Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

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Capítulo 15 La persona que no debería estar en ninguna parte.

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Demasiado tarde Aladdin sintió una mano sobre su pecho que le arrojó en dirección al mar. Sus ojos se abrieron desmesuradamente sin creerse lo que ha pasado. No entiende porque un desconocido le ataca de buenas a primeras hasta que alcanza a visualizar mariposas negras.

«-Rukh oscuro.»

Gracias a ello recordó que tiene una misión. El mar estaba picado por lo que el agua alcanzó a mojarle un poco. ¡Splash! Fué el sonido que produjo al estrellarse contra ella, por fortuna alcanzó a protegerse con ayuda de su borg. Lo disolvió y empleó magia gravitacional para volver a la embarcación y encarar al agresor. Pero algunos metros antes de llegar la peli rosa llamó su atención porque se dirigía justo en su dirección.

-¿Kougyoku?

-¡¿Aladdin?!

Sin tiempo para reaccionar uno e imposibilitada de cambiar la trayectoria la otra terminaron por chocar de cabeza.

-¡Ungh!

El quejido de él que nada pudo hacer y volvió a caer en dirección al agua seguido de la novia. Se hundían rápidamente y con el vestido era complicado para Kougyoku nadar, su pareja le sujetó de la cintura y le llevó a la superficie donde ambos dieron una gran bocanada de aire.

-¡Ah!-al unísono.

-¿Uf estas bien Kougyoku?

-¡Lo siento tanto! Entré en pánico, quería salvarte pero no necesitabas ayuda.

Quería cubrir su rostro pero de hacerlo se hundiría nuevamente.

Él le abrazó con entusiasmo moviendo aún sus piernas para no ahogarse.

-Eres increíble. Fué peligroso, pudiste haberte lastimado y...llegaste tan lejos por mi.

-¡Eres un tonto! ¡Es obvio te amo!-furiosa.

El peli azulino le soltó y dirigió una expresión llena de sorpresa. La tenue luz de la luna ayudaba para apreciar las mejillas sonrojadas de este. Los ojos fiusha le analizaron a fondo, de arriba para abajo hasta donde alcanzaba a visualizar. Con la ropa ajustada por la humedad el joven era en verdad...

-¿Kougyoku?-ladeó la cabeza confundido.

«-¿Qué crimen estoy pagando? ¿Cómo es posible que sea tan tierno y sensual al mismo tiempo? ¡Es una gran tentación! ¡UNA TENTACIÓN HE DICHO!»

-¡Achú!-ella estornudó.

Su novio arrugó la boquita en una mueca angustiada, para luego sonreír con amplitud. La tomó entre sus brazos con tal delicadeza que le hizo sentir príncesa, ella pasó los propios por el varonil cuello.

-Espera-la chica se tensó de pronto.

-¿Qué sucede?

-¿No crees que se asusten si nos ven volar?

-Estoy usando un hechizo que refracta la luz, crea la ilusión de que no estamos aquí, y por si las dudas borré la memoria del ojisan que conocimos. Creo que me atacó por culpa del rukh oscuro.

-¿Por qué este siempre busca hacerte daño?

-No lo sé, pero al menos esta vez me salvaste. ¡Gracias!

-Si claro, no hice nada. Incluso estuve a punto de matarte.

-No es verdad, no me dolió ni un poco-dijo al tiempo que un delgado hilo de sangre bajaba por la sien.

-¡Oh por dios si te lastimé!

-¿Eh?

Ella pasó su mano en la herida y le mostró el líquido, el muchacho perdió color en el rostro.

-¿Cómo estas tú?

-Perfectamente. Alibaba-chan suele decir que tengo la cabeza dura-se avergonzó.

-Ah-suspiró aliviado-menos mal.

-¿No crees que soy grotesca?

-Para nada, para mi eres la mujer más perfecta que hay en el mundo-se acercó para besar con suavidad sus labios sin dejar de sonreír.

