* Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm y J.K. Rowling respectivamente.


—... El baile de Navidad es una tradición que acompaña al torneo desde su comienzo, este año somos el colegio sede y al tener en nuestra casa a uno de los campeones, Ravenclaw debe comportarse a la altura...

El pequeño profesor de encantamientos se paseaba frente al salón, en una junta donde reunieron a todos los integrantes de la casa de Ravenclaw,."Seguramente las otras casas debieron hacer lo mismo con sus estudiantes" pensaba Rey al notar que estaban incluso los alumnos de primer año.

—...No soy un bailarín nato, pero podré ayudarlo para el baile de presentación señor Calrissian.

Rey y Poe ahogaron una sonrisa, cuando el profesor se giró Poe aprovechó y extendió sus manos y se balanceó de un lado a otro simulando un baile.

—El baile es justamente en navidad, lo que le da más de un mes para encontrar una pareja que lo acompañe—El profesor continuaba dirigiéndose a Finn.

Los ojos de Poe Dameron brillaron de emoción al darse cuenta que podría ir al baile acompañado de una chica. Finn se sentía nervioso, sabía con quien quería ir, pero no sabía si encontraría el valor de invitarla. Rey por otro lado estaba absorta en una fantasía de ella bailando en una enorme pista escasamente iluminada, rodeada por los brazos de Ben Solo. ¿Y por qué no? De repente Rey fue consiente que no quería asistir con nadie al baile, solamente con él. Y estaba decidida a pedírselo, cuando la pequeña charla del profesor terminó todos los estudiantes se pusieron de pie, pero a diferencia de sus compañeros que se quedaron discutiendo sobre el baile, Rey salió disparada por los pasillos motivada por una idea ´Buscar al profesor Solo y pedirle que sea su pareja en el baile´ estaba realmente entusiasmada con eso, pensaba sobre como peinarse y que vestido utilizar, muy probablemente tendría que comunicarse con su abuelo para pedir un vestido de gala o en la siguiente visita a hogsmeade buscaría un lugar donde pedir uno, ya que muy probablemente su abuelo le enviaría algo arcaico.

—¡Rey!...—Finn alzaba sus manos intentando llamar la atención de su amiga, quien, al escuchar su voz, de inmediato giró para encontrarlo.

—¿Todo bien?—Preguntó ella con preocupación al notar el semblante extraño en el rostro del chico—¿Te sientes mal?

—¿Qué?... no... Es sólo... que cosas con el baile ¿No?

—Sí, ya quiero ver al profesor cuando te enseñe a bailar—Rey sonreía y colocaba su mano sobre sus labios.

—Claro... será muy gracioso—Las palabras en la boca de Finn chocaban unas con otros, apenas podía hablar y su voz estaba en extremo nerviosa—... y hablando de bailar... ¿Sabes?... yo quería... si no es molestia, obviamente...—Finn tartamudeaba y sus ojos apenas podían hacer contacto con los ojos de Rey, quien cada vez se confundía más al escucharlo balbucear—... quería saber.

—¡Rey!—Casi de la nada Paulo aparecía revoloteando y tomando los hombros de la chica. Finn de inmediato se inmutó, y su cuerpo se tensó por completo.

—Hola Paulo...—Le respondía sonriendo, pero su atención aún estaba fija en su amigo.

—¿Vas a clases? ¿Te acompaño?—Paulo se acercaba más a la chica.

—Claro, sólo que estoy hablando con Finn, ¿Puedes espérame?

Paulo pasó sus ojos de inmediato al joven moreno, quien en su mirada emanaba únicamente desagrado. Y levantando una ceja le hizo ver que no era momento para molestar.

—No en realidad... sólo quería invitarte al baile ¿Qué dices, serías mi pareja?—La voz de Paulo sonaba con ese tono tan adorablemente cantarín.

Rey se quedó quieta por un momento, en su extraño y utópico plan nadie la invitaría al baile, no contaba con que algo así pasaría.

—Sabes Paulo, eres muy dulce... pero ya me ha invitado alguien más.—La mentirá sonó tan convincente. Incluso saliendo de ella.

—¿En serio?—Preguntó Finn de inmediato, poco pudo hacer para ocultar la sorpresa en su voz.—¿Cuando?

