Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.

Escrito en el móvil, errores son sin querer.

Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.

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Capítulo 7 Ren Gyokuen.

Luego de haber pedido consejo Hakuryuu como el actual emperador que es convocó una audiencia para hablar del asunto de la soberanía de Balbad. Cuando tuvo a los consejos frente a el se dio cuenta de que le miraban preocupados. Pero era algo que con la actual situación ya se esperaba. Los presentes se inclinaron para posteriormente ponerse de pie e iniciar la sesión.

-Soy consiente de que las nuevas leyes impuestas por Sinbad nos han puesto en una difícil situación económica. Como ya sabrán no se pueden aumentar los impuestos, la gente está al limite y no pretendo que mueran de hambre.

-En eso tiene mucha razón-uno de ellos-¿Qué podemos hacer entonces?

-Planeó que Balbad deje de ser parte del imperio Kou.

-¡Su majestad! No quiero ser insolente pero esa sería la peor decisión que haya tomado en la vida. Balbad es una nación portuaria. Tiene muchas más ventajas comerciales que Kou. Perderlos nos supone un gran conflicto.

-También el tenerlos bajo nuestro poder.

-No entiendo.

-Los bienes que destinamos en la transportación de impuestos provenientes de ahí son mayores a los que recibimos y eso ha provocado un déficit.

-Podríamos subir los impuestos solo en esa zona.

-Tampoco es viable. Solo causará la furia en la gente y terminarían revelandose tal y como le ocurrió a los Saluja.

-Pero...

Tranquilamente cerró los ojos para volver a abrirlos decidido.

-No soy un dictador. Si alguien tiene una mejor idea estoy dispuesto a escucharla e incluso ponerla en práctica. Pero en caso de no ser así haré lo que crea conveniente y para mi no hay mejor que esta.

Se miraron los unos a los otros con duda. Como si en la expresión contraria fueran a encontrar una respuesta, pero esta se negaba a salir a flote. Luego de veinte largos y pesados minutos de silencio se dieron cuenta de que era la única opción que podrían tomar. Todos los presentes se inclinaron ante su emperador.

-¡Contamos con usted su majestad y cuarto emperador de Kou: Ren Hakuryuu!

El aludido alzó el cetro real majestuosamente.

-¡Por el futuro del imperio!

-¡Por el futuro!-a coro por todos los demás.

El oji celeste logró salir victorioso de un problema y todo se lo debe a Kougyoku. Lo único que falta es hacerlo saber a Balbad.

El peli azul ha despertado encontrándose conque se quedó dormido en el jardín. Siente los ojos ligeramente inflamados de tanto llorar, pero al menos su corazón parece estar mucho más ligero. Es capaz de sonreír nuevamente como si nada hubiera pasado. Luego de algunos segundos mira confundido a su alrededor.

-Que extraño, creí que estaba con Kougyoku-onesan, ah que grosero, estaba platicando con ella y voy y me quedó dormido. Espero que no se enoje porque parece que lo consigo con mucha facilidad.

Se queda tumbado un rato más mirando el cielo que ahora tiene un bello tono rojizo que le recuerda mucho a la princesa y sonríe con intensidad. Su pecho está tan liviano, hace tanto que no se siente así. Entre la responsabilidad de guiar correctamente a su candidato, evitar que el mundo entre en guerra y vigilar cualquier movimiento por parte de Al Thamen que a este punto espera no exista más, no ha logrado descansar como se debe y aún cuando logra conciliar el sueño a su mente solo llegan imágenes de lo sucedido en Alma Toran y que no hacen más que torturarle. Ve una y otra vez el destino maldito al que se enfrentaron sus padres sin que nada pueda hacer. Les ve morir todo el tiempo. Pero ahora, ha podido soñar con algo más agradable. Que iba caminando a la orilla del mar. Que el agua dotaba de una sensación agradable a sus pies que siempre están en contacto con la naturaleza y que contemplaba el cielo justo como ahora para luego perderse en el descanso que tanta falta le hacia.

Se sienta y nota que esta cubierto por una sábana.

-Oh, con razón no tengo frío. Seguro fue ella, es muy amable, incluso el día que me dormí en su puerta me dio un chocolate. Es una lastima que no quiera ser mi amiga. ¿Por qué será? A lo mejor no le agrado. Espero que cambie de opinión. Bueno, nada se pierde con desear.