Rompieron el contacto y ella afianzó el agarre con tal ahínco que parecía tener ganas de asfixiarle, luego comenzó a temblar.

-No quiero volver a casa-ella-quiero pasar el resto de mi vida contigo, me duele cada que estamos separados. No sé cómo ocurrió pero te echo de menos, te necesito.

-Yo también, pero tenemos obligaciones que cumplir.

-Lo sé...-con tristeza.

-Pero juro que daré todo de mi para unir nuestros destinos. Me gustaría tener una casa donde vivieran felices nuestros hijos, quizá un perrito, o un caballo. Y prepararte la cena. ¿Sabes? Mamá me está enseñando a cocinar.

-Dime más...

La peli rosa se recostó sobre su pecho, podía apreciar el melodioso latir del corazón, mientras las palabras le acompañaban como si fuese una canción.

-¡Achú!

Frunció el ceño molesta por destruir la atmósfera romántica.

-Será mejor que vayamos a casa para que tomes un baño y te cambies.

-Uh...

Al notar que no estaba convencida decidió usar magia de calor para secarles a ambos, esta ofrecía una sensación agradable sobre la piel, pronto aterrizaron en el barco cerca de su camarote sin testigos. El le dejó en el suelo con delicadeza y comenzó a reír.

-Ja ja ja ja.

-¿Qué ocurre?-desconcertada-¿Qué es tan gracioso?

-Siento que estuviese utilizando la magia irresponsablemente.

-Vaya que eres raro.

-Uh-se tensó.

-Pero me gustas mucho-decidida.

Aladdin le acorraló galante contra la pared, acercando peligrosamente el cuerpo, la chica estaba nerviosa, pero no intentó escapar. Él se acercó de a poco con una actitud llena de sensualidad y madurez, la atención femenina se centró únicamente en los labios que parecían querer robar hasta el último suspiro en su alma y que terminaron su recorrido en la frente, para luego sentir la mano ajena en sus hebras rosadas, con tal pasión, cariño y devoción que bien podría jurar que quemaba. El mago estaba absorto en el tacto, no podía parar pero tampoco podía pasar de ese punto como si fuera la porción exacta de felicidad.

Los dos se admiraban con un intenso brillo en los ojos, sin palabras como si pudiesen expresarlo todo con esos suaves roces que daban uno y otro puesto que Kougyoku siguió el ejemplo y jugaba con los hilos celestes. El más joven cerró los ojos y se dejó hacer, tenía una expresión tierna e inocente, infantil. Es por instantes como este que la chica teme que pueda perder el control. Quisiera grabar en sus dedos la textura de la piel de Aladdin. No, no solo eso, su aroma, su sabor, quiere derretirse ante las caricias, su toque y voz.

-¡Achú!

Esta vez fué el joven.

-Lo siento, no era mi intención...

No le dejó hablar más. Lo cogió de la muñeca y le adentró al cuarto cerrando la puerta tras de si. Le sentó en el lecho en lo que ella buscaba en un cajón.

-¡Si hay!

Un pañuelo que fué a mojar al baño y exprimió para limpiar la herida en la cabeza de su novio.

«-No puedo creer que lo recordara, a mi se me olvidó.»

El muchacho cerró un poco los ojos debido al dolor, sin embargo también podía apreciar la delicadeza con que ella desempeñaba la labor.

-Listo-orgullosa.

-Gracias.

-Ahora vamos.

-¿A dónde?

-Un chocolate caliente, necesitamos entrar en calor.

-Conozco una solución más agradable.

-¿Enserio?

Aladdin se levantó y la recostó en el lecho.

«-¡Oh por! ¡¿Aquí y ahora?!»

