* Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm y J.K. Rowling respectivamente.
Era una regla no escrita, pero todos la respetaban; la primera nevada del ciclo escolar se celebra con una visita a Hogsmeade.
—Necesito comprar algunas cosas en Zonco…
—Ay no Poe… no vas a traer más caramelos explosivos a la sala común—Rey le recriminó plantándose frente a él.
—Pecas… tú no fuiste víctima de ellos ¿Por qué te molesta? —Le decía mientras ayudaba a la chica a acomodar su bufanda.
—No voy a pasar dos noche despierta escuchando como esos caramelos explotan…—Ella terminaba de colocarse el gorro en su cabeza.
El patio estaba completamente teñido de blanco, Rey y Poe caminaron hasta la salida donde las carretas ya los estaban esperando. Algunos alumnos ya estaban ahí, todos los compañeros de Castelobruxo y algunos chicos de Ilvermorny. Los profesores de pociones, transformación y defensa contralas artes oscuras estaban recibiendo los permisos y distribuyendo a los alumnos en las carretas.
—Permíteme un segundo, Rey…—Poe se alejó un poco de Rey encaminado directamente a un grupo de chicas. Rey giró sus ojos en blanco, y caminó hasta una de las carretas.
Los Thestral esperaban pacientes estirando sus alas y castañeando sus pezuñas en la nieve. Rey se acercó a ellos, quienes después de tantos años ya estaban acostumbrados a ella. La mano de Rey se paseaba desde las orejas hasta el pico del animal. Los intensos ojos oscuros de los animales no le incomodaban en lo mínimo, muy por el contrario, ella los encontraba fascinantes. Su enfoque cambió cuando sintió la mirada de algo más sobre ella; el profesor Solo la observada desde otra de las carretas, sus manos seguían acariciando al negruzco animal, pero sus ojos estaban fijos en Ben, fue cuando una dulce sonrisa se dibujó en los labios de Rey que él desvió su mirada.
—Nunca voy a poder acostumbrarme a verte acariciando el aire…—Poe se colocaba a su lado y pasaba su mano al hombro de la chica.
—Pero no lo hago…—Rey quería explicarse de nuevo sobre la existencia de los Thestral.
—No quiero hablar sobre ellos…vamos, Finn ya llegó.
El camino hasta el pequeño pueblo de Hogsmeade era rápido. Una vez que llegaron los tres amigos ya tenían el día bien planeado; una visita por Zonco, honeydukes y una rápido vistazo a Gladrags para ver los vestidos y trajes de gala para el baile de navidad. Terminando en Las tres escobas para concluir la visita tomando una cerveza de mantequilla.
—Sabes Finn ya he hablado con Rose…—Rey aprovechó que Poe se apresuró en entrar a la tienda de bromas.
—Y ¿Dijo algo?... —Preguntó con muy poco ánimo, pero con genuina curiosidad.
—Aun no la invita nadie… deberías hablar con ella, tú sabes, antes de que alguien más la invite… es una campeona después de todo.
—¿Tú crees? —Preguntó Finn con ironía, recordando cómo alguien más le ganó la oportunidad de ir con Rey al baile.
—Sé que va a estar en la casa de té… ve y pregúntaselo…
Finn sonrió estirando sus labios hacia sus orejas y guardó sus manos en su suéter ¿Qué más tenía que perder ahora que no podía ir con quien quería al baile? Así que antes de entrar a la tienda con Poe se desvió camino a La tienda de té de la señora Puddifoot. Rey estaba contenta por ver a su amigo haciendo lo que, hasta donde ella creía, era que él quería. Rey ingresó a la tienda y antes de notarlo Finn ya estaba de regreso, no lucía tan animado como ella había esperado. Poe apenas notó que su amigo no había estado presente.
—¿Todo bien? —Preguntó Rey preocupada viendo el rostro de su amigo.
—Si… ella, me dijo que sí.
La sonrisa de Finn no terminaba de subir a sus ojos, pero antes de poder preguntar algo Poe se acercó a los dos con una pluma capaz de responder los exámenes. Salieron de Zonco casi treinta minutos después de haber llegado, era sin duda el lugar preferido de Poe.
