Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

.

.

.

Capítulo 16 Amigos, solo amigos, siempre amigos.

.

-¿Eh?

El chico está en shock, es evidente que era la última persona que esperaba encontrar.

-¿Ocurre algo Aladdin?

Y con ello volvió a la realidad, se tensó. No entiende la situación pero no puede dejar que ese hombre, quien quiera que sea destruya el corazón de su madre, para su desgracia ella fué más rápida. Estaba en la puerta antes de que él pudiese pensar en alguna solución.

-Oh Solomon vaya sorpresa, creí que estarías en el restaurante.

-Tenía ganas de pasar un rato con mi familia.

-¡Es una magnífica idea! Aunque la convivencia con nuestro hijo tendrá que esperar porque me dijo que irá al colegio por su novia.

-Oh, ¿tienes novia?

-...

-¿Aladdin?-preocupado.

-Uh...si.

-Sería estupendo que un día le invitaras a casa, tengo ganas de conocerla.

-Si...

-¡Lo estas poniendo nervioso!

-¿Eh? ¿Por qué?

-Entra, dudo que pretendas quedarte en el recibidor todo el día. En cuanto a ti jovencito, ve con tu novia o se te hará tarde.

-¿Y...el jugo?

-¿De que hablas? Deja de poner pretextos y ve, a una dama no se le hace esperar.

-Si necesitas algo, no dudes en llamar-el padre.

Aladdin estaba tan confundido que apenas asintió con la cabeza para retirarse con la mente en blanco.

Una vez en el parque donde solía presentarse, deja caer el cuerpo sentado sobre una banca y lleva las manos a la cabeza preocupado.

«-¿Qué está pasando? Papá murió y ahora...además mamá lo recibió con tal naturalidad, como si nunca hubiera ocurrido el accidente...»

Quedarse con dudas es un lujo que no puede darse, se encaminó al hospital para encontrarse con Sphintus y Titus, si no ocurrió la desgracia, no tendrían razón para conocerle, ¿oh si?

Estaba a nada de preguntar en la recepción pero antes de llegar vió pasar al moreno, se acercó no muy seguro.

-¿Sphintus-kun?

Este se giró y sonrió.

-Oh Aladdin, ¡cuanto tiempo sin verte!

El que le reconociera le lleno de una inexplicable tranquilidad.

-¿Aún me recuerdas?-preguntó nervioso.

-¿Eh? ¿Es alguna clase de broma? Está bien que esté ocupado pero hace un par de semanas viniste a cantar para los niños en rehabilitación, ¿o no?

-¿Eh?

-Vamos, ¿por qué más estarías aquí? Tu familia goza de una salud privilegiada, sobre todo tu padre.

-¿Eh?-perdió todo color en el rostro.

-Oye, ¿estas bien? Luces algo pálido. ¿Tienes algún problema?-le sujetó con fuerza de los brazos.

-No, es solo que...no dormí bien.

-¡Debes hacerlo! ¡¿Cuántas veces te he dicho que no debes privarte del descanso adecuado?!

-Lo sé. Lo siento. Supongo que volveré a casa e iré dormir.

-Se un buen niño y no te distraigas en el camino.

-Si.

El peli azulino se retiró con tal expresión que el médico no pudo quitarse la sensación de que algo grave estaba pasando.

«-Ese mocoso y el terrible hábito que tiene de esconder sus problemas.»

-¿Eh? Que extraño, tengo una sensación de deja vú.

Y aún así no hizo más que encogerse de hombros y continuar con su rutina.

...

Aladdin está angustiado. De la noche a la mañana, peor aún en segundos su realidad parece haber cambiado por completo. Como si no fuese más que un juego que reinició con él en medio de todo.

«-¿Qué está pasando?»

Necesita una respuesta y la quiere ya. Entra a un callejón, se asegura de que no haya nadie e invoca varias mariposas de rukh para preguntar. Pero estas parecían más felices de bailar a su alrededor que brindarle una respuesta. Es casi como si no quisieran o no pudieran hacerlo. Frustrado les dejó ir y se dejó caer por una pared hasta el piso.

«-Todo parece estar influenciado por alguien, ¿Pero quién?»

«-Vaya que te has tomado tu tiempo.»

«-¡Arba-san!»

La voz de esa mujer acudió a sus recuerdos, ella parece estar exenta de la influencia del rukh como ya lo demostró en más de una ocasión. La última vez le hizo enojar y lo último que desea es herirle. Pero no tiene a quien más pedirle ayuda. Iba en dirección a Kou cuando cayó en cuenta de que algunas mariposas de color negro le llevaban en contra de su voluntad en otra dirección.

«-¿Pero qué...?»

Se mueve no por gusto, alguien más le obliga. Se alteró e intentó utilizar magia pero entonces una de ellas se metió a su pecho provocandole un dolor espantoso que punto estuvo de hacerlo gritar.

