Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.

Escrito en el móvil, errores son sin querer.

Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.

Notas del capítulo. ADVERTENCIA. Para aquellos que no gusten de ello este capítulo contiene lemon, aunque no es explícito por aquello de la clasificación, pero no es mi intención traumar a nadie. Recuerden el que avisa no es traidor XD.

.

.

.

Capítulo 9 Para sentirme aún más cerca de ti.

.

El peli azul va caminando muy animado en busca del médico encargado para que le den los papeles del alta de su madre en compañía de Kougyoku. Tiene una sonrisa de lado a lado.

-¿Estas muy feliz verdad?

-Si-con las mejillas sonrojadas y ojos llenos de ilusión-mamá me hacia mucha falta. Además no me gustaba verla así. Cada día que pasa es uno menos que puede disfrutar.

-No lo había visto de esa manera.

-Por eso voy a esforzarme para hacerla muy feliz.

-Cuentas con mi ayuda para lo que se ofrezca.

-Gracias.

-Vaya, actúa tan normal. Como si nada hubiera pasado. Siempre es tan amable, a veces me preocupa. No quiero que nadie le haga daño pero está rodeado de tantas situaciones extrañas que me confunde. Lo que ocurrió con Hakuei, ese día que estábamos con mi hermano Kouha y ahora lo de su madre. Pareciera que alguien quisiera quitarlo de su camino. ¿Por qué? ¿En que les afecta? Aladdin es incapaz de herir a alguien, ¿o ese es el problema? Como me frustra no poder ver esas mariposas creo que dijo que se llama rukh a voluntad, al menos así podría ayudarlo. Pero me niego a sentirme patética, eso no beneficiará a nadie. Un paso a la vez. Por ahora estoy más relajada, con su madre en casa ya no viviré pensando de lo que podría pasarle de estar solo. Aunque espero que no le signifique tanto trabajo. Entre la empresa, sus funciones, su madre y la escuela...¿Aladdin asiste al colegio? Tengo la impresión de que no es el caso, pero es muy inteligente e incluso pudo ayudarme con la tarea, ¿acaso se saltó grados? ¡Ah! ¡Que ganas de preguntar! Pero a nadie le agradan los entrometidos. Aunque igual me da la respuesta con una sonrisa como si fuera lo más natural del mundo. Pero igual no quiero abusar de su buena voluntad. Ya me siento aprovechada, como que lo estoy corrompiendo. Debería dejar de pensar en tantas cosas y poner atención al médico. Tiene rato que me ve extraño y yo solo asiento con la cabeza como si fuera una tonta. Si quiero ayudar el momento de escuchar es ahora.

-Parece que no hubo ningún problema con los estudios Aladdin-el médico a cargo-aunque me parece curioso. En todos los años que llevó de carrera no había visto un caso similar. Treinta y siete meses en coma y su cuerpo esta como si nada.

-¿Eso quiere decir que...?

-Que puede realizar cualquier actividad con entera normalidad.

-¡¿Incluso caminar?!

-Bueno necesitará hacer algunos ejercicios puesto que a sus músculos les hace falta ejercicio, pero si, con el tiempo podrá hacerlo.

-¿Tengo que traerla al hospital para eso?

-Para ciertas revisiones pero la terapia es sencilla en su caso, como dije es único, tu mismo puedes hacerlo si así lo deseas.

-¡Si! ¡Haré lo que sea necesario!

-¿No es un poco irresponsable dejarla ir sin más?-Kougyoku.

-Normalmente no sería de esta manera, pero como dije su caso es especial.

-¡Muchas gracias! ¡No sé como pagar por todo lo que ha hecho!

-Eres tu quien puso todo de su parte para que ella pudiera recibir tratamiento-removió con suavidad los cabellos del chico al tiempo que mostraba una enorme sonrisa-me da mucho gusto saber que ya no tienes que pagar una enorme cuenta. Siendo sincero me preocupa tu salud.

-Hace poco Aladdin tenía fiebre-la peli rosa.

-¡¿Y por qué no me dijiste?!-alterado.