La nieve los enterraba con cada paso, según sus cálculos a esas horas Honeydukes debía tener menos afluencia. Mientras caminaban y charlaban animadamente Rey captó al profesor Solo caminando en sentido contrario, con todo el disimulo que pudo lo observó ingresar a Las Tres Escobas.
—…Y bam, por fin aceptó—Concluía Poe su conversación, les contaba a los chicos como convenció a Jessika Pava para asistir con él al baile.
—Saben… creo que tengo demasiado frío…
—¿De qué hablas, pecas? Apenas ha bajo la temperatura… ¿Quieres mi chamarra? —Se ofreció de inmediato Poe, quien antes de que ella respondiera él ya se encontraba desabrochando su ropa.
—No… creo que iré a Las Tres Escobas antes de tiempo… los espero ahí.
—Pero… ¿No irás a Gladrags? ¿Qué hay de tu vestido? —Preguntaba Finn preocupado.
—Le pediré a mi abuelo que me envíe algo, los veo en la taberna…
Los intentos de retener a su amiga fueron en vano. Rey comenzó a caminar en reversa casi desde el momento en que vio a su maestro.
Al llegar a la puerta de entrada Rey alcanzaba a distinguir el ruido provocado por el bullicio y las pláticas de los magos que estaban dentro, al ingresar busca con disimulo a su profesor, camina con excesivo cuidado hasta la barra y es justo antes de llegar que logra divisarlo, para variar estaba solo, en la mesa más apartada del resto de las personas.
La Señora Rosmerta conocía bien a los alumnos del colegio, aunque sólo los viera un par de veces al año.
—Rey Kenobi ¿Cómo está tu abuelo? —Preguntó con dulzura cuando ella llegó hasta la barra.
—Algo cansado, pero creo que mejora cuando regreso a clases…—Rey sonrió hacia la señora. Ella y su abuelo tenían una relación cercana, se puede decir que eran buenos amigos, a pesar de que su abuelo era muchos años mayor a ella.
—Cuida de él, joven Kenobi… ¿Te sirvo lo mismo?
—Si…—Respondió ella con ánimo—…Una cerveza de mantequilla con jengibre. — Una vez que la bebida fue servida Rey dio un pequeño trago y avanzó entre la taberna hasta llegar a la mesa donde Ben se encontraba. Su determinación la motivaba a ser cada vez más atrevida con él, ya lo seguía por los pasillos del colegio ¿Qué daño se va a hacer llegando hasta él en una taberna?
—Hola, profesor…—Dijo ella con algo de nervios en su voz.
—Señorita Kenobi ¿Qué hace usted aquí? —Preguntó Ben confundido clavando su vista en la bebida que la chica llevaba entre manos.
—Tenía frío afuera y busqué algo para tomar…
—¿No es demasiado joven para estar aquí?
Rey sonrió esperando que fuera una broma, pero Ben no sonreía, él hablaba en serio. —Ya estoy en séptimo grado ¿Recuerda?... desde hace dos años nos dejan entrar a la taberna.
Rey permanecía de pie ante él. Ben escuchaba con atención a Rey hasta que de repente la chica comenzó a balancearse ligeramente de un lado a otro.
—Pero por favor, tome asiento.
—¿No le molesta?... gracias
Rey no esperó respuesta alguna cuando jaló una de las sillas y se sentaba frente a él.
—¿Tiene problemas con la cerveza de mantequilla? —Pregunta Rey al notar que su profesor no dejaba de ver el vaso que llevaba en sus manos.
—No, para nada, me es difícil verla aquí, alguna vez le dije que usted es casi una niña.
—Sí, lo recuerdo. —Cómo olvidarlo, fue el mejor Halloween de su vida.
—Supongo que es momento de dejarla crecer—Dijo. Sonrió ligeramente y tomó un trago de su propia bebida.
—Mi abuelo sufre el mismo dilema…—Admitió.