Se levanta y toma cuidadosamente la tela entre sus manos y se dirige a buscar a la chica. Llega al cuarto de esta y toca la puerta, pero no recibe respuesta. Siente el impulso de abrir pero no tiene ese tipo de confianza y lo que menos desea es que se moleste con el. Mira decepcionado el objeto.

-¿Y ahora que hago? ¿Pensará que soy un aprovechado si me lo quedo?

-¿Qué haces Aladdin?-una voz a su espalda le hizo pegar un ligero brinco.

-Oh Mor-san no te había visto.

-Lo sé, parece que estas distraído, últimamente estas así. ¿Pasa algo malo?

-Mmm...

-Sabes que puedes confiar en mi.

-No es que no lo haga pero ni yo entiendo cual es el problema.

-A veces sirve decir lo primero que te venga en mente.

-Me gustaría ser amigo de Kougyoku-onesan.

-¿Y no puedes por...?

-No sé como. Siento que puedo incomodarla con cualquier cosa. Y siendo sincero creo que me da un poco de miedo que pueda odiarme.

-¿Ella te lo ha dicho?

-No pero...

La fanalis no espero a que dijera más. Le tomo entre su brazos, utilizó su buen olfato para encontrar a la peli rosa. Aladdin se puso nervioso porque intuía lo que planeaba.

-¿A dónde vamos?

-Si dejó que hagas las cosas por tu cuenta no llegaremos a nada. Solo necesitan una oportunidad.

-Ah pero...

-No acepto un no por respuesta.

El pequeño sabe lo terca que es la oji escarlata. Debatir con ella no tiene sentido alguno. Ahora que lo piensa detenidamente Yamuraiha, Myers e Irene no le dieron el mejor recibimiento del mundo aunque eran sus tutoras. Con Morgiana incluso tuvo un enfrentamiento al igual que con Kougyoku. La única femina con la que ha entablado conversación tranquilamente es Marga, ah y Dunya. También Sasah porque a Leila si que la desesperaba. Touya también era amable. Y así se pasa pensando en todas las chicas que ha conocido en ese mundo, esperando que la convivencia con alguna le de alguna pista de como dirigirse a la princesa pero después de mucho pensar queda en blanco. Lo mejor será resolver las cosas de manera natural. Como lo ha hecho siempre. Respira más tranquilo.

-Llegamos.

-¿Eh?

Ni tiempo le dio de reaccionar, la mayor abrió de golpe una puerta, le lanzó dentro y puso el seguro.

-En unas horas vuelvo.

Emitió con su ya clásico tono serio y se hizo el silencio.

Kougyoku le miraba pasmada, el quería enterrar la cabeza donde fuera, pero al no poder hacerlo se giró y pegó el rostro a la puerta.

-¡Eres un pervertido!

-¡Fue un error! ¡No era mi intención!

Con el nulo sentido común del que es dueña la fanalis no le vio inconveniente a encerrarlos en el baño mientras la princesa tomaba una ducha, por fortuna no le vio nada porque el lugar es bastante grande, no estaba muy cerca y el vapor del agua dificulta la visibilidad.

-¡De verdad lo siento! Si pudiera salir me iría pero me quitó mi flauta y mi mediador.

La contraria suspiró molesta.

-Ya que, me voy a vestir y luego utilizaré el poder de...

-¿Qué sucede?

-¡No te atrevas a voltear!

-¡Lo prometo!

-No sé en que momento pero se llevó mi contenedor.

-¡La velocidad de Mor-san es increíble!-exclamó orgulloso.

-No creo que sea una situación por la que debieras estar tan animado. ¿Por qué haría algo así? ¿La hiciste enojar?-preguntaba mientras se ponía la vestimenta.

-Todo lo contrario. Es una muy buena amiga, esta preocupada por mi.

-Vaya que tiene maneras curiosas de demostrarlo. ¿Qué ganaba encerrandonos?-ya puedes voltear.

Pero el niño no lo hizo, no podía.

-¿Qué ocurre? ¿Dije algo malo?

