Capítulo 2 "Primeros pasos."

Dazai había escuchado que cuidar de un bebé era difícil, es más, él estaba seguro de que lo era. Pero una cosa es escuchar lo que dicen los demás y otra muy diferente era vivirlo en carne propia.

Después haber firmado el acta, el notario le envió un mail con otros papeles requeridos, y lo llamo a un lugar de gobierno donde se trataban los temas sobre servicios sociales. Al día siguiente se dirigió hacia allá, era una especie de entrevista de cosas muy generales, su edad, nombre, trabajo, la cantidad de dinero que gana, familiares, sobre su vida y sus relaciones. Todo tal vez para ver si estaba cuerdo y si tenía los requerimientos necesarios. Obviamente salto hechos de su vida, como que había vivido y trabajado en la mafia prácticamente toda su vida hasta hace relativamente poco. Suerte que ser empleado en la agencia lo hacía ciudadano, además, Fukuzawa no se negó a ayudarlo después de escuchar su decisión de adoptar al pequeño.

Si bien lo único en que pusieron más énfasis los de servicios sociales fue en el hecho de que él no tenía una pareja estable o estaba casado, aunque Dazai sólo bromeo al respecto.

Además de eso le preguntaron la razón por la cual quería adoptar a Nakajima Atsushi. Y él explico la historia como tal, agregando además que él sentía querer proteger al pequeño; aceptarlo como suyo, aun cuando no lo sea y enseñarle las cosas que necesita saber en esta vida aprovechando su corta edad. Sentía que el pequeño no merecía vivir de una manera tan cruel por haber perdido a ambos padres y que, tal vez, él podría ayudarlo. Después de eso dejaron de hacer preguntas y sólo le pidieron firmar unas cosas más y oficialmente el proceso judicial había iniciado. Dazai se encargaría de que se cumpla. No tendría problemas en lograrlo.

Aunque podría llevarse a bebé en dos días más, porque no había necesidad de que permaneciera allí.

En ese periodo de tiempo sus compañeros de la agencia... no dejaron de burlarse de él. Más porque fue algo MUY inesperado para todos, por supuesto también lo ayudaron.

Las chicas le dijeron las cosas básicas que debían tener en su casa, tal como cunas, una mini bañera, pañales, toallas húmedas, cremas y cosas que nunca había utilizado en su vida, muchos cambios de ropa y diferentes medios de transporte. Cosas suaves y seguridad en enchufes y escaleras. Todo para cuidar de que el bulto no muriera.

Dazai se comenzó a preguntar si en verdad esto sería una buena idea. Después de todo, la mayoría de cosas en su casa estaban hechas con el propósito del suicidio. Tal vez debería empezar a hacer remodelaciones en su vida.

Aunque la verdad, fue un día muy divertido, ya que se dedicaron a comprar las cosas entre la gran mayoría de la agencia. Ninguno sabía si el moreno de verdad estaba listo para poder cuidar de un bebé, pero si había algo que ninguno podía negar, era que Dazai se veía muy decidido. Muy inusual de parte de Dazai, en serio.

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Cuando por fin llego el día especificado para ir por el menor, Dazai fue sólo. Pero antes de entregárselo, le dieron un "par" de indicaciones. Primero que todo le explicaron que el proceso de adopción era un poco más tardado, por algunos trámites legales que tenían que ser resueltos, pero dentro de algunos meses el niño dejaría de ser Nakajima para ser Osamu. Así que no era su hijo extra-oficialmente.

Segundo era que, al no haber más familiares, Atsushi obtendría la herencia de sus familias una vez cumpla la mayoría de edad. Aunque claro, Dazai, como su tutor podría utilizar de ella siempre y cuando sea para el uso del cuidado y manutención del albino. Con un par de condiciones más pero era eso generalmente.

También le hablaron de cosas como que los servidores sociales harían visitas con la finalidad de comprobar la calidad de vida del pequeño. Afortunadamente el detective cumplía con los requerimientos necesarios, tantos económicos como sociales, para que se le sea permitido adoptar al menor. Pero igual lo normal era comprobar que el pequeño viviera en paz.

Además de hablarle sobre la posibilidad de una anomalía en el bebé. Su padre era poseedor de poderes, por lo tanto no sería verdaderamente sorprendente que él también pudiera desarrollarlos en algún futuro. Normalmente estos son mostrados entre una edad de un año a los 7 años. De cualquier modo debería de estar al pendiente.

