Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

.

.

.

Capítulo 20 Una pieza clave: Balbad.

.

Aladdin continúa sentado afuera de la habitación de la emperatriz. No es necesario que Hakuryuu le informe lo ocurrido, se da una idea. Está seguro de que el documento que casi rompe el corazón de Kougyoku y el suyo no existe más. Pero eso no indica que se hayan terminado los problemas. El rey de Sindria no es del tipo que acepte la derrota. Buscará un método quizá más ruin para tener a la conquistadora en sus manos. Un secuestro nocturno parece una muy buena opción. Por ello no le dejará a su suerte, le protegerá tanto como sea posible. Mira con seriedad su bastón.

«-Confío en ella, pero Sinbad-ojisan es peligroso. Espero que mis acciones no sean malinterpretadas, podría creer que le considero tonta o algo por el estilo. ¿Me verá como un acosador? Alibaba-kun mencionó que debes ser cauteloso con gente así. Uh, espero que no me haga a un lado. Me gusta ver su linda sonrisa, y el color que adquiere su cabello con el sol. Me recuerda al fuego, uno que quema mi corazón.»

Se sonrojó y comenzó a recordar todos los momentos que ha pasado en compañía de Kougyoku. No son tantos como le gustaría pero siempre puede crear más. Pasado un rato juega nervioso con sus manos. Ella le mencionó en un par de ocasiones, con tal fuerza que las palabras llegaron a sus oídos.

«-Ojalá tenga un sueño lindo. Me gustaría tener uno pero no puedo bajar la guardia. Estoy seguro de que ojisan solo espera una abertura, un error, cualquiera. Y no seré quien le dé la oportunidad. Las cosas nunca son fáciles. Si en verdad te interesa onesan, lucha de frente. ¿Qué te ha pasado ojisan? No te pareces en nada a las aventuras que Alibaba-kun me contaba de ti. Podrás ser un gran líder, pero como ser humano me decepcionas.»

Tuvo muchos pensamientos durante ese tiempo. Algunos agradables como a las personas que ha conocido en este mundo como la tribu Kouga, su querida "abuelita", Touya, Dolge, incluso la histérica de Leyla y la amigable Sasah, indudablemente Morgiana y Alibaba, aunque de todos ellos son las imágenes de Kougyoku las que le distraen una y otra vez haciéndole sonrojar. Pero también vienen a su mente las personas con dudosas intenciones, Ryosai, Jamil, Ren Gyokuen, Judal.

«-Mmm, Judal-kun, ¿dónde estás? Fui tan débil que me vi orillado a detenerte con un método muy cruel. Viéndolo de esa manera no soy distinto a Sinbad-ojisan. Pero él se metió con lo que más me importa en la vida.»

Enterró el rostro en las rodillas confundido, temeroso y molesto. Todo un cóctel de sentimientos que se remueven con violencia en su pecho y eso incluye el amor.

...

La emperatriz pasó una magnífica noche. Está metida en un grave problema y parece no importarle. Aunque en realidad su tranquilidad se la debe al alegre muchacho de cálida sonrisa. Se arregla apropiadamente y abre la puerta.

-Buenos días Kougyoku-onesan.

Le saluda el magi de pie a su lado.

-¡WAAAAAHHH!-ella.

-¿Qué ocurre?-preocupado.

-¡Eres un idiota! ¡Me espanté!

-Lo lamento. No fué intencional.

-¿No te parece que es temprano para merodear por mi alcoba?

-Ah b-bueno yo...-desvió la mirada avergonzado.

-¿Podrá ser que volviste a pasar la noche aquí?

-¡No te enojes! ¡Puedo explicar!

-No es necesario.

-¿Eh?

La chica pasó ante él en dirección a la cocina. Aladdin bien podía jurar que su corazón se rompia en miles de fragmentos. Las relaciones son demasiado complejas para alguien que estuvo encerrado por años. Sus acciones están destinadas a hacerla feliz, protegerla, llenarla de seguridad y lo único que consigue es enfurecerla e incomodarla. Baja la mirada consternado cuando ella gira el rostro hacia él.

-¿Por qué te quedas parado Aladdin-chan?

-Te doy privacidad y espacio, justo como debí desde un principio.

-¿Eh? ¿De qué hablas?

-Bueno, no parece agradarte mi presencia. Es natural considerando que soy tu tutor y consejero y aún pretendo entrar más en tu vida convirtiéndome en tu pareja. Soy tan egoísta.

-Puedes llegar mucho más lejos-ruborizada.

-¿Eso significa qué...?

-Conoces la condición.

-Uh-decepcionado.

-Pero no indica que no pueda darme pequeños lujos. Siempre eres el que me procura. Es mi turno. Haré el desayuno.

-El...-sus latidos casi podían escucharse-¿Sabes cocinar?

-¡Que grosero! Ah...

«-¡Que tonta! ¡Que voy a tener conocimientos si nunca salí de mi cuarto! Y cuando lo hice Judal-chan me llevó a conquistar Vinea.»

-Ah~ soy una chica tan poco femenina...¿quién podría interesarse en alguien como yo?

Aladdin se acercó con expresión sería, casi molesta y se detuvo a centímetros de la otra.

-No tengo idea de que piensen los demás. Pero no es un secreto que te he rogado porque me aceptes. No es un juego ni palabras dichas al aire. Para mi no existe chica más delicada que tu. Tu cabello es hermoso y huele muy bien...mmm podría pasar las horas describiendo cada una de tus cualidades pero prefiero probar algo delicioso-la tomó de las manos y les besó galante-preparado por ti.

