14 de abril de 2026: royal woods
rita se encontraba con su club de lectura, discutían sobre su mas reciente libro "paz y guerra", era sobre un chico que se veia metido en medio de una cruenta guerra, donde veia a todos sus colegas caer y a todos sus seres queridos olvidarlo, era bueno, pero en un principio no lo querian leer, ya que temian que esto afectara a rita y su situacion actual, pero para sorpresa de todas, fue ella misma quien lo sugirio, sentia como si ese libro fuera un relato sobre la vida de su hijo, enmarcaba a la perfeccion todo lo que ella sentia, temor, soledad, estres, ansiedad, odio y muy dentro de si, podia sentir algo de...esperanza?
rita sabia que su hijo no volveria, o se hizo esa idea, era mejor que esperar al lado del telefono todos los dias a que le dieran una respuesta, ella sabia que tanto su esposo como sus demas hijas tambien se hacian esta idea, excepto lily, lana y leni, pero de todas lily era la que mas la preocupaba, todos los dias, se levantaba sonriente, pensando que lincoln tarde o temprano volveria. No le decia nada ya que no queria romperle el corazon, ni apagar su ultimo rayo de esperanza, pero sabia que lily terminaria aceptando la realidad como toda su familia.
La reunion habia terminado y cada quien salio directo a su hogar, excepto wendy, que se quedo para charla un rato con rita, evitaba tocar el tema siempre, solo hablaba sobre cosas positivas, como las carreras de sus hijas, sus libros, su matrimonio, todo excepto del albino
- asi que lori se casara en junio? es oficial? - pregunto wendy
- si, me alegra ver que una de mis niñas ya es toda una mujer - dijo rita con una hermosa sonrisa
- si, recuerdo que cuando maggie consiguio una carrera en la universidad estatal llore para que no se fuera -
- y hablando de ella, como esta? - pregunto rita
- bien, tal vez vaya a los angeles a visitar a luan para el proximo mes - respondio wendy
- si, se hicieron grandes amigas desde ese cumpleaños - dijo rita entre risas
- si, si no hubiese sido por luan, maggie no lo abría disfrutado, lincoln lo intento pero no fue lo mismo - dijo wendy sin pensar mucho en lo que dijo
- mi lincoln... - dijo rita en un susurro
wendy cayo en cuenta de su error, pero era demasiado tarde para tratar de arreglarlo, solo se quedo ahi, viendo a rita con una forzada e incomoda sonrisa, pero en el fondo podia ver su dolor y tristeza, algo que por mas que intentara, no era capaz de superar
14 de abril de 2026: 1 año y 11 meses en corea
lincoln estaba paralizado del miedo, nunca se imagino estar en esa posicion, sentado en un cuarto de tortura, con dos grandes psicopatas, sin posibilidad de escapar, sin fuerzas para huir, mucho menos para pelear, todo esto parecia una pesadilla echa realidad, lo peor de todo era ver al general min ahi, con esos aires de grandeza que se daba, lincoln no podia hacer nada mas que ver a aquellos dos demonios salidos del averno y sus planes para con el
min estaba con los brazos en la espalda, pero rapidamente las llevo al frente, dejando ver a lincoln lo que llevaba en ellas, en una tenia la pistola de lincoln, y en la otra su casco, sabia que ambas cosas eran suyas porque el casco tenia pintado con grandes letras negras en la parte posterior la frase "hagamos ruido" y la pistola era suya porque tenia tallada en su agarradera de madera las iniciales L.L, por que min tenia sus cosas? se pregunto, pero rapidamente, como si min pudiera leer sus pensamientos, dijo
- cuando te quitamos tu equipo lo incineramos con el de todos los demas, pero yo me quede con esto, sabes por que? - pregunto min con tranquilidad
- no y me gustaria saber por que - dijo lincoln con cansancio
- porque son trofeos loud, trofeos que demuestran y certifican que yo te vencí, muerte blanca - dijo min con alegria
- me trajiste hasta aca solo para presumir tus "premios"? -
- no, claro que no, estas aqui porque te tengo que dar muy malas noticias loud - dijo min caminando alrededor de lincoln, cambiando por completo su expresion
- malas noticias? que malas noticias? - pregunto lincoln con miedo
- pues veras, me eh divertido viendo como sufres, pero ya me eh aburrido de siempre oir los mismos gritos y lloriqueo - min se puso de cuclillas para estar a la altura de lincoln - te agradezco que me hicieras feliz estos meses, lamento no haber podido estar presente en ninguna de estas gloriosas sesiones - min le puso el casco a lincoln y se puso de pie, entregandole el arma a blazcowiks - y tampoco podre estar en esta, el teniente roku me espera en mi oficina - min volteo para ver a la rusa a los ojos - solo hay una bala, aprovechala y grabalo todo - min se dirigia a la salida del lugar, pero antes de desaparecer, volteo y vio una vez mas a lincoln - muerte blanca, fue un placer conocerte y un honor acabar contigo -