El nerviosismo casi provocó que su corazón se detuviese, comenzó a sudar por los nervios y más roja no podía estar. Las experimentadas manos del otro se deslizaron con gran lujuria por su cintura, luego subieron sin realizar contacto alguno, ella se encogió sobre si misma pensando que de un instante al otro podía tomar sus pechos, cientos de ideas descabelladas surcaron su mente, mil y un escenarios y en todos ellos terminaban desnudos. Tragaba saliva pensando que se trataba de piedras. Quizá está noche llegaran al siguiente paso en su relación y ni loca le iba a detener. Su sorpresa fué mayúscula cuando el peli azulino tocó su cuerpo. Si, pero no donde lo esperaba. Quedaron recostados, ella de espaldas a él que le abrazaba posando las manos a la altura de los hombros de Kougyoku, si hubiese sido más abajo para nada se quejaba. Si, el rostro femenino era un cúmulo curioso de emociones inexplicables. Minutos después Aladdin se quedó dormido, respiraba tranquilo y profundamente produciendo cosquillas en la nuca de su pareja que se sonrojó. No podía negar que le agradaba, incluso relajaba, poco después le siguió al mundo de los sueños.

...

No, pues en realidad no pudo pegar ojo mucho tiempo. En algún momento Kougyoku despertó y escapó de brazos de su pareja preocupada por la seguridad de este. No es que esté desesperada pero con semejante chico a su lado es difícil no propasarse, y más cuando este solito se ofrece en charola de plata. Se giró para mirarle y quedó petrificada al notar que algunos botones de la camisa no estaban en su sitio y dejaba a la vista un poco de piel. La mano femenina se movió por voluntad propia y deslizó tímidamente un dedo por la zona.

«-Vaya, es tan suave.»-arqueó una ceja-«-¿No lo es incluso más que la mía?»

Esto parece más burla del destino que otra cosa, vaya tortura que le resulta no hacerle nada. Mendiga diferencia de edad.

La mirada cereza recorrió todo cuanto le fué posible deteniendose en el rostro, y entonces el corazón se le estrujó con violencia, todo deseo insano murió en dicho instante.

«-Está llorando. ¿Por qué?»

Las gotas saladas escapan sigilosamente, como si fueran algún tipo de pecado.

-¿Por qué...?-un susurro del menor.

«-¡¿Por que qué?!»

El mago abrió de golpe los ojos y los talló ligeramente puesto que los sentía húmedos.

-¿Kougyoku?

-¿Qué soñabas?-angustiada.

-¿Eh?-intentando hacer memoria-No lo recuerdo pero debió ser algo malo porque me duele mucho-señaló su pecho.

Ella le tomó entre sus brazos de manera protectora.

-Siempre estaré a tu lado, si necesitas mi ayuda no dudes en pedirla.

No recibió una respuesta, pero el se afianzó a lo único que en este momento le brinda seguridad.

...

El recorrido finalizó y bajaron a tierra firme tomados de la mano mucho más tranquilos. El vehículo enviado por Kouha ya les esperaba así que lo abordaron.

-¿A casa señor?

-A la de la señorita.

-¿Estas seguro? Podemos pasar a dejarte primero.

-Será mejor que duermas temprano mañana tienes colegio. Además yo puedo irme por mi cuenta.

-Ah sobre eso-el chofer-Kouha-sama me dio la orden explícita de no permitir que fuera solo a casa.

No le quedó de otra que aceptar, aunque no quería causar molestias. Una vez en casa de los Ren el abrió la puerta del coche y le acompañó a la entrada.

-Nos vemos luego Kougyoku-sonrió.

-Que tengas dulces sueños.

Recargaron sus frentes la una a la otra y sonrieron.

-Fué muy divertido-él-le debo una a Kouha-kun.

-Yo también.

-Supongo que es hora de irme.

-Cuídate.

-Tu también.

Él oji celeste volvió al vehículo que le llevó a casa luego de indicar la dirección. Agradeció al conductor y entró. Estaba oscuro.

«-¿Mamá ya se durmió?»

Caminó con sigilo para no despertarle, efectivamente le encontró en el lecho a pierna suelta.