-S-si te soy honesta. Nunca me he metido a la cocina.

-Entonces probemos algo juntos.

-Podría envenenarte.

-Morir a tu lado es tentador.

-Tonto-se ruborizó.

Fueron al sitio y buscaron algunas cosas, lo primero que se les cruzó para no estorbar a las doncellas. Lavaron los ingredientes que lo requieren y se colocaron en una mesa apartados del resto.

-¿Qué cogiste Kougyoku-onesan?

-Zanahorias, piña, vainilla, nuez, pasas, leche condensada, mayonesa y coco rayado. ¿Y tú?

-Manzanas-sonrió radiante.

-¿Que solo eso comes?

-Je je je.

-¿Que hacemos?

-¡Vamos a mezclarlo todo!

-¡¿Eh?!

Aún cuando ella no estaba ni un poco convencida, accedió. Al final tenían una mezcla multicolor curiosamente apetecible.

-¿Y ahora?-la emperatriz.

-Las damas primero.

-¡Cobarde! ¡Me quieres matar!

-Nop. Estoy seguro de que tiene un gran sabor.

-¿Es algo que puedes notar con tu habilidad de magi?

-Je le je. Es porque lo hice con mucho amor.

-Oh, siendo así...¡los dos al mismo tiempo!

-¡Buena idea!

Pincharon la fruta y los ojos de ambos brillaron con emoción.

-¡Delicioso!-al unísono.

Poco después se acabaron el platillo, él en mayor proporción.

-Muchas gracias Kougyoku-onesan.

-Ahora...¡A trabajar!

-¡Si señora!

-Aladdin-chan-palideció de pronto.

-¿Si?

-¿Haces todo esto para que olvide que estoy casada con Sinbad?

-Ah...

-¿Qué?

El peli azulino retrocedió un par de pasos.

-Olvidé mencionar algo.

-¿Y es?

-Parece que gracias a Hakuryuu-onisan se disolvió el acuerdo. Esto si es algo que me dijo el rukh, supongo que el no lo consideró importante.

-Aladdin-chan-con perturbador tono grave.

-Dime-tragó duro mientras ella colocaba la mano en su orquilla-¡A mi defensa estaba deprimido!-soltó sin pensar-Ah no, yo...

-Es mi culpa, ¿cierto? Siempre lo es. Aún cuando no es mi intención no dejo de herirte. Una y otra vez. Quizá Hakuei sea una mejor opción. Es mayor que yo y por lo mismo confiable.

-¿Lo dices...enserio?

-¡No, soy una estúpida porque aún si lo sé no soy capaz de dejarte marchar! Y tampoco logro estabilizar el imperio. ¿Cuándo podré hacer de mi sueño una realidad?

-¿Sueño?-intrigado.

-¡No molestes!

La emperatriz le evadió rápidamente y escapó. Parece adquirir habilidad para ello. Aladdin va detrás de ella con una sonrisa.

«-Últimamente creo que nos la pasamos jugando. Todos los días son muy divertidos a su lado. Bueno, al menos cuando no pienso en que pueda rechazarme. La idea de un futuro sin ella me aterra, pero tengo fe en el destino. ¿Estas mirando rey Solomon? ¿Lo hago bien? ¿O soy tan torpe como tu con mamá?»

-Je je le je.

«-¿De qué se rie? Al menos tiene una voz muy bonita.»

El magi vió con regocijo el rukh morado que rodea a la príncesa, notado que habían muchos más a su lado.

...

Jafar se la pasó revisando varios documentos desde las cuatro de la mañana. Siempre ha sido de madrugar o simplemente no dormir. Hábitos que no le dejan. Suspira pesadamente mientras deja un pergamino a su lado para coger otro.

-Ah, necesito que Sin lo lea. ¿Ya se habrá levantado?

«-Falta que se haya escapado sin que me diera cuenta.»

Sin tiempo para dudas salió de su habitación para asegurarse de que el irresponsable y libertino rey no hizo de las suyas. Una vez frente a la puerta tocó.

-Adelante.

-Buenos días Sin...

Interrumpió su comentario cuando sus ojos se posaron en su amigo. Sentado en la ventana con un aura depresiva. Luce tan derrotado, como si lo hubiese perdido todo, incluso tiene unas marcadas ojeras y el cabello desordenado, seguramente le removió bruscamente.

-Desastrozo-dijo con seriedad.

-Lamento que me encontraras así, pero no estoy de humor.

Jafar cerró tras de si y se acercó con una actitud mucho más cordial.

-¿Qué ocurre?

-He sido un idiota.

-Lo sé. Pero, ¿a qué te refieres?

-Utilicé a la príncesa. No, emperatriz Kougyoku en el pasado.

-Nunca estuve en acuerdo.

-No es el punto. Anoche me di cuenta de algo.

-¿Y es?

-Ah~.

-¿Sin?

-El destino se volteó en mi contra. No tengo idea de como ocurrió pero me enamoré de ella.

-¡Es magnífico! Me preocupaba el que pudieras quedarte solo el resto de la vida. Eres el rey, es conveniente que tengas familia y descendientes que puedan heredar tu legado. Y más importante aún...eres el compañero que me salvó en inumerables ocasiones. Un futuro solitario no es algo que te desee. Kougyoku es una buena chica. Más de lo que mereces, pero ya que.

-Es cierto. Con mis acciones solo me gané su odio. No la culpo si es incapaz de perdonarme.

-Tampoco seas extremista. Si te interesa, gánate