de repente lincoln se horrorizo, min le mostraba una sonrisa amenazante y tetrica como ningun otra, ni siquiera gun-shi o la rusa lo habian asustado asi antes con sus sonrisas, la de min parecia la de un perro listo para atacar, con colmillos filosos y capaces de machacar todo lo que se encontrara
este por fin desaparecio de escena, dejando solo a lincoln y a la rusa en la habitacion, blazcowiks miraba con detenimiento el arma en sus manos, la inspeccionaba de arriba a abajo, una M1911 con agarradera de madera, muy bien cuidada y pulida, esta apunto al pecho del americano, luego a su cuello y por ultimo a su rostro, lincoln trataba de ocultarse tras su casco, pero era inutil, solo podia esperar el disparo que acabaria con su vida, pero en vez de eso escucho fue las carcajadas de la rusa
- no puedo creer que min quiera que te mate con algo tan simple - blazcowiks arrojo la pistola hacia una mesa al lado de la puerta
- entonces como quieres hacerlo tu eh? pirañas?ácido?fuego? - dijo lincoln con desespero
- ves mucha television americano, no, lo mio es algo un poco mas complejo -
- explicate - dijo lincoln tratando de parecer valiente, fallando miserablemente en el intento
- veras, los cerebritos de este lugar me hicieron un gran favor, crearon un sistema que, al cerrarse la puerta principal, abre aquellas jaulas -
blazcowiks señalo hacia las esquinas del lugar, donde se encontraban 4 jaulas en total, cada una en una esquina, no se veia que habia dentro, pero se podia oir gruñidos y ver un par de ojos rojos amenazantes listos para atacar
- esos son... -
- si loud, 4 de los mejores y mas letales perros guardianes de este lugar, ordene que no les dieran comida hoy para que tuvieran espacio para el banquete de hoy -
- eres, unas maldita enferma psicopata -
- lo se, y adivina que.. me encanta -
la rusa siguio hablando, pero lincoln no le prestaba atencion, su mente estaba mut ocupada procesando todo lo que pasaba, estaba apunto de morir de una de las maneras mas horribles posibles, lejos de su hogar y su familia, nunca los volveria a ver, y tal vez ellos jamas sabrian que le paso, siguio asi hasta que cierta voz aparecio para un ultimo adios
- asi que este es el final eh? - dijo la voz dentro de lincoln
- si, lamentablemente si, fue un buen viaje no? - dijo lincoln tratando de ser alegre en sus ultimos minutos de vida
- de los mejores, una cosa de locos, no se merece terminar asi -
la voz se quedo callada al igual que lincoln, compartiendo un ultimo momento de silencio, parece que ya no abria escapatoria, tan pronto esa perra rusa terminara de hablar y se fuera dejando la puerta cerrada, el final de lincoln estaria sellado, pero algo dentro de el decidio otra cosa
- y no terminara asi - dijo la voz
- a que te refieres? quieres pelear? es inutil - dijo lincoln resignado
- no pelearemos, seremos mas rapidos que ella, recuerda, ella dijo que las jaulas se abrirían solo si la puerta se cerraba, no dijo quien debia quedar dentro y quien afuera -
- pero como lo haremos? ella esta bloqueando la salida, no creo que sirva -
- por si no te has dado cuenta, tienes puesto un casco militar reforzado, capaz de noquear a alguien con facilidad -
- ya veo, asi que estas seguro? un ultimo intento? -
- claro que si, lo lograremos confia en mi -
al parecer la rusa no puso atencion a todo el parloteo de lincoln con el mismo, espero a que se callara y nuevamente se paro frente a el, lo vio con malicia y recito unas ultimas palabras a su victima
- te vere en el infierno loud - dijo la rusa tomando una ultima foto de lincoln con la camara que le robo
- no lo creo - respondio lincoln preparado para lo que iba a hacer
- por que? te crees tan bueno para entrar al cielo? - dijo blazcowiks burlonamente
- no, por esto... -
lincoln le dio un cabezaso con el casco puesto a la rusa en la nariz, la cual se cubrio porque empezo a sangrar, el dolor era grande, lincoln aprovecho que la rusa retrocedio un par de pasos gracias al impacto y corrio hacia la salida, la rusa vio esto, puso su pie para que lincoln tropezara y lo logro, lincoln callo a 10 centimetros de la salida, blazcowiks lo tomo de los pies y lo arrastro de nuevo adentro, se puso encima del americano y empezo a golpearlo con fuerza, lincoln trataba de cubrir los golpes inutilmente, pues la rusa aprovechaba hasta el mas pequeño fallo para dar un golpe certero, lincoln golpeaba con todas sus fuerzas a la rusa en las costillas, pero no le provocaba ni cosquillas, la rusa tenia una mirada de odio y rabia asesina que penetraba en lo mas profundo del alma del americano, la rusa dejo de golpear a lincoln y lo empezo a asfixiar
- te di la opcion de morir de una manera mucho mejor, pero tu me obligaste a esto - dijo la rusa apretando con fuerza el pescuezo del albino