«-Si intentas algo estúpido haré lo mismo. Más vale que seas obediente y te dejes guiar.»

La voz le resultó familiar pero no agradable, incluso podría asegurar que le daba miedo. Está a merced de alguien perverso. ¿Quién en este mundo puede emplear conjuros más poderosos que él? Es consiente de que no es el único que puede usarlos, pero jamás le ocurrió algo similar. Y entonces recordó al acosador.

«-¡Es él!»

Con tantos conocimientos que incluso puede poner una barrera que el hijo de Solomon no puede destruir. Y va directo a sus manos sin poder resistirse o gritar para pedir ayuda cuando menos.

...

En Alma Toran.

El presidente recibía algunos documentos cuando llamaron a la puerta.

-Adelante.

-Señor-un empleado-me dijo que en cuanto llegara le dejara pasar, les dejo solos.

El hombre se retiró dejando con su jefe al peli azulino que no parecía mirar nada en realidad. Sonrió.

-Si vinieras a visitarme, no tendría necesidad de hacer estas cosas. Solomon te alejó lo más que pudo de mi, aún siendo una marioneta de esa persona, lo importante es que al fin eres mío. Vaya, fué tan fácil.

Se puso de pie y aproximó con intenciones que solo el conoce pero antes de siquiera tocar un cabello el menor desapareció dejando a su paso decenas de avecillas de oro. Su abuelo frunció el ceño iracundo.

«-¿Cuánto más piensas estorbar? Si no querías que este fuera el destino de mi nieto no hubieras creado este mundo en primer lugar. Solo estas jugando con él.»

«-No es verdad, solo quiero que sea feliz. Ya sufrió demasiado.»

«-Tu método es erróneo.»

«-Es porque Arba y tu no dejan de influir en su destino. Déjenlo en paz, ¿que daño les hizo?»

«-A mi ninguno. Pero tiene lo que tanto ansio.»

«-No lo vas a conseguir.»

«-Claro que lo haré.»

«-Hay un precio muy grande que pagar, ¿no te importa?»

«-¿De qué hablas? Solo es la vida de mi nieto, no me interesa en lo más mínimo.»

«-No permitiré que lo hagas.»

«-Tu mismo me diste la oportunidad al crear este mundo.»

«-Lo protegeré.»

«-Si lo haces tan bien como hoy estará pronto en mi poder.»

La voz no se escuchó más.

«-Siempre has sido un cobarde que no tiene idea de como hacer las cosas. Pero gracias a tu descuido tengo la oportunidad de crear mi mundo.»

...

Aladdin dormía debajo del árbol donde le diera a Kougyoku el beso con sabor a algodón de dulce. Sintió que alguien le removia con suavidad de los hombros, así que abrió de a poco los ojos solo para sentir que su corazón podría romperse en miles de pedazos.

-¿Baba?

Una tierna viejita le sonreía con amabilidad.

-¿Estas bien pequeño? ¿Necesitas ayuda? Este no es lugar para dormir, podrías pescar un resfriado.

-L-lo siento.

-Oh, ahí vienen mis nietos.

«-¡Dolge-onisan! ¡Touya-onesan!»

El chico le ofreció un agua mineral que Aladdin no cogió porque estaba pasmado.

-Seguro que no le gusta-la chica-te dije que seguro le gustaba más el jugo de manzana.

-¿Y tu cómo sabes?

-Intuición femenina.

-Si como no, anda mocoso, te hará bien.

-¿Eh? Uh, si gracias.

-¿Y entonces?-el mayor.

-¿Mmm?

-¿Qué haces tirado aquí? Mmm de alguna manera me pareció familiar. Ah supongo que se parece a la manera en que conocí a mi querida mascota. Un inocente y lindo cachorro que le gusta a Baba y Touya.

-¡Dolge!

-Jum, es la verdad.

El oji zafiro les contemplaba con nostalgia, un par de minutos más tarde se bebió todo el líquido.

-Gracias-sonrió con naturalidad-estoy bien, solo descansaba un poco.

-Digo que más que eso-el hombre-tenemos rato llamándote y no respondías. Creímos que habías sufrido un golpe de calor.

-Siento si los preocupé pero estoy bien, solo me dió un poco de sueño. Iré a casa.

-¿Estarás bien?-la mujer.

-Sip-sonrió-¿sería raro si le doy un abrazo?

-¿Eh? B-bueno...-considerando que no le conoce es evidente la respuesta pero esos ojitos llenos de suplica le impiden negarse-S-supongo que no pasa nada.

El joven la estrujó con ganas, casi partiendole por la mitad.

-Baba-dijo junto a su oído-me dió mucho gusto verte otra vez.

-¿Cómo? Disculpa, por mi avanzada edad ya no escucho muy bien.

-Es mejor así-se puso de pie-gracias por la ayuda, me tengo que ir.

-Si claro-la joven.

Pronto le perdieron de vista.