-Ah yo...-nervioso-¡No quería molestar!

-¡Es mi trabajo!-le dió un zape y le miró molesto-¡¿Acaso quieres hacerme enojar?!

-¿Qué no lo estas ya?

-¡Aladdin!-llegó un hombre rubio que se le pegó cual lapa al aludido.

-¡Deja de consentirlo! ¡Por eso no se cuida!

-¡Tu cállate estúpido Sphintus!

-¡Deja de decirme así!

-¡Dejen de gritar! ¡Estamos en un hospital!-la joven.

-Hace rato me lo pregunto, ¿quién es esta chica?-Titus.

-Ah es-ruborizado-mi novia Ren Kougyoku.

El par quedó boquiabierto, pero fue el rubio quien le tomó animosamente de las manos.

-¡Sabía que algún día encontrarías a la indicada! ¡Muchas felicidades!

-¡Gracias!

-Has crecido tan rápido-el moreno-más te vale respetarla-se acercó al oído del menor-¿aún sigues tocando los pechos de las jovencitas?

El peli azul desvío la mirada incómodo.

-¿Acaso lo haces con ella?

-¡Sphintus-kun!

-¿Fue un si o un no?

-Ya deja de molestarlo, eres un pesado.

-Y me lo dice quien no deja de insultarme todo el día. Aún me pregunto por qué somos amigos. Debo ser un masoquista.

-O no eres tan inteligente como lo creías.

-Solía pensar que lo era, pero Aladdin y tu se encargaron de bajar mi autoestima.

-¿Aladdin hizo algo así? Pero es muy lindo-su pareja.

-Oh, que no te engañe su tierna sonrisa, este niño es un demonio.

-¡No es verdad!-se defendia.

-¿Ah no? ¿Ya no recuerdas lo que le hiciste a la jefa de enfermeras Myers?

-Uy estúpido Sphintus ni me lo recuerdes, esa vez casi lo mata y a nosotros de paso por andarlo ayudando.

-¿Qué hizo?-la peli rosa picada en su curiosidad.

-Si continúan con sus cosas no pagaré la cuenta y les echaré la culpa de ello.

-Chantajista-el oji esmeralda.

-Vaya, Aladdin no es todo dulzura como pensé. Parece que tiene su lado perverso. ¡Y se ve tan sexy! ¿Tendrá también una personalidad explosiva? Me gustaría mucho verlo enojado aunque no conmigo. No soy muy paciente, si nos llegamos a pelear no quiero ni ver en que acabaria todo. Aunque en realidad son puras suposiciones, bien podría ser muy tranquilo. Todo lo relacionado a él me llena de curiosidad. Es como un interesante libro que espera ser leído. ¿Qué tanto me sorprenderás? Solo espero no ser muy aburrida. Los interesantes son mis hermanos, bueno Koumei no tanto porque se queda dormido en todos lados. Pensándolo bien no es algo común. ¿Será que mi familia es extraña?

-Por cierto-el moreno a la peli rosa-soy Sphintus Carmen, y este sujeto odioso es Titus Alexius, somos los médicos que estuvieron a cargo de Sheba y también amigos de Aladdin. Como ya te habrás dado cuenta es un irresponsable que pone antes a los demás que a si mismo por lo que suele ser descuidado con su salud-extiende una tarjeta con su número de celular-si llegas a ver que está enfermo no dudes en llamarme.

-Lo prometo, muchas gracias.

-No soy un descuidado.

-¡Claro que si!-el trío.

-Uh.

Luego de algunas indicaciones por parte de los mayores volvieron a la habitación de Sheba en donde ya les esperaba en compañía de una enfermera. El chico le colocó cuidadosamente sobre una silla de ruedas.

-Muchas gracias por todo onesan.

-Fue un placer, eres una persona muy amable, estoy segura de que pasarán cosas muy buenas en tu vida. Jamás te des por vencido. Me da gusto saber que al fin podrás estar con tu madre, pero te voy a extrañar.

