* Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm y J.K. Rowling respectivamente.
El banquete de bienvenida siempre era enorme, los Elfos encargados de la comida eran increíbles cocineros, todos sus platillos eran deliciosos, y para una niña que creció sola con su abuelo, sin padres que cocinaran para ella, ver tantos platillos juntos no dejaba de impresionarla, así tuviera ya diecisiete años.
—Pásame otra patata Rey...—Le pedía Finn extendiendo sus manos hacia ella para tomar el tazón.
—Oye Rey... ¿Él es el maestro?—Le dijo Poe tocando su brazo y apuntando al hombre que entraba por detrás de la mesa de maestros, sin duda era él, su cabello negro y su ropa lo delataba. Ahora que podía observarlo con más cuidado pudo distinguir el color blanco de su piel, su melena negra no era grasosa como la de Snape, y definitivamente no había manera de que él tuviera más de treinta años.
—Si…—Le respondió a Poe—...es él.
—Tenías razón, es muy joven ¿Crees que será buen maestro?
—Ay Dameron... ¿Desde cuándo te importa?
—Atención Alumnos...—Anunciaba el director alzando sus manos hacia los estudiantes—...Antes de comenzar a comer los deliciosos manjares de esta noche, hay algunos anuncios importantes que quiero compartir con ustedes... Primero que nada nuestro celador, el Sr. Filch me pide que sea reiterativo en cuanto a las normas sobre el bosque prohibido, no queremos un incidente con Trolls como el año pasado... Segundo; un nuevo maestro se une a nosotros este año el Señor Ben Solo a quien estoy seguro lo recibiremos con calidez...—Ante los aplausos de los estudiantes el nuevo maestro se pone de pie animado por la regordeta profesora de herbología—...este año tenemos muchas nuevas caras, y viejos rostros que nos dejaran al finalizar el ciclo, la importancia de la convivencia no puede ser pasada por alto y conmemorando los acontecimientos que surgirán este año en Hogwarts quiero que recibamos con un fuerte aplauso a dos grandes amigas mías; Quienes nos acompañaran este año para la celebración del torneo de los tres magos que tendrá su cede en Hogwarts.—Los alumnos de grados más avanzados de inmediato mostraron su entusiasmo, Poe casi se atraganta con el jugo de calabaza.—Para quienes no saben del torneo, reúne a tres escuela para competir por una copa y el título de vencedor, sólo participa un estudiante de cada escuela, por lo que este año tendremos visitantes que nos acompañaran y compartirán sus costumbres con nosotros. Por favor recibamos a los destacados alumnos de Ilvermorny, Estados Unidos.
La entrada de los alumnos de Ilvermorny, fue acompañada por el canto de pequeños gorriones que se posaban sobre las mesas y coreaban el paso de los estudiantes seguidos de su directora, una señora con el rostro fruncido en una eterna mueca de enojo, aunque sonreía era difícil saber si estaba feliz o molesta por algo.
—Albus...—Dijo la Señora tomando la mano del director.
—Greta querida…
Los alumnos de Ilermorny se agrupaban al frente de las mesas.
—¿Quién será la otra escuela invitada?—Finn se remolineaba en su asiento, tratando de espantar a uno de los gorriones que intentaba comerse su patata.
—Pueden sentarse con nuestros alumnos de Ravenclaw...—Rey se inclinó sobre su mesa para descubrir que el frente estaba desocupado.
—Ahora recibamos a nuestros amigos Sudamericanos de Castelobruxo...
Los ojos de todos los estudiantes volaron hasta la entrada, las luces de las velas menguaron mientras una enredadera se abría paso a lo largo del pasillo y hermosas flores moradas comenzaban a emerger, el ambiente se llenó de un deliciosos aroma mientras los alumnos de Castelobruxo caminaban por el pasillo, era un grupo casi tan numeroso como el de Ilvermorny pero mientras los primero entraron admirados por la grandeza del castillo los segundos se dirigían al frente con una enorme sonrisa en sus labios saludando a los estudiantes en las mesas cercanas, estrechando sus manos y algunos jóvenes, que Rey sintió demasiado coquetos, regalando flores a las chicas de las mesas en el centro.
—Bienvenida Benedita... siéntete libre de acompañar a nuestros alumnos de Gryffindor.
Una vez que pasó la emoción inicial, el director tomó de nuevo la palabra.