«-Seguramente está cansada. Tiene poco que salió del hospital.»

El móvil en su bolsillo comenzó a vibrar, un mensaje.

«01:30 am -¿No te parece que es algo tarde para andar en la calle?»

No estaba del mejor humor como para soportar al acosador, así que le ignoró, pero este le insistió.

«01:31 am -Vaya con la novia tan intrépida que tienes.»

Seguirá el consejo de Kougyoku, lo más sensato es pasarle de largo. Ya vigila a sus seres queridos, si estuviesen en peligro el rukh le avisaría.

«01:32 am -Recuerda, sin importar cuanto intentes escapar volverás a mi porque tu poder me pertenece.»

Y no volvió a incomodarle.

«-Ella tenía razón...me dejo tranquilo. Ah, últimamente pasan tantas cosas extrañas. No sé que haría sin ella.»

Se metió a la cama, en un rinconcito estaba bien, solo quería descansar.

...

Por la mañana Aladdin estiró el cuerpo, estaba de mucho mejor humor e incluso con la característica sonrisa en el rostro.

-Buenos días mi amor-su madre que ya le saludaba en el umbral de la puerta de la habitación. Pero algo le sorprendió por completo.

-¿Ya puedes caminar sin apoyo?

-Si, desconozco la razón, pero no tengo ningún problema.

«-Son personas que no deberían estar aquí, que han fallecido.»

-¿Pasa algo?

-¿Eh?-desconcertado-No, es solo que...me da mucho gusto mamá.

-A mi mucho más. No tendrás que hacerte cargo de las cosas, incluso mi memoria parece funcionar.

¿No es sospechoso? Los inconvenientes se han resuelto como por arte de...

«-¿Magia?»

-¿Me acompañas al banco?

-¿Uh? ¿Quieres abrir una cuenta?

-Revisar la mía. Tengo una cantidad considerable de dinero, y con tres años de intereses supongo que aumento aunque sea un poco. Si no me equivoco tenía una tasa de interés del ocho por ciento e invertí algunas veces en la bolsa.

Sin duda misterioso. Hace nada no recordaba si las zanahorias se pelaban y ahora incluso conoce términos financieros.

«-Arba-san tiene razón. Estoy viviendo una ilusión. ¿Por qué? ¿Quién lo provoca? ¿Cuántas personas están involucradas?»

Saber que la mujer que le dió la vida no lo es en realidad deja un vacío en su pecho...por segunda vez. Tampoco tuvo la oportunidad de pasar tiempo con la reina de Alma Toran, incluso estuvo encerrado y fué ignorado por años en el palacio sagrado por el guardián de este...cuando estuvo a punto de acabar con su vida. Si, la mujer frente a él es un espejismo, pero el sentimiento que le profesa es real. Se levantó y la tomó entre sus brazos con cariño.

-Te quiero mucho.

-Yo también mi amor.

Sheba sospecha que él adivina la verdad, pero mientras las palabras no salgan de su boca continuará desempeñando su papel. No por la tarea que le diera esa persona, es por propia voluntad.

«-¿Voluntad? ¿Acaso alguien como yo la tiene?»

Si, puede que sea un mundo regido por alguien en específico, pero su "hijo" le ha brindado libertad sin darse cuenta.

-¡Desayunemos hotcakes con miel de maple y manzana!

-¡Si!-emocionado.

Terrible idea incluir semejante cantidad de azúcar en la dieta, definitivamente lo que una madre evitaría a toda costa. Y es precisamente por ello que está agradecida de no serlo. Porque puede consentirle con detalles que en verdad le agradan.

Comieron con el ánimo hasta el cielo, como si la desgracia se hubiese escondido en algún lugar recóndito del infierno, completamente lejos de ellos. Tomaron un taxi que les llevó al banco y una vez ahí un empleado tecleaba en la computadora los datos proporcionados por Sheba. Este abrió los ojos al máximo, lo que tensó al par.