Su novia no pudo evitar sentirse incómoda, un tanto celosa. Pero se decía una y otra vez que solo era una chica amable. Salieron del hospital para llegar a la casa del menor. Sheba no dijo nada pero vaya que estaba confundida con algunas cosas. Luego de que Kougyoku y Aladdin prepararan la comida y la degustaran platicaron un rato de algunas cosas sin sentido.

-Es hora de irme, necesito pedir la tarea y hacerla.

-Te llevo a casa-su novio.

-No te preocupes, es temprano además tengo ganas de pasar a la empresa para dar una sorpresa a mis hermanos.

-¿Segura?

-Si.

-Pero vete con cuidado.

-Lo prometo. Nos vemos luego, espero que se sienta mejor muy pronto-a su suegra.

-Gracias-sonrió.

La joven les dejó solos y se hizo un silencio de algunos minutos.

-¿Cómo te sientes mamá?

-Bien.

-Algo te molesta, ¿cierto?

-Más bien es algo que me tiene inquieta...¿cuánto tiempo ha pasado del accidente?

-Casi tres años.

-¿Y Solomon?

-¿No lo recuerdas?

-Mi memoria es un poco confusa, siento como si no hubiera sido yo, hasta que tu sabes.

-Papá...murió.

Los orbes rosados se llenaron de lágrimas pero se armó de coraje para mostrar una sonrisa a modo de apoyo para su hijo.

-Estoy orgullosa de ti Aladdin, seguiste adelante aún sin nosotros.

-No fue sencillo, los extrañaba mucho.

-Yo también, aún encerrada en mis sueños no dejaba de pensar en ti, al menos eso lo recuerdo. Tuviste que dejar la escuela, ¿cierto?

-No exactamente. Los profesores me ayudaron y me inscribieron a un programa piloto por mis buenas calificaciones. Así que pude saltarme cursos presentando los exámenes, ya terminé la universidad.

Su madre le miró pasmada.

-Eres increíble, pero debió ser estresante.

-No en realidad, tuve mucha ayuda.

-Siendo sincero hubo ocasiones en las que tenía deseos de rendirme. Estudiar tanto en tan poco tiempo fue agotador pero al menos tengo una muy buena memoria como papá. Quiero pensar que me apoya desde donde quiera que esté. Pero entre el colegio, el hospital, el trabajo y las labores del hogar enfermé varias veces. Supongo que por eso Sphintus-kun y Titus-kun estan enojados. Pero durante todo este tiempo no tuve a quien pedir ayuda. Mi abuelo me dio la espalda y Ugo-kun me abandonó. Pero no quiero contarle nada de esto. No quiero que se sienta culpable de algo que no fue su responsabilidad. Fue un accidente...¿lo fue? Siempre he tenido el extraño presentimiento de que todo fue planeado. Supongo que el estrés me lleva rápidamente a la paranoia, bueno no creo que sea el caso, solo estoy cansado. Si, ayer no dormi más que unos quince minutos. Me siento tan cansado, tan cansado. Quisiera dormir ahora mismo. Creo que tiene rato que mamá me dice algo pero no logro poner atención, tan agotado. ¿Qué me pasa?

-¡Aladdin!-la peli rosa que le removia de los hombros, pero su pequeño se había quedado dormido. Retiró algunos menchones de su rostro notando que descansaba placidamente, incluso tenía una expresión de completa serenidad.

-Lo siento, has tenido que trabajar tanto. Espero recuperarme pronto. Soy tu madre debería ser quien cuide de ti y no al revés, pero me alegra ver que te has convertido en un joven confiable y apuesto. Tengo ganas de preguntarte muchas cosas. ¿Quién es la chica que estaba con nosotros? Me da la impresión de que me lo has dicho y era importante pero no lo recuerdo. ¿Por qué no vives en la mansión? ¿Qué ha sido de Alma Toran? ¿Cómo esta tu salud? Tantos detalles grandes y pequeños, pero esta vez poseo lo necesario para recuperar el tiempo perdido. Has crecido tanto, me recuerdas mucho a Solomon, seguramente te cuida en donde quiera que este. Lo extraño e imagino que tu también. Pero me hace muy feliz que te hayas salvado, no habría soportado el perderlos a los dos. Gracias por aferrarte a la vida mi amor. Ya no necesitas cargar solo con todo. Si tienes problemas cuenta conmigo.