—Estaba... saliendo del salón, en fin... gracias Paulo.

—Tranquila... debí ser más rápido ¿No, Finn?

Paulo se alejó de la pareja, y de nuevo Finn se quedó con la boca seca.

—¿Entonces?...—Preguntó Rey después de un momento de silencio.

—¿De qué?

—Que ibas a decirme...—Rey volvió a sonreír cuando su amigo salió de un extraño trance.

—Yo...—Finn estaba más nervioso, ahora que creía que alguien más la había invitado al baile, quería evitarse la pena de ser rechazado y quedar expuesto. No estaba listo para confesar lo mucho que la quería. No ante ella.—... quería saber...—Sus ojos de nuevo bailaban de un lado a otro, fijándose en la forma de las ventanas o los pilares, los rostros de las personas a su alrededor. Y de repente otros ojos se posaron en los de él, por un segundo casi eterno se detuvo a observar los rasgados ojos de Rose Tico. El tiempo suficiente para que Rey volteara y se diera cuenta de a quien observada.

—No puede ser...—Dijo en voz baja tomando el hombro de Finn—... ¿Quieres que te ayude a invitar a Rose Tico?

El peso del mundo se liberó de los hombros de Finn, sin expresión aparente en el rostro, respiró profundamente mientras asentía.

—No te creo... sabes siempre he sospechado que tú le gustas... al menos poco antes de la prueba, siempre te estaba observando...

—¿En serio?...—La duda en su voz era real.

—Y claro, puedo hablar un poco con ella, pero no te demores en invitarla, y estoy segura que te dirá que si... Hubiera jurado que le pedirías ayuda a Poe con algo como esto.

—Si, bueno... él debe tener sus propios problemas... debo irme... y gracias.

Sin decir nada más Finn dio media vuelta y se alejó de Rey. Su comportamiento era extraño y errático. Una parte de ella le decía que lo siguiera, pero por otro lado a veces los chicos necesitan estar solos.

Y, con la misma determinación con la que salió del salón, continuó caminando, en busca del su maestro. Ella estaba segura de lo haría, una completa locura sin duda, pero estaba dispuesta a correr el riesgo ¿Qué tan malo podría ser? Ella lo invita, él la rechaza por ser su alumna, y entonces nunca más vuelve a dirigirle la palabra, ese fugaz pensamiento la detiene en seco ¿Y entonces que pasará si él se aleja de ella? lo que no sería incorrecto de su parte, ya que un maestro no puede relacionarse así con una estudiante. Y es extraño, pero ella sabe que hay algo entre ellos, Rey jamás a visto a su maestro conversando más de dos minutos con alguien; ni alumnos, ni profesores. ¿Estaba realmente dispuesta a perder lo único que había ganado de él?

Sus pasos eran menos constantes, comenzaba a caminar con mayor lentitud, quería ir con él al baile y con nadie más, pero no estaba dispuesta a perderlo, no por ahora, quizás lo mejor sea esperar. Esperar que el baile esté más cercano y pedírselo entonces, podría inventar que nadie la invitó o algo que haga que al menos él entre con ella al gran salón.

El aire helado de octubre de repente la recorrió, si dirigió a los pilares que dan al patio y ajustó su bufanda alrededor de su cuello. Sus manos se posaron sobre la piedra fría en la que los estudiantes tienden a sentarse, pero ella se mantuvo quieta, de pie, observando el otro lado del patio, donde más estudiantes caminaban y se dirigían a sus clases, las brillantes bufandas de las casas contrastaban con el mar de negrura que invadían las capas de los alumnos, y, entre tantas personas caminando, Rey puedo distinguir la silueta bien definida del profesor Solo, sosteniendo sus libros en las manos, su cabello bailaba de un lado a otro al compás de sus pasos, el corazón de la chica comenzó a latir con exageración, él estaba tan solo al otro lado del patio, sus ojos lo siguieron cada paso que dio a lo largo del pasillo y antes de desaparecer del otro lado, la estridente voz de Poe la despertó de su sueño.

—¡REY!—La voz de Poe sonaba desaprobatoria. Inmediatamente Rey se asustó, en su mente había sido descubierta observando al profesor y eso sin duda la delató.