-No quiero que te enojes con ella, en realidad todo fue culpa mía.

-Entonces si estabas de pervertido.

-No-volteó a verla al punto de las lágrimas.

-¿Por qué lloras?

-¿Por qué me odias?

-Yo no...¡no te odio!

-¿Entonces porque no podemos ser amigos?

-Lo somos.

-No es verdad. Te ayudo y platicamos pero quiero convivir contigo como lo hacia con Alibaba-kun.

-Así lo hacemos.

-No es cierto, me evitas y duele. Te lo dije quiero ayudarte pero no me dejas y no entiendo la razón.

-¡No puedo olvidar fácilmente lo que ocurrió!

El menor sintió un profundo dolor en su pecho. Se tambaleó hasta quedar recargado de la puerta, deslizandose por ella hasta caer de sentón en el piso. Sus labios temblaban de manera torpe.

-Eso quiere decir que ¿no me perdonas lo de Judal-kun?-cuestionó ansioso.

-¡Eres tu el que no lo hace pero finge lo contrario!

-¿De que hablas?

-¡Yo maté a tu amigo! ¡Seguro que quieres cobrar venganza!

-No es así.

-¡Mentiroso!

Su cuerpo se contrajo y se abrazo a si misma para darse valor.

-¡Todos mienten! ¡Estuve enamorada de Sinbad y solo me utilizó! ¡Judal-chan dijo que se quedaría a mi lado y no es así! ¡Estoy cansada de tantas mentiras! ¡No volveré a confiar en nadie!

El pequeño se acercó con paso decidido deteniendose a centímetros de ella, extendió su mano hasta rozar suavemente su mejilla.

-No voy a prometer algo que no pueda cumplir. Tampoco es mi intención ocultar información que pueda involucrarte. En realidad yo quiero algo muy simple. Solo me gustaría ser tu amigo. Olvidemos de una vez y para siempre ese pasado que tanto nos lastima a ambos. Tenemos la oportunidad de hacer las cosas diferentes.-extendió su mano amistosamente-mucho gusto, soy un viajero y me llamo Aladdin.

La joven le analizó algunos segundos. Los orbes azulinos son tan cristalinos como el agua. No tienen ni un ápice de maldad, resignada estrecha su mano, esta vez con suavidad y no como el espectáculo de Balbad.

-Soy la octava princesa del imperio Kou. Ren Kougyoku.

Sonrió con sinceridad desde el fondo de su corazón. Algo le decía que las cosas serían muy diferentes de ahora en adelante. Luego de ello la puerta se abrió brindandoles su libertad.

Pasaron un par de semanas en las que ambos pudieron estrechar relaciones, aunque tampoco era muy distinto de como se hablaban anteriormente. Pues sin importar que la chica haya aceptado su amistad no puede evitar el sentirse incómoda en su presencia por múltiples razones. El pequeño ha continuado con las lecciones de política y economía. No han habido cambios en ese sentido y parece que la situación de Kou ha logrado si bien no mejorar del todo al menos estabilizarse.

-¿Así que es posible iniciar una revolución?-preguntaba la peli rosa metida en un libro bastante interesada.

-Si, pero estas jamás inician de la nada. Se necesita de ciertos factores que...

-Buenos días Aladdin-dono, Kougyoku.

-Buenos días-al unísono.

-Veo que siguen estudiando.

-Si, Aladdin me enseña como siempre, aunque estoy muy lejos de contar con los conocimientos que tienes o de mis hermanos. Pues lo han hecho toda la vida. En cambio yo...-sonrió-al menos ahora lo hago.

-Me da gusto, si necesitan ayuda no duden en pedirla. Me retiro tengo que hacer algunas cosas.

-Ser emperador debe ser difícil.

-Después de todo lo que hice no tengo derecho a quejarme. Si no hubiera sido tan estúpido Kouen-dono no...

-El no te culpa.

-Creo que eso me hace sentir peor. Seria mucho más sencillo de sobrellevar si lo hiciera.

-¿Y eso te haría feliz?

-...

-Tu más que nadie debería entender que atarse a sentimientos negativos no trae nada bueno.

El azabache le miró orgulloso y con un deje de nostalgia.

-Has madurado mucho Kougyoku.