-¿Hay algún problema?-el menor.

El otro acomodó los lentes más como acto-reflejo que otra cosa.

-Su nombre es Sheba Jehoahaz Abraham, ¿cierto?

-Si.

-Y su cuenta es 1375942786735EIMXTQ, ¿verdad?

-Si.

-Oh por...

-Me está poniendo nerviosa.

-Lo siento, es solo que usted me dijo que quizá no pasaba de los diez mil dólares y...

-¿Y?

-Parece que alguien...oh, supongo que es su marido...¿Solomon?

-Si.

-Hizo una transferencia, pidió ciertas condiciones y bueno, el saldo actual es de tres...

-¿Tres dólares?

-Tres millones.

La mujer no pudo contener el llanto, llevó sus manos al rostro conmovida.

«-Aún si no estas aquí continuas cuidando a tu familia. ¿Cómo resignarse entonces a ser solo una marioneta del destino? Tu tampoco lo eras, aún cuando Aladdin es nuestra máxima prioridad, el día del accidente trataste de protegernos a los dos.»

Le dieron a firmar algunos documentos para que así pudiera disponer del capital a su antojo. Salieron sin mayores inconvenientes e iban a casa cuando ella se detuvo.

-Debemos comprar una cama nueva.

-¿Eh? ¿Te incómoda la que tenemos?

-De hecho es bastante cómoda, tanto así que creo está diseñada para amoldarse a mi cuerpo. El problema es que duermo terriblemente, más de una vez le caí encima a Solomon, que paciencia me tuvo. No creas que no me doy cuenta de que utilizas una diminuta porción. Un día de estos te harás daño, es un regalo que quiero darte.

-Mejor quédatela tú, estoy bien.

Sonrió pero el gesto contrario le dió a entender que sus palabras no fueron recibidas con agrado.

-No jovencito, ya di la orden.

-¿Eso fué?

-Así es, y más te vale que obedezcas a tu madre o recibirás una buena tunda.

-Me parece que estoy un poco grande para eso-angustiado.

-Oh, eso crees. Te aseguro que es algo que no quieres averiguar.

Así por las buenas cualquiera. Lo que menos desea es convertirse en una molestia pero la mirada de esa mujer le provoca terror, no por nada es su madre. Terminó accediendo y fueron a una mueblería. Aladdin observaba no muy feliz, quería algo sencillo y barato pero los precios han variado bastante desde que adquirió la que tiene y si bien no es avaro y le da igual gastar el dinero propio si le es incómodo aprovecharse de alguien más.

-¡Oh!

Sus ojos brillaron con emoción al ver un pequeño catre bastante económico.

-¡Ese!

-¡Que buen gusto mi amor! Es más, me lo llevo para mi, ni modo te toca la vieja-le miró divertida.

-¿No es un poco estrecha para ti?

-Se aplica lo mismo a tu persona. Después de todo eres más alto. Tenemos los recursos suficientes. Elige bien o me la quedo si pienso lo contrario.

-Uh.

Vaya manera de chantajearle. Pasaron decenas de pasillos y nada llamaba más su atención que la cantidad de ceros en las etiquetas.

-¡Mira Aladdin!

El chico se aproximó rápidamente, era una king size estaba a nada de objetar cuando le tomaron de la mano y le hicieron deslizarla por el colchón, de esos que no tienen resortes y prácticamente uno flota, tan suavecito.

-Decidido, nos lo llevamos. Con este tamaño podremos continuar durmiendo juntos.

-¿Tiraremos el otro?-nostálgico.

-Está en perfectas condiciones. Lo tendremos para las visitas. Sería bueno acondicionar una habitación para huéspedes. Que tal que un día se queda tu novia en casa. Porque no creas que los dejaré juntos, soy muy joven para ser abuela.

El chico se sonrojó y bajó la mirada, acariciaron con ternura su cabeza.

-Aunque seré feliz el día que me conviertas en una.