-¿No les pareció que Aladdin estaba triste?-la castaña.

-¿Cómo sabes su nombre si no le preguntamos?-el chico.

-¿Eh? Ah...pues...¡claro que lo hizo!

-No es cierto.

-Uh...

Sin embargo no podían quitarse el sentimiento de que era un miembro importante de su querida familia.

...

Aladdin caminaba mucho más tranquilo en dirección al colegio de su novia. Aunque no recordaba que hacia en el parque, estaba con Solomon en un minuto y al otro, no lo sabe.

«-Primero Mariam y Kassim-onisan, ahora papá y Baba, no también mamá. ¿Quién está detrás de todo? Esto parece una gran mentira pero no me da la impresión de que busquen hacerme daño, es más como si me estuvieran cuidando.»

Palideció.

-No puede ser...¿eres tu quien está detrás de todo? ¿Por qué?

-¡Ay!

Una voz infantil que llamó su atención, una niña de cabello aqua. Que lloraba porque se lastimó la rodilla.

-¿Estas bien?-negó.

-Uh, quiero ir con mi abuelito.

-¿En dónde está?

Ella apuntó con su dedo, otra vez una punzada en el corazón del mago.

«-Director.»

-Ja ja ja-este que se acerca hacia los chicos-te dije que fueras cuidadosa Yamuraiha, siempre con esa curiosidad que tienes.

-Pero es divertido conocer el mundo.

-Muy cierto.

El peli azulino le ayudó a ponerse de pie y ella se fué con su abuelo.

-¿Qué te parece si vas por un helado? Yo lo pagaré.

-¡Si!

La oji cobalto corrió como si no hubiera mañana mientras Mogamet se acercaba al chico.

-Gracias por ayudar a mi nieta.

-No hice nada.

El hombre se acercó hasta tomarle de los hombros y apretarle con gran fuerza, haciéndole daño.

-¿Qué...?

-Mi momento ya pasó.

-¿Uh?-desconcertado.

-Este mundo está mal, se que entiendes quien lo provoca. Lo importante es, ¿puedes escapar de él o eres un juguete más en sus manos?

-...

-Solo tu puedes acabar con está mentira. Devuelvele a mi pequeña Yamuraiha su futuro, el real...¿Ah? A si, gracias por ayudar a mi nieta-asintió y se fué.

El mago está tan confundido que no siente dolor en sus brazos, aunque poco faltó para hacerle sangrar por la intensidad con que clavaron las uñas en su piel. Algo está pasando y ya tiene la respuesta del culpable, ahora solo es cuestión de encontrar el como hablar con el.

-Ugo-kun...-sin respuesta-ya me imaginaba que no sería tan sencillo.

...

Kougyoku salió del colegio con dirección a su casa, Alibaba y Judal se quedaron trabajando en un proyecto y Hakuryuu como siempre en paradero desconocido, últimamente es más frecuente. Por lo que está sola, aunque lejos de preocuparle le permite pensar con más claridad. No es por nada pero sus amigos son escándalosos como ellos solos. Siente deseos de desviar un poco el camino. Sus ojos se topan con unas mariposas doradas.

-¿Aladdin?

Sin ponerse a analizar siquiera la situación, las sigue, hasta que llega a un hermoso campo lleno de flores. Alguien le cogió por detrás y le hizo caer por lo que se alarmó y estuvo a punto de golpear al atrevido que ahora estaba debajo de ella.

-Ja ja ja ja-pero la más hermosa sonrisa del mundo le dejó petrificada-creo que no me salió ja ja ja. Se supone que te capturara en posición invertida a como quedamos, pero me resbalé ja ja ja ja.

-Así que tenías planes perversos.

-Solo abrazarte.

-No puedes ir por la vida ofreciéndote de esta manera tan irresponsable.

-¿Eh?

La peli rosada pasó las piernas a los costados del chico sentándose sin intención en la intimidad de este que se sonrojó.

-K-Kougyoku no...estoy...listo...

Cerró los ojos con fuerza en una expresión inocente y por lo mismo antojable.

-Eso deberías pensarlo antes de tentarme-con voz sensual.

«-¡Oh por dios!»-él.

No es la primera vez que Aladdin se siente como el inocente borreguito en garras de un león, ya una vez dijo que ella era como su valiente caballero, sonrió por la ironía de pensar así de una chica tan delicada y frágil aunque solo en el exterior. Rió un poco abriendo los ojos hasta que los labios contrarios se acercaron a los suyos para besarle. La chica entrelazó sus manos con las ajenas y las colocó a los lados, daba pequeños contactos en la boca, hasta que se hizo paso dominando la situación, tocando con su lengua la otra que escapaba temerosa. Los dos tenían un fuerte rubor en el rostro, siendo el de él más intenso y que de a poco se extiende por todo su cuerpo.

«-Aladdin es tan delicioso. Oh Kouen-niisama, siento que estoy abusando de él pero no me puedo detener.»

