* Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm y J.K. Rowling respectivamente.


Sus pasos eran firmes al avanzar por los pasillos desolados del colegio, no era realmente tan tarde, pero Rey tomó el camino más largo a la sala común, encontró a algunos prefectos y profesores, pero nada la detenía. Conforme más avanzaba y liberaba su mente de pensamientos victoriosos en los que humillaba a su profesor, lentamente caía en cuenta de lo que acababa de hacer; faltarle el respeto a uno de sus maestros, algo que jamás en su corta vida se creyó capaz de realizar, pero más importante; un comportamiento que puede costarle su estancia en el colegio. Abruptamente se detuvo en el centro de las escaleras, ¿Y si el profesor Solo hablaba con el director? Ella no llegaría al final de la semana como parte del alumnado, sería expulsada del colegio a tan sólo un ciclo de concluir. Su respiración se comenzaba a agitar, sentía una presión en el pecho y entonces corrió el resto del camino, corrió hasta llegar a la cima de las escaleras.

—Grandes gotas negras te observan al andar,

Cuidado donde pises, de ti se han de apoderar. —El águila de la puerta extendía sus alas al formular su pregunta.

Rey se mantenía serena frente a la puerta, observaba al águila cubierta de bronce, escuchó su acertijo pero no sabía cómo responder. Respiraba con demasiada fuerza. No podía sacar de su cabeza el miedo y la desesperación que poco a poco se apoderaron de su cuerpo.

—Un Porg…—Respondía alguien detrás de ella. El águila asentía con la cabeza y quitaba el seguro de la puerta—… ¿Rey? ¿Estás bien?

Los cristalinos ojos de la chica giraron a su costado, Poe Dameron estaba de pie a su lado y al verlo simplemente dejo sus emociones desbordar, comenzó a llorar al abrazar y sujetar con fuerza la espalda de su mejor amigo. Ella sollozaba al ingresar lentamente a la sala común, Finn los esperaba frente a la chimenea, sentado sobre uno de los sillones.

—Rey… necesito que te tranquilices y me digas que tienes—Poe de nuevo abrazó a su amiga al ingresar a la sala, de inmediato Finn corrió hacia ellos.

—¿Está bien? —Le susurró a Poe, él sólo le respondió con un silencioso "No lo sé"

—¿Rey?... ¿Cariño?... necesito que me observes, dime si te pasó algo ¿Te hicieron algo? —Poe comenzaba a separarla de su cuerpo y la tomaba por los hombros para observar sus ojos, ella estaba sonrojada y sus ojos hinchados. —Rey…—Repitió su nombre en voz baja.

—Me van a expulsar…—Alcanzó a decir ella entre sollozos.

—Imposible—Refutó Finn de inmediato.

—¿Por qué? —Preguntó Poe.

Finn daba la vuelta y buscaba en la mesa una jarra con agua para tratar de tranquilizar a su amiga.

—Vamos a sentarnos y dime que pasó—Poe la tomó por la mano y la acompañó hasta el sillón. Finn llegó a su lado y le dejó el vaso con agua en su mano.

—Le falté al respeto al profesor Solo. —Dijo ella de repente, sus amigos no pudieron contener su cara de sorpresa. —…Le dije que sería despedido al finalizar el año.

—¿Por qué le dijiste eso? —Poe se sentó sobre el suelo y colocó su mano en la rodilla de Rey.

—Estaba molesta… y yo, simplemente no lo pensé sólo lo dije.

—Cielo, si hiciste algo muy malo, ni siquiera yo sería capaz de hacerlo…—Las palabras de Poe no estaban funcionando, Rey comenzaba a sentir de nuevo la presión en su pecho y las lágrimas se agrupaban en sus ojos. —…Pero cálmate, no te van a expulsar por eso… Tal vez te llamen la atención, pero no te van a expulsar, relájate—Ahora su mano se movía hasta tomar la mano de Rey y besarla con delicadeza. —Todo va a estar bien.

Poe se ponía de pie y se sentaba al lado de su amiga, al mismo tiempo Finn se colocaba del otro lado, ambos chicos pasaron sus brazos alrededor de Rey para envolverla en un cálido abrazo.

—Además me castigaron el resto de la semana.

—Ok… cariño…—Dijo Poe alejando su rostro un poco—… admite que ese castigo si te lo merecías.—El ceño de Rey se frunció ante las palabras de su amigo. —…Al menos un poco—Agregó para finalizar.

El abrazo de sus amigos y su compañía incondicional fueron lo suficientemente fuertes para calmar a Rey, si el profesor Solo hubiese hablado con el director, ya estaría ahora ante su presencia, decidió relajarse tomar un baño y dejar que el día siguiente continuara su curso, sabía que podía estar en problemas, pero gracias a las palabras de Poe se sentía menos insegura con respecto a su estancia en el colegio.

La mañana siguiente fue la mañana más extraña en su vida, ella bajaba las escaleras de los dormitorios como usualmente hacía, pero la única diferencia la esperaba a pie de las escaletas; Finn y Poe claramente cansados se dirigían a su amiga al verla.

—¿Qué hacen ustedes despiertos?—Rey terminaba de acomodar los mechones de su cabello.

—Es martes...—Dijo Poe en un tono tan natural que hacía parecer que era obvio por qué estaban despiertos tan temprano.

—Eso no me resuelve nada.

—Te dije que lo iba a olvidar...—Finn caminó a la altura de Rey y puso sus manos en los hombros de la chica—Se supone que hoy pondremos nuestros nombres en el cáliz...

—Ay no... yo les dije que n...

—Rey...—Poe le reclamó—...somos un trío, no existe un Finn y Poe...—Dijo señalándose junto a Finn—Es Finn, Rey y Poe... estamos todos en esto o no está nadie.

Rey sólo los observaba, en un instante se sintió de regreso en el vagón del tren que los traía por primera vez al colegio, los tres llegaron al mismo compartimiento y la amistad fue casi instantánea, el qué los tres quedaran en la misma casa fue sólo la confirmación de lo que ya era obvio, ellos debían ser amigos el resto de sus vidas.

—Hagámonos ahora, antes de que me arrepienta...—Suspiró Rey por vencida.

Los tres amigos llegaron hasta el gran salón donde el cáliz reposaba sobre un pedestal, a su alrededor había alguno curiosos que observaban a quienes colocaban su nombre en su interior.

Con las manos sudorosas Rey se acercó hasta el cáliz, en su mano ya venía envuelto el papel con su nombre, observó a sus amigos al mismo tiempo que extendían sus manos y dejaban caer el pergamino dentro del fuego, la llama azul del cáliz palpitó y estaba hecho, ahora era una concursante más del colegio.

—Esto va a ser increíble… imaginen que uno de nosotros quede seleccionado—A Poe le brillaban los ojos de emoción, ansiaba ser elegido.

—Ahora que mi nombre está ahí tengo algunas dudas…—La voz de Finn dejaba entrever un poco de miedo.

—Ya no es tiempo de arrepentirse, vean lo que me hicieron hacer—Rey tomó las manos de los dos chicos y salieron justos del salón.