Por último le dieron indicaciones un poco más generales. De los cuidado que se requerían para que cualquier bebé no muriera por cualquier cosa. Como la cantidad y la frecuencia con la que comía. Además las marcas que eran recomendadas para comprar leche no materna, recordemos que Dazai no tenía la habilidad de producir leche, así que debía de tener un poco de cuidado con lo que comería Atsushi. Era alimento un poco más específico, así que tendrían que ir con más cuidado.

Después de toda la anterior plática le entregaron al niño de apenas nueve meses de edad, envuelto en una esponjosa cobija azul y en un portabebés blanco, Dazai acepto y se despidió del notario y de las amables enfermeras que se habían tomado la paciencia de explicarle las cosas más básicas. Aunque tampoco estaba muy seguro de haber entendido de una buena forma todo lo que le habían dicho a este punto.

Llevo a Atsushi hasta su coche, la verdad, aunque le cueste admitirlo, estaba bastante feliz. No estaba completamente seguro del por qué, pero de cierta manera se encontraba bien. Al mismo tiempo estaba un poco asustado, a lo largo de su vida había tenido que matar a muchas personas, pero casi nunca había intentado cuidar alguien. Y el albino... se veía tan débil, era muy pequeño, frágil y lloraba por todo.

Tan sólo no sabía cómo iba a salir esto. Pero Dazai había dejado la mafia para irse al lado de "los que protegen" desde que se quitó su traje negro había decidido dejar de destruir.

- ¿Sabes? -Comenzó a hablarle al menor, aunque este no le entendiera-. Hace un tiempo tuve un amigo. Si tuviera que describirlo con una palabra, talvez sería... -coloco una mano en su barbilla después de haber dejado al bebé en los asientos traseros del auto, Atsushi lo miraba con ojos curiosos, de pronto el mayor sonrió comenzando a hacerle cosquillas al pequeño, causando que su risa resonará por sus oídos.- Bueno. Sí, así era él, alguien bueno y amable. Quería ser un escritor.

Cerró la puerta y dio la vuelta al coche.

- Lamentablemente, murió hace un tiempo -Comento con clara tristeza en sus palabras, esto pareció poner un poco triste al bebé- Pero -dijo volteando por entre los asientos delanteros-. Me dijo que si quería encontrar una razón por la cual vivir, tenía que proteger. Tal vez tú me ayudes a encontrar esa razón.

- Así que, Atsushi-chan, ¡esforcémonos los dos! -dijo feliz sacudiendo los cortos cabellos blancos de menor, éste sonrió con él.

Después el detective comenzó a conducir, a la que sería la nueva casa de Atsushi.

? ゚ヘᆳ

Una vez llegaron a la casa de Dazai, los demás de la agencia estaban ahí, en una especie de fiesta de bienvenida. Por fin habían conocido al pequeño.

Naomi chillo de emoción al verlo. No sabía que esperar, pero Atsushi había superado todas sus expectativas, era calmado, lindo y muy, muy tierno. Yosano se veía muy feliz al respecto, pensando en cosas que sólo ella sabe, pero sonreía. Ranpo llevaba un tiempo quejándose desde que se enteró de que habría un bebé, más que nada por el hecho de que era muy molesto, innecesario y que hacían mucho ruido. Lo gracioso es que parecía como si él fuera a cuidarlo, aunque después de ver al albino, simplemente se quedó callado, tal vez continúe con su mismo pensamiento.

Kenji sólo estaba muy emocionado por todo esto de un bebé, habló de que en su pueblo cada que un bebé nacía se solía hacer una gran fiesta, ya que no era muy común. Pero como Atsushi ya había nacido como anterioridad, no pudo lograr hacerla.

Kunikida era un punto a parte, parecía seguir analizando la información, tal vez no creía capaz a Dazai de, de verdad adoptar a un niño. Pensó que sería una especie de broma, ¿Dónde estaba la cámara oculta?

No fue hasta que vio al albino que no le quedó de otra más que aceptar que de verdad Dazai había aceptado TODA la responsabilidad que conlleva tener un hijo, ¿estaba seguro de lo que hacía? ¿Sabe que esos no sé pueden devolver si no le gustaba? Él no estaba para nada convencido de esto.

Así que tomó a Dazai y lo sentó junto a él, tendrían una larga platica.