lincoln empezaba a ahogarse, imcapaz de respirar, iba perdiendo poco a poco la vista, todo se iba volviendo oscuro, lo ultimo que pudo ver fue su pistola sobre la mesa al lado suyo, si este era el... su pistola? si era su pistola, la rusa la arrojo ahi y por lo que recordaba que dijo min, esta tenia una bala, mas que suficiente
lincoln logro safar uno de sus brazos del agarre de blazcowiks y empezo a golpear la pata de madera de la mesa en cuestion, poco a poco la pistola iba cediendo a caer de la superficie, al igual que el ahorcamiento de la rusa sobre lincoln, que estaba morado, pero aun asi con sus ultimos alientos siguio golpeando la mesa, ya podia empezar a ver la luz que lo llevaria a la otra vida, era clara, hermosa y pacifica, pero todo cambio al sentir como en su mano caia un artefacto de metal, con una agarradera de madera, lincoln no lo penso dos veces y apunto hacia su ejecutora, la cual se impresiono al ver lo que tenia loud en sus manos, estaba tan concentrada en matarlo que no vio lo que trataba de hacer, de repente el disparo tan anhelado sono, impactando en el estomago de blazcowiks, mas exactamente su ombligo, esta cayo al suelo dejando a lincoln respirar nuevamente, este se levanto, absorbiendo grandes bocanadas de aire en el proceso, veia a la rusa tirada en el suelo, con sangre saliendo de su estomago, trataba de cubrirlo con sus manos pero era inutil, trato de ponerse de pie, pero el disparo le atravesó la columna vertebral, dejando sus piernas inservibles, todo lo que pudo hacer fue ver como lincoln se acercaba a ella y empezaba a buscar freneticamente entre sus ropas, hasta que saco la camara que alguna vez le pertenecio, lo ultimo que vio fue al albino dirigirse a la puerta y dar una ultimas palabras a la moribunda mujer
- te veria en el infierno, pero ese lugar es demasiado bueno para ti - con eso lincoln por fin cerro la puerta
la rusa vio horrorizada como las jaulas se abrian y de estas salian perros furiosos, rabiosos y hambrientos, no podia ponerse de pie, asi que el primer perro se le lanzo, esta lo tomo de la mandibula y lo arrojo con fuerzas al otro lado de la habitacion, otro de los perros aprovecho su descuido y la mordio con fuerza en el brazo derecho, esta lo empezo a golpear, pero otro perro se aferro con sus fauses a su pierna izquierda, luego llego otro que sostuvo su brazo izquierdo y el ultimo, que arrojo por la habitacion, volvio y empezo a masticar su pierna derecha
- AAAAAAAHHHHH...AAAAAHHHHH...AAAAAHHHHH - fue lo ultimo que salio de la boca de la despiadada mujer
lincoln oia eso del otro lado de la puerta, no se habia movido esperando oir algo asi, esos gritos, ese dolor, todo eso le daba felicidad
- musica para mis oidos - dijo lincoln
- estoy de acuerdo con eso, ahora vamos, ahi que escapar de aqui - le recordo su voz interior
- cierto -
lincoln guardo su arma y la camara entre sus pantalones y abrochando su casco, corrio escaleras arriba a acompañar a sus amigos hacia la libertad
eran las 8:05 a.m, la energia debia estar encendida hace 5 minutos, gun-shi empezaba a preocuparse, los guardias que mando al cuarto de maquinas no habian vuelto y sus intentos por llamar al ingeniero en jefe fueron estupidos
el junto a otros 20 guardias estaban parados a la entrada de la fabrica, viendo a todos los presos que esperaban entrar a trabajar, se aclaro la garganta y se dirigió a ellos con desprecio y odio como siempre
- escuchen bien ratas, la energia esta fallando, asi que hoy trabajaran en el campo y no en la fabrica, entendido? - dijo gun-shi
- no, no entendemos - dijo davis dando un paso al frente
- no te quedo claro lo que te ordene? eh? - expreso gun-shi enojado
- si me quedo claro, pero no pienso hacerlo -
- quieres morir verdad? es eso? -
- tal vez - cada vez davis se acercaba con mas malicia a gun
- pues felicidades te lo ganaste -
- antes de que haga algo que tal vez lamente, mire a su alrededor - dijo davis con una sonrisa
gun-shi tenia su mano en la funda de su arma, listo para disparar, pero por instinto vio a su alrededor como pidio davis y vio como el y los 20 guardias que cuidaban la entrada estaban rodeados por los presos, que portaban en sus manos objetos que brillaban gracias a la luz del sol, parecian...navajas?
antes de poder voltear para ver nuevamente a davis, gun-shi empezo a recibir puñaladas a diestra y siniestra de todos los prisioneros que lo rodeaban, el junto a los demas guardias cayeron en cuestion de segundos, sus gritos y quejidos fueron silenciados por el griterio de la turba enloquecida que lo rodeaba, para cuando terminaron, davis saco la llave de la armeria de su bolsillo y con euforia la levanto ante la multitud
- A LAS ARMAS! - grito davis siendo seguido por todos a la armeria
solo quedaron los cuerpos mutilados y rajados por todas partes de gun-shi y sus guardias, todos con una expresion de terror y miedo en sus petrificadas caras, nunca se esperaron que ese dia fuera el dia de su muerte