...

En la mansión de los Ren.

La peli rosa tomaba un baño para relajar el cuerpo.

-Siento haber mentido Aladdin, pero sospecho que estas agotado, han sido muchas cosas y dormiste muy poco. Si me quedaba te obligarías a conversar y tienes cosas más importantes que hacer en compañía de tu madre. Espero que de esta manera ya no tengas tantas responsabilidades. Estoy preocupada. Siempre piensas en todos antes de ti, esos extraños médicos tienen razón y si bien amo que seas tan lindo y considerado no puedo evitar el sentirme ansiosa. Por si fuera poco hay algo en esta situación que no termina de convencerme. He sabido de casos en que la gente despierta sin más de un coma. Pero mi intuición me dice que no es el caso. Aunado a ello Sheba trato de asesinarte. ¿Estas seguro a su lado? ¿Será consecuencia de todo el tiempo que pasó dormida? ¿O es algo parecido a lo que ocurrió con Hakuei? ¿Por qué esas mariposas negras parecen odiarte tanto? ¿O le estoy dando demasiadas vueltas al asunto?

Hundió su cuerpo entero en el agua, dejando su mente en blanco, también está cansada y tiene cosas que hacer, como llamar a uno de sus compañeros, pedir la tarea y hacerla.

-No quiero ir mañana.-soplaba creando burbujas.

-"No todos tienen la oportunidad de asistir al colegio, aunque quieran."

-¿Estabas hablando de ti Aladdin? ¿Eres feliz? ¿O has visto tanto por los demás que no lo sabes? ¡Ah ojalá me hubiese podido quedar a tu lado! Cada día me siento más cómoda en tu compañía. Te extraño.

Salió de la tina, seco su cuerpo, se puso ropa limpia y se dispuso a llamar por teléfono.

-Alibaba-chan.

-¡Oh Kougyoku! ¡Que bueno que me hablas! Estaba preocupado. ¿Estas bien? ¿Ocurrió algo malo con tu novio?

-No, Aladdin está bien, solo le acompañé en algunas cosas importantes. Necesito un favor.

-Si claro.

-¿Me podrías decir que dejaron de tarea?

-Claro, es más para que sea más fácil te lo mando por correo.

-¡No tienes que tomarte tantas molestias!

-¡No es molestia!-guardó silencio algunos segundos.

-¿Ocurre algo?

-¿Hakuryuu está en tu casa?

-¿Eh? No, no creo. Tiene rato que llegué y solo estoy yo. ¿Por?

-Tampoco asistió a clases. Me pareció extraño con lo responsable que es pero ya que tu tampoco lo hiciste creí que se debía a un asunto familiar, veo que no es el caso. Estoy preocupado.

-Yo también, hace unos días que lo noto raro. Pero no ha querido hablar conmigo así que desconozco la razón.

-Quizá yo la sé.

-¿Y cuál es?

-Tengo la impresión de que me mira con hostilidad desde que estoy con Morgiana.

-¿Hakuryuu-chan? ¿Seguro? Digo, podrá ser muy serio y correcto pero de ahí a que te odie sin razón.

-Hay una, creo que le gusta.

-Así que era ella de quien me hablaba, si, incluso Aladdin dijo que algo así era posible. Todos se dieron cuenta menos yo. Debo poner más atención a mi entorno, de esta manera no podré hacer nada, no podré proteger nada.

-Gracias por confiar en mi Alibaba-chan. Hablaré con el en cuanto tenga la oportunidad.

-Solo ten cuidado.

-Es mi hermanastro, no me haría daño.

-Eso espero, nos vemos.

-Adiós.

Luego de diez minutos le llegaron varios documentos a su correo y se dispuso a leerlos. Llegó un momento en que le dio sed y bajó a la cocina para tomar un vaso de agua, cuando escuchó la puerta de principal abrirse. Corrió para saludar al recién llegado esperando que no fuera Hakuei pues sin importar cuanto la defienda su novio no la tolera. Suspira aliviada al encontrarse con el hermano.

