Capítulo 9: Tras la dulce sonrisa.
- ¿Tú me quieres mucho, verdad hermanito? -preguntó con dulzura, esa que el niño recordaba de cuando era un niño y cuando no sabían de nada respecto a la magia y la vida pasada de sus padres- Tienes que estar siempre de mi lado, Dominique.
-Sí, hermana.
El pequeño moreno salió de sus pensamientos al escuchar la voz del profesor de encantamientos. Estaba tan distraído que apenas era capaz de seguir las instrucciones.
-¿Sucede algo, joven Potter? -preguntó el pequeño profesor, cuando llegó a su lado.
-Nada, profesor -mintió, sintiendo que se estaba ahogando por dentro- no pasa nada.
-Bien -le dijo no muy convencido, tratando de encontrar algo en los castaños ojos del niño- entonces prosiga con su trabajo.
Dominique asintió, pero aun así no fue muy capaz de seguir con lo que estaba haciendo en clases. El encantamiento no era difícil, ya había logrado realizar el "Wingardium leviosa", pero tenía que seguir practicando. El problema es que su mente estaba en otro lado, más específicamente en la sala vacía en la que su hermana lo había citado para hablar. Había llegado a las ocho en punto, tal cual su hermana se lo había pedido, pero ella no estaba sola, había tres chicas con ella. Las había visto un par de veces alrededor de su hermana, pero no se esperaba que fueran amigas, o simplemente conocidas.
Su hermana estaba de brazos cruzados, apoyada en la muralla de la derecha. Se le había acercado y, como no hacía hace tiempo, le abrazo con cariño. Le había pedido perdón por haberlo tratado mal desde que llegaron a Hogwarts, y le explicó que era porque estaba muy confundida con todo. Con lo de que no eran hermanos de sangre, sino que sólo por parte de madre. A él también le dolía el tema, pero no por eso trató mal a Roxanne. Ella le volvió a pedir perdón y casi la vio llorar. Se veía sincera y las chicas que se mantenían al margen parecían conmovidas. Lo raro vino después, cuando ella le pidió ayuda, quería arreglar las cosas con Harry, por eso quería que él le ayudara. No le pareció mala idea ya que él mismo se llevaba cada vez mejor con su hermano mayor.
Harry se le había acercado un día y le había pedido que lo acompañara. Fueron al lago que estaba cerca del colegio, a un costado del bosque prohibido. Se sentaron en el césped y hablaron por mucho rato. Se dio cuenta que Harry sólo era un niño más. Era mayor que ellos, eso estaba claro, y no se llevarían completamente como hermanos de buenas a primera, pero se esforzaría por que resultara. Quería saber que era tener un hermano mayor y un sobrino. Eso también le llamaba la atención, el mismo Harry había nacido de dos hombres. Su papá y el hombre poderoso que vivía en la mansión Potter. Le habían explicado que era quien tenía el poder del mundo mágico, pero no conocía demasiado al hombre como para tener alguna imagen de él, aparte de la que obtuvo cuando llegaron por primera vez al mundo mágico, o cuando liberaron su magia. Ahora Harry también esperaba un bebé, de él y el padre de Roxanne. ¿Eso hacía que su sobrino fuera hermano de su hermana? ¿Y si Harry y el director se casaban, sería el padrastro de Roxanne? Esto era muy confuso, pero es como se lo había dicho Harry. Quería que él y Roxanne se llevaran bien. Y pelearía por eso.
...
Harry llegó al despacho de su amante cuando hubo terminado de hacer sus tareas. Se escabulló y lo esperó sentado en su escritorio, dejando que sus piernas quedaran colgando. Sabía que Severus llegaría pronto de la reunión con su padre, y como siempre, él estaría ahí para apoyarlo si venía con problemas, como la mayoría de las veces.
El sonido de las llamas crepitando lo hizo llevar su mirada a la chimenea, justo cuando el verdoso humo salía a borbotones, dejando ver a su amante, con cara más abatida que antes, la que no cambió mucho cuando lo vio ahí, cosa que ciertamente extrañó a Harry.
-¿Qué pasó?
-Lo de siempre -dijo soltando el aire y acercándose a Harry para ubicarse entre las piernas de Harry y abrazarlo por la cintura, acercándolo a su cuerpo-. Él disfruta amenazándome con separarnos.
-Mi papá está un poco nervioso por todo lo que está pasando.
-Y ahora se pondrá peor -dijo abatido, dejando un par de besos en el cuello del menor, mientras acariciaba su vientre, que sólo a través del tacto podía ser perceptible.
-¿Resultó? -preguntó ansioso, sin poder creer que su padre pasara nuevamente por eso.
-Sí. James Potter espera al próximo heredero de Lord Voldemort. Tendrás un nuevo hermano.
-Imagino que la noticia no le hizo muchísima gracia.