Le dejó sin palabras y bastante turbado, ella fué a pedir y pagar esa y algunas cosas más para darle privacidad. Cuando se recuperó se acercó a ofrecer ayuda, aunque de hecho había finalizado con los tramites.

...

Unas tres horas más tarde.

-¡Uh!-el mago que cayó desparramado en el suelo, la otra le imitó sobre el lecho quedando boca abajo.

-Que difícil fué meterlo por la puerta, supongo que debí considerarlo. Pobres de los muchachos del flete, con tanto esfuerzo creí que les daría un infarto de un momento al otro.

-Al menos nadie se lastimó.

-Porque ayudaste.

-Tu también.

-Es divertido cuando se trata de detalles para tu hogar.

-Muy cierto.

Además de la cama, adquirió tres sillas, un buró, un espejo de cuerpo completo y un ropero. Todo para complementar lo que el pequeño con tanto esfuerzo ya tenía. Sheba se quedó dormida poco después, él le cubrió con una sábana y cogió su móvil preguntándose si su novia estaría en clase o tenía un tiempo libre. Vibró y estuvo a punto de tirarlo por la sorpresa.

«12:00-Me la pasé increíble anoche. Aún puedo sentir tus caricias sobre mi piel. Fuiste gentil al hacerme el amor.»

Verificó el número unas diez veces, y si es el que pertenece a su novia.

«12:01-¿Es una broma? ¡No me digas que tengo problemas de memoria! Según yo no hicimos nada.»

«12:01-Tranquilo niño mugriento. Mi hermana olvidó el móvil y quería asegurarme de que te hubieras portado como un caballero. Le pregunté pero huyó. Pareciera que se sentía culpable de algo, supongo que fué mi imaginación.»

«12:03-¡No me asustes!»

«12:04-No pude evitarlo.»

«12:05-¿Hay algo que pueda hacer para pagarte el favor?»

«12:06-Los favores no se pagan, se hacen porque uno quiere. Si se rompe la regla entonces no es uno.»

«12:07-Pero me siento abusivo.»

«12:08-Si tanto insistes hay algo que deseo con toda mi alma.»

«12:09-¿Qué?»

«12:10-Que mi hermana sea feliz. Y estoy seguro de que a tu lado lo es, no necesito más.»

El celular no volvió a vibrar.

«-Parece que no hay trabajo pendiente, solo estaba preocupado por como nos fué en la cita. Es muy amable.»

Sonrió sintiéndose afortunado no solo por la madre que tiene, sino por su novia, la familia de esta, en realidad todo parece ir de maravilla. Pero el sentimiento de que algo no esta bien persiste.

...

En el colegio.

Kougyoku se lamentaba porque quería enviar un mensaje a su novio cuando cayó en cuenta de que lo olvidó por huir de Kouha.

«-Oh hermano, enserio eres cruel. ¿Cómo se te ocurre preguntar? Si supieras que soy yo el peligro. Pero mira que es tan dulce y tierno como él solo.»

La profesora se retiró y ella dejó caer el rostro sobre el pupitre.

-¿Y ahora qué vieja? ¿El enano te fué infiel?-con burla.

-Oh Judal-chan~ -como lamento.

-¿Enserio te engañó? Voy a partirle la cara ahora mismo.

-¡Espera!-alterada y cogiendole de la muñeca.

-¿Aún así le vas a defender?

-No hizo nada malo, soy la del problema.

-¿Y eso?-sonrió de lado y se acercó para susurrar en su oído-¿Ya no puedes esperar para tirarte al enano?

Se alejó para poder mirar el rostro ajeno que en dicho instante es una obra de arte imposible de describir.

-Ja ja ja ja que cara, así que tengo razón.

-Tu...¡no entiendes!

-¿Qué eres una pervertida?

-¡No! Bueno...no sé...

-Tienes la culpa, si hubieses escogido a alguien mayor y con más experiencia como yo no tendrías este tipo de conflictos.

