Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

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Capítulo 13 Este mundo existe y se mueve por ti.

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El curioso grupo continuó jugando sin notar el pasar del tiempo. No fue sino hasta que Alibaba miró el cielo por casualidad que se percato de ello.

-Mmm-algo desanimado-se está haciendo tarde, será mejor que regresemos a casa.

-¿Tenemos que hacerlo?-Mariam con ojitos llorosos.

El mayor tembló, le es difícil mantenerse firme cuando le pone esa cara.

-No sean dramáticos, no es para tanto-el peli negro.

-P-pero...

Bien, hasta Judal se contagiaba con esa actitud.

Fue Aladdin quien se agachó para que sus rostros quedaran uno frente a otro, acarició su cabecita y sonrió.

-Me divertí mucho Mariam-chan, ¿y tú?

-También, por eso no me quiero ir.

-Es necesario. Debemos ir a casa a descansar para luego poder hacer ¡muchas cosas divertidas!

-¡Oh! ¿Entonces no es un adiós para siempre?

-No, seguro nos volvemos a ver, somos amigos, ¿cierto?

-¡Si!

-Entonces vamos a las regaderas para quitarnos el cloro de la piscina, ¿me haría ese favor jovencita?

-Oh.

La pequeña se sonrojó, asintió y fue corriendo al baño seguida de cerca por Kougyoku.

-Eres un manipulador-el oji escarlata.

-¿Eh? ¿Por qué?

-¿No te da pena engañarla?

-No lo hice.

-Si claro. Seguro que estabas con ella por compromiso. Conozco a muchos de tu tipo. Fingen ser muy amables y cuando los necesitas son los primeros en darte la espalda-el menor le miró con increíble seriedad-¿qué?

-Se que nuestra relación no empezó bien, aún creo que no debiste besar a Kougyoku.

-Ya te la cobraste, ¿o no?

-El punto es que no te odio.

-Mentiroso, se que hay rencor ahí-señaló su pecho tocandole ligeramente.

El otro se alejó rápido y comenzó a reír.

-Ja ja ja ja ja, no hagas eso que me haces cosquillas.

-Tu si que tienes un problema.

-Supongo ja ja-respiró profundo-puedes creerme o no, es tu decisión y no pretendo influenciarla. Pero me gustaría mucho que fuéramos amigos. No tenemos porque odiarnos. ¿Qué te parece?-ofreció su mano pero fue desviada con un golpe.

-Te quedaste a la vieja. No me interesa tu lastima.

Se dio la media vuelta y se fue a duchar. Alibaba miraba con tristeza al peli azulino sin poder adivinar sus pensamientos.

-¿Estas bien?

-Si-sonrió-estoy seguro de que también lo quiere, solo es un poco difícil.

-¿Un poco?

-¿Mucho?

Se contemplaron algunos segundos para finalmente estallar en carcajadas.

-Ja ja ja ja creo que si hay algo mal contigo pero me agradas.

-Ja ja ja ja gracias...creo...

Siguieron el ejemplo del mayor y al poco tiempo salieron. El de orbes dorados no despegaba la mirada del otro, lo que le hacia sentir inquieto.

-¿O-ocurre algo Alibaba-kun?

-Ah no, lo siento. Es solo que me impresiona lo largo que es tu cabello. Mmm, no pienses que soy indiscreto pero, ¿Cuánto tiempo te tomó dejarlo así?

-Ah pues...¿Eh?

-¿Qué sucede?

-Yo...no lo recuerdo.

-Ah no te preocupes. Son cosas que pasan. Son tan naturales que uno no se fija.

-Supongo.

Se quedaron en silencio mientras el menor repasaba la interrogante una y otra vez. No lo había notado pero hay acontecimientos que simplemente olvidó, no recuerda varias cosas anteriores al accidente. ¿Es por lo mismo?

«-¿Debería decirle a Sphintus-kun o Titus-kun?»

