Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.
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Capítulo 14 Para salvar la vida del ser amado.
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El peli azulino envió un mensaje a su madre para hacerle saber que tardaría. Luego de ello fué al parque en compañía de su novia. Tomaron asiento en una banca pero se mantuvieron en silencio algunos minutos. Él no encontraba la manera de transmitir todo cuanto tiene en el corazón. Ella no quería presionarle.
-Ayer...recibí unos mensajes extraños.
-¿Eh?
Le extendió el móvil mostrándonos pues no los borró. Conforme los pasaba el rostro de la chica se encendía de un rojo intenso, estaba furiosa.
-Llamé a la compañía puesto que proviene de un número privado pero me dijeron que viola la privacidad del cliente.
-¿Aún cuando claramente te hostiga?
-Supongo que se trata de alguien influyente.
-¿Tu magia no serviría en un caso así? ¿O lo tienes prohibido?
-Lo intenté pero...no funciona. Es como si estuviese protegiendose con un tipo de barrera.
-¿Algo así es posible?
-No creo que solo yo pueda utilizar el rukh pero si es la primera vez que sé de alguien más. ¿Y si lastima a mi madre? ¿O a ti?
-¿Y tú? ¿Por qué no te preocupas más por lo que pueda ocurrirte? Esta persona tiene interés en ti. Si quisiera intentar algo en contra de tus seres queridos no te lo habría informado primero. Con ello perdió el factor sorpresa. Para mi que solo quiere asustarte y parece que lo ha conseguido-se levantó furiosa-¡Nadie se mete con el chico que me gusta!
Gritó sin pensar provocando un intenso rubor en él que le miró sorprendido, solo entonces Kougyoku se dió cuenta de lo dicho y avergonzada cubrió su rostro.
-Ja ja ja ja-él con frescura-no sé como lo consigues pero ¡eres increíble! ¡Tienes toda la razón! No gano nada dejándome caer en la desesperación. Tengo los medios para proteger a las personas que me importan-cerró los ojos algunos segundos para sonreír poco después.
-¿Hiciste algo?
-Le pedí a unas cuantas mariposas de rukh que vigilaran a ciertas personas. Si notan algo extraño me avisaran y podré protegerles.
-¿No será peligroso? Digo, parece que necesitas mucha energía. Si no la recuperas podrías colapsar.
-Oh no, la cantidad que empleó es poca. Utilizo más creando un ramo de flores.
-¿Alguna vez te has quedado sin magia?
-Mmm...no. Pero no he realizado hechizos complejos así que no tengo idea de cual sea mi límite ja ja ja ja.
-¿Y no te preocupa?
-Ya no. Si estoy contigo soy muy fuerte-sonrió.
«-Oh por dios. ¡Mi corazón! Me dará un infarto a este paso. Aunque prefiero mirar su hermosa sonrisa a contemplar como se destruye en mis brazos. Se recupera con una facilidad. Él si que es valiente, por eso lo amo tanto. Y sospecho que cada día un poco más. ¿Acaso piensas llevarte todo cuanto tengo?»
-¿Kougyoku?
-¿Si?
-¿Tienes algo que hacer?
-No.
-¿Me esperas?
-¿Eh? ¿Para qué?
-Quiero llevarle las cosas a mamá. ¿Qué te parece una cita?
-¡Sería genial!
-¿A dónde quieres ir?
-Sorpréndeme.
El chico se fué pero volvió en cuestión de cinco minutos.
-¡Qué rápido!
-Es que cuando le dije a mamá que tendríamos una cita casi me corrió y me regañó. "A las damas no se les hace esperar" y tiene toda la razón ja ja ja.
-¿A dónde vamos?-la peli rosa.
-Aquí cerca hay...-sonó el móvil de Aladdin-espera un momento por favor.
Ella asintió y el joven tomó la llamada.
-Uh, mmm no. Si enseguida vamos es que estoy con Kougyoku. Si, no te preocupes-colgó-lo siento, la cita tendrá que esperar parece que Kouha-kun necesita ayuda en la empresa. Se juntaron varios contratos. ¿Te molesta?
-¿Todavía que ayudas a mi familia? Claro que no. Además con lo rápido que terminas todo tendremos tiempo de sobra por la tarde.
-Gracias por ser tan comprensiva-le dió un beso en la melilla.
Tomaron un taxi y arribaron al edificio. Se dirigieron rápidamente con el chico encontrándole como siempre en su oficina.
-Siento tanto haberlos interrumpido.
-No te preocupes-al unísono.
-¿Qué necesitas?-el peli azulino.
-Que le des el visto bueno a unos balances. Sé que es más del triple del trabajo que te dejo siempre pero no tengo a nadie más. En-nii y Mei-nii están al tope, yo también~.
-¡Yo también me uno!-la chica.
-Gracias hermana-sonrió.
Cada uno se colocó lo más cómodo que pudo. Con la cantidad atroz de paginas, fácil no es algo que describa la tarea. Pero una vez más el mago hace lo suyo. Sus ojos se mueven sin descanso e incluso pareciera que no lee las cosas, pero por increíble que parezca hasta hace anotaciones.