Intensificó el contacto robando hasta el último suspiro de su novio que se ahogó en su boca, hizo distancia para darle oportunidad de recuperarse, pero apenas lo hizo se encontró con esos ojitos brillantes y ligeramente cristalinos.

«-¡¿Por que tienes que ser tan hermoso?!»

-Ah ah ah ah...

El inocente chico que intentaba recobrar el aliento, pero su novia, pérdida en el deseo bajó por su cuello realizando pequeñas caricias con sus labios, lamiendo de vez en cuando y succionando sin dejar una sola marca en tan perfecto lienzo.

-¡Mmm! Ahh~.

El joven que cerraba con ahínco los labios para no avergonzarse, pero poco podía hacer debido a la pericia de su pareja, para empeorar el asunto, ella no podía evitar sentirse excitada por escuchar tan adorables gemidos. Quería oírlo gritar, que destrozara su garganta diciendo su nombre.

Bajó por la camisa tocando la mínima porción de piel que dejaba a la vista con sus labios.

-Ah ah ah aaaahhh~.

Él respiraba cada vez más rápido. ¿Estaría excitado? Imposible de saber pero si muy avergonzado. Fué entonces que ella bajó un poco más y capturó un botón rosado sobre la camisa.

-¡Aaaahhh!

Aladdin se removia, no entendió si buscaba más contacto o quería huir de ella. Ni siquiera Kougyoku se imaginó tan decidida en esos aspectos. Seguro el gen Ren, puesto que todos sus hermanos poseen una personalidad dominante, bueno Koumei es dudoso, y no por nada su padre tuvo tantos hijos. En cuanto a su pareja parece haber heredado el líbido de Solomon, donde más parecía Sheba la que tomaba la iniciativa. Mordió con algo de fuerza sin lastimarle.

-¡Ah K-Kougyoku!

Al fin gritó su nombre, pero esto lejos de animarle a llegar más lejos le turbó con violencia provocando que se hiciese a un lado de golpe. Se giró para no darle la cara a su pareja. Este hizo lo mismo al tiempo que revisaba su botón, nunca le han tocado así, por lo que sentía miedo de haberlo perdido o algo por el estilo, solo él sabe los pensamientos que cruzaron su mente, y salvo el hecho de que estaba firme, lo que le hizo sonrojar, estaba en perfectas condiciones, por lo que suspiró aliviado.

-Aah~ -más tranquilo.

Se acercó de a poco a su novia que casi enterraba el rostro mirando con devoción al piso.

-¿Estas bien?-él.

-Cmmu puebep seid tamp limpdu.

-¿Eh? P-perdón no te entendí.

Porque la joven cubre su rostro, alejó un poco las manos sin descubrirse.

-¿Cómo puedes ser tan lindo? Te ataque y aún me preguntas como estoy. Seguro te traume o lastimé.

-No-su tono fué apenas audible-no puedo negar que fué incómodo porque me dio pena pero me gustó mucho. Mmm, es como si ¡sintiera todo tu amor!-sonrió.

-¡Buaaaaa!-un lamento.

-¿Dije algo malo?

-¡Soy una criminal! ¡Seré la vergüenza de la familia! ¡Me llevaran a juicio!

-¡¿Eh?!

-¡¿Por qué demonios eres tan inocente?!-le encaró.

-¡Ja ja ja ja!

-¡¿Qué es tan gracioso?!

-Pero si la inocente eres tu.

Ella se ruborizó y volvió a esconder el rostro entre las manos, pero él le cogió de las muñecas para impedirlo.

-No hay chica más hermosa en el mundo que tú.

Aladdin le dió un elegante beso en la frente y le contempló por varios minutos sin soltarle. Como si tuviese miedo de perderla.

-¡Ey devuelveme la pelota!

Un par de niños que les hicieron recordar que no están precisamente en un sitio privado.

«-¡Que vergüenza!»

El pensamiento compartido. Se dejaron llevar de tal manera que bien pudieron ser arrestados por faltas a la moral.

El peli azulino se tiró entre las flores relajando el cuerpo.

-Ja ja ja-con suavidad-a tu lado me desconozco Kougyoku, pero me haces muy feliz.

-Oh Aladdin-le tomó de la mano y ambos admiraron lo que la hermosa bóveda celeste tiene que ofrecer. Esponjosas y blancas nubes, seguramente tan deliciosas como el azúcar. El menor cerró los ojos permitiendo que los aromas se impregnaran en su alma.

«-¡Ella no te quiere! ¡Debes darte cuenta antes de que sea tarde! ¡Estoy cansada de verte llorar!»

«-¡No, por favor no quiero! ¡No me obligues Arba-san!»

«-¿Qué fué eso? ¿Otro recuerdo? ¿De cuándo? Mi memoria no funciona como debería. No sé que es real y que no. Arba-san me dijo que los recuerdos que me mostró el rukh no son reales, pero este no puede mentir, a menos que...me gustaría hablar con mi abuelo pero algo me dice que no me acerque a él. ¿A quién más podría...?»