-¿Acaso tu ya...?-impávida.

-Mmm, quien sabe-con traviesa maldad.

Judal dió un ligero coscorrón en la cabecita ciruela.

-Pero si ya tomaste una decisión debes responsabilizarte. Nunca te detengas por lo que piensen los demás. Te aseguro que es más pervertido de lo que imaginas, quizá tengas una oportunidad un día de estos. También deberías disfrutar los pequeños momentos a su lado porque estos pueden no volver, toma las cosas con calma.

-Vaya, a veces puedes ser tan...

Un fugaz beso sobre sus labios le interrumpió.

-Mi pago por el maravilloso consejo-se dió la vuelta para salir del aula.

-¡JUDAL-CHAN!

Como llegó el profesor de la siguiente hora no tuvo oportunidad de cobrar venganza. Aunque se la pasó pensando detenidamente en sus palabras luego de un rato el coraje se le bajó e incluso olvidó el asunto centrando todo pensamiento en el chico de ojos zafiro.

«-Cuando se acerca mucho no puedo evitar mirarlo de esa manera, es demasiado apuesto pero también caballeroso, con solo estar a su lado me siento tan feliz, completa y nostálgica no entiendo por qué. Es como si estuviese viviendo un sueño que esperé por años. Si, tengo la impresión de conocerlo desde hace mucho tiempo, es probable que por ello me sienta tan ansiosa. Como si dejara escapar sentimientos que mantuve ocultos. ¿El amor por Aladdin? ¿Porque pareciera que nunca le dije lo que siento? Desde que vi a ese hombre en el barco me siento extraña. Al encontrarme con su rostro me invadió la tristeza e ira por igual. Quería darle un puñetazo aún cuando no lo conocía. Si no fuese porque en verdad me preocupaba salvar la vida de mi novio lo habría golpeado.»

Aún cuando no lo recuerda, la humillación de haber sido utilizada por ese sujeto continúa presente. Porque Sinbad provocó que lastimara al único chico que en verdad ama. Nada más y nada menos que un maldito engaño. Un evento que rompió el corazón del magi en mil pedazos y que les tiene en la situación actual. Algo que no debió ocurrir porque Kougyoku también estaba enamorada de Aladdin pero se negaba a admitir, y de todo ello se aprovechó el rey de los siete mares.

...

Alibaba fué a la biblioteca del colegio en busca de un libro para realizar un trabajo en equipo...con Judal.

«-Ah, ¿qué clase de cruel broma del destino me hace trabajar seguido con él? Sospecho que aún quiere matarme. He intentado hacer las pases pero si no me insulta, me lanza algo o me distrae para provocar un accidente la última vez casi me caigo por las escaleras. Aunque parecía preocupado, ¿qué busca en realidad? Ah, es tan complicado.»

Estaba tan entrado en sus pensamientos que no advirtió a la chica peliroja que se lo surtiera la última vez y chocó con ella cayendo de sentón. Quedó desconcertado al verla de pie como si nada pasara.

«-Ya lo había notado pero es increíblemente fuerte. Me dijeron que fué ella quien me llevó a la enfermería, ¿cómo logra algo así? Esto ha ocurrido más veces...¿o no?»

-¿Estas bien Alibaba-san?

-Si.

La joven ofreció su mano para ayudarle a levantar e inmediatamente le jaló para acercarle en su dirección y empezó a olfatear su ropa como si de un animal salvaje se tratara. Eso hizo que el rubio se sonrojara e intentará huir pero por increíble que parezca Morgiana tiene mucho más fuerza que él.

-N-no está bien-dijo con torpeza.

Ella le miró confusa y dejó en libertad.

-¿El qué?

-Tu sabes, no somos pareja y...

-No tengo ni idea de lo que pasa por tu cabeza. Es solo que tienes un aroma extraño.

-¿Desagradable?-negó.

-Mmm, ¿cómo te lo explico? ¿Pasaste mucho tiempo con una persona con la que normalmente no convives?