Los acontecimientos de los últimos días le tienen confundido por decir lo menos. No solo fue el hecho de que su madre intentara asesinarlo en más de una ocasión y encontrarse con Gyokuen sino que además tuvo un extraño sentimiento cuando vio a Mariam y ahora se suma su falta de memoria.

-¡Ya volvimos!-les saludaba Kougyoku a lo lejos en compañía de la pequeña.

-Bienvenidas-los chicos.

-¿Y Judal?

-Creo que lo hice enojar-su novio.

-Imposible. Supongo que se puso pesado. ¿Te hizo algo?

-No, estoy muy bien.

La peli rojiza frotaba sus ojitos con pereza.

-Tengo sueño Alibaba-onisan.

-Oh, puedo llevarte en la espalda para que puedas dormir.

-Quiero ir en la de Aladdin-onisan.

-¡Uong!-sintiéndose rechazado.

-Por mi no hay problema. ¿Está bien?-a su amigo.

-Si es lo que desea quien soy para destruir su sueño.

-No esas exagerado-la peli rosa-no es para tanto.

-Buuu~.

El mayor ayudó a colocar a la niña en dicha posición. De inmediato se quedó dormida respirando con tranquilidad.

-Ja ja ja-una suave risa del hijo de Solomon-me hace cosquillas.

-Como que eres muy sensible-el rubio.

-Pues nunca lo había notado.

Kougyoku estuvo a pronto de tropezar pero lo disimuló magistralmente.

«-¡Eres un tonto Alibaba-chan! ¡¿Cómo se te ocurre decir esas cosas cuando estoy?! No sabes el enorme trabajo que me cuesta el no tocarlo, me gusta tanto, quiero hacerlo mío. ¡Oh por dios! ¿Qué diría Aladdin si supiera que tengo deseos ocultos y perversos? Seguro estaría muy decepcionado de mi. No, lo dudo, es demasiado amable para eso. ¿Entonces lo asustaría?»

«-Entonces te gustan inocentes y fáciles de someter.»

«-¡¿Por qué tenías que decirlo Judal-chan?!»

Una fuerte ráfaga de viento les llegó de frente, la peli rosa tuvo que agarrar su falda. A buena hora se le ocurrió utilizar una corta, no quería verse expuesta. Pero fue tan potente que cerró los ojos, los abrió de a poco y pegó un brinco al ver a solo centímetros la espalda de la pequeña. Y es que en un rápido movimiento Aladdin les cubrió con su cuerpo.

-¿Estas bien?-el de ojos cobalto.

-Ah si.

El se giró y sonrió con dulzura. La mano de Kougyoku se posó en su cabello para quitarle algunas hojas que se quedaron atoradas, esta se deslizó inconscientemente por su trenza para aproximarla e inspirar el embriagante aroma de su novio. Tan concentrada, tan atrapada en ese intenso amor que parece acabar con su existencia. Alzó el rostro solo para encontrarse con la expresión más inocente del muchacho que tenía las mejillas completamente rojas.

-¡Lo siento!-casi lanzó el cabello sorprendida por lo que acaba de hacer.

-No tienes porque disculparte. Fue algo bonito aunque no estoy acostumbrado a este tipo de cosas. A veces siento que eres como mi príncipe-sonrió.

Estaba a punto de reclamarle cuando sintió una leve presión sobre sus labios.

-Pero sin duda eres mi hermosa novia.

Casi le hizo derretir, infartar y morir con la sola frase. Llena de vergüenza tuvo que esconder el rostro entre sus manos.

-Chicos, no quiero interrumpir pero aquí sigo-el rubio que no sabía si coger a la pequeña y huir o hacer de cuenta que nada pasaba. Para está última opción vaya que se lo ponían complicado.

Aladdin y Kougyoku solo continuaron el andar en silencio, siendo el más joven el que terminó más afectado. Bajando el rostro con tal intensidad que casi lo enterraba en su pecho.

-Luego de unos minutos llegaron a la mansión Ren.

-Fue todo muy divertido Aladdin, gracias por aceptar la invitación.