Por otro lado Fukuzawa se veía feliz, se quedó en una de las orillas de la habitación viendo divertido como todos querían llamar un poco la atención de, según él, el nuevo integrante de la agencia. Este los miraba con desconfianza al inicio, incluso se había puesto a llorar más de una vez. Pero ya se acostumbraría a estar con todos ellos.

Lo que no podía negar era que verdaderamente, el niño siempre se calmaba cuando el moreno lo cargaba o jugaba con él. Era muy extraño porque con cualquier otro no paraba de llorar.

Tal vez estarían más unidos de lo que pensó.

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Regresando a la presente vida de los dos. Es toda una aventura.

Dazai nunca había sentido algo como esto antes, tampoco había tenido una experiencia similar. Todo era muy raro, nuevo y sobre todo, difícil.

Siendo completamente sincero, de no fuera por sus compañeros de la agencia, Atsushi ni él hubieran sobrevivido a la primera semana viviendo juntos. Porque Dazai usualmente era la clase de hombre que lograba todo lo que se proponía de manera exitosa y sin mucho esfuerzo de por medio, pero, por primera vez en su vida tenía que admitir que era la tarea más difícil que había hecho. No sólo por no saber las cosas básicas, como cuan caliente debe de estar un biberón, o porque Atsushi era la clase de bebé que dormía de día y lloraba de noche, o porque al principio batallo mucho, MUCHO, para poder cambiar un pañal exitosamente.

Pero es que joder.

Había comenzado a admirar la habilidad de una madre para poder reconocer que ameritaba cada clase de llanto, porque a lo que él respecta, todo suena absolutamente igual. Y cuando el menor comenzaba a llorar, tardaba tanto probando con cada cosa para saber qué era lo que quería.

Además su casa nunca había sido un desorden tan grande como lo era ahora, pero es que el detective no tenía tiempo para eso, tenía peluches y cobijas regadas, su cama estaba distendida, la mesa de noche, que antiguamente utilizaba para vendas y cuerdas, ahora estaba llena de tlaco, pañales, vaselina y toallitas húmedas, y en su cocina tenía regadas mamilas y leche en polvo. Ahora en vez de busca nuevos métodos para suicidarse, buscaba métodos para evitar matar a un niño.

Pero no lo malinterpreten, no era que no le gustará, en realidad cada día que pasaba iba queriendo más y más a ese bulto llorón, y llegada la segunda semana podía decir que en realidad no lo estaba haciendo para nada mal, su hijo se veía en perfecto estado, y ya se iba acostumbrado al horario, aunque todavía batallaba en eso de levantarse en la madrugada. Pero indudablemente iba mejorando.

Se despertaba a las seis de la mañana a alimentar a Atsushi, después de alimentarlo cambiaba su pañal y su ropa por una limpia. Y se vestía él. Después aprovechaba para desayunar él e irse a trabajar, no había mucho problema por llevar al albino, en realidad, se había acoplado bastante bien al ambiente de la Agencia. Era una especie de celebridad ahí dentro, ya que todos consentían demasiado al pequeño, siempre había alguien jugando con él, tomándole fotos con distintos trajes y cosas, incluso Ranpo jugaba con él o lo mantenía en su escritorio a su lado. Por lo mismo Dazai podía trabajar sin problemas y no dejarlo a solas, completamente indefenso con una cruel y desconocida mujer en casa o un lugar con peligrosos hombres y otros bebés, sin él poder saber que estaría haciendo y pudiéndose lastimar o que lo lastimen en su ausencia. Actualmente Dazai se negaba muchísimo a dejar a su niño con una niñera o en un guardería.

Bueno, pero regresando a lo de su horario, a más o menos por las 4 tenía su almuerzo en el cual la pasaba alimentándose él y a Atsushi. Después de eso seguía trabajando y al final, más o menos por a las ocho ya estaba en casa listo para bañar al niño, cenar y dormir hasta que por las dos o una de la mañana Atsushi llorara por cualquier cosa. Así eran los días nuevos de Dazai, y sí, eran agotadores a más no poder, pero empezaba a disfrutarlo, Atsushi era un excelente niño, tal vez lloraba mucho por muchas cosas, pero al mismo tiempo Atsushi sonreía de una manera que hacía a Dazai sentirse muy feliz y tranquilo. Aunque seguía siendo una gran prueba todos los días.