-Bienvenido Hakuryuu-chan.

-Muchas gracias Kougyoku-sonrió como de costumbre lo que brindo confianza a la peli rosa.

-No fui al colegio porque estuve con Aladdin en el hospital.

-¿Le ocurrió algo malo? ¿Volvió a enfermar?

-No, su madre ha despertado.

-Que buena noticia.

-Si-sonrió-¿Qué tal te fue a ti? ¿Te encontraste con Judal-chan?

-No fui, tenía algunas cosas que hacer. Pero sin duda lo haré mañana.

-Por un momento pensé que iba a mentir, no creo que Alibaba-chan este equivocado pero no me parece que su actitud sea distinta lo que usualmente es. ¿Debería dejar de molestarle? Tampoco es mi intención que se enojé, aunque no es algo común en el.

-¿Ocurre algo Kougyoku? Te veo preocupada.

-¡Ah no! Solo pensaba en Aladdin. Como que últimamente no dejo de pensar en el.

-Te entiendo.

-¿Algún día me presentarás a la chica que te gusta?

-Mejor aún, a mi novia.

-¿Tienes?

-Aún no, pero dentro de poco.-sonrió de lado-ahora si me disculpas iré a hacer mi tarea.

Y se retiró del sitio ante la mirada atónita de su familiar.

-¿Qué fue eso? Me pareció que veía a Judal-chan. Con esa mirada perversa. Cada día entiendo menos lo que está pasando. ¿Y si le ocurre algo parecido a su loca hermana? ¿Será peligroso si se acerca a Aladdin? ¡Necesito hablar de esto con alguien!

...

La chica se quedó dormida sobre su escritorio hasta que un delicado roce sobre su espalda le despertó. Pronto se dio cuenta de que era Kouen que le había cubierto con una frasada.

-¡Hermano!

Se sonrojó avergonzada mientras el señaló que tenía algo adherido a su rostro. Subió su mano y se encontró con una hoja.

-¡Que pena!-cubría su rostro con sus manos.

-Lo mismo le ocurre a Koumei con mucha frecuencia, supongo que es de familia.

-Ja ja ja ja quizá-risa nerviosa.

-No es bueno que te exijas tanto. Podrías colapsar.

-Además no es recomendable para la piel-el peli rosa con una enorme sonrisa.

-¡Kouha-onisama! ¡Lo siento, no te había visto!

-Lo sé~ pero no te culpo En-nii se lleva todos los reflectores.

-¿Cuáles?-temerosa.

-No te preocupes es solo uno de mis tantos arranques de locura.

-N-no deberías jugar con ello. Lo que le sucedió a tu madre no fue agradable.

El chico puso expresión de seriedad y tomó asiento de manera elegante sobre el lecho sin despegar ni un momento la mirada de su hermana.

-Lo sé, pero de nada sirve sentarse a llorar las desgracias. Además...

-¿Además?-pasó saliva.

-La vida es bella~.

-Bien dicho Kouha-el pelirrojo.

-¿Y Koumei-onisama?

-Dormido en su habitación. En-nii tuvo que llevarle, se quedó dormido.

-Trabaja mucho, debería descansar más.

-Es muy terco, después de todo es un Ren.

-Me impresiona que ustedes estén como si nada.

-Es que no somos humanos~. Es el poder que te da la sensualidad.

-Uh.

-Ya enserio Kougyoku, ¿Qué ocurre?

-Vaya, te diste cuenta. Necesito hablar con ustedes, ¿tienen tiempo?

-Para la familia siempre hay. Así tenga que matar a alguien.

-¡No cometas un crimen!

Y así la joven se dispuso a contar toda la situación, desde Aladdin a Hakuryuu. Al finalizar el par le miraba con increíble seriedad luego de haberse dirigido una mirada cómplice.

-Entonces Hakuei y Hakuryuu se han comportado de manera inusual.-el más alto.

-Si.