-...así que lo siento-la peli rosa.

-¿Eh?-desconcertado.

-¡No me estas poniendo atención!

-Lo hacia, es solo que...

-¿Otra vez problemas relacionados con la magia?

-Eso creo, no estoy seguro. Pero no volverá a ocurrir. ¿Qué me decías?

-¡Oh no! ¡Fué increíblemente difícil hacerlo!

-¡Pero no lo oí!

-¡Judal-chan me tomó por sorpresa y me besó!

-Judal...kun...

El oji zafiro posee una expresión indecifrable. ¿Está celoso, molesto, fastidiado?

-E-es que el p-pensó que tu me engañabas y...

-Nunca haría algo así, pero me molesta que no tome en consideración tus sentimientos-le observó con tristeza-¿estas bien?

-Uh, si. Fué más como un juego para él. Además mis labios ya tienen el alma del chico que más amo.

No pudieron disimular el intenso rubor que nuevamente les invadió. Los pensamientos de él iban y venían a increíble velocidad.

-Mi padre está vivo.

La peli rosa quedó muda por la impresión.

-Tu si recuerdas que murió en un accidente, ¿cierto?-asintió-Es un alivio, creí que me estaba volviendo loco. El problema es que el mundo entero parece creer otra cosa.

-¿Tienes alguna pista?

-Creo que tiene que ver con un querido amigo. La conclusión a la que llegué es que sucedió algo que me afectó a nivel espiritual..creo que estoy o estamos, no sé cuanta gente esté involucrada en un mundo creado por él.

-Eso sería increíble.

-No es la primera vez que lo hace...soy un príncipe de un país muy lejano que ya no existe. Fué destruido por la guerra, o eso creo. No tengo manera de corroborar la información que tengo. Aunque esta parece llegar de a poco, sin embargo el acontecimiento que nos tiene aquí no lo recuerdo.

-¿Por qué no puedes?

-O no quiero. Es probable que mi subconsciente lo bloquee. Quizá soy un gran cobarde que no merece tu cariño o comprensión.

-Debería ser yo quien lo decidiera, ¿no te parece?

-¡Lo siento! No es mi intención imponer mi voluntad u obligarte a algo pero...

Ella le dió un fuerte coscorrón en la cabeza que le dejó sorprendido.

-¡No asumas que toda responsabilidad recae en tus manos! Si lo que dices es cierto ese amigo tiene toda la culpa.

-¿Y si fui yo quién le pidió un favor?

-Si claro, el que no puede decir que tiene gripa y termina por desmayarse-le cogió del rostro con ambas manos obligandole a mirarla-Procuras el bienestar del mundo entero antes del propio. Nunca harías algo tan egoísta. Y si fuese el caso estoy segura de que hubo una muy buena razón para ello. Analiza detenidamente, ¿a quién podríamos pedirle ayuda?

-Lo hice pero no queda nadie.

-Lo hay, mi intuición me lo dice. Pero quizá es una persona difícil...¿ah?

-¡Judal-kun!/¡Judal-chan!-al unísono.

-Entonces si eres la príncesa de...

-Tengo recuerdos vagos, me ocurre desde que vimos a ese hombre en el barco. No sé porque pero lo odio.

Tembló de rabia cuando su pareja le cogió en un abrazo.

-Te ves mucho más linda cuando sonries. No envenenes tu presente con sentimientos negativos.

-Ah-la mayor respiró profundamente-tienes razón. ¿Qué haría sin ti?

-Es lo que me pregunto todos los días con respecto a ti.

Continuaron en la misma posición por al menos cinco minutos hasta que la tos fingida de alguien les interrumpió. Justo el chico que querían ver.

-¡Judal-chan! ¿Qué no tienes trabajo?

-El idiota que tenemos por presidente se enfermó, escapó o murió no me interesa la verdad. Iba de regreso a casa cuando algunas estúpidas mariposas moradas comenzaron a fastidiarme con su ridículo baile.

-¿Puedes verlas?-el mago.

-Que imbécil, es obvio para qué si no sirven los ojos.

-Pero tu hablas de este tipo, ¿o no?-le mostró una dorada.

-Vaya-sonrió de lado-eres más interesante de lo que pensé. No solo las veo, también puedo utilizar su poder.

-¡¿Enserio?!-emocionado.

-Oh si, pero el mío es más interesante.

-¿Eh? ¿Por qué?

Invocó unas cinco. Aladdin palideció.

«-Rukh oscuro.»

De manera inconsciente el peli azulino dió algunos pasos hacia atrás.

-Oh, ¿les tienes miedo? No es para tanto.

-¡Alejalas!-la novia con autoridad.

-¿Y si no se me da la gana?

-Lo digo enserio. No sabemos porque pero no le hacen bien.