«-El tres por ciento de...un impuesto de...los aranceles...la distancia del puerto de...el activo de...mmm...que extraño. Pareciera que alguien cometió pequeños errores pero...»
-Kouha-kun...
-¿Si?
-¿Sabes quién redactó este contrato?
El aludido se puso en pie, le dió una revisada y le miró con seriedad.
-Mi tía Ren Gyokuen.
El peli azulino no se sorprendió. Por alguna razón presentia la respuesta.
-¿Se encuentra?
-Si, ¿por?
-Necesito que revise algo. ¿Podrías indicarme en dónde está?
-Podría enviar a alguien o ir yo mismo. No me lo tomes a mal pero no confío del todo en esa mujer. Bien podría hacerte algo.
-Estaré bien. Es importante.
-Te acompaño.
-Me sentiría más cómodo si voy solo.
-¿Escondes algo?-con desconfianza.
-Juro que no tengo intención de robar nada.
-Eso no tonto. Pero...tienes que decirme si estas en peligro.
-Es complicado de explicar. Pero la conozco de antes y sospecho que tiene algo que decirme.
-¿No pudo llamarte al móvil?
-Mmm puede que no me creas pero pareciera que hay algo que nos impide acercarnos el uno al otro. Como si fuera algo natural.
-Es confuso.
-Lo siento.
-Oh pero no tiene nada de malo, es más como que me frustra el no poder ayudar. Está bien, haz lo que consideres necesario pero si se pasa de lista no dudes en decirme y me encargaré de ponerla en su lugar.
El peli azulino sonrió, y salió en cuanto le dijeron en donde encontrarla. Le sorprendió que en más de una ocasión el rukh dorado le impidió la vista provocando que se perdiera pero luego pudo apreciar algunos oscuros. Les siguió seguro de a quien pertenecen. Pero mantuvo su distancia puesto que le hacen mal. Tocó la puerta.
-Adelante-en el interior.
-¿Querías hablar conmigo Arba-san?
-Oh Aladdin, aquí soy Ren Gyokuen.
-Lo siento-cerró la puerta tras de si y se acercó a la mujer que ahora sonríe de manera falsa.
-Vaya que te estas tomando tu tiempo para resolver las cosas. Te dije que no disponemos de mucho.
-Todo ha resultado ser más confuso de lo que esperaba.
-Lo sé, y la culpa la tiene...maldita sea. Ya sabía que no puedo decir su nombre. Tiene demasiada influencia en este mundo. Aún si caí en la depravación no logro liberarme por completo, como lo odio.
El chico como siempre no entendía nada y ella lo notó.
-¿Te has encontrado con alguien que te haga sentir extraño? ¿Como si no debieran estar aquí?
-Que no...¡Ah! Creí que era mi imaginación.
-Son personas que han fallecido.
-Que han, ¿qué?
A su memoria vino la pequeña Mariam, un mareo le invadió y perdió color en el rostro pero se armó de valor. Esta podría ser su única oportunidad para conseguir respuestas.
-Entonces son algo así como...
-Muñecos, alguien les controla y debo decirte que Sheba y Solomon siempre han sido así.
-¿Cómo?
-Ellos murieron por mi culpa. ¿O ya olvidaste la historia de Alma Toran?
-Pero ese es otro mundo. No tiene nada que ver.
-Lo tiene, tu y yo somos magis de ese sitio. No reencarnaciones. Somos los mismos.
-Pero yo...morí...tuve una visión en donde-se sonrojó-hacia el amor con Kougyoku y luego gritaba en mi funeral que no fui capaz de dejarle un hijo.
-¡Ja ja ja ja ja!
La sonora carcajada le descolocó por completo, se preguntaba si habría perdido la razón.
-¿D-dije algo malo?
-¿Tu teniendo sexo con mi hijastra? Si, como no.
-¿Qué tiene de malo? Teníamos una relación.
-Claro que no. Ella jamás te aceptó, nunca olvidó el amor por Sinbad a pesar de lo bastardo que fué con ella. No dejabas de seguirle a todos lados pero nunca te consideró como una opción. Era de esperar, para ella no eras más que un niño.
-Pero las visiones del rukh...
-No debes confiar en ellos. Son la raíz de nuestros problemas. Me temo que han jugado con tu memoria.
-Pero...
-No te engañes. Creeme que está vez lo que menos quiero es herirte. Odio el mundo de Solomon, pero lo prefiero mil veces a esta asquerosa mentira. Engañarte no nos ayuda. Debes darte cuenta de las cosas.
-Entonces Kougyoku...
-¿No te quiere? Mucho me temo.
-Eso fué antes. Ahora somos novios, ella no es capaz de...
-Consientemente quizá. Pero la mayoría de los habitantes en este mundo repiten patrones. Por ejemplo te encontraste con ella, te enamoraste y la proteges. Está cegada contigo pero te aseguro que si se encuentra con Sinbad, te dejará sin dudarlo.