-Te seré sincero, hace mucho que sospecho de Gyokuen. He tenido sueños donde veo otro mundo. En el siempre están ustedes que son príncipes de un imperio llamado Kou.

-Ahora que lo pienso Aladdin pareció sorprenderse cuando mencioné que Kou lo era. ¿Estará relacionado a los sueños de mi hermano?

-Kouha me habló acerca de tu novio.

La chica quedó boquiabierta.

-No te preocupes, ninguno tiene la intención de interferir. Las relaciones afectivas solo corresponden a los involucrados. No tenemos porque imponer nuestros ideales en ustedes. Eso si, si te hace llorar no prometo contenerme de darle una golpiza.

-¡Que horror! ¡Si lo hace lo mata! ¡¿Aladdin será bueno peleando?! ¡Seguro que se ve apuesto haciéndolo! ¡Ah pues deja de desvariar Kougyoku!

-Gracias hermano, pero es una muy buena persona, dudo que haga algo así.

-Por eso lo digo. Me recuerda mucho a cierto chico. Hay una historia que necesito contarte.

-¿Eh? Si, claro.

Y de esa manera se inicio una muy larga historia.

...

Por otro lado, Aladdin tiene un sueño de otra vida, esta vez inducido por el rukh dorado que busca protegerle.

Inicio del flash back.

En el mundo de magi.

La guerra y los conflictos por fin llegaron a su final gracias al cuarto magi y su candidato. Había fiesta y regocijo por todos lados, incluso el rey de Sindria que había logrado entrar en razón. El peli azul caminaba ya como un apuesto joven por los corredores del imperio Kou mientras se escuchaba una canción. Buscaba a la que hace poco se hiciera su novia y la encontró mirando el cielo desde una de las enormes ventanas. Llegó sigiloso con una enorme sonrisa y le tomó por la cintura.

-Ah, hola Aladdin.

-Hola-sonrió-¿en que piensas?

-Estoy agradecida de que podamos disfrutar de la paz. Y todo te lo debo a ti.

-Eso no es verdad, este mundo eligió por si mismo su destino.

-Siempre eres muy sencillo. Si hubieras permitido que Sinbad se saliera con la suya esto no sería posible. ¿De donde sacas tanta fuerza?

-Me la das tu.

-Oh Aladdin, te amo tanto.

-Yo también.

Se abrazaron y continuaron besando por un largo período de tiempo.

-Aladdin...

-¿Si?

-Estoy lista.

-¿Eh?

-Quiero que me hagas el amor.

-¡¿Eh?! P-pero, ¿no crees que es muy rápido?

-Ay si, y ahora te harás el santo, si bien que eres un mocoso pervertido. Además sabes que los consejeros han insistido una y otra vez con el asunto del heredero. A mis hermanos siempre los obligaron a tener cortesanas por la misma razón. Incluso debes saber que tengo muchos hermanos y lo mismo pasa con Hakuryuu-chan. Entre más herederos más seguridad para el imperio.

-Pero no quiero que hagas nada por obligación.

-¡¿Qué edad te crees que tengo?! ¡Es de lo más normal que quiera hacerlo con mi pareja! ¡En todo caso la culpa es tuya por nacer después!-se sonrojó y cubrió su rostro con las mangas de su vestido-¿sabes lo difícil que fue convencerme de decirte las cosas?-dijo en un susurro llorando.

El peli azul la tomó suavemente entre sus brazos sin emitir comentario alguno, solo sonrió. La avergonzada chica se tomó con fuerza de su cuello mientras escondía su rostro en el pecho de este.

-Siempre tiene ese agradable aroma, como me gusta.

Abre la puerta de su habitación y se adentra cerrando la puerta tras de si, recuesta a la emperatriz sobre la cama y los dos se miran sonrojados y llenos de vergüenza.

-E-esta bien, ¿verdad?-el menor.

-S-si.

El joven se colocó sobre su novia y comenzó por saborear sus delicados labios con tanto cuidado y delicadeza que solo eso hacia falta para derretirla de felicidad. Se desplazó por su mentón y cuello y el subió las manos tímidamente hasta tomar sus pechos con algo de fuerza.