-Nah, aburridos-las disolvió-ya me voy.

-Espera-Kougyoku-necesitamos hablar de algo importante.

-Primero te enojas y ahora si muy amable, ¿quién te entiende?

-Estoy preocupada por mi novio, es normal.

-Si claro, no me interesa.

Se giró pero el otro le cogió del brazo.

-¿Qué?-hostil.

-¿No te parece que este mundo es extraño?

-¿Qué con eso?

-¿Ya eras consiente de la realidad?

-¿Cambia algo?

El más joven le soltó de inmediato. No aparenta ser una mala persona aún con todo lo que ya hizo, pero pasar de largo un asunto de vital importancia. Le obliga a cuestionarse si pude ser un aliado o un gran enemigo.

Antes de que pudiera tomar una decisión, el hijo de Solomon sintió un intenso dolor en el pecho. Separó sus labios sin emitir sonido alguno y se desmayó cayendo al suelo en segundos.

-¡ALADDIN!

La novia preocupada que se aproximó para revisar su estado.

-¿Qué pasó? Estaba en perfecto estado.

-Bueno, al ver que estaba distraído y parecía temer a las mendigas mariposas, me dieron ganas de hacerle una broma. Así que introduje unas cuantas en su cuerpo. Como estaba de espaldas no las vió.

-¡Eres un idiota!

-Nah, no es para tanto, a mi no me hacen daño.

-¡Pero a él si!-le peli rosa mostró una expresión desencajada-¡No está respirando!

-No seas exagerada.

La chica giró boca arriba a su pareja con intención de darle reanimación cardio-vascular.

-¡No me dejes por favor Aladdin!-con lágrimas en los ojos.

-No puedes ir enserio...

El de orbes rubí que comenzaba a arrepentirse de su estupidez.

...

El rukh no miente, pero puede reescribirse. Sin embargo el negro es el que se opone al flujo del destino, es libre como la persona que lo posee, y que de una u otra manera busca darle al pequeño magi un gran presente: voluntad propia, romper la cadena que le ata a su presente. Todo beneficio tiene un riesgo, si su corazón no es lo suficientemente fuerte para superar el trauma que les tiene en está situación podría morir, o enloquecer. Podría despertar y no ser el mismo joven de amable sonrisa, es un juego en el que se apuesta todo, y ahora le es mostrado lo que ocurrió en realidad y no los sueños "más amables" que le ha regalado el guardian del palacio sagrado.

Inicio del flash back.

La octava príncesa, el magi y el emperador se miraban en silencio, el ambiente era en verdad pesado, asfixiante.

-¿Estas seguro Hakuryuu-chan?

-No tengo otra opción, si no renuncio el imperio quebrará. No soy quien para decirlo. Le robé el trono a Kouen-dono, mis manos están tan manchadas de sangre que me repugna, pero...

-Aún podemos hacer algo onisan.

-No Aladdin-dono, me has ayudado lo suficiente, me guiaste y corregiste aún cuando no soy tu candidato.

-Somos amigos.

-Aún así, no era tu obligación hacer tanto. Si Kou se mantuvo de pie por tanto tiempo se debe a ti. Estoy agradecido y en deuda. Por eso no puedo aceptar tu ayuda. La vieja era debe morir conmigo y renacer. Por eso, se debe elegir a alguien más.

-¿A quién?-su hermanastra.

-Una persona capaz, amable y valiente, te cederé el poder Kougyoku. Alcanza los sueños que nuestros padres y hermanos no pudieron más que contemplar.

-P-pero yo no...¡nunca estudié para convertirme en emperatriz!

-Es cierto que tu formación fué distinta la mía por dar un ejemplo. Pero Aladdin-dono ha sido tu tutor, y debo admitir que es bastante bueno en su trabajo. Me gustaría mucho que el aceptará ser tu consejero.

El joven de hebras celestes se sonrojó emocionado puesto que no tenía ni la menor idea de que le tenían en tan alta estima. Nunca se sintió parte de este mundo, pero ahora quería gritar un "si"con toda la fuerza de su alma.

-¡No!-la dueña de Vinea.

El peli azulino le miró sin emitir comentario, perplejo.

-Estoy segura de que tiene un deber aún más grande como magi, no podemos encadenadarle al imperio y cortar su libertad. Menos aún después de lo mucho que nos ayudó. Si nos mantenemos a flote es por él. Los magos de la creación siempre han sido el pilar. Judal-chan le hizo crecer y Aladdin-chan le estabilizó. El mundo goza de un momento de paz pero no hay garantías que de un momento a otro no estalle la guerra, él tiene que estar al pendiente, ¿verdad?-al hijo de Solomon.

-S-si-una afirmación vaga que en realidad no quería dar.

