14 de abril de 2026: afueras de royal woods

lynn se encontraba con sus socios y abogados caminando por el terreno en construcción que habían adquirido, un buen par de hectareas a las afueras de la ciudad, entre los bosques tan caracteristicos del lugar habia gruas, obreros, materiales, ya casi estaba terminado, solo faltaba la fachada del lugar, esta vez no se iban a limitar a un restaurante, esta vez seria un lugar de super lujo, piscinas, canchas de futbol, salon de baile, incluso un circuito completo de golf, hasta tenian la loca idea de un helipuerto, pues ya antes habian sido visitados por importantes politicos en sus demas negocios, si, definitivamente este seria uno de los mejores lugares de ocio en royal woods, solo le faltaba algo

- todo esta listo caballeros, si mis calculos no me fallan, en un par de meses todo estara preparado para la inauguración - dijo uno de los abogados al lado de lynn

- si y todos los asuntos burocraticos ya estan cubiertos, solo falta el nombre ¿ustedes que dicen? - pregunto otro de los abogados

- yo pensaba en algo de la madre patria como "el gran rojo" - dijo sergei con entusiasmo

- mmmmm... no lo se, suena muy poco creativo sergei, necesitamos algo mas llamativo, tu que dices lynn? - pregunto mario venetto, el tercer socio del grupo

todos voltearon a ver al loud, se veia pensativo, con la mirada perdida en el horizonte, centrado en sus pensamientos, hace poco habia superado su pequeño desliz con el alcohol, pero seguia viendose diferente, mas serio que de costumbre, talvez seguiria pensando en el "innombrable", nadie podia mencionar el nombre de lincoln frente a el sin que corriera al gabinete de whiskys y se bebiera una botella de golpe, sergei estaba a su izquierda, le dio un codazo en el hombro, lynn lo sintio y rapidamente cambio de expresion a una mas feliz (muy mal fingida)

- o...si, si, la idea de sergei no esta mal - dijo lynn sin darle mucha importancia al asunto

- tan siquiera la escucho señor loud? - pregunto uno de los abogados

- si...claro..eh..era la gorda...rusa? - balbuceo torpemente lynn

- lynn esto es serio, elige de una vez - dijo sergei algo disgustado

- ok, ok, dejenme pensar -

lynn no sabia que nombre colocarle a su proximo gran negocio, un buen nombre garantizaba un buen publico, ninguna persona importante comeria en un lugar que se llama "la gorda rusa" o sea lo que sea que halla dicho sergei, penso y penso, hasta que algo dentro de el se encendio, el nombre perfecto para un lugar tan lujoso y un buen recordatorio de su hijo

- el caballero blanco - dijo lentamente lynn con calma

- eso si es mejor - dijo mario con entusiasmo

- no esta mal, pero por que ese nombre señor? - pregunto un abogado

- no lo entienden, es la mezcla perfecta entre sencillez y elegancia, transmite la sensacion de ser un lugar perfecto para la gente humilde y trabajadora, representa todo lo que queremos decir, señores, es el mejor nombre que hay - dijo lynn carismaticamente, acompañado de una gran sonrisa

todos dieron su aprovacion y estrecharon sus manos con alegria y orgullo, siguieron su camino, excepto sergei, que se quedo en su puesto pensativo

- sigo pensado que "el gran rojo" le queda mejor, pero esto es america asi que... - sergei se alzo de hombros en señal de resignacion y siguio al grupo empresarial


14 de abril de 2026: 1 año y 11 meses en corea

el cielo se veia gris y sin vida, todos los presos se levantaron a trabajar como de costumbre, sin alma en sus ojos y mucho menos ganas de vivir, los guardias se veian serios y como unos asesinos de primera, el trabajo se veia agotador.

min veia todo esto desde su oficina, no tendria muchas cosas en especial hoy, solo una reunion con uno de sus superiores y una pequeña charla con "muerte blanca", se sentia mal por no poder ver todo su sufrimiento en vivo, pero los videos que blazcowiks le mostraba como evidencia de su trabajo lo satisfacían, debia admitir algo, ese albino era un hueso duro de roer, pero todos tienen su punto de quiebre penso el general para si mismo, se sento en su escritorio todavia contemplando la vista, si, parecia que hoy seria un dia normal.

En las cabañas de los presos la sensacion era otra, todos salian de sus cabañas, compartiendo miradas serias y fijas, como si trataran de decirse "hagamoslo", marston ocultaba entre sus ropas la cuchilla improvisada que logro hacer con algunas cosas de la fabrica, estaba sucia por la sangre de un guardia norcoreano que tuvo la mala suerte de requisar las cabañas de los americanos ese dia, el y 3 de sus compañeros no salieron de ese lugar con vida, fueron rapidamente arrinconados por los americanos y antes de darse cuenta que pasaba sintio como un metal frio y filoso le atravesaba la garganta.