-Ah...

-¡Lo siento! ¡¿Te lastimé?!

-N-no, pero fue extraño, nunca deje que me tocaran de esta manera.

-Oh...

El peli azul retiró las manos y las colocó sobre la cintura, ama los senos pero siente que Kougyoku es tan especial que hasta ahí llegó el arranque de pasión por esa zona, al menos de momento. Besó cada porción de piel disponible en cuello y clavícula de la mayor. Pero llegó de nuevo al pecho, se detuvo indeciso sin saber que hacer. Hasta que la misma emperatriz les dejó en libertad. Exponiendo de esa manera una parte sensible y vulnerable de su ser.

-Hermosos.

Fue lo único que dijo Aladdin y que se debía en mayor proporción al bello rukh magenta que se cierne sobre el cuerpo de la chica y que le impide gran parte de la visibilidad. Guiado por su instinto metió una de su adoraciones en su boca jugando con el delicado pezón mientras con una mano realizaba movimientos circulares con el otro. La peli rosa mordió sus labios para silenciar los vergonzosos sonidos que querían escapar. Y es que su novio parece todo un experto en las artes amatorias, pero a la vez conserva ese aire de dulzura e inocencia que en cada lamida, beso y roce parecen pedir un permiso que le es concedido al instante.

-Mmm.

Aún así el gran orgullo que tiene le impide ser del todo sincera con el, una manía que no superó con el tiempo. Sus pechos quedan en libertad mientras el menor desliza sus manos por las piernas de la emperatriz y las besa para recorrer toda su longitud. Fue cuidadoso, detallista y considerado con la preparación previa tomandose su tiempo, quizá demasiado.

-Uh-emitió un pequeño quejido.

-¿Estas bien Aladdin?

-S-si, es solo que duele un poco.

-¿Eh? ¿El qué?

Pronto la joven reparo en la intimidad de su pareja, parecía estar más que listo.

-Alguna vez escuche por ahí que puede ser doloroso si no se le da alivio. ¿Entonces por qué se contiene? Debe estar sufriendo mucho, ¿qué es lo que espera? ¡Ah que idiota soy!

-E-estoy lista Aladdin.

-¿Segura?

-¡Deja de preguntar las cosas y has lo que tienes que hacer!

-¡Lo siento!

Aún si dijo eso decidida, su cuerpo se negó a seguir sus órdenes así que cerraba las piernas con mucha fuerza. Pero una vez más las dulces caricias destruyeron toda coraza y le permitió la entrada.

-¡Ah!

Un gemido a coro, que se dio en una por la intrución que provocaba cosquillas. Y la misma sensación se cernía en la hombría de Aladdin que aún mantenía gran parte afuera por temor a herirla. Le daría el tiempo suficiente para que se acostumbrara así fuera el quien se hiciera daño. Pero no se esperó que Kougyoku lo notara y le sujetara por la cintura para obligarlo a entrar buscando darle alivio. Y de esa manera se dio sobre las sábanas una especie de lucha que en realidad era ocasionada por no causar dolor al otro. Antes de que pudieran darse cuenta ya realizaban movimientos acompasados, tenían un ritmo perfecto; como si hubieran estado hechos el uno para el otro desde el inicio. Los dos tenían los ojos ligeramente abiertos, rostros sonrojados, respiración entrecortada y sonrisa dulce. Suspiros y gemidos se hicieron presentes en toda la habitación, llenando el lugar de una agradable atmósfera romántica. Kougyoku pronto sintió ese líquido cálido recorrer su interior. Aladdin salió cuidadosamente y besó su frente. Se recostó a su lado y le tomó cariñosamente entre sus brazos ofreciendo una sonrisa. Sin emitir palabra alguna por varios minutos, como si fueran innecesarias, hasta que al fin el más joven decidió romper el silencio.

-Te amo Kougyoku.