—¿Qué?—Preguntó nerviosa.

—¿Es verdad que no irás al baile con nosotros?

La pregunta era extraña, pero suspiró aliviada al darse cuenta que Poe no la había descubierto.

—No te entiendo ¿Por qué?...

—Irás al baile con alguien más ¿Con quién?—Recriminaba él. Rey jamás lo había visto así.

—No... no lo conoces.

La fría mano de Poe se colocó en la boca de la chica, evitando que esta continuara hablando.

—Se supone que irías con nosotros, no está implícito, pero somos amigos.

—¿No será extraño que lleguemos los tres juntos?—Rey retiraba la mano de Poe de su rosto, sonrió ligeramente en un intento de calmarlo—... además creo que te verías muy raro bailando con Finn la pieza que abre la pista. —Su intento de broma fue inútil, Poe continuaba serio, incluso parecía molesto.

—Si pero yo iría con alguien más...

—No te entiendo ¿Tú quieres que yo acompañe a Finn?—Poe asentía a las palabras de su amiga— Eres un verdadero egoísta, Poe Dameron, con razón el pobre Finn acudió a mí, lo quieres obligar a ir conmigo cuando él quiere ir con Rose tico.

Las cejas de Poe se juntaron y su rostro se crispó un poco —¿Rose Tico? ¿Quién te lo dijo?

—Él... cuando salimos de la charla, me pidió que hablara con ella.

—¿Finn?... ¿Nuestro Finn te pidió que hablaras con Rose Tico? —Sus dedos señalaron a Rey y a él repetidas veces.

Rey, qué ahora estaba enfadada con Poe por cómo comenzó a dirigirse a ella, asintió afirmativamente, pero su rostro estaba enojado.

—Entonces, te sugiero que no lo molestes más... nos veremos todos en el baile, pero déjalo decidir a él con quien quiere ir.

—¿Rose Tico?—Preguntó el de nuevo con cierto desdén.

—Tienes escarbatos en las orejas... ¡Si! ¡Él me lo dijo!—Las últimas palabras de Rey sonaron un poco más alto.

—Disculpe señorita...—Poe hacía un burlona inclinación. Y giró para alejarse a grades pasos de ella.

Los ojos de Rey de inmediato se llenaron de lágrimas, en tantos años de amistad jamás había discutido con Poe de esa manera. Y mucho menos él se alejaba de ella de esa forma. Se quedó quieta, tratando de contener las lágrimas, amaba a sus amigos, pero era orgullosa y no estaba dispuesta a que nadie la viera llorar.

—¿Rey?—Una dulcificada voz la hizo prestar su atención al patio. Sus ojos ágiles se movieron de inmediato cuando la voz cobró forma, Ben Solo ya había colocado sus libro a un costado de los pilares —¿Está todo bien?

Rey se quedó en silencio, intentaba evitar que las lágrimas le recorrieran las mejillas. Movía su cabeza de arriba abajo, tratando de parecer más alegre, pero ni su energía ni su rostro cooperaban con ella. Terminó por rendirse cuando la mano de su maestro se tendió ante ella, sin decir una sola palabra ella extendió su mano para tomar de la Ben, al primer contacto este sujetó los dedos de la chica y la atrajo lentamente hasta él. Rey caminó con lentitud, pero al llegar a su altura se acurrucó a su lado y hundió su rostro en la capa de su maestro. Sentía su calidez irradiante y las manos de Ben brindándole consuelo.

—Él jamás me había hablado de ese modo…—La voz de Rey se quebraba con tristeza cuando pudo expresar lo que sentía.

Ben se mantenía quieto, escuchando las palabras que salían de ella. Comenzaba a detestar al joven Dameron, pero comenzaba a detestarse más a si mismo por lo que iba a decir.

—Él es un gran amigo, dele algo de tiempo y le aseguro que todo esto se va a solucionar.

Rey suspiraba intentando recuperar el aliento. Poco sabía ella del hecho que en ese preciso momento todos los alumnos y profesores estaban en sus clases y que ella y Ben Solo estaban en medio de un pasillo, sin nadie a la vista, entrelazados en un abrazo que podría durar para siempre.