Los rebeldes y los surcoreanos tambien cumplian su parte, cada bando tenia a dos de sus mejores hombres disfrazados de guardias del norte, sumamente asustados y nerviosos por lo que estaban apunto de hacer. Por parte de los rebeldes estaban kai y tao, dos de los hombres mas fuertes tanto fisica como mentalmente para la tarea que tenian encomendada, caminaban con algo de prisa hacia la sala de maquinas, preparados para acabar con todo enemigo dentro y cortar la electricidad del lugar, no seria facil, pero estaban preparados para lo que fuera.

Los surcoreanos apostaron por dos de sus hombres mas jovenes e inteligentes, gheing y nan, estos iban un poco mas lento y calmados que los otros dos, pero sus caras decian otra cosa, se veia el terror impreso en sus rostros mientras iban directo a la sala de comunicaciones, ambos eran expertos en comunicaciones, lo dificil seria acabar con los enemigos dentro del lugar sin llamar la atencion.

Ya dentro del edificio central, tao y kai se dirigieron a la sala de maquinas, quedaba en el primer piso, al fondo a la derecha, llegaron frente a la puerta que decia en coreano "maquinas", se quedaron parados ahi como por un minuto que fue eterno, estaban paralizados del miedo, despues de entrar por esa puerta no habria vuelta atras

- (coreano) si volvemos ahora mismo a las cabañas tal vez nadie se de cuenta de esto - dijo tao sumido en el miedo

- (coreano) no tao, no lo haremos, no podemos arrepentirnos ahora que estamos aqui, conserva la calma - dijo kai tratando de calmar a su compañero

- (coreano) al diablo, no lo hare, me voy -

- (coreano) tao, idiota vuelve aqui cobarde... -

antes de que tao pudiera dar mas de 3 pasos, la puerta ante ellos se abrio, uno de los guardias adentro escucho un murmullo del otro lado de la puerta, tao dio nuevamente media vuelta y junto a kai encararon al guardia frente a ellos, se veia malhumorado y con la mirada de un asesino listo para atacar, nuevamente los dos rebeldes encubiertos se quedaron quietos en su posicion, no se movieron hasta que el guardia norcoreano real les hablo

- (coreano) que hacen ahi parados como unos idiotas? entren ya - ordeno el guardia

los dos guardias falsos entraron mas por pavor que por seguir la orden, el verdadero guardia siguio hablando con la misma voz ronca y tiesa del comienzo

- (coreano) ok, ustedes deben de ser los nuevos chicos, min me dijo que hoy vendrian, pero no crei que vinieran tan temprano -

- (coreano) si, nuestro tren se adelanto un poco - dijo tao con una voz nerviosa

- (coreano) basta de charla, donde estan los interruptores de energia? - pregunto kai directamente

- (coreano) oye tranquilo, iremos paso por paso, hoy solo estaran ustedes dos y yo, veran estas son las válvulas de agua, hay que mantenerlas por debajo de los 10 grados centigrados ok? -

- (coreano) si señor - respondieron ambos al unisono

- (coreano) este es el medidor de presion, mide la presion de todas las maquinas de la fabrica, si ven que pasa de verde a amarillo deben informar al gerente de la fabrica para que disminuya el ritmo, entendido? -

- (coreano) si señor -

- (coreano) y ahora si, los interruptores de energia, son 4, la primera es de la electricidad de las cabañas de los presos se enciende a las 7 p.m y se apaga a las 8 p.m, la segunda de la fabrica y la estacion de tren, se enciende de 10 a.m hasta las 12 de la noche, la tercera del edificio central y la sala de comunicaciones, de 6 a.m a 12 de la noche y la ultima la de las torres de seguridad y la valla electrica del perimetro, esa no se apaga nunca, comprendieron todo lo que les dije? -

- (coreano) si señor -

- coreano) excelente, empezaremos ya, a y bienvenidos al palacio de la muerte -

el guardia extendio su mano a los recien llegados que la aceptaron con cortesia, pero durante el saludo el guardia se puso pensativo, esto preocupo a tao y a kai, sus nervios explotaron cuando les pregunto algo que derrumbo toda su farsa

- (coreano) tu dijiste que su tren se adelanto? pero el primer tren del dia no debe llegar hasta despues de las 10, y son las 7:50 - dijo el guardia viendo a tao

tao y kai nuevamente se paralizaron, el guardia los veia con dagas en los ojos, pero esta vez kai fue rapido y golpeo al guardia con fuerza en la cara, tao no se quedo atras y tomo una llave inglesa que estaba al lado suyo, se acerco y empezo a golpear al guardia en la cabeza con ella hasta romperle el craneo, sus gritos eran cada vez mas debiles y silenciados por un nuevo golpe del acero contra su cabeza, tao no paro de golpearlo hasta que la llave inglesa, antes gris, estaba cubierta de rojo sangre

kai y tao respiraron aliviados cuando el guardia dejo de moverse, arrastraron el cuerpo hasta una de las esquinas del lugar, luego volvieron a la pared con los interruptores, tao estaba apunto de jalar el del edificio central, pero kai lo detuvo