—Todos aquellos que deseen participar en el torneo deberán colocar su nombre aquí...—Dijo señalando un pedestal en el que apareció un cáliz que emanaba una palpitante llama contenida sólo dentro de el—... El Cáliz de Fuego, pero sean precavidos el cáliz elegirá su nombre y no hay forma de arrepentirse, las pruebas serán hechas para llevarlos al límite... Tienen sólo un mes para decidir, la selección de nombres se hará el primero de octubre. Suerte a todos.
—¡Claro que vamos a participar!—Dijo emocionado Poe, tomando las manos de sus amigos—Los tres.
—Yo no estoy muy segura de querer probarme hasta el límite...—Confesó un poco temerosa Rey
—Cobarde... Tú si entrarás conmigo ¿Cierto Finn?
Finn observó a Rey por un momento, siempre hacía lo que ella con la intención de llamar su atención, pero esto era algo que de verdad quería intentar.
—Sí, yo te acompaño... anímate Rey, es nuestro último año, debemos salir de la escuela con una emocionante historia que contar.
—Participar en un torneo como este no es lo que quiero lograr para finalizar el año.
La cena se abrió paso por las mesas, dejando de lado los entremeses que fueron servidos con anticipación, las risas y las pláticas dejaban ver el entusiasmo de los alumnos ante la presencia de nuevos estudiantes, Rey sonreía mientras giraba su rostro para observar a los jóvenes extranjeros que ahora formarían parte del ciclo escolar, pero de alguna forma sentía que la emoción inicial no lograba menguar una preocupación en su pecho, pero simplemente optó por no prestarle atención.
Al finalizar su cenar caminaron por los pasillos con rumbo a sus habitaciones, cuando llegaron a la escalera vieron a alguno alumnos de Castelobruxo admirando al fantasma Nick casi decapitado, pero uno de los ojos de los alumnos giró a ver al trío de amigos que se dirigía a las escaleras. Sus ojos brillaron cuando notó a la pequeña chica entre los dos hombres que la escoltaban, se alejó de sus amigos y caminó directo a ella entregándole una de las flores que decoraron su entrada al gran comedor.
—Você é muito bonita...—Dijo apenas audible antes los ojos atónito de Finn y Poe.
—¿Perdón?—Preguntó Rey apenada, mientras tomaba la flor entre sus dedos.
—Perdona, eres muy hermosa. —Su acento era cantarín y muy marcado.
Rey se sonrojó y bajó la mirada, siempre se había rodeado de amigos, pero jamás le habían hecho un cumplido como ese, no sabía cómo reaccionar.
—Soy Paulo, de Castelobruxo—Dijo extendiendo su mano para estrechar un saludo.
—Rey...—Entonó ella aun con vergüenza en su voz. Cuando por fin pudo levantar su vista notó el color ambarino en los ojos del muchachos, casi hipnotizarte y combinando perfectamente con el moreno de su piel.
—Y yo soy Poe y este es Finn...—Interrumpió él tomando la mano de Paulo y luego pasándola hacia Finn.
—Que placer conocerlos... —Paulo agitaba ansiosamente las manos estrechadas de los chicos.
—Igualmente Paulo—Continuaba Poe tomando el ritmo de la plática—Ahora no es por ser groseros pero mañana tenemos clases y no queremos llegar tarde.
—Oh claro, yo también debo dormir... buenas noches—Dijo inclinando su rostro hacia Rey.
—Buenas noches…—Respondió Poe mientras tomó a Rey por los hombros y la empujó ligeramente camino a las escaleras.
—Ah... buenas noches...—Dijo ella asomando su cabeza sobre el hombro de Poe—... ¿Qué fue todo eso?
—¿Qué?—Preguntaron los dos chicos parados un escalón debajo de ella.
—No crean que no lo noté...
Poe sólo desvió su vista hacia abajo ignorando las palabras de Rey, claro que sabía a qué se refería Rey con sus palabras, desde tercero se volvieron muy protectores con ella, y Rey pensaba que todo era porque la querían como a una pequeña hermana, nada más alejado de la realidad.
—Espero que mañana se comporten los dos.
—Tranquila Rey... no te duermas de malas—Dijo Poe tomando su hombro—Você é muito bonita.
La estridente risa de Poe la molestaba, pero lo ignoró mientras continuó subiendo las escaleras.
N/A: Hasta ahora sólo voy a establecer las condiciones en que transcurrirán las cosas. Aun no llega el encuentro entre nuestra parejita pero pronto, lo prometo.