-Confiaré en ella.
-¿Aún si te destruye? ¿Por qué no miras a tu alrededor? Hay más opciones.
Se acercó y le rodeó del cuello hasta rozar sus labios.
-Yo por ejemplo.
-Pero no sientes nada por mi. Solo soy la sombra de papá.
-Eso es muy cierto, pero al menos soy sincera. Despierta, no eres la clase de hombre que atraiga a una mujer. Cualquiera en su sano juicio elegiría uno de verdad. Judal, Sinbad, Kouen. Tu eres un premio de consolación. Lo que se toma cuando no se tiene lo que se desea. Kougyoku no se quedará por siempre a tu lado pero yo si. Podemos formar una familia y...
Aladdin le sonrió y apartó suavemente.
-Yo creeré en la mujer que amo. Si al final me lleva a la desesperación al menos lo habré intentado.
-Eres un idiota.
-Lo siento, tanto que has hecho por mi...incluso me mandaste un mensaje en los documentos...¿cómo sabías que...?
-Vete.
-¿Eh?
-No daré más información de a gratis. Si quieres jugar en lugar de hacer lo que debes es muy tu problema. Pudimos ser un gran equipo pero no sabes escoger a la gente, y ese es tu peor defecto.
-¿Qué quieres decir?
-¡Que te largues!
Estaba confundido, herido y sorprendido pero aún así no quiso causar dolor a la querida amiga de sus padres, pues es justo lo que advirtió en sus ojos. Gyokuen dió un fuerte golpe sobre el escritorio.
«-Solomon no es el único que me rechazó, Aladdin también. ¿Qué tienen ellas que yo no? Pero no mentí con respecto a tu relación con Kougyoku. En el mundo creado por el rey arrogante no formaron una relación. Te odiaba pero verte llorar en algún rincón del palacio por las noches...hizo que sintiera algo por ti...no sé elegir a los hombres. Quizá debería tomar lo que quiero por la fuerza.»
Sonrió con ternura, como aprendió desde que le enamoró. Parece que el destino goza humilladole, porque no se resignó una sino dos veces.
...
El chico volvió con los hermanos Ren con su actitud cotidiana y lo entendieron todo.
-¿Qué pasó?-el peli rosa.
-Nada.
-Algo te hizo sentir mal-su novia.
-Me regañó porque no he cumplido con un encargo.
-No es eso.
Le sorprendió ¿Acaso ha perdido el toque para disimular el malestar?
-No me dijo más. Terminó por correrme de su oficina ¡Waah!
Un grito que se le escapó al tener que evadir un libro de contabilidad que casi se impacta en su rostro.
-¿K-Kougyoku?
-Me dije que si volvías a mentirme te sacaría la verdad así fuera a la fuerza. Creí que confiabas en mi.
-Lo hago pero ¡Waaaa!-un libro más, alzó las manos agitandolas violentamente-¡e-espera podemos hablar!
-¡Eso debiste pensarlo antes!-le arrojó dos más.
Y no se detuvo con ello, continuó por lo que él tuvo que acercarse con cautela hasta tomarla de las muñecas, provocando que tirara un par de nuevos proyectiles.
-Lo siento, no fué mi intención hacerte sentir mal. Y claro que confío en ti...si me dijo algo más...
-¿Por qué siempre es tan complicado que me digas las cosas?
-Porque ni yo sé cual es la verdad.
-Aún así, quisiera saber. Dame las herramientas para poder protegerte.
El chico suspiró sintiendo un increíble malestar en el estómago pero entiende que merece saber la verdad.
Transcurridos algunos minutos, los dos miraban al frente evadiendo el contacto.
-Ya veo...
La expresión de la oji arándano era curiosa, no denota sentimiento alguno.
-Así que tu y yo no fuimos...
Aladdin jugaba nervioso con las manos sin saber que hacer. Es un completo novato en este tipo de problemas aún cuando está perdidamente enamorado.
-¿Importa?-ella.
-¿Eh?
-Este mundo, el otro, veinte más. Lo que siento es real. ¿Qué más da que no seas el tipo de chico que tenga miles de fans? Y creeme cuando digo que las tienes, y me hacen sentir celos.
-Pero yo...solo te amo a ti.
-Yo también te amo. Por eso me duele pelear contigo, pero debo hacer que entiendas las cosas o continuarás con la misma actitud por siempre. No estas solo.
-Oh Kougyoku.
Se acercó y recargó el rostro en el pecho femenino, pero no con intenciones dudosas. Es más bien para inspirar el sutil aroma que tranquiliza sus sentidos y escuchar el armonioso latir de su corazón. Ella acariciaba las sedosas hebras azulinas con ternura. Induciendole un pesado sueño que le llevó al mundo de Morfeo en segundos. Pronto se abrió la puerta dejando ver al peli rosa.
-¿Kouha-onisama? No me dí cuenta de cuando saliste.
-Desde un principio. Sabía que dejarían de pelear.
