Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm y J.K. Rowling respectivamente.


Poe podía ser un chico bromista y relajado, pero en su muy peculiar estilo era uno de los más brillantes de toda la escuela, logró ser capitán del equipo de quidditch desde tercero y desde entonces había llevado a su casa a la victoria, sus calificaciones estaban sólo por debajo de las de Rey. Y para ninguno de sus amigos fue una sorpresa que la idea de encontrarse después de la selección de los campeones del torneo, en caso de ser uno de los tres seleccionados, fuera de él.

Los pasillos antes de llegar a las escaleras que conducen a sus dormitorios, donde están los olvidados baños del segundo, piso fue el lugar indicado, nadie pasaba por ahí y estaba lo suficientemente cerca de su sala común para correr en caso de necesitarlo.

—Desde quinto no nos escondemos en este lugar...—Recordaba Rey recorriendo las puertas de los baños para cerciorarse de que nadie estuviera ahí.

—Quizás tú no has venido, cariño... yo sí y muchas veces

—¿A qué?—Preguntó con curiosidad, sólo observó la sonrisa maliciosa de su amigo y deseó no haberlo preguntado—...No me respondas.

—¿Crees que demore mucho más tiempo?

—Acaban de seleccionarlo, deben estar explicándole reglas o algo así.

Poe se dejó caer sobre el suelo y recargó su espalda en la pared.

—Sólo habrá que esperar...—Dijo rascando su cabeza.

Rey se acercó a él y se sentó a su lado, a pesar del comentario no dicho de su amigo, sobre sus visitas al baño, no se sentía incomoda con su presencia, ni siquiera cuando dejó caer su cabeza en el hombro del chico y él, con dulzura, la abrazaba.

—Va a ser muy raro verlo competir...—Rey anunciaba con descontento—Estoy acostumbrada a verte a ti hacer este tipo de cosas.

—Él lo hará bien... es un gran mago.

—No dudo que haga un gran papel... temo por él, por lo que pueda enfrentar.

—¿Preferirías verme a mí corriendo por mi vida?

—Preferiría que nada de esto hubiera ocurrido...

Inmediatamente Poe giró su rostro para ver los ojos de la chica, quien con sólo su mirada le comunicaba lo extraña que se había sentido el último mes con todo lo ocurrido, desde el cáliz hasta el torneo.

—¿Chicos?...—La voz de Finn los hizo separarse un poco, Poe inmediatamente se puso de pie y ayudó a su amiga, juntos encontraron a Finn en la entrada.

—¿Qué tal todo? quiero detalles...—Exigía Poe a su amigo.

—Es todo muy raro... el torneo comienza el 2 de noviembre.

—¿En un mes?—Preguntaron Poe y Rey al unísono.

—Y nos dieron esto...—Dijo extendiendo un pergamino que tenía escrito sólo dos cosas.

—394 3ro—Leía Poe en voz alta.

—¿Es una fecha?—Rey arrebataba el pergamino de la mano de Poe para examinarlo.

—¿Un código?—Intentó adivinar Poe.

—No lo sabemos... sólo nos lo entregaron y dijeron que ahí estaba la pista de lo que enfrentaríamos en noviembre.

—¿Un acertijo?... bueno tenemos experiencia en ellos, sólo hay que pensar.—Cómo siempre Poe tomaba las riendas del trío.

—Lo más extraño es que ninguno de los tres tenemos los mismo números...—Finn recuperaba de nuevo el pergamino y lo arremolinaba en sus manos, un símbolo indudable de sus nervios.

—Enfrentarán cosas diferentes.—Trató de afirmar Rey para relajarlo.

—No, será lo mismo para los tres.

—¿Conoces los números?—Poe de inmediato preguntó un poco alterado

—La chica de Ilvermorny tiene el 124 4to y Paulo el 20 1ro.

—No pueden ser fechas, por lo regular las dividen en tercias—Rey caminó hasta la ventana tratando de entender los número.

—Mañana después de clases buscaremos fechas en la biblioteca... si tenemos los tres número podremos encontrar coincidencias—Poe colocaba su manos sobre el hombro de su mejor amigo.

—No es necesario que hagan esto... ustedes relájense...

—No, Finn... estás en esto y si está uno estamos los tres, te vamos a ayudar o ¿Acaso crees que los otros campeones no van a tener ayuda?.