-Ejem-sonrió orgullosa-después de todo aún soy la octava princesa imperial de Kou.

-Tienes toda la razón, en nuestras manos esta porvenir de la nación, nos vemos al rato.

-Mucha suerte-los chicos.

Y así le miraron retirarse en silencio, Hakuryuu también ha cambiado mucho. Se ha convertido en un digno emperador.

De esa manera pasó todo un año. La relación entre Kougyoku y Aladdin no cambio ni un poco aunque el magi no volvió a Sindria por más insistencia que puso Sinbad al asunto. El rey no quería perder el tesoro que consiguió de aquella desgracia en Balbad, pero tampoco tenía manera de obligarle a volver. El hijo de Solomon es libre de vivir en donde lo desee y si es su intención habitar en el imperio Kou puede hacerlo. Además cuenta con la protección de su emperador que posee con el poder de dos peligrosos djinn. ¿Cómo es posible que alguien como el tenga tan terrorifico poder? La habilidad de Belial es solo comparable a la de Zepar pero mucho más sencilla de utilizar. Cuando el tomo control de la mente de Kougyoku lo que por cierto no le ha dicho. Se valió de jugarretas en cambio Hakuryuu tiene la enorme ventaja de poder controlar la mente en un solo movimiento de su mano, peor aún siempre y cuando cuente con magoi no esta limitado por el tiempo. Es decir, si fuese un magi bien podría controlarlos por toda la eternidad. Y no solo eso, las políticas que ha impuesto el imperio sobre sus habitantes han resultado más efectivas de lo que pensó. Esto no debería estar pasando, ya deberían estar en la banca rota implorando por ayuda. No es posible que un par de niños llevaran adelante a todo un país. Ha logrado quitar de su camino a Ren Kouen, ¿Entonces por qué?

-Aladdin.

No necesita analizarlo tanto, podrá ser solo un pequeño pero es un magi. Sabe de antemano lo increíbles que son estos seres. Si tan solo no le hubiera permitido marcharse. Aunque tampoco es que pudiera hacer mucho sin levantara sospechas. ¿Debería haberlo encadenado? Si como no, es algo que le causaría problemas tarde o temprano. Por el bien del mundo que anhela es un método del que no puede echar mano.

-Sin-llega su visir.

-¿Qué sucede Jafar?

-Traje los documentos que me pediste.

-Gracias.

El pecoso se acercó lentamente como si dudara de que fuera conveniente confiarlos al rey.

-¿Qué sucede?-el peli morado.

-¿Estas seguro? ¿No crees que es un poco cruel?

-Son nuestros rivales. No veo porque no hacerlo. Además, ¿no es preferible esto a una guerra? Así evitamos el derramamiento de sangre.

-En eso tienes razón pero...

-Hemos llegado muy lejos, no me voy a detener ahora.

El general terminó entregando los papeles aún con la incertidumbre que eso le produjo.

En el imperio de Hakutoku.

-No puedo creer lo fácil que entiendo las cosas contigo Aladdin-sonreía la octava princesa.

-Es que eres muy buena aprendiendo.

-Eres el único que opina de esa manera.

-Estoy seguro de que no es así.

-Pero nunca antes me lo habían dicho.

-No es fácil para la mayoría de la gente elogiar a alguien.

-¿Por qué?

-No sé, al menos a mi no me supone un problema.

-Mmm.

-¡Princesa!-llegaba corriendo su familiar.

-¿Qué ocurre Ka Koubun? ¿Por qué estas tan alterado?

-¡Esto es malo!

-¿El qué?

-Parece que Kou está en quiebra.

-¿Qué? ¿Cómo es posible?

-No lo sé, acabó de escuchar al emperador decirlo.

-¿El mismo te lo confío?

-Ah-desvió un segundo la mirada-algo así.

-Debemos ir a verlo pronto.

Se pusieron en marcha.

En el despacho de Hakuryuu.

Este apretaba furioso algunos documentos entre sus manos, luego dio un potente golpe al escritorio que le hizo retumbar.

-Maldición, fui un idiota jamás debí creer en ese hombre. No importa lo mucho que trate de escapar de su poder, siempre vuelve a atraparme. Estoy en sus manos. Pero está muy equivocado si cree que me rendiré sin pelear.