Ben la observó por un momento en silencio antes de poner sus cosas dentro de su maleta. Rey se mantuvo quieta golpeando ligeramente sus pies en el suelo. Y de nuevo sus miradas se encontraron, perderse en los ojos del Ben podía fácilmente convertirse en su nueva cosa favorita, el color de sus ojos era claro, casi verdes como los de ella, pero entre la penumbra de la taberna los notaba más oscuros, más intensos, casi sedientos. Pasaron algunos segundos antes de que notaran que ambos estaban absortos el unos con el otro. Ben fue el primero en retirar su mirada y Rey lo siguió, observando con calma su tarro de cerveza.
—Hay algo que me inquieta Kenobi…—Las mejillas de Rey se encendieron cuando levantó su rostro para confrontarlo de nuevo—…. Y debo preguntarlo ¿Es capaz de ver Thestrals? — La eterna sonrisa dibujada en el rostro de Rey desapareció repentinamente mientras asentía con la cabeza—¿Puedo preguntar la razón?
—No… no me gusta hablar del tema. —Incluso el sonido de su voz de apagó por completo.
—Lo respeto… y lamento haber sido inoportuno.
Rey se quedó seria por un momento observando su bebida, la muerte no es su tema preferido en las conversaciones, en especial las que involucran a sus seres queridos.
—Que algarabía con el baile de navidad ¿No? —Preguntaba Ben Solo intentando cambiar la conversación y regresar la sonrisa en los labios de la chica.
—Toda una locura, sí. —Rey se llevó el tarro a su boca para tomar un sorbo de su bebida.
—Supongo que el joven Dameron ya debió invitarla.
Antes de que el profesor terminara su oración la bebida de Rey se derramó de su boca provocada por un espasmo involuntario en su garganta al escuchar semejante afirmación ¿A quién se le puede ocurrir que ella y Poe irían juntos al baile?
—Por supuesto que no—Decía Rey sonriendo y limpiando la bebida que se derramó.
—Lo siento…—Ben desdoblaba otra servilleta y se la pasaba a la joven—… es que noto que están todo el tiempo juntos y tomados de la mano… deduje que él…
—¡No! No, no, no… no—Recalcó Rey repetidas veces—Es un gran amigo, pero no… sólo hasta ahí. Somos como hermanos, incluso Finn.
Las orejas de Rey se sentían arder, y su corazón palpitaba con frenética aceleración. ¿Su profesor ha estado pendiente de ella y su relación con sus amigos? Por su parte Ben suspiraba con alivio mientras ayudaba a Rey a acomodar las servilletas que utilizó para limpiar la mesa. Dentro de él sabía qué hacía mal involucrándose tanto con algo, en especial con una estudiante. Pero esa voz interna que le pedía detenerse poco a poco comenzó a volverse invisible hasta no ser más que un susurró.
—Y qué hay de usted profesor ¿Se les permite ir al baile?
—Claro que sí… alguien debe cuidarlos.
—¿Cómo chaperón?
—No hay otra forma de asistir a un baile de estudiantes teniendo mi edad…
Esta era la oportunidad que Rey estaba esperando posponer ¿Cuándo podrían poder volver a alinearse así las cosas? Al diablo con su plan bien estructurado, era ahora o nunca. Sólo le pediría que la escolte a la entrada del baile no que se quede a su lado toda la noche ¿A quién le haría daño con eso?
—Profesor…—La mirada de Ben buscó de inmediato a Rey—… yo quería saber, más bien preguntarle algo importante…
El estómago de Rey comenzaba a revolverse de emoción, un extraño cosquilleo la recorría por completo, de repente comenzaba a sentir mucho más calor del que se supone sientes en invierno, sus manos jugueteaban nerviosamente en la mesa, intentaba darle forma a la petición en su cabeza antes de expresarla con palabras. Pero permaneció en silencio demasiado tiempo.
—¿De qué se trata? —Preguntó Ben extendiendo su mano y rozando ligeramente las de Rey, intentando llamar su atención. Ella observó sus manos y de nuevo a su maestro.
—¿Cómo va su clase de Aurores? —Fue tan repentino y cobarde que Ben notó de inmediato que eso no era lo que Rey intentaba decir, pero no lo hizo evidente respondiendo con sinceridad.
—Excelente… los estudiantes progresan con mucha rapidez.