Ese día durante las clases ninguno de los tres pudo concentrarse en otra cosa que no fueran los números, cuando la última clase llegó a su fin se encontraron todos juntos en la entrada de la biblioteca.

—Bueno yo buscaré en las fechas de 1 al 100, Rey te encargas del 100 al 200 y Finn tu busca del 300 al 400... Énfasis en los número 20—Poe colocaba sus manos sobre su pecho—124...—Señaló a Rey—394—Ahora señalaba a Finn.

Rey inmediatamente tomó el libro de consulta de historia de la magia, era inevitable no encontrar connotaciones religiosas en escritos tan antiguos y la mayoría de todos los datos estaban reescritos para su preservación, era imposible encontrar algo de esas épocas conservado aún intacto. Por su parte Poe consultó directamente a la bibliotecaria pero ni siquiera ella pudo darle orientación sobre que libros leer para acceder a información tan antigua.

Cuando llegó el momento de cruzar datos el único con algo que reportar fue Finn.

—En el año 394 se llevaron tres batallas en el mundo muggle, tres diferentes en el mismo año... entienden 3ro... quizás es eso; Guerras—Finn estaba entusiasmado por su descubrimiento, pero ni rey ni Poe pudieron encontrar mucho sobre sus fechas.

—No, lo que encontré no tiene nada que ver con guerras, de hecho encontré muy poco.

—Yo no encontré nada... pero seamos optimistas, son fechas muy antiguas.—Poe intentaba relajar a sus exhaustos amigos.

—¿Y si no son fechas?—Rey se sentaba en la silla a un costado de Finn y sacaba un pergamino para escribir.

3-9-4 C-I-D

1-2-4 A-B-D

20 S

—Pueden ser más combinaciones...—Poe tomaba la pluma de Rey

12 - 4 L - D

1 - 24 A - W

—Pero debemos verlas por separado y encontrar coincidencias ¿Además cómo involucras un 3ro, 4to y 1ro?—Finn se impacientaba mientras hablaba.

—Apenas estamos comenzando... Rey tú te encargas los números de Ilvernorny y yo de Castelobruxo y comparamos respuestas.

Al cabo de dos horas no obtenían nada que pareciera lógico, no había anagramas ocultos, simplemente las pistas no llevaban a nada, Finn comenzaba a impacientarse y comportarse de forma cada vez más errática y malhumorada. Poe estaba determinado a descubrir el secreto de los número ese mismo día y Rey intentaba pensar en algo más que pueda tener números.

—¿Una ubicación?—Rey sabía que era imposible que se tratara de eso, pero necesitaba hablar para sentir que realmente estaba ayudando.

—¿Cómo va a ser una ubicación?—Finn preguntó con un tono de desagrado nada habitual en él.

—¡Finn!—Le llamó la atención Poe.

—¿Qué?—Le respondió con exasperación—...La idea no es buena—Continuó hablando tratando de darse la razón.

—Todos estamos cansados...—Rey se puso de pie al notar el rostro molesto de Poe, lo conocía bastante bien y sabía que si los dejaba continuar terminarían discutiendo—...vamos a descansar y mañana continuaremos.

—No... Yo me quedo—Finn regresó sus ojos al libro que tenía entre sus manos.

—No, Finn... Sea lo que sea qué signifiquen estos números, no lo vamos a averiguar hoy... Vamos—Dijo extendiendo su mano hacia su amigo, quien primero la observó con recelo y después de unos segundos cerró su libro y tomó la mano de su amiga.

—Lamento haber sido grosero...—Se disculpaba Finn mientras salían de la biblioteca.

—¿Cómo creen que vayan los otros chicos?—Inquirió Poe cuando alcanzaron las escaleras

—Rose estaba en la biblioteca...—Rey se recargaba en la barandilla cuando la escalera cambio de lugar—...Pero se veía igual de agotada que nosotros.

—¿Y Paulo?—Finn no recordaba haberlo visto en todo el día.

—No se paró por la biblioteca... ¿Creen que él ya sepa?—Poe sujetó la capa de Rey, claramente preguntándole a ella.

—No lo sé... no lo vi hoy

—Pero tú tienes clases con él mañana... ¿Puedes preguntarle?

—¿No será muy obvio?—Dijo Rey al comenzar a subir de nuevo pues la escale había regresado a su posición hacia su sala común.

—Intenta siendo sutil...

El plan de Poe estaba siendo operado por su falta de sueño y poca imaginación, Rey lo sabía o al menos eso quería creer.