La chica miró avergonzada el desastre a su alrededor.
-Lo lamento. No fué mi intención perder la cabeza.
-Está bien, cuando el niño mugriento despierte le haré recoger. Fué su culpa después de todo.
-Uh...
-¿Puedo ayudar?
-Nop. Necesito que me hagas un favor.
-Si, claro. ¿Cuál?
-Compra un hermoso vestido de gala y ponte hermosa.
-¿P-para qué?
-En la noche tengo una reunión de negocios y me pareció que sería buena idea que fueras conmigo. ¿Lo harás?
-Por supuesto.
-Toma-le extendió una tarjeta de crédito-como es un favor los gastos van por mi cuenta-sonrió.
-Pero no es necesario.
-Dame ese pequeño gusto, ¿si?
-¡Lo haré muy bien!
-No esperaba menos de mi querida hermana.
La chica se fué y el tomó asiento a un lado del mago.
«-Alguien debe ayudar a que florezca el amor~.»
...
Kougyoku fué de compras y volvió a casa para tomar un baño y arreglarse lo mejor que pudo, esperaba a su hermano en cuanto finalizó sentada en un sillón. Movía las piernas ansiosa puesto que siempre ha sido un tanto tímida para ese tipo de eventos.
«-Pero confía en que lo haga bien y no voy a fallar.»
Se repetía a si misma. ¿A que hora pasaría por ella? Es algo que debió preguntar pero olvidó con la emoción del momento. Se levantó para retocar su maquillaje por quinta ocasión.
«-¿Se verá bien? Mmm como no uso no tengo la menor idea. Supongo que mientras no me vea vulgar no pasa nada. ¿O luzco de esa manera? No, lo peor que puedo hacer es ponerme paranoica.»
De pronto tocaron el timbre.
«-¿Olvidó la llave? Supongo que a todos puede pasarnos alguna vez.»
Caminó lo más rápido que pudo aunque considerando que no acostumbra zapatillas de tacón tan alto menos que de costumbre pero se defiende. Abrió y:
-Ah Kou...¡¿ALADDIN?!
El sonriente chico que tenía un pantalón de vestir negro ligeramente ajustado y una camisa azul rey sin corbata y con los últimos dos botones sin abrochar.
-¿Y-y mi hermano?-respiraba agitadamente producto del nerviosismo-Ah, supongo que te envió para realizar el trabajo en su lugar. No es justo, deberías pedirle que te pague horas extras-molesta.
-En realidad...me da pena con él.
-¿Eh? ¿Por qué?
-Pues...dejamos su oficina hecha un caos y no me permitió hacer mucho. Me dijo que fuera a vestirme para una cena de negocios pero...no me dió documento alguno. Solo me dijo: "Cuando estés ahí lo entenderás". ¿Y si no? Podría equivocarme y enviar a la compañía directo a la banca rota.
-No creo se sea para tanto. Si el dijo por algo será. El cree en ti y yo también. Si me dijeras que lloverá chocolate esperaría afuera con un balde-decidida.
-¡Ja ja ja ja ja! ¡Es una maravillosa idea! Algún día debería intentar ese truco en una presentación.
-Me gusta mucho más verte sonreír que lleno de incertidumbre.
Aladdin se sonrojó de tal manera que provocó lo mismo en su novia. Extendió la mano de forma galante en dirección a ella que la tomó con delicadeza.
-¿Me haría el favor de ser mi compañera esta noche?
-¡Seguro!
Los dos iban con una enorme sonrisa incapaces de disimular. Subieron a un auto que les facilitó Kouha y dejaron que este les enviara a su destino. Miraban emocionados las luces de la ciudad.
-Vaya-el chico-jamás había estado fuera a estas horas.
-¿Enserio?
-Si. Cuando daba paseos con mis padres era muy niño y me quedaba dormido. Y luego, bueno me la pasaba prácticamente entre las presentaciones y hospital.
-La pasaste difícil.
-No, porque siempre platicaba con mamá.
Ella se acercó y recargó su rostro en el hombro ajeno.
-Eres el chico más confiable y lindo que haya visto. Estoy agradecida con la vida por darme la oportunidad de conocerte.
No alzó la mirada pero le bastó escuchar ese corazón acelerado para saber que el chico estaba emocionado y seguramente avergonzado. Volvieron a mirar por la ventana ahora en silencio y dándose la espalda pero con las manos entrelazadas. Pues el pudor hizo acto de pertenencia.
Llegaron a su destino y descendieron del vehículo. Contemplaron sorprendidos el mar.
-¿Está seguro de que es aquí?-la mayor al chofer.
-Si señorita. Es una orden expresa de su hermano. Para explicar tengo una carta para el señor Aladdin. Es todo me retiro.
Les dejó solos. El de orbes celestes abrió un sobre y encontró dos boletos que guardo en la cartera. Luego el documento:
-"Hola niño mugriento.
