fría y distante, era mejor que las cosas se dieran así. Él no era dado a hacer muchas demostraciones de sus sentimientos, y no pretendía empezar ahora.
La mujer sintió las palabras del hombre como si fuesen un balde de agua fría.
-Pero, Severus... ¿Por qué me dices esto? -preguntó acercándose y obligando al hombre a verla- El mismo James volverá con el Lord, ¿Por qué nosotros no habríamos de...?
-Porque ya no hay un nosotros -dijo sujetándola de los brazos para que se alejara de él-. Yo tengo otra persona en mi vida.
-No -dijo negando con la cabeza- no me digas eso... tenemos una hija.
-Al igual que mi nueva pareja -le dijo de frente- Harry es mi pareja. Está esperando un hijo mío.
La mujer dejó caer los brazos a los costados. Todo lo que había pensado desde que se levantó había sido destruido por una simple declaración. Harry... ¿El hijo de James?
-Harry Potter... ¿Él es tu pareja? -preguntó, rogando a los cielos que le dijera que no, que era otro Harry y así podría pelear a par.
-Sí. Harry es mi amante y está esperando un hijo.
-¡Pero es un niño! -gritó desesperada. Sentía la clara desventaja. El chico la odiaba, ahora sí entendía las palabras de su hija cuando dijo que el chico los miraba con odio- Era verdad.
-¿Qué cosa?
-Lo que dijo nuestra hija -le respondió mirándolo a los ojos, sintiendo como la rabia la consumía por dentro- Ese mocoso nos odia.
-Harry no los odia, él no sabe de odiar sin razones.
-Pues conoces muy poco a tu amante, Severus -le dijo con burla-. Ese chiquillo es capaz de dar miradas cargadas de rencor, y ahora entiendo perfectamente por qué. El me odia a mí y a mi hija por ser parte de tu vida. Estoy segura qué él es capaz de eliminarnos.
-Yo no haría algo por el estilo -dijo Harry, entrando en el salón como si nada- No puedes asegurar algo sobre mí, si sólo me viste por un par de minutos.
-Pero tu mirada no miente, Harry -le dijo enfurecida- No te acerques a mis hijos. No confío en lo que les puedas hacer.
-Tú no puedes ordenarme nada, originaria -le dijo con desprecio-. Por lo que sé, tu hija es hija de Severus también -le dijo parándose al lado del hombre-, y Dominique es hijo de mi padre, por lo que también es mi medio hermano.
-Mis hijos no son nada tuyo, demonio...
-Tenle respeto, Lily -le dijo Severus-, es al hijo de nuestro amo al que estas insultando.
-Y tú al que te estás llevando a la cama ¿Verdad? -dijo con odio- ¿Sabe el Lord lo que pasa con ustedes?
-Mi padre sabe desde el principio lo que tenemos.
-Claro, ¿Cómo no lo pensé antes? -dijo soltando una risa maniática- Te vendiste al hijo del Lord, Severus, que manera tan patética de preservar la vida.
-Lily, no te permito...
-No sabes de lo que hablas, Evans -le dijo Harry acercándose peligrosamente a la mujer, que pese a su temor no se movió en ningún momento- A Severus lo conozco desde que tengo once años, pero sólo hace unos meses supimos que yo soy hijo del Lord, Severus es un hombre valiente, incapaz de rebajarse a lo que tú lo estás degradando. Y para finalizar te dejo algo claro. El que tú sigas aquí depende de tu lealtad a mi padre, no a lo que yo diga o algo por el estilo, no soy esa clase de persona -se acercó un poco más a la mujer, para que quedaran claras sus palabras-, pero Severus es mi amante, no te quiero cerca de él.
La mujer estaba furiosa, apretaba los puños hasta el punto de romper sus palmas al incrustar sus uñas en la piel de sus manos, pero no dijo nada, simplemente se dio vuelta y salió del lugar, dejando a los otros dos solos.
Harry estaba nervioso, no le gustaban sus nuevas reacciones, él no quería ser así, pero de verdad estaba cansado de perder todo lo que creía tener, y a Severus no lo quería perder. Sabía que la mujer estaba interesada en su amante, lo supo en cuanto empezó la conversación entre ambos, pero no dijo nada en ese momento, más para poder escuchar lo que tenía que decir su amante sobre ellos. Se sintió bien de saber que Severus aún ante la noticia de que ella aún lo amaba lo quería a él.
Severus abrazó a su pareja por la espalda, sabía que el cambio de Harry era por todo lo que estaba pasando, que su amante no era así, porque nunca lo había sido.
-Trata de calmarte -le dijo con su voz relajante, logrando que Harry apoyara su espalda en su pecho- Sé que es todo muy difícil.
-Pero yo no soy así -se separó de su abrazo- Todo, desde que supe la verdad, de un momento al otro me convertí en algo que no quiero.
-Estás siendo tú.
-No. Nunca le habría hablado a alguien así, por mucho rencor que le tuviera. A mis propios tíos, nunca los hubiera tratado así.
-Es natural. Estás en un estado de autoprotección, que te impide ver las cosas de la forma que lo hacías antes.
-¿Y cómo hago para volver a ser el de siempre?
-Dime la verdad -le dijo abrazándolo contra su cuerpo- ¿Quieres volver a ser ese chico que se iba a casa de sus tíos en las vacaciones? ¿El que dejaba que los Weasley lo dominaran? ¿El que tenía miedo de desobedecer a Dumbledore, por temor a perder el único lugar al que podía llamar hogar?
Harry se quedó callado. Claro que no quería eso, pero aun así, la diferencia de este Harry con el de unos meses atrás, era demasiado.
-Lamento el haberte atado a mí...
-Ey, eso no lo hablaremos ahora. De todas formas, no tienes que pedir perdón por nada. No estuve contigo obligado y creo ser lo suficientemente adulto como para afrontar mis responsabilidades.
-Pero te engañé con lo de la poción.
-Y yo me descuidé -le dijo besándolo en la boca- Soy maestro en pociones y un mocoso nulo en la materia logró obnubilare con su belleza y sensualidad para que no notara los rastros de pociones en su cuerpo -acarició las caderas de Harry, que se pegaba más y más a su cuerpo- Lo hiciste bien, Harry Potter. Me vas a hacer padre por segunda vez, y no me di ni cuenta.
Harry sonrió ante las palabras de su amante. Era verdad, logró engañar al director de Hogwarts y máster de pociones. Era bueno.
TBC...
N/A: Lamento muchísimo no haber publicado ayer, pero estoy full pega, así que no pude, pero aquí esta. Cada miércoles serán las actualizaciones o en su defecto, el jueves. Trataré de que no sea así.
Lo otro, a la persona que me dejó ese lindo mensaje sobre mis enfermedades mentales y parafilias y su recomendación de ir al medico le digo esto "NO ME INTERESA TU ACTITUD DE MIERDA Y TU INTERÉS POR MI SALUD MENTAL, si el fic o su temática no te agrada, mala suerte, busca algo que te agrade y deja al resto vivir en paz, no por personas como tú dejaré de escribir. Te lo hubiera dicho por interno, pero como además fue un mensaje anónimo, no puedo hacer más que contestarte de esta forma. En resumen, me importan tres cocos tus buenas o no tan buenas intenciones.
He dicho
Un beso
Majo