Alguien toca a la puerta.

-Adelante.

-¿Me llamaba su majestad?-uno de sus súbditos.

-Si, necesito que hagas un inventario del tesoro real.

-¿Para que lo necesita?

-Para ponerle un alto a Sinbad.

-¿Piensa utilizarlo? Pero si ahora es suyo, no tiene que...

-El que no arriesga no gana. Además no me converti en el gobernante para volverme rico. Si no puedo ayudar a mi gente, ¿Entonces que sentido tiene?

-¡Enseguida señor!

-Mientras este en mis manos no voy a permitir que le quites la libertad a los habitantes de Kou.

En el mundo donde Aladdin es un mago.

El joven abre de a poco los ojos bastante confundido, la peli rosa se lanza hasta colocar el rostro sobre el pecho contrario sin dejar de llorar.

-Oh Aladdin, pensé que no ibas a despertar.

-¿En dónde estoy? Creí que íbamos a hablar con onisan de la quiebra del imperio.

-¿Eh? ¿De que hablas?

-Ya sabes de...

Se sentó y miró contrariado a su alrededor.

-¿Eh?-se llevó suavemente la mano a la frente y observó todo dudoso. Como si no reconociera las cosas.

-¿Aladdin?

-Ah, lo siento, es solo que estoy un poco auturdido no recuerdo muy bien lo que pasó.

-Te desmayaste. ¿Fue culpa de esas mariposas?

-¿De esas...?

Pronto llegaron a su mente las imágenes de lo ocurrido.

-¡Es verdad! ¿Cómo esta Kouha-kun?

-Bien, nos protegiste.

El chico suspiró aliviado.

-¿Cuánto tiempo tiene que...?-preguntó temeroso.

-Un par de horas.

-Ya veo, eso se debe a que el rukh me protegió.

-¿El qué?

-Rukh, es el nombre de esas mariposas. Lo supe por un sueño. Aunque no sé. Se veía tan real y tu también estabas ahí. Eras una princesa muy bonita.

La mayor oculto su rostro entre sus manos.

-Aunque yo era solo un niño. Quería ser tu amigo pero nos costó mucho por algunas cosas que habían ocurrido en el pasado.

-¿Y pudimos serlo?

-Si. Aunque luego comenzaron a pasar muchos problemas con el imperio en el qué vives. Solo que desperté antes de llegar al final.

-Que mal, espero que se hayan arreglado.

-Yo pienso que si. Después de todo estabas tu.

-Siempre esperas mucho de mi. No soy tan genial como crees y temo decepcionarte.

-Nunca lo harás.

-¿Y si me equivoco?

-No hay alguien en el mundo que no lo haga alguna vez.

-Siempre eres muy lindo.

El peli azul la tomo del mentón y depositó un suave beso en sus labios para luego sonreír.

-Eres la mejor chica que he conocido. Aún si te dan miedo las cosas las haces. Lo importante es jamás quedarse con las ganas. Vivir con arrepentimiento no es agradable. Supongo que me iré a casa. No quiero causar problemas.

-¿Estas seguro?

-Si.

-También podría pedirle a mis hermanos que te dejaran quedar.

-No es necesario, pero muchas gracias por preocuparte.

-No vas a molestar a nadie.

-No es por eso. En realidad deseo evitar el encontrarme con tu madrastra.

-¿Es porque en su despacho hay muchas mariposas?

-Si, parece que en ese mundo son algo muy importante, y si ella tiene algo que ver prefiero que no sepa que estoy aquí.

-Supongo que será lo mejor.

Afuera de la habilitación les escuchaba Kouha que había ido por un vaso de agua para su hermana.

-Así que esa mujer tiene algo que ver. En-nii, Mei-nii y yo nunca hemos confiado en ella. Tiene una actitud extraña. Pero me confunde lo que dice Aladdin. ¿Un mundo donde mi hermana era princesa? ¿Tendrá algo que ver con los sueños que tenía En-nii de pequeño? ¿Debería decirle?

El sonido de la puerta principal le hizo pegar un pequeño brinco al peli rosa. Unas características pisadas resonaban en de sitio, y vaya que las reconoció enseguida.