-A ti. Sino me hubieras avisado no me la habría pasado tan genial.

-Nos vemos luego.

El chico se acercó y dio un tenue beso en los labios.

-Que tengas dulces sueños mi bella príncesa.

Su novia quedó boquiabierta, en cuanto pudo reaccionar se dio la media vuelta, entró y cerró con tal fuerza que casi tira la puerta.

-¡ERES UN IDIOTA!

Colocó la mano sobre su pecho sintiendo que se le salía el corazón que no parecía tener intención de detener su loca carrera. Escuchó la suave y melodiosa risa de su novio que no ayuda para nada a mejorar su condición por lo que se deja caer al piso de sentón.

-Que descanses mi príncipe-emitió apenas audible, ¿le habría escuchado?

-Gracias-juró que susurraron haciéndole estremecer.

...

Los chicos ahora iban con destino a casa de Alibaba pues la pequeña es su vecina.

El peli azulino tenía una enorme y bella sonrisa mezcla de dulzura y madurez, ¿cómo logra algo así?

-Te gusta mucho, ¿verdad?

-¿Tanto se me nota?-el otro asintió-¿qué te digo? Me tiene a sus pies.

-Sabes que sonó masoquista, ¿cierto? ¿No te da vergüenza admitirlo tan abiertamente?

-Nop.

-Vaya que eres curioso-el otro ladeó la cabeza.

-¿No has escuchado que quien se enamora primero pierde?

-¡Entonces ya perdí!-sonrió.

Alibaba detuvo algunos segundos su andar para proseguir casi de inmediato.

-En verdad no te importa.

-¿El qué?

-Aceptar que estas pérdidamente enamorado.

-No le veo sentido, después de todo es la verdad.

-No abunda gente así.

-¿Y no son ellos los extraños?

-¿Qué quieres decir?

-Bueno, pues dudo que sea fácil disimular un sentimiento tan grande. ¿Entonces por qué hacerlo?

-Es de sentido común. No puedes abrirte completamente a alguien que fuera un desconocido alguna vez. Supongo es el instinto de autopreservación.

-Ja ja ja ja ja.

-¿De que te ríes?

-Es que supongo que no lo tengo. Siempre le digo lo mucho que la amo. Creo que por eso a veces la hago enojar pero no puedo evitar ser tan impulsivo. Quisiera dormir abrazado a ella, inspirado su aroma, besándola, tocando su cabello, su corazón, su alma entera.

-A-aladdin...

-¿Si?

-¡YA NO DIGAS NADA QUE ME DA VERGÜENZA!

-Ja ja ja ja lo siento, cuando se trata de Kougyoku me salgo por completo de la realidad. ¿Crees que sea malo?

-¿Te hace sentir incómodo?-negó-¿entonces que más da?

El de orbes cobalto miraba al frente lleno de felicidad, que expresión más tonta debe tener y no podría importarle menos. Casi sentía que caminaba sobre nubes.

-Bien, es aquí-el rubio le sacó de sus pensamientos-deja tomo a Mariam para...

-¿Uh?-la aludida.

-Ya te desperté, lo siento.

La infante negó, el mago se arrodilló para dejarle en el suelo.

-Muchas gracias, en verdad estaba cansada.

-Fue un placer.

-Oh bienvenido Alibaba-el peli azulino escuchó una voz tras de si, algo en ella le hizo sentir extraño así que no se giró para saber de quién se trataba.

-Oh Kassim, llegaste más temprano de lo que creí. Y yo que pensé que Mariam se quedaría a jugar un rato en casa.

-No es mala idea. Pero no terminan por caerme tus hermanos.

-Lo siento.

-Pero si la culpa no es tuya-miró al mago-¿quién es? ¿Un nuevo amigo?

Este se reincorporó para saludar al chico pero en cuanto lo vio sintió un fuerte mareo y tuvo una visión:

«Alibaba sostenía a alguien en sus brazos, era importante ¿"su hermano"? Lloraba amargamente insistiendo una y otra vez con que le perdonara. Era su culpa que hubiera muerto.