En los pensamientos de Rey todo estaba decidido, era la mayor cobarde en la historia de los cobardes, mira que arrepentirse en el último momento. Los viajes a Hogsmeade no son continuos ¿Tendrá que seguir de nuevo al profesor por los pasillos para hablar con él después de clases? E incluso si lo hace ¿Qué tanto tiempo estará a su lado? Ambos tienes clases extras; ella que tomarlas y él que impartirlas… Y entonces la idea se sembró en su cabeza
—Y… ¿Cree usted que sea posible que yo pueda ingresar? —Preguntó con timidez.
—Las lecciones están algo avanzadas. —Respondió Ben con una ligera negativa.
—Pero no tendría problema conmigo, aprendo rápido…—Él no contaba con la determinación de Rey. Que inyectando emoción a la frase puso sus manos sobre la mesa con demasiada fuerza.
—Y si mal no recuerdo usted está en clases avanzadas de Criaturas Mágicas… Su horario no se lo permitiría. Nosotros practicamos martes y jueves después de clases.
—Yo podría hablar con el maestro Kettleburn…—De inmediato encontró una solución a su problema—… y tomar las dos clases al mismo tiempo. Son de Lunes a Viernes y sé que por dos clases no me retrasaría tanto, además él siempre dice que ya no hay mucho que pueda enseñarme…
—Si Silvanus considera que no hay problema y está de acuerdo, claro podría aceptarla. —Terminó por sucumbir ante la constante insistencia de la chica.
—Hablaré con él de inmediato y le haré saber su respuesta, gracias profesor.
—Rey…—Poe, curiosamente, fue quien la llamó. Ella giró para observarlo, él y Finn ya estaban caminando con las bebidas en sus manos
—Hola… ¿No pasaron a Gladrags? —Preguntó al notar que no tenían bolsas con ropa y que tardaron menos de lo que había imaginado
—Demasiadas personas, creo que no será posible ir… Buenas tardes profesor. —Poe se dirigió a Ben con un ligero movimiento en el rostro
—Buenas tardes…—Le respondió al mismo tiempo que tomaba sus cosas y se ponía de pie— Señorita Kenobi espero su resolución… Con su permiso. —Se dirigió a los dos amigos de Rey y salió de la taberna.
—¿De que hablaban? —Finn se sentó en el lugar que ocupaba su maestro. Y Poe a su lado.
—Él… tiene una clase extra… un programa de entrenamiento para Aurores… le pedí ingresar.
—¿Desde cuando quieres ser Auror? —El rostro de Poe se crispó antes de preguntar.
—Siempre ha sido mi sueño Dameron.
—No…—Dio un trago rápido a su vaso con hidromiel—… tu sueño es tener un criadero de Occamys…
—Tú no sabes nada de mis sueños…
Y así continuaron el resto del día, conversando animadamente hasta que los carruajes comenzaron a llenarse de nuevo y fue hora de volver al colegio. Pero esta vez Rey regresaba con más optimismo, si lograba obtener el permiso del profesor Kettleburn, tendría más oportunidad de convivir de cerca con Ben. Y así encontraría la oportunidad de pedirle que sea su acompañante en el baile.
N.A.: Hola, ya habrán notado que en esta historia no dejo muchas NA como antes, esto para no molestarlos y no interrumpir su lectura. Pero hago esta excepción para aclarar un poco el asunto de los Thestral.
Un Thestral es una criatura alada, asemeja a un caballo, pero su aspecto físico es más tenebroso, como si estuviera hecho de cartílagos, son aterradores. Pero su peculiaridad es que sólo puedes verlos si has visto la muerte de cerca. Con lo que doy a entender que tanto Rey como Ben han visto a alguien morir.
Leo todos sus mensajes y sus comentarios (Y atesoro cada uno de ellos) y esta NA es dirigida a quienes conocen muy poco o no conocen el universo de Harry Potter. Y aprovechando que estoy dejando una nota me gustaría agradecerles todo, TODO el apoyo que he recibido con esta historia. Mil Gracias, la escribo con gusto únicamente para ustedes y me es muy bello encontrarme con sus mensajes, sus reviews y muy recientemente sus fanarts. Ustedes hacen única esta historia y siempre voy a estar agradecida por su apoyo.