-Fuimos el fin de semana a un balneario, ¿te refieres a Mariam o Aladdin?

-¿Aladdin? Ese nombre me suena de algo, como si hubiésemos vivido muchas aventuras. Ah, creo que estoy diciendo puros sin sentidos. Lo lamento.

-No, también lo he pensado. Creo que me llevo tan bien con él porque le veo como mi mejor amigo. Aunque no de ahora, es algo extraño.

-Me gustaría conocerlo.

-Le preguntaré a su novia, lo que menos quiero es que se ponga celosa. Dudo que lo sea pero no tienes idea de lo mucho que asusta cuando se enoja. Te llamaré en cuanto sea posible.

-Gracias.

Se pasaron el número del otro y cada quien continuo con su recorrido.

-Aladdin-el joven-a pesar de ser tan amable estas rodeado de misterio.

...

En el despacho del presidente en la compañía Alma Toran.

David se levantó de su asiento y miró por la ventana con rabia.

«-No sé lo que está ocurriendo pero parece que este mundo comienza a desmoronarse. ¿Te has metido en mi camino nuevamente Arba? Siempre velando por Solomon o Aladdin. ¿No te das cuenta de que no es a ti a quién miran? Que mujer más tonta. Supongo que no me queda más que acelerar mis planes, antes de que se sepa la verdad y el mundo llegue a su fin. Me convertiré en el dios de uno nuevo. Recuperaré el poder que cedí a Solomon, y tu mi querido nieto eres el sacrificio perfecto.»

-Ja ja ja ja ja ja.

...

En el hogar del mago.

Este hacia un poco de limpieza cuando miró el reloj de pared.

-¿Esperas algo?-dijo ella, el se sonrojó-Oh, ¿quieres ir por tu novia al colegio? No es mala idea.

-¿No pensará que la hostigo?

-Claro que no, además tu padre siempre va por mi al trabajo.

-¿Eh?

«-¿Acaso confunde cosas nuevamente? Lo dijo en tiempo presente pero papá ya...»

La sonrisa de su madre no se borró por lo que llegó a la conclusión de que quería pensar que aún estaba con ellos, él hace lo mismo. Devolvió el gesto.

-Supongo que más tarde iré. Hace un poco de calor, ¿quieres un jugo?

-Oh genial, quiero de naranja.

-Iré a comprarlo. Hay una onesan muy amable que prepara uno increíble de manzana. ¿Me esperas? No tardo.

-Claro.

El joven cogió su billetera y abrió la puerta rápidamente para emprender carrera. Así que no pudo advertir a la persona con la que se impactó aunque no con violencia. Este le cogió cariñosamente en sus brazos. Desorientado él oji zafiro alzó el rostro. Abrió los ojos desmesuradamente al encontrarse con alguien que no debería estar ahí, ni en ninguna otra parte que no fuese su corazón.

-¿Por qué tanta prisa?-interrogó con una sonrisa Solomon...

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Notas finales.

Oh joder que cruel soy con chiquito bebé T.T, pero se ve bonito (?.

Anónimo.-Oh si Kougyoku está segura de sus sentimientos, pero estos trajeron o traerán (complicado de explicar) problemas más adelante :(. Oh si, esperemos que trate bien y quiera mucho a Aladdin, tan lindo que es siempre lo merece todo, TODO! Ok que me emociono XD. Mmm bueno, ya lo dije en mis notas alguna vez así que no tengo problemas con volver a decirlo, si tengo planeado que tengan un hijo en este fic aunque para eso todavía le cuelga XD. No puse lemon pero si un poco de fan service XD. Ja ja ja, supongo que cada vez hay más gente que odia a Sinbad y supongo que en mi historia lo vas a odiar con ganas XD. Gracias por comentar.

Gracias a todos por el apoyo! Ya saben quién está detrás del mundo donde vive chiquito bebé? Hasta otra!