-¿Gracia? -preguntó elevando una ceja, sin dejar su posición entre el cuello y el hombro de Harry-. Tu padre, nuevamente, me culpó de su embarazo.
-¿Nuevamente?
-Él no te lo dijo -aseguró separándose un poco para abrazar a Harry y poder mirarlo a la cara-. James Potter me odió hace años por entregarle la poción procreativa al Lord para que pudiera traer al mundo a su heredero. No estaba conforme con la idea, por supuesto. Ellos nunca se llevaron bien.
-Lo sé -dijo contrariado- quizás hubiera sido mejor que yo no...
-Tú llegaste a mí y para mí -dijo posesivo, besándolo en la boca con fuerza-. No vuelvas a siquiera mencionarlo.
-Pero eso hizo sufrir mucho a mi papá.
-Y tú no tuviste la culpa. Además, luego de que supiera de ti, de que te conociera, todo ese dolor quedó en el pasado. Te convertiste en su razón de ser.
-Entonces ahora te odia por ser el propulsor de la nueva fórmula que lo hará tener un nuevo bebé.
-Exacto -le dijo haciéndolo bajar del escritorio y caminaron hacía el sofá que estaba frente a la chimenea, se sentaron a lo largo e hizo que Harry se ubicara sobre él, también a lo largo, y así poder abrazarlo más contra sí mismo y sentir más su presencia-, pero estoy seguro de que pasara lo mismo que la vez anterior. Se ilusionará tanto con ese bebé que dejará su odio de lado.
-Eso espero -dijo levantando la cabeza y mirando a su amanta- me hubiera encantado que mi papá descubriera el amor, como yo lo hice contigo.
-Nunca como nosotros -le dijo besándolo, dispuesto a disfrutar por un par de horas la compañía de su joven pareja.
...
- ¿Crees que tu hermano nos ayudará?
-Por supuesto que sí -dijo tajante-, Dominique es pacifista, quiere que todos sean felices y por lo mismo hará el camino para que yo me pueda acercar a Potter.
-Recuerda que tu hermano también es un Potter -dijo una voz grave.
-Y tú que es mi hermano -se volteó para mirar al chico de frente- cuando empecé con todo esto les advertí que nada le pasará a Dominique o a mi madre. Ya lo que hagan con todos los demás me importa muy poco.
-Eres una digna hija de tu padre. -la chica que hizo el desagradable comentario quedó con su mejilla roja, caliente y adolorida.
-No vuelvas a decir eso, estúpida -dijo Roxanne, exudando odio en sus palabras- ese tipo no es mi padre, por mucho que haya ayudado en mi concepción. James Potter es mi padre, pero sé que lo hemos perdido completamente por estar con ese psicópata.
-Me gusta como hablas -dijo alguien entrando en la habitación y espantando a los tres jóvenes- Roxanne Snape.
-Blaise Zabini -dijo con desprecio- ¿También estas en esto?
-Draco pagará muy caro su desprecio, y ese mocoso que lo acompaña también. Él era sólo mío.
-Demasiado obsesivo -dijo la chica que había recibido la bofeteada- pero es bueno que te sientas así. A nosotros nos sirve.
-¿Y tú por que estas aquí, Chang? -pregunto el moreno- ¿Tanto rencor contra Potter?
-Contra él y el bastardo de Snape que lo corrompió.
-El nació corrompido, Chang -dijo el otro muchacho- su padre es aquel-que-tú-sabes.
-¿Y tú escusa cual es, Finnigan? -preguntó Zabini.
-Potter siempre se creyó el mejor, mientras nos dejaba atrás a todos. Claro, la fama lo hacía poderoso, pero ahora los Weasley no están con él. Dejó de ser inalcanzable.
-¿Eso te motiva? ¿Los celos? -preguntó Roxanne riendo.
-A veces el orgullo es más fuerte, no sólo los celos -dijo el chico.
-No me importan mucho sus motivos -dijo Zabini, mientras se dirigía a la salida de esa sucia sala -lo único que quiero es ver muerto a Dziban Lupin, y a mis pies a Draco Malfoy.
Roxanne negaba con la cabeza al verlo salir, no muy convencida de que eso fuera a pasar tan fácilmente.
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TBC...
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N/A: en el proximo capítulo
-¿Puedo pedirte algo? -le dijo sintiendo un vacío en el pecho.
-¿Pasa algo? -preguntó sosteniéndolo del brazo, de todas formas los demás no moverían sus varitas si no hasta la orden del Lord.
-Siento que algo malo puede pasar -dijo sosteniendo la mano de Severus y mirándolo a la cara-, si algo me pasa, no importa que suceda con mi cuerpo, pero que mi hijo sobreviva -le dijo poniendo la mano de su pareja sobre su abultado vientre, que ahora si era visible, aun con las túnicas amplias.
-Harry...
-¿Sucede algo? -preguntó el Lord al llegar junto a ellos, notando que su hijo estaba algo pálido.
-Nada -dijo Harry negando-, es hora.