«-Aladdin-chan no debe hacerse responsable de todo. Ha hecho un gran trabajo y es muy inteligente pero si llegamos a fracasar se culpará. O peor aún el pueblo pedirá su cabeza como estuvo a punto de ocurrirle a Alibaba-chan en Balbad, debo impedirlo a toda costa. Prefiero ser yo quien pague con el crimen de mi familia...¿por qué me importa tanto? ¿Por qué este sentimiento no hace más que crecer? Creí que lo había dejado de lado, es como si me estuviese enamorado de él. ¡No! Si se casa conmigo será lo mismo, le arrastraré a un futuro lleno de sufrimiento.»

-Supongo que mi trabajo ha terminado-el oji zafiro-quizá ha llegado el momento de viajar por el mundo, sería buena idea visitar a Sinbad-ojisan, no termino por confiar del todo.

La peli rosa le observó consternada. No quiere ponerle en peligro por lo que sería mejor que se mantuviese alejado, pero eso significa no contemplar más su dulce sonrisa, sus palabras llenas de animo, ese inocente y dulce aroma a manzana y la risa que producen sus bromas. ¿Puede vivir sin él?

«-Tengo que. No puedo darle lo que merece.»

-Lo siento Aladdin-dono, soy injusto porque no te dejo elegir pero en verdad necesito tu ayuda. Yo continuaré en el palacio porque es mi responsabilidad pero dudo que el emperador que declinó su puesto tenga mucha influencia sobre el consejo. Necesito que alguien con poder apoye a Kougyoku, y no hay mejor opción que un magi. En verdad...lo lamento.

-E-está bien-Hakuryuu advirtió una sonrisa cargada de tristeza-supongo que me quedaré otra temporada-hacia la peli rosa-intentaré estorbar lo menos que pueda. Eres muy capaz e inteligente, me lo has demostrado más de una vez.

-Ah yo...

Llamaron a la puerta.

-Adelante-el aún emperador.

Se adentró la primera príncesa.

-¿Se te ofrece algo hermana? No quiero ser grosero pero estamos algo ocupados.

-Que inoportuna soy. Es solo que las doncellas me dijeron que tienen listo el baño para Aladdin-dono.

-¿Eh? Pero si yo no...

La mayor le cogió del brazo y le arrastró con ella.

Una vez en el pasillo.

-¿Hakuei-onesan?-le dejó en libertad.

-No fué mi intención ser tan atrevida, es solo que quería hablar de algunas cosas con mi hermano.

-¿Algo que te mencionara Sinbad-ojisan?-asintió-Estuviste mucho tiempo lejos de Kou, ¿Estas bien?

-Echaba de menos a Hakuryuu pero si, gracias por preocuparte. Y como te decía alcance a escuchar su conversación. No fué mi intención ser una entrometida, pero Kougyoku-dono fué cruel contigo. Te impone sin preguntar.

-No tengo problema. Debe tener razones para ello.

-¿Sin darte una explicación?

-A lo mejor es difícil, además no está obligada.

-¿Y no duele?

-Ah yo...

-Si, ¿verdad?

-Estoy demasiado sensible porque no he dormido bien.

-Lo sé, Ka Koubun-dono me dijo que realizas el trabajo de muchas personas.

-Solo quiero ayudar.

-Te has vuelto muy confiable, y apuesto. Eres incluso más alto que yo...te convertiste en todo un hombre en tan solo un año.

-Supongo que tenía que dar el estirón luego de tanto tiempo enano ja ja ja. Uy no me gusta, suena a como me decía Judal-kun.

-Pobre de él, ¿cómo estará ahora?

El joven quedó parsmado por el comentario, momento que ella aprovechó para acariciar su rostro.

-Tienes la apariencia de alguien inocente y puro pero no eres más que un monstruo-se acercó para susurrar en su oído-pensándolo bien, el mundo estaría mucho mejor sin ti. Nos harías un favor a todos si te mueres.

El no pudo reaccionar, se pegó lo más que pudo a la pared buscando protección. La príncesa le acorraló y besó con rabia, tanto así que le mordió e hizo sangrar su labio.

...

Con el emperador.

Los hermanastros quedaron en blanco algunos segundos.

-V-vaya actitud más impropia de mi hermana. Seguro que estar en Sindria tanto tiempo le tiene alterada.

-¡¿Quién se cree para llevárselo de esa manera?!

-Deberías decirle lo que sientes antes de que sea tarde.

-¡No molestes Hakuryuu-chan!-furiosa.

Salió a toda prisa y le buscó por varios corredores, hasta que les divisó a lo lejos. Pero estuvo a punto de caer por la impresión. Frotó un par de veces sus ojos.

«-¿Se están...besando? ¡Que estúpida soy! Diciendome mil veces que no podía confesarme por temor a ponerlo en peligro, atarlo al imperio y él solo se entregó a Hakuei.»

Se aproximó llena de asco, rabia, celos, todo le atacó al mismo tiempo.

-Lo corredores del palacio no son el sitio para que anden exhibiendose-con el tono más respetuoso que pudo hacer.