Lo de hoy si que no tiene antecedentes. Jamás han hecho semejante desastre en mi despacho. Pero poniéndolo de lado. En realidad agradezco toda la ayuda y consejos que me has dado. Aún cuando te aviso a la mera hora haces todo por estar presente. Además te has portado muy bien con mi hermana. Aunque sigo vigilandote a cada momento para que la repetes. No se me olvidará el día que te conocí. Tampoco es que pretenda que con su edad no hagan nada de nada. Así que les he preparado una velada romántica que espero disfruten.
Pd. Si le haces un hijo esta noche te mato.
Con amor Kouha."
Al terminar Aladdin tragó saliva y la pareja se puso colorada como nunca antes. Un contacto íntimo es algo que se da de manera natural y privada. ¡No algo que se escriba en una hoja de papel!
-Ja ja ja ja suele hacer bromas curiosas. No lo tomes tanto en cuenta Aladdin...¿Aladdin?
-Ja-no pudo fingir la risa, estaba demasiado contrariado para ello.
-A todo esto, ¿cómo se supone que sepamos a dónde ir?
-Quizá diga en los boletos-los sacó y revisó-ah, si lo dice. En el muelle dieciséis...mmm este es el doce. ¡Ahí!-señaló una embarcación.
-No hagas eso, es de mala educación.
-Es que me emocioné ja ja ja ja.
«-A todo esto, ¿por qué lo regañé? Va a pensar que soy una amargada y ni que fuera su mamá...»
-¡Mamá! ¿Sheba se quedó sola?
-No te preocupes, hasta donde me dijo Kouha-kun serán cuando mucho cuatro horas. Llego sin problemas a casa y aún tiene la barrera para que me avise.
-Ah-suspiró aliviada.
-¿Cómo es posible?
-¿Q-qué?
-Que seas tan linda.
-¡Uo!
«-¡Eres cruel niisama! ¡¿Cómo me envias a un viaje romántico con la mayor tentación del mundo y esperas que no haga nada?!»
-¿Vamos?-el joven.
-Ah, ¡si!
«-Ah, ¡¿Por qué siempre le hablo gritando?! Seguramente me veo ridícula. Me siento tan tonta.»
Tenía ese tipo de pensamientos y varios otros mucho más dramáticos pero la cálida expresión en el rostro ajeno desvaneció por completo la inseguridad. Se aferró a la mano que siempre parece dispuesta a guiarla y protegerla para encaminarse a una noche que está segura no olvidará.
Hicieron una corta fila, entregaron los boletos y subieron al barco. El peli azulino estaba impactado por decir lo menos. Pocas veces en la vida ha presenciando tanto lujo. Hasta siente que le cobran por estar ahí parado.
-Debió salirle costoso-sonaba preocupado.
-¿Eh? ¿Enserio? No sería la primera vez que me diera un regalo de este tipo.
-Debe quererte mucho.
-Como yo a él.
-¿Pero sabes? Estoy seguro de que yo te amo más.
-¿Ah si?-molesta-¿Y cómo estas tan seguro? No tomes sus sentimientos a la ligera.
-Nunca lo haría. Pero soy capaz de asegurarlo porque de no estar a tu lado me moriría.
-Que metáfora tan tierna-encantada.
-Lo digo literalmente. Eres tan necesaria en mi existencia-la tomó entre sus brazos en una mezcla de ternura y madurez-No tengo idea de como es posible pero te amo con toda el alma. No dejo de pensar en ti un solo segundo. Una sola mirada tuya es suficiente para estremecerme por completo. Tu voz, tus manos, tus ojos...eres la mujer más perfecta que existe...te deseo, pero no habló de tu cuerpo. A pesar de que eres hermosa me basta con tomar tu mano, besar tus labios, sentir tu calidez invadiendo cada rincón de mi cuerpo. Mmm creo que eso último sonó muy mal ja ja ja ja.
Le pareció extraño no recibir algún comentario por matar la atmósfera de esa manera así que tomó distancia y contempló a su novia que ahora tenía un intenso rubor casi fluourescente en las mejillas. Y solo entonces advirtió el entallado vestido con pronunciado escote que sin embargo resulta por demás elegante en tono ciruela. Así terminó sonrojandose aún más que ella. Colocó sus manos en los hombros contrarios, porque sintió tanta inquietud que por algunos segundos creyó que iba a desmayarse. Tan brutal fué el flechazo de esa mujer que sonrió al captar el temblor del joven.
-T-t-t-te vez h-h-h-hermosa...¡K-Kougyoku!
-Ja ja ja ja-con suavidad-¿No te parece que estas demasiado nervioso?
Él respiró hondo. Se sentía algo estúpido por tartamudear como si le tuviese miedo. Pero si fuera capaz de regresar el tiempo haría las cosas igual porque fué auténtico. Miró a izquierda y derecha confuso.
-¿Qué se supone que se haga en un sitio así?
-Pues con el boleto que pagó. Un poco de todo.
-¿Eh?-en las mismas.
-Ejem-orgullosa-Esta noche seré su guía caballero. ¿Me acompaña?