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Pasados ya un mes desde que Dazai era el padre de Atsushi todos se fueron acostumbrando al pequeño, en realidad todos lo querían mucho y aunque tuviera menos de un año era el consentido de la agencia. El día de hoy Dazai se encontraba abrazando a Atsushi mientras este sonreía jugando con él.

Se veía muy feliz últimamente, era un poco extraño para Kunikida, porque si bien se veía un poco cansado con grandes ojeras alrededor de sus ojos, sus sonrisas le parecían, por raro que suene, un poco más sinceras.

- ¿Sabes qué paso hoy? –Comentó alegre levantando al menor con ambas manos.

- ¿Eh? No, no lo sé. –Aseguro el de lentes.

La verdad aunque al principio no estaba muy seguro acerca de las decisiones que había tomado el moreno, sin duda alguna ahora parecía aceptarlo, incluso más que eso. Sabía la dura tarea que era cuidar a un hijo cuando es bebé siendo dos padres, ahora bien no quería imaginar lo que era siendo sólo uno.

– Atsushi en la mañana estaba en su andadera mientras yo preparaba su leche, y comenzó a dar unos pasitos, ¡Es la primera vez que hace eso! Antes sólo se quedaba ahí parado pero ahora se movió, ¡a los diez meses! Sin duda es tan talentoso como su padre. –Dijo mientras movía alegremente al pequeño entre sus manos haciendo que este comenzará a reír.

– Ah, ya veo. –Contesto volviendo a su libreta–. Supongo que lo es.

En realidad a Kunikida le agradaba mucho el niño, a pesar de que él no era muy fan de los bebés. Atsushi le parecía una agradable compañía, al inicio lloraba demasiado, pero después comenzó a llorar menos y a reír más. Le parecían lindas las sonrisas del pequeño, alegraba el ambiente de la agencia, incluso diría que más de lo necesario.

Nunca había imaginado ver a Dazai esforzarse tanto por algo. Pero lo veía día con día. El gran detective de alguna manera se había caído completamente por ese bultito ruidoso y a nadie de la agencia le molestaba. Era calmante ver a esos dos, cuando menos lo esperabas ya tenías una sonrisa en tus labios.

Esto sólo le había pensar a Kunikida lo que seguiría, las nuevas sorpresas que traería este al crecer. Aunque estaba un poco preocupado, estaba dispuesto a ayudar a Dazai y Atsushi cuando fuese necesario. Sin duda la sorpresa del nuevo hijo de Dazai había sido muy bien recibida por los de la agencia.

Se asegurarían de cuidar del menor, o al menos eso pensó Kunikida al mismo tiempo que acariciaba la cabecita del niño, el cual al por fin se empezaba a acostumbrar al contacto con otras personas además de Dazai.

Era un niño muy asustadizo al inicio, si alguien se le acercaba comenzaba a llorar inmediatamente y sólo se detenía si su papá venía a consolarlo. Había sido un largo mes, fue difícil que él niño se dejará siquiera tocar por otras personas.

La primera persona que obtuvo el mérito de acariciar a Atsushi sin que este llorará además de Dazai había sido Naomi, distrayéndolo con una sonaja morada, tal parece que al niño le encantó el nuevo juguete. Ya que lo tomo y como si fuera una especie de pago por el nuevo juguete. Dejo que las manos de la chica acariciarán su cabeza.

Todos en la agencia la miraron sorprendidos, y ella sólo sonrió triunfante mientras que jugaba un poco más con el bebé.

Después de esa ocasión el pequeño comenzó a ser más abierto con todos. Después de tres semanas se dejó cargar por primera vez y a partir de ahí, cualquiera en la agencia podía cuidar y jugar con él sin ningún problema.

Se turnaban el alimentarlo y no había ningún momento en que alguien ni tuviera un ojo sobre él. Pero es que la sonrisa de ese pequeño era capaz de derretir hasta al más fuerte.

No tardo nada en ser una parte vital del lugar, el protegido de la agencia. A veces, Kunikida se preguntaba qué clase de niño sería cuando creciera. Pero Atsushi era un buen niño, nadie en el lugar negaba ese hecho.


Hola! Perdón por tardar tanto, pero quiero que sepan que esto no esta abandonado. Espero que les haya gustado este capitulo, muchas gracias a todos lo que comentan y votan en los capítulos, se agradece 3

Nos leemos pronto ;)