-¿Ah si?-la azabache.

-¿Hakuei? ¿Desde cuando usas labial?

La aludida pasó la lengua por su boca.

-Creo que estas un poco confundida.

-¿Eh?

La vista cereza pasó de ella al magi que temblaba consternado y con el labio herido con una diminuta hemorragia que sin embargo no parecía querer ceder. El rostro de la dueña del djinn de agua se tiño de un violento carmin.

-¡¿Qué le hiciste?!

-Fué un accidente.

Kougyoku dió un fuerte empujón a su mayor y cogió al joven de la muñeca que le siguió perdido en sus pensamientos. Una vez en la habitación de la chica esta le sentó sobre la cama.

-Eres un tonto. Si esa mujer te gusta no soy quien para decirte lo que hagas o dejes de hacer. Pero no deberías permitir que te trate así-mojó un pañuelo y lo pasó por la herida-hoy es algo como esto, pero estas cosas suben de nivel tarde o temprano. Un día "sin intención" podría matarte. Y me dolería mucho que algo así pasara porque eres muy importante para mi.

Entonces si que se ganó toda la atención del menor.

-¿En qué sentido?-ilusionado.

-Me di cuenta de mis sentimientos...

«-Estoy enamorada de ti.»

-Eres mi mejor amigo, bueno el tercero luego de Alibaba-chan y Judal-chan.

Amigos, solo amigos, siempre amigos.

«-Supongo que por ahora está bien. Porque también me di cuenta de algo Kougyoku-onesan. Me gustas mucho...»

Un sentimiento que va de la felicidad a la tristeza, tan complicado como quien lo padece.

...

En Sindria.

El monarca mira con nostalgia un gran árbol de manzanas, un fruto rojo, y por alguna razón su mente se desplazó a un hermoso cabello rosado, como algodón.

«-Ah Serendine, ¿por qué en la vida no hay más que tragedia? Estoy harto de las exigencias de los generales de contraer matrimonio. Nunca habrá otra mujer que llene mi alma, que haga latir un corazón congelado. Pero Sindria necesita príncipes que puedan heredar el trono. No necesito alguien a quien querer. Me basta con que sea una mujer poderosa, que me brinde algún beneficio y de esa manera fortalecer a mi país. ¿Pero quién?

...

Algunos días después.

-¡Sin!-se adentraba el visir agitado.

-¿Qué sucede Jafar?

-Nos enviaron una carta del imperio Kou. Parece que tuviste éxito, Hakuryuu-kun renunció a su puesto.

-Era de esperar. ¿Y quién tomará su lugar?

-Ren Kougyoku.

-¡Ja ja ja ja ja!

-¿Sin?

-Oh, no te preocupes. Es solo que me pareció curioso. Creo que sería bueno visitar el imperio y presentar nuestros respetos a la emperatriz, ¿no crees?

-Que poco común que seas tu quien dé la sugerencia. Enseguida enviaré una petición.

Y le dejó solo.

«-¿Acaso es obra tuya Serendine? ¿Una niña para que no la ame? No te preocupes, sabes que jamás lo haría.»

Sonrió al tiempo que planeaba la manera de aprovecharse de su nueva víctima, sin importarle a quien lastime o destruya en el camino. No se detendrá ante nada.

.

.

.

Notas finales.

Ja ja ja en el siguiente capítulo más memorias reales del mundo de magi que no me alcanzaron quince hojas para llegar XD.

Noami Sonomi Kaname.-Oh si Solomon, aunque supongo que por el capítulo de hoy más o menos se dan cuenta gracias a quien apareció. Oh te entiendo, luego no se puede escribir, pero agradezco que te hayas tomado el tiempo de leer, igual tu comenta cuando puedas y si quieres, nunca lo tomaría a mal :). Espero que los problemas se solucionen, así que mucha suerte :). Ja ja ja si, es que bueno con el Judal x Kougyoku me cuesta un poco de trabajo hacer ese tipo de interacción, pero Aladdin y Kougyoku ya quieren hacer hijitos XD, no más que todavía no es tiempo XD. Oh, muchas gracias por siempre apoyar amiga! :) te quiero mucho y con ansias pero paciencia espero tu continuación :) ánimo!

Sisachi.-Oh yo tampoco, tengo corazón de pollo T.T, mis historias largas suelen ser sufridas pero siempre me inclino más por el final feliz, aunque quien sabe, no me gusta hacer spoiler.

Mmm últimamente me pregunto si está bien que este fic sea categoría T, para quien me conoce sabe que no me gusta cambiar la clasificación a medias, y más bien nunca me ha pasado, pero siento que algo que pasará más adelante puede ser para categoría M, me debato entre cambiarla o suavizar, supongo que será está última por aquello de los que son menores de edad :) en fin, creo que me emocioné con la nota. Nos vemos el próximo capítulo. Los amo y gracias por el apoyo!