- (coreano) espera, debemos cortar la energia a las 8 en punto, para que los del sur puedan pedir refuerzos por comunicaciones - dijo kai

- (coreano) faltan unos 5 minutos - dijo tao viendo el reloj en la pared, la pelea con ese guardia no fue facil

- (coreano) segun el plan hay que esperar hasta las 8, debemos ser precisos, vigila la puerta por si viene alguien -

tao siguio las ordenes de kai, estaban nerviosos, pero por lo menos ya casi cumplian su parte del trabajo


gheing y nan estaban dentro de la sala de comunicaciones, no fue dificil la verdad, solo eran dos guardias del norte dándoles la espalda que rapidamente encontraron su fin cuando un par de boligrafos penetraron sus cuellos y dejaron salir grandes litros de sangre, gheing cambiaba la frecuencia de la transmision mientras nan vigilaba la entrada

- (coreano) vamos gheing muevete, solo faltan 5 minutos para que corten la electricidad - dijo nan algo apurado

- (coreano) hago lo mejor que puedo, esto no es facil y tu lo sabes - dijo gheing mientras cambiaba los comandos de los transmisores

- (coreano) ese americano es ingenioso pero se le olvido un pequeño detalle, con que nos defenderemos por si llega alguien -

- (coreano) no lo se, revisa a esos dos, tal vez lleven una pistola encima - dijo gheing señalando a los dos cuerpos norcoreanos en la sala

- (coreano) maldita sea, porque me toca a mi revisar cuerpos? porque no lo haces tu?... -

- (coreano) silencio, parece que alguien me copia, callate - ordeno gheing - hola? me copian? soy el cadete de la milicia surcorena gheing-gao, me copian? -

hubo un momento de silencio, segundos perdidos, pero de repente del otro lado se escucho una voz

- (coreano) aqui grupo de cazas F-16 de la compañia 4 de corea del sur, que sucede cadete? - pregunto un piloto del otro lado

- (coreano) gracias a Dios, estamos en el campo de prisioneros numero 11 de corea del norte, nos estamos amotinando y necesitamos refuerzos -

- (coreano) la numero 11? te refieres al palacio de la muerte? estas son sus coordenadas? - dijo el piloto algo sorprendido

- (coreano) si, ese mismo, necesitamos apoyo lo mas rapido posible -

- (coreano) entendido, llegaremos en 5 minutos, aguanten -

el piloto corto la señal y gheing se unio a nan para cubrir la puerta, necesitaban mantener la señal asi por un buen rato, su parte ya estaba echa, ahora era momento de la accion


lincoln y su peloton estaban junto a los demas prisioneros afuera de la fabrica, esperando que esta abriera sus puertas, faltaban 5 minutos para las 8 a.m, todos sentian un frio bajar por toda su columna vertebral, era una gran euforia, no sabian como iban a terminar las cosas, pero algo era seguro, no volverian a ser prisioneros despues de ese dia, lincoln respiro hondo mientras veia a los ojos de sus demas compañeros, listos para la accion, pero la aparicion de cierta persona lo saco de su euforia actual

- loud, blazcowiks quiere verte, es urgente - dijo gun-shi

este se adelanto unos pasos al albino, que aprovecho para hablar con su peloton, que estaban asombrados por ese detalle tan pequeño que ponia en riesgo casi todo el plan

- tranquilos, sigan el plan como lo acordamos, hay que llegar a la fase 2 lo mas rapido posible, volveré antes de las 8:10 - dijo lincoln

- entendido, pero que hacemos si no vuelves? - pregunto marston

- dile a mi familia que la amo - dijo lincoln viendo directo a los ojos de marston, casi podia ver su alma

marston asentio con algo de temor y lincoln fue detras de gun-shi, su sonrisa de psicópata estaba firmemente puesta en su rostro, bajaron al tetrico sotano y gun-shi le abrio la puerta a lincoln con algo de elegancia

- despues de ti - dijo el norcoreano

- pudrete - lincoln iba a entrar, pero gun-shi le puso una mano en el hombro antes de que pudiera moverse

- fue un placer conocerte, muerte blanca - gun empujo a lincoln dentro de la habitacion y cerro con fuerza la puerta, del otro lado de la puerta se podia oir su enferma risa, lincoln se estaba levantando, pero la rusa aparecio de la nada y lo sento en una silla en medio del lugar, lincoln levanto la vista y se asombro de lo que veian sus ojos

- general min? que hace aqui? - pregunto lincoln

el general min nunca antes habia estado en ese lugar, pero esta vez estaba ahi, al lado de la rusa, con su mirada rigida y sombria, lincoln normalmente ocultaba con facilidad su temor en ese lugar, pero ahora era todo un manojo de nervios, como si esuviera delante de la persona que le iba a quitar la vida...no estaba muy lejos de la realidad

- muerte blanca, estoy aqui para hablar - dijo min

lincoln podia sentir como la guadaña de la muerte rozaba su cuello con suavidad, no saldria vivo de ahi, se decia asi mismo, era la hora de su muerte