¡AAAAAAA!

Un desgarrador grito seguido de la tristeza más grande del mundo.

-Bienvenido Alibaba-kun.

Expresó con los orbes acuosos el cuarto magi. Todo esto en la rebelión del Reino de Balbad."

Kassim y Alibaba miraban confusos al otro, parecía que no los veía y si lo hacia simplemente les ignoraba. Fue la niña quien tiró de su playera para hacerlo reaccionar.

-¿Eh?-giró la cabeza de izquierda a derecha un par de ocasiones.

-¿Estas bien onisan?

-Ah si, disculpa. Es solo que...me sentí mareado.

-Entonces no lo estas-el de cabello rojizo.

-Ya se me pasó, no hay problema.

-Seguro se debe a todo el tiempo que estuvimos en el sol. Kougyoku me dijo que hace poco estabas enfermo y que tampoco dormias mucho, en serio está preocupada.

«-No creo que mi malestar tenga que ver con eso.»

-Supongo que me iré a casa a dormir.

-Espera, yo te llevo-el de ojos dorados-me preocupa que puedas desmayarte en el camino.

-Descansa, ya estas en casa después de todo.

-Lo haré, he dicho.

-Pero no hace falta.

-Que si.

-No.

Se miraron con intensidad algunos segundos hasta que el mayor le dio un "suave" zape.

-¡Ay! ¿Por qué fue eso?-con lágrimas en los ojos dando alivio a la parte afectada.

-¡Por terco! ¡Mariam!

-¡Si!

-¡Ve a dormir, hiciste muchas travesuras!

-¡Kassim!-este le miró con apatia cruzado de brazos-¡Nos vemos después!

Exclamó ya a lo lejos mientras llevaba al hijo de Solomon a rastras.

-Siempre tan torpe, ¿era necesario despedirse de manera tan perturbadora? Entremos Mariam, seguro tienes hambre. Me pregunto si fue buena idea dejarte al cuidado de ese loco.

-Me gusta mucho.

-Si, se que piensas en él como un hermano.

-No él, me quiero casar con Aladdin-onisan un día.

-Ja ja ja ja ¿pero que cosas dices?

-Es enserio-hizo berrinche.

Le tomó en brazos y sonrió.

-Supongo que mi linda hermanita ha crecido, pero no te dejaré ir tan fácil.

«-Aladdin-onisan debe ser muy feliz. Fue la orden que me dio esa persona.»

Pronto se entregó a los brazos de Morfeo al tiempo que su cabecita era acariciada con amor.

...

Mientras en el parque donde el mago hacia sus presentaciones.

-A-Alibaba-kun, ¿podrías soltarme?

-Si lo hago escaparas.

-Estamos cerca, no tiene sentido.

-No.

-¡Me arrancarás el brazo!

-¡Lo siento!

Estaba tan enojado que no reparó en la fuerza empleada.

-Me molesta que no pienses en nosotros como aliados. Eres muy amable pero cuando se trata de ti siempre te cierras. Kougyoku ya me lo ha comentado. Nunca le dices cuando te sientes mal.

-No lo acostumbro, no me gusta preocupar a la gente.

-Imagino que es así. Pero tendrás que hacerlo tarde o temprano. ¿Te parece que Kougyoku quiera pasarse la vida llorando? ¿Entiendes lo angustiante que puede ser el mantenerte ignorante a una situación? ¿Nunca has pasado por algo así?

-¿Si he...?

De nuevo esas lagunas y la sensación de que algo estuviese muy mal.

-Alibaba-kun...¿quién soy?

-¿Qué quieres decir? Eres mi amigo Aladdin.

-¿En verdad?

-¿Eh?

El peli azulino estaba tan asustado que se encogió sobre si mismo tomando con fuerza su cabeza, como si tuviera la intención de exprimir la verdad, tan alterado estaba que clavó sus uñas en la piel hasta provocar que pequeños hilos de sangre bajaran por sus manos.

-¡Aladdin!-el mayor que intentaba detenerlo para que no se hiciese más daño.

-¿Quién soy? ¿Por qué estoy aquí? ¡Está mal!

Un severo golpe resonó en el parque, que siendo de noche estaba vacío.

El de ojos cobalto los abrió al máximo mientras sentía su mejilla que le arde como nunca caliente, si pudiera verla apreciaría la palma del otro que ha quedado impresa con suma nitidez.

-No sé de que estas hablando, son cosas demasiado extrañas para mi...

-Lo siento yo...tampoco sé que ocurre. Por eso no quería hablarlo con nadie. Es algo que tengo que arreglar solo y...

-¡Somos amigos idiota!

-¡¿Eh?!

-¡Quita esa cara de sorpresa! ¡Ya no me importa si me dices las cosas o no, porque siempre voy a estar ahí!

El pequeño arrugó su boquita bajando su sonrojado rostro que quema aún más que la mejilla herida.

-Um-asintió levemente y sin que el otro pudiera apreciarlo a detalle, se puso a llorar.

Terminaron sentados en una banca mirando el suelo sin saber como iniciar la conversación.

-A lo mejor crees que estoy loco-el más joven-pero a veces siento que algo estuviese muy mal. Por ejemplo, hoy que conocí a Mariam-chan y Kassim-onisan...¿cómo te lo digo?

-¿Es como si no debieran estar aquí?-Aladdin le miró impactado-te entiendo, no sé como ni porque, ellos no siempre fueron mis vecinos, yo llegué a está casa cuando tenía unos seis años, luego de la muerte de mi madre. Apenas los vi en el parque me puse a llorar y corrí a abrazarlos. No sé porque lo hice, pero Kassim me golpeó porque lo asusté-sonrió.

-Uh~, ¿sabes? Mi padre murió en un accidente de auto.

-Lo lamento.

-Yo también. Mamá y yo estábamos con él, ella sobrevivió pero quedó en coma por tres años, pero cuando lo hizo...intentó asesinarme.

Alibaba fue incapaz de emitir alguna opinión, pues sentía que el corazón se le había atorado en la garganta.

-Después volvió a la normalidad, pero lo intentó nuevamente.

-No quiero ser insensible, ¿pero no crees que es peligroso quedarte a su lado?-negó.

-Parece que está mejor. Es como si se hubiera dado cuenta de algo. Lo sé porque...puedo usar magia.

-Ah si, ella me dijo que hacías presentaciones en el parque.

-No hablo de trucos, yo en verdad puedo emplear magia.

-¿Eh?

-Es gracias a estos pequeños-hizo una mariposa dorada visible-se llama rukh, los veo desde el accidente con mis padres, de vez en cuando hablo con ellos, son los que me dicen las órdenes para usar su poder. Tengo la impresión de que quisiesen contarme algo, pero no pueden.

-Vaya, es algo abrumador.

-Lo lamento.

-¡No te preocupes! No lo digo en el mal sentido. Es solo que pareciera que eres alguien especial, como si tuvieras una misión en la vida. Como si el destino del universo dependiera de ti-rascó su nuca nervioso-creo que ya no sé lo que digo.

-¿Una misión importante?

-¡No me hagas caso! Ja ja ja ja.

-No-con seriedad-siento que tiene mucho sentido. Arba-san, una amiga de mis padres me dijo algo similar. Que solo yo podía darme cuenta.

-¡No confíes en ella!-alterado le tomó por los hombros-¿Eh? ¿Por qué dije eso si no la conozco? Pero me suena ese nombre-volvió a tomar asiento a su lado-creo que entiendo porque estas tan confundido. No creo ser de mucha ayuda, pero sin duda te apoyare en todo lo que necesites.

-Muchas gracias, es hora de que vuelvas a casa. Ya es muy tarde y me siento mucho mejor. Me hizo bien platicar contigo.

-Pero si no hice nada.

-Te equivocas, eres como el sol que ilumina con su calidez. El tipo de persona que debería ser rey del mundo.

-¡Ja ja ja ja que cosas dices! Nos vemos luego, cuídate mucho.

Aladdin le despidió efusivamente agitando la mano hasta que se quedó solo. En el parque...a oscuras.

«-¿Por qué me es tan familiar la sensación? Ah, si. Cuando morí en el otro mundo, era como si estuviese encerrado en un lugar frío y solitario. No podía ver absolutamente nada. ¿Cuál era el precio?»

Su móvil sonó, se apresuró a cogerlo pensando que quizá era un mensaje de su novia, pero en la pantalla apareció la leyenda "número privado".

8:03 -¿Continuas soñando despierto?

8:03 -¿Quién eres?

8:04 -Solo quería saludar.

8:04 -¿Cómo conseguiste mi número?

8:05 -No deberías soñar con imposibles. Tu vida me pertenece.

Aladdin comenzaba a inquietarse, respiró hondo y terminó por creer que era una extorsión.

8:06 -Deseo que caigas en la depravación. Eres mi sacrificio perfecto Aladdin.

Releyó varias veces el último mensaje sintiendo como un sudor frío recorría con insistencia su espalda. Bien, es claro que quien envía los mensajes le conoce y al mencionar el terminó depravación algo tiene que ver con el mundo donde era un magi. Desea preguntar como tiene ese tipo de información pero no parece querer cooperar.

«-No pierdo nada intentando de nuevo.»

8:08 -¿Quién eres?

8: 09 -No deberías perder el tiempo sentado en esa banca.

De un salto se puso en pie y miró a su alrededor, incluso las ventanas de los edificios por si lograba visualizar algo, pero no obtuvo resultado alguno. Tenía pensando ir a casa pero esa persona podría seguirle.

«-Un momento, si tiene mi número es probable que también mi dirección. ¿Y si está con mamá? ¡¿Si le hizo algo?!

8:10 -Debiste ver los últimos momentos de Sheba. Fue muy divertido escucharla gritar. Una y otra vez dijo: "no toques a mi hijo".

Sintió su sangre hervir y sin dudarlo más corrió a casa. Sus manos sudaban por los nervios, su respiración era agitada y pesada, su corazón dolía por la rapidez de los latidos y sentía su rostro arder al igual que sus orbes de donde ya comenzaban a salir las lágrimas.

«-No debí dejarla sola. Mamá, no soportaría perderte otra vez. Soy la peor basura del universo, tan egoísta. No hago más que pensar en mi.»

Las calles jamás se le habían hecho tan largas como ahora. Por más que aumentaba la velocidad no se sentía más cerca. Si tan solo estos días le hubiera comprado un móvil podría llamarle ahora. O a los servicios de emergencia, negó; si estuviese grave sería más sencillo salvarle con magia, en caso de que se pudiera...

"Sus últimos momentos".

Se maldijo mil veces por tan increíble descuido, por fortuna no lo suficiente para caer en la depravación pues su corazón es fuerte y siempre alberga esperanza. Una vez en casa abrió la puerta y entró corriendo.

-¡Mamá ya volví!

Pero no recibió respuesta. En su condición no sale de casa a menos que sea con él. Mala señal. Entró a su habitación recibiendo un alivio inmediato. Sheba roncaba a pierna suelta sobre el lecho. El perdió toda fuerza y se dejó caer de rodillas sin poder mostrar su característica sonrisa, ahora que nadie le mira no es necesario además el dolor aún continúa nitido en su ser. Aún si su madre está sana y salva ha sentido la angustia de perderle por segunda vez. Se siente como aquel niño frágil que lloraba en el hospital el fallecimiento de su padre. Y todo volvió a él, sus ojos se cerraron con fuerza, sus mejillas adquirieron un tono rojizo y su boquita se abrió en un casi inaudible sollozo. Lo peor de todo es que no pudo detenerse hasta después de varias horas, cuando su cuerpo no pudo más con tal carga de sentimientos y se desmayó.

...

Kougyoku realizó sus actividades cotidianas para luego retirarse a descansar. Rememoraba cada instante en compañía de sus amigos y sobre todo la persona que ama. Los tiernos besos que le dio, las sutiles caricias en su rostro y más aún la bella sonrisa que posee.

«-Es lo que más me gusta de él. Siempre es tan sincero, tan abierto. Bueno, miente para no preocupar a la gente y vaya que es bueno para eso. Pero no pienso obligarlo a que me diga las cosas. Si deseo algo debo poner de mi. Me convertiré en alguien tan confiable que no tenga pretexto para callar.»-sintió una fuerte punzada en su pecho y de inmediato pensó en él-«-¿le habrá ocurrido algo? Si, claro. Lo sigo hostigando. El también necesita privacidad.»

Se giró en el lecho al menos dieciséis veces intentando conciliar el sueño, llegando a la conclusión de que sería imposible. Así que se levantó y fué por un vaso de leche tibia. Una vez en la cocina buscó el producto lácteo y lo puso en la olla moviendo el pie con insistencia como si ayudara en algo. La paciencia está claro no es lo suyo, tanto crítica a Judal y es igual. Decidió caminar de un lado a otro para pasar el rato hasta que se detuvo en el refrigerador y comenzó a jugar con los imanes decorativos.

«-Que infantil soy.»

Se giró y volvió a la estufa notado con agrado que estaba listo. Se sirvió en una tasa y lo bebió sin precaución alguna, teniendo que reprimir un grito.

«-¡Que idiota soy! ¡¿Por qué no verifique la temperatura?!»

Sopló un poco para aliviar el ardor y entibiar la leche, tomándola cuando estuvo en el estado ideal. Subió a su alcoba y se tiró a la cama para entregarse al reposo. O eso pretendía pues por la mañana se miraba contrariada en el espejo.

«-Soy un asco. Tengo unas tremendas ojeras...¡parezco mapache! Pero no pude evitarlo, no quería atosigarlo pero tampoco me quite la sensación de que algo le ocurrió. ¿Y si le hablo? Es domingo, un nuevo día no tendría porque ser extraño que quiera platicar. No, seguro mentirá, necesito verlo, mi intuición me dirá si lo hace o no.»

Se marchaba en ese momento cuando se topó con Hakuei en el corredor. No pudo evitar mirarla con fastidio pues aún está molesta por ese besó que robó. Pero pasó de su actual estado de animo a la vergüenza cuando su prima soltó una leve carcajada.

-Tengo algo importante que hacer. Así que no me interesa que te burles.

-Ah, lo siento Kougyoku-dono-arrepentida-no era mi intención. Seguro irás con Aladdin-dono, ¿o me equivoco?

«-¿Tan predecible soy?»

-Entonces debes verte hermosa. No queremos quedar mal, ¿o si?

No le contestó por lo que optó por arrastrarle a su habitación donde le prestó de su maquillaje colocandole una porción generosa pues la peli rosa nunca lo ha necesitado y por lo mismo no tiene.

-¿Y bien?-emitió extendiendole un espejo.

-Vaya, parece que me veo normal. Gracias.

Ni ella se creía capaz de decir algo así, pero es el tipo de persona que sabe apreciar un favor.

-No te entretengo más. Tenías prisa, ¿cierto?

-¡Si!

Kougyoku salió corriendo para tomar un taxi e ir a casa de su novio. Una vez ahí tocó la puerta. Casi se mordia las uñas por la ansiedad, cuando al fin se abrió está. Aunque no era la persona que esperaba.

-Buenos días, ¿se encuentra Aladdin?

-Eres la chica del hospital, ¿cierto? Su novia.

-Si.

-¿Qué tal la cita de ayer?

-Ja ja ja-nerviosa-fue más como una convienencia con los amigos, muy divertido.

-Me alegra, debe ser feliz.

Algo en su tono tensó a la menor. Más parecía orden que plegaria.

-Pienso lo mismo.

-Pues no está. Salió por algunas cosas a la tienda.

-¿Sabe si le ocurre algo? No sé, ¿estaba enfermo o triste?

-No, está de maravilla. Tiene una enorme sonrisa aunque está algo distraído, seguro pensaba en ti. ¿Quieres pasar para esperarlo?

-No, en realidad pasaba solo a saludar. Tengo que ir con mi hermano a la biblioteca.

-Ya veo. Espero que algún día podamos conocernos mejor.

-Yo también.

Caminó sin rumbo fijo buscando el móvil en su bolso para llamarle.

«-Me ha quedado claro que es bueno para fingir que nada pasa. Con su madre de testigo me será difícil obligarlo a decirme la verdad. Pues bien pienso sacarsela a la fuerza de ser necesario. Estoy segura de que algo tiene aunque no entiendo por qué lo sé.»

Con el aparato en mano marcó los primeros tres dígitos de su número pero se detuvo al sentir una intensa mirada en su espalda, se giró pero fue más veloz esa persona que ahora le abrazaba con tal desesperación que sentía le rompería algo. Pero ni ganas de quejarse tenía. Por primera vez pensó en él como alguien frágil que necesitaba ser rescatado.

-Te necesito Kougyoku...por favor...tengo miedo...

Por fin abrió su corazón, ella acarició su espalda como pudo en tan incómoda posición.

-Te escucho mi amado Aladdin...

...

En la oficina del presidente en Alma Toran.

David miraba por la ventana sonriendo.

«-Vaya que eres difícil. Luego de lo ocurrido con Solomon y Sheba pensé que caerías en la depravación, pero eres igual de terco que tu padre. Pero no importa, tengo muchas maneras de conseguir mi objetivo. No te confundas, no te veo como mi nieto, sino como el sacrificio perfecto. Después de todo, este mundo existe y se mueve por ti.»

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Notas finales.

Ja ja ja casi no dormí nada XD pero ya me mataban las ansias de subir este capítulo! Muchas gracias por leer!

Noami Sonomi Kaname.-Ja ja ja lo siento, de veritas que no era mi intención. Oh el del árbol? A mi también, me imaginé tan sexy a Aladdin que casi me manda al más allá. Por dios! Por qué es tan hermoso?! Jamás encontrare respuesta a ello! Uh cuando dices que esa persona desconocida tocó a Aladdin. Me recuerda a esa parte en tu fic que yo me imaginaba a Alibaba y Aladdin en plan romántico y me dijiste que cuando lo escribiste no lo pensaste así porque no eres fujoshi. Algo así me pasó, yo lo veía más como intimidación o amenaza pero eso de que lo toca...casi lloré, está bien que shipeo a nuestro chiquito bebé hasta con las piedras (? Pero me llegó la imagen mental con David que es quien lo ve como su sacrificio perfecto y que fue quien lo asustó ese día. A ese hombre no lo shipeo, lo lincho! Pero mi culpa por escribirlo así XD. Igual y deje volar mucho mi imaginación con el rw y ni era así XD. Oh, pues muchas gracias! A mi también me caes muy bien :D, además somos miembros activos del club de Aladdin (? Porque Judal, Sinbad o Alibaba tiene muchos más fics que él. Llenemos al mundo con nuestro hermoso peli azul! Que bueno que valiera la pena, ojalá pudiera escribir más rápido, en verdad lo siento T.T. Ja ja ja ja si Kougyoku abusada, quién fuera ella? Si, esa Mariam tan sincera XD. Oh muchas gracias por tan maravilloso y lindo comentario, sin duda me animas un buen. Ya quiero poner más romance, pero bueno. Todo a su tiempo ja ja ja. Cuídate mucho y suerte con tu super genial fic, ya debería despedirme de este mundo porque sin duda terminaras por matarme. Es que joder, amo tu manera de escribir! Ahora si me voy que me da un infarto. Un besote amiga :).

Muchas gracias por su apoyo y paciencia. Nos vemos el próximo capítulo! VIVA EL ALAKOU! LARGA VIDA MAGI! ERES GRANDE OHTAKA-SAMA!