-Contigo hasta el fin del mundo.
-¡Eres un tonto!
Los colores se le subieron al rostro y optó por caminar delante de él. Enojada por no tener la fortaleza suficiente de aceptar cada sonrisa y gesto de su pareja. Porque de continuar admirando al ser ideal terminará por perder el sentido.
De esa manera ambos son los manojos de nervios más felices de la creación.
Llegaron por fin al comedor. La cena se da a manera de bufete. Kougyoku le explicó rápidamente en que consiste y sin nada más por agregar cogieron un par de platos y se dispusieron a escoger lo que acomodaba más a su paladar. Tomaron asiento y les sirvieron un poco de vino tinto.
-En verdad te gustan las manzanas. Casi todo lo que escogiste tiene.
-Si, es mi fruta favorita. Estoy seguro de que podría vivir solo con ellas.-miró el contenido ajeno-y parece que te agrada la carne.
-¡Ah!
Se avergonzó. Todo lucía tan apetitoso que lo incluyó sin pensar.
-¿Es poco femenino?-bajó la mirada.
-Nop. ¡Me encanta! Quiere decir que confias tanto en mi como para no ocultarme un detalle de esta naturaleza. Gracias.
Guardaron silencio y se dispusieron a probar alimentos. El menor tomaba el vino como si de agua se tratase, lo que animó a su pareja que no es muy buena con ese tipo de bebidas. Pero en cuanto este tocó sus labios casi le escupió y lo terminó pasando más obligada que convencida por la sensación agradable a su garganta, aunque lo disimuló como toda una maestra. No puede perder la etiqueta.
-¿No te gustó?
-No, es demasiado amargo.
-¿Quieres algo en especial?
-Mmm normalmente sirven vino o agua. Son las normas.
-¿Quién las dicta?
-¿La sociedad?
-Mmm supongo que podemos hacer un poco de trampa. ¿Qué apeteces?-guiñó.
-Un jugo de naranja.
-Enseguida vuelvo.
Se levantó y perdió por espacio de dos minutos volviendo al poco con una botella idéntica a las de vino tinto, sirvió un poco en una copa. El liquido del color característico del elixgir de uva.
-Pruébalo.
Hizo lo dicho no muy convencida y abrió los ojos desmesuradamente.
-Naranja.
-Es de este color porque no quiero que tengas problemas por romper las reglas.
-¿Cómo lo hiciste?
-Un mago jamás revela sus secretos.
La peli rosa arqueó una ceja.
-No tiene algo extraño, ¿oh si?
-Ja ja ja ja lo prometo.
Kougyoku miró la botella. Incluso se tomó la molestia de que estuviese bien frío y lo agradece por ese intenso calor que recorre su piel.
-Gracias.
-Un placer.
Continuaron con la velada más concentrados en la comida que en la conversación, pero con un banquete de primer nivel ni como evitarlo. Fué en un descuido que la chica derramó un poco de jugo en su pecho, por suerte no sobre la tela. El de orbes azules quien no pensó con detenimiento quiso auxiliarle. Así cogió una servilleta de tela y la pasó deliberadamente por la zona.
-A-Aladdin...-sonrojada.
-¿Si?-relajado.
-Y-yo puedo hacerlo sola.
-¿Ah?-cayó en cuenta de su atrevimiento, se giró dándole la espalda. Así ella pudo advertir que sus oídos se ponían rojos-¡Lo siento! Soy un patán.
La peli fiusha se aseaba y sonreía.
-Claro que no. Fué un lindo gesto. Además fui quien tuvo la culpa. Que mi torpeza no eche a perder las cosas, ¿si?
El contrario se giró y sonrió aún sintiéndose algo culpable.
-¿Te parece si bailamos para hacer las pases?
-Pero si no nos peleamos. Ah, solo deseas hacerlo. Por mi no hay problema. Acabamos con todo.
Se aproximaron a la pista. Kougyoku tenía mucha curiosidad por la manera que tenía su novio de danzar. Con el carácter que tiene seguramente es tímido y torpe. La música comenzó a sonar, una bastante animada, del tipo que funciona más individualmente. El joven comenzó a mover los pies con suavidad pero velocidad increíble. Como si flotara en el aire. Giraba y realizaba estiramientos con los brazos. Incluso había cerrado los ojos y se dejó llevar por completo. Es tan sublime que ella quedó clavada en el sitio y no fué la única. El muchacho se llevó la atención de todos los presentes. Incluso los músicos olvidaron por un momento el como debían interpretar las notas. Era solo una larga onda azulina que se mecia con gracia en el aire. La tonada terminó y el hizo lo mismo con una expresión sublime que provocó que muchas chicas estuvieran a punto de lanzarsele encima incluida la novia que temblaba peor que gelatina en pleno verano. Era el turno para una balada. Ni tardas ni perezosas se acercaron cerca de veinte mujeres de diversas edades, unas incluso se habían olvidado del marido para invitarle a bailar. Pero el las rechazó como todo un caballero diciendo:
-Es un honor, pero lo siento. Vengo en compañía de mi linda novia.