Pero no recibió respuesta, hace rato que ya se había quedado dormida. La resistencia legendaria de un magi. Pero no hay prisa, ya tendrán tiempo suficiente para compartir sus pensamientos, sueños y sentimientos. La promesa de un futuro juntos.

...

No había forma de que supieran que las cosas terminarían así de mal. Si, ni el responsable logró adivinarlo.

-La emperatriz llora sin consuelo en los brazos del dueño de Amón.

-No es justo Alibaba-chan, ¿por qué me dejó? ¿Acaso no era lo suficiente para que decidiera quedarse a mi lado?

-Lo eres, siempre te dio lo mejor de el.

-¿Entonces por qué no esta aquí?

-Ah yo no...

La chica miró con rabia la pira funeraria.

-¡Eres un maldito! ¡Ni siquiera me diste un hijo!-se acercó con intención de lanzar un golpe al feretro pero entonces cayó de rodillas y no pudo contener el llanto. La dirigente de un enorme país y no parece más que una niña indefensa en este momento.

-¿Por qué Aladdin? ¿Por qué tenías que morir?

El rukh del pequeño magi estaba ahí, mirando, frustrado. Queriendo consolar a la única mujer que amó, pero sus brazos no podían sostener ya nada. Su voz, sus gritos no llegaban a ella. Incluso Judal que también era un magi fue incapaz de notar su presencia. Quería volver, tener una familia disfrutar la vida en compañía de la chica. No debió morir, no así.

-¡Aaaaaaaaa!

Un grito y unas lágrimas que se perdieron en la nada.

-¿Por qué?

Se preguntaba una y otra vez en su mente.

-¿Por qué nadie me ve? Incluso Judal-kun.

-Porque nunca has pertenecido a este mundo. No hay lugar para alguien que viene de Alma Toran. No hay nada para ti.

Una voz familiar que no supo reconocer en ese momento. Por primera vez su mente estaba hecha un completo caos.

-Quizá exista una manera de ayudarte, pero conlleva un enorme precio que dudo estés dispuesto a pagar.

-¿Y cuál es?

Pero la voz se negó a dar una respuesta. En su lugar fue rodeado de una espesa oscuridad y cayó en el sueño eterno.

Fin del flash back.

.

.

.

Notas finales.

Si matar a mi pequeño Aladdin luego de ese lemon no es no tener corazón entonces no sé que es. Ok lo admito fue cruel pero es parte importante de la historia. Y vaya que el lemon no yaoi me da una pena y un trabajo, pero bueno el Alakou me inspira a medias (la otra mitad sigue siendo vergüenza XD) Ahora, ¿quién imaginan que era la voz del final? Ya tengo en mente a alguien y no lo voy a cambiar es solo curiosidad XD. Muchas gracias por todo su apoyo y mejor aún el amor que le dan a esta hermosa pareja. Los quiero mucho!

Irara.- Si, Sheba despertó y que bueno que no te hizo llorar, no estaba planeado para eso XD. Aunque es bueno saber que te emocionó, por ahora esta es la parte bonita de la historia, pero ya llegará lo intenso (? Guarden las lágrimas que igual dudo sean muchas el harem y esta son de mis historias más amables XD. Oh es bueno saber que cambió tu manera de ver a Gyokuen, así la veo yo XD. Gracias por el apoyo!

Noami Sonomi Kaname.-Si apareció Sheba! Que bueno que te caiga un poco mejor Gyokuen y yo también amo a Kouha! Siempre se mete a la fuerza en mis historias y brilla por si mismo, es encantador! Ja ja ja ame eso de quemar su rancho XD. Si Judal debe portarse bien XD. Oh muchas gracias, me alegra saber que ahí voy :) y pues sigo enferma pero también ahí voy. Oh saludos hasta Argentina! Y muchas felicidades por el fic que subsiste, ya lo comenté, nos vemos!

Es todo por hoy, muchas gracias por todo, nos vemos la próxima! :)

Pd.-Por cierto, para todos aquellos que les gusta el Alakou, Noami Sonomi Kaname está subiendo un multicapítulos, por si quieren pasar a leer! Ahora si me voy, hasta la próxima, ya casi es navidad!