Se adentró al cuarto y antes de que los jóvenes pudieran hacer algún sonido les instó a guardar silencio.

-Gyokuen ha llegado. Deprisa, debes salir de aquí.

El peli azul asintío, abrió la ventana y bajó por ella realizando un elegante salto para detenerse y mover efusivamente la mano a modo de despedida y correr a toda prisa para que esa mujer no se diera cuenta de su presencia.

Al poco entró la azabache en la alcoba, analizó cada objeto en el sitio y luego sonrió.

-Hola pequeños. ¿Acaso tenemos visita?

-No, la oji fiusha.

-¿Entonces por qué las sábanas están desordenadas?

-Estaba durmiendo.

-¿A esta hora?

-Me sentí mareada, es todo.

-Ya veo. Bueno, me retiro necesito revisar algunos documentos. Si llega mi hijo les pido que le digan que vaya a verme.

-Dudo que quiera hablar contigo-Kouha.

-Mi pequeño Hakuryuu es un niño muy malo.

-No creo que él sea el problema.

-Eres muy insolente.

Sonrió maniáticamente aunque el joven fue el único que la vio. Sin embargo no es la primera vez que observa su verdadero yo.

-Si no tienes nada más que decir, ¿podrías retirarte?-con tono seco ligeramente hostil.

-No es necesario pedirlo. No tienen nada que pueda interesarme. Aunque no puedo decir lo mismo de Kouen y Hakuryuu.

-¡Ya largate!

-Ja ja ja ja ja.

Los dos chicos sentían que se les revolvía el estómago del puro coraje. Si por ellos fuera ya la habrían golpeado cuando menos.

La oji celeste se retiró son maldad.

-Estas muy equivocado si crees que no me di cuenta de que estabas aquí Aladdin. Será muy divertido si nos vemos nuevamente. Me pregunto si será buena idea visitar a Sheba...

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Notas finales.

Hasta aquí otro capitulo XD. Muchas gracias a todos los que leen!

Irara.-Si, son unas cositas tiernas XD. Oh si lo soy y todos los personajes en mis historias XD. Ja ja ja sería genial si Kouen lo hiciera, pero tendrán cosas más importantes en las cuales pensar ja ja y con respecto al lemon, solo puedo decir que escribo shota, cuando llegue llegara. Y no es que no tome en cuenta sus comentarios. Solo que alguna vez hice caso a lo que me dijeron en alguna historia y no me gustó el resultado final. Desde esa vez me decidí a no traicionar mi historia, aún así espero que te guste. Gracias por el apoyo! :)

Noami Sonomi Kaname.-Ja ja ja pues Kouen no es tan histérico (no que va XD) aún así es sexy (?. Ja ja ja veo que andan preocupadas con el lemon, pues como digo todo a su paso y de manera natural. Ni yo sé cuando se dará XD. Oh si, habrán varias cosas que se interpondran en su camino. Y es que si bien me gusta que los personajes sean felices no se por qué me sale el drama tan natural ;^; aunque eso de separarlos un tiempo prolongado dudo que pase. Eso si rompería mi corazón (quién me entiende?) oh no puedo esperar para leer tu historia, y si es multicapítulos mejor:) de hecho reviso la página todos los días para ver si te animaste (aunque sin presión) oh que bueno que te gusta y gracias por los ánimos! Mentiría si dijera que no me afectan esos comentarios, pero luego de casi un año en esto pues al menos sigo adelante Ja ja ja :) eres rete tierna. Me caes genial! Cuídate mucho!

megumi001.-Wow! Pues muchas gracias, no imaginaba que alguien que le mi no yaoi leyera mi yaoi me has hecho muy pero muy feliz! Oh si imagino que le caes bien a muchos, eres agradable, oh pues muchas gracias, bien, eres oficialmente mi amiga :). Yo a veces amo el lemon en fics normalmente no porque hay fandoms que me traumaron con el, pero si pienso que hay parejas que van naturalmente para allá XD. Mmm alguna postura? Pues no sé, como apenas voy empezando con el lemon no yaoi no se si me salga pero a ver como sale XD. Muchas gracias por el apoyo, fue genial verte otra vez. Cuídate mucho amiga!

Nos vemos la próxima con la continuación!