Sonrió y se dirigió a la peli rosa que sintió múltiples miradas envidiosas pero le restó importancia.
-¿Me concedería esta pieza?
-Solo si no te escapas otra vez.
-Lo siento. Me gusta mucho bailar, siempre me pierdo en la melodía.
Vaya que no esperaba que fuera ese tipo de persona pero debe admitir que le vuelve loca esa sensual parte de su personalidad.
Una chica cantaba al tiempo que los instrumentos le hacían compañía, sonidos suaves y envolventes.
Aladdin deslizó una mano por la cintura de Kougyoku con tal delicadeza que le hizo estremecer. La otra la entrelazó con la ajena. Se aproximaron dejando nulo espacio entre ellos. La mayor reposó el rostro en el pecho contrario y el recargó la mejilla en las suaves hebras rosadas. Sus pies se sincronizaron a la perfección sin fallo alguno. Incluso sus respiraciones tenían la apareciencia de pertenecer a un solo ser. El oxígeno inspirado era similar al fuego que parece tener intención de acabar con ellos entre las llamas de la pasión. Una vuelta, dos, tres y lo que parece girar es el mismo mundo al que no prestan atención. El corazón latiendo a un ritmo vertiginoso, sus palmas sudando incómodamente recordandoles lo primerizos que son el amor. Los segundos que transcurren con tan lentitud que parecen horas y sin embargo no son suficientes. La tenue luz que pasa a través de sus ojos entrecerrados. Las suaves caricias de uno y otro al resbalar sus manos, las de ella en el cuello de Aladdin. Un suspiro, dos y finaliza la canción. De nuevo se han robado las miradas sin intención. Aplausos incluso de las que antes estaban celosas. Porque sin duda a la grandeza hay que reconocerla. Pero como sigan de esa manera no dejaran gozar a nadie más.
El mago se acerca al grupo musical y les pide respetuosamente una canción alegre, en esta ocasión del tipo en el que puede intervenir una multitud.
-¡Vamos a divertirnos!-exclamó sin más.
Ese baile elegante pasó a convertirse en algo divertido pero los tenía a todos sin cuidado. En algún momento Kougyoku pidió prestado un pandero y Aladdin una flauta valiéndole poner sus labios en su sitio de dudosa procedencia. Pero así siempre ha sido el. Poco a poco los músicos se convirtieron en danzantes y a la inversa. Nadie se quedó sentado sin disfrutar. Incluso los cocineros, camareras y cuanta persona pudiera unirse lo hizo. A excepción claro de aquellos que tenían bajo su responsabilidad a tan importantes vidas. Y eso incluye por desgracia al capitán que casi lloraba por no poder asistir, las noticias viajan rápido.
-Oh Aladdin, ya me cansé, me dió mucho calor.
-¿Te parece si tomamos un descanso?
-¿Aún quieres seguir?-incrédula.
-Cuando se trata de bailar me puedo pasar horas.
-Está bien. Por mi no hay problema. Pero yo te miraré desde una silla porque las piernas me matan. Y no solo por las zapatillas. Parecíamos locos, y lo digo por todos. Pero fué muy divertido. Todo lo es si estas cerca.
-Pienso lo mismo de ti. Me das la confianza que a veces me falta. Antes no me ocurría, pero con todo lo que ha pasado...no pensemos en cosas tristes. Mejor vamos a disfrutar.
-Primero vamos a tomar algo o me voy a morir.
-Ja ja ja ja tienes razón.
Los chicos iban por algo para refrescarse siendo observados por un hombre que quedó embelezado con la inocente chica.
-Ah-suspiró un albino-se supone que este es un viaje solo para distraerse Sin. Pero conozco esa mirada. Te gustó, ¿cierto? ¿Qué no has visto que ya tiene novio?
-¿Y eso qué? Si no están casados aún tengo una oportunidad. Y aunque lo estuvieran existe el divorcio.
-Tu nunca vas a cambiar.
Lo que ninguno de los dos podía advertir es que el mayor es influenciado por las mariposas negras que parecen tener algún rencor contra el hijo de Solomon.
...
Algunos vasos con jugo después...
-¿Estas mejor Kougyoku?
-Oh si. Incluso tengo energías renovadas. Aunque no las suficientes para volver a la pista. Lo siento.
-No te preocupes. Aún hay cosas que podemos hacer juntos.
-¿Como qué?
-Es una noche bellísima. ¿No quieres ver las estrellas desde la cubierta?
-¡Sería maravilloso!
-Entonces vamos.
La pareja se tomó de la mano y se dirigió al sitio con total calma. La brisa tenía una temperatura y aroma agradable. El chico estaba hipnotizado con la vista y no precisamente de la bóveda celeste, más bien por la que ofrece el ser amado embargado de felicidad. Él tenía la intención de contenerse y no interrumpirla, pero admirarla de esa manera le provocó la necesidad de darle un beso. Se acercó lentamente para tomar su rostro y le obsequió uno sobre la frente, lo que le hizo sonrojar.
-Eres muy linda Kougyoku, te quiero mucho.
Es algo que repite una y otra vez. Como si no tuviese suficiente o le diera miedo que ella creyera lo contrario. La palma femenina se desplazó por las hebras azulinas y sonrió.
-Eres el hombre que más amo en el mundo. Y mira que adoro a mis hermanos.
Se tomaron de las manos y observaron en silencio para luego centrar toda atención en la luna.
-En verdad resplandece-ella.
-Tu lo haces más.
Kougyoku parecía no haber reaccionado a su comentario salvó el hecho de que afianzó el agarre casi fracturando la extremidad del novio que incluso tomó un color rojizo. Aladdin rió suavemente sintiéndose nostálgico sin entender porque. Le embargo una sensación de deja vú.
-Ah, discúlpen-un hombre tras ellos con tono educado.
El par giró para encararle.
-¿Qué se le ofrece ojisan?
-Ah, no soy tan mayor. Me llamo Sinbad.
-Mucho gusto. ¿Necesita ayuda?
-A decir verdad me preguntaba si han visto a un chico albino de ojos verdes.
-No-al unísono.
-Pero puedo ayudarle a encontrarlo-el chico.
-Oh no, se ve que están ocupados. Está bien disfrutar de la juventud. Bueno supongo que era...¿eh?-alarmado-¿Qué es eso?-apuntaba en dirección al mar.
-¿Qué?-la pareja que centró su atención a ello.
-No veo nada-el menor.
-Creo que algo cayó.
-¡¿Cómo?!-el de orbes celestes que se tomó de la barandilla afilando la mirada.
«-No logro ver nada. Quizá deba usar mi magia, será muy tarde si lo pienso mucho.»
-¿No lo encuentras?-el de ojos de miel-¡Te digo que algo cayó!
-Le creo pero no veo que, aún así...
-¿Sabes que fué?
-No.
-Tu.
-¿Eh?
Demasiado tarde el hijo de Solomon sintió una mano posarse sobre su pecho y empujarlo en dirección al mar. Sin poderlo evitar cayó varios metros. ¡Splash! El sonido del líquido que hizo contacto con él.
-Si esa caída no lo mata si que le dejará herido-sonrió con perversidad acompañado de cientos de mariposas negras.
-¡ALADDIN!-la novia conmocionada.
-Bueno, ahora que estamos solos me haría el favor de...
El empresario que extendía la mano que fué pasada de largo. Ante él una mujer llena de convicción en la mirada. El rosado cabello haciendo un mínimo contacto con su mano y luego Kougyoku lanzadose al mar para salvar la vida de la persona amada.
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Notas finales.
Anduve algo delicada y por eso hasta ahora. Pero no le pongan atención a ello XD. Bueno, el final del capítulo lo comenté con otra autora de magi y que también es una gran amiga mía (AOI SALUJA). La escena donde Aladdin es arrojado al mar era igual de dramática pero mucho más simple. Platicamos de la ingenuidad natural en él y me dijo algo como: "pienso que sería más como engañarlo y aprovecharse de la situación" y estoy de acuerdo, es la manera en como veo a Sinbad XD. Gracias AOI! Qué haría sin ti?! Así que como siempre crédito a quien lo merece fué idea suya :). Quien me conoce sabe que no soy de apropiarme ideas y hacerlas pasar como propias, en fin creo que ya me debraye.
Muchas gracias por la paciencia los amo! Nos vemos la próxima vez con la actualización!
Noami Sonomi Kaname.-Ja ja ja si, David casi siempre es un maldito en mis fics o dudosamente bueno (? Creo que solo lo hice bueno en dos (Amar nuevamente) y (Ese chico es un demonio) XD. Oh si lastima a Kougyoku? Y si lo hace con Aladdin? No digo más porque es spoiler y no soy fan de ellos XD. Oh si, pobre siento que últimamente lo hago sufrir un buen pero me encanta que sus respectivas parejas le consientan y protejan! :) Qué si me gusta tu manera de escribir?! Joder lo haces de maravilla! Y yo siempre lo reconozco! Además si hay algo en la vida que amo aparte de magi y escribir son las personas talentosas que no tienen el ego hasta el cielo y pienso que eres así por eso me agradas. Nos vemos y gracias por leer amiga!
Anónimo.-Oh en verdad siento mucho la tardanza, pero la salud no ha sido precisamente mi aliada. Tarde pero aquí estoy con la continuación que nunca abandono, de eso pueden estar seguros! Oh tu confía tarde o temprano, (creo que mucho más adelante) habrá más lemon porque hay algo que quiero añadir a la historia. Muchísimas gracias por el apoyo y paciencia :).
Sasha Minari17.-Que genial suena tu nombre! Aquí la continuación y muchas gracias por el apoyo :).
Anónimo.-Siento la tardanza, aquí la continuación. Que tengas un lindo día :).
Nos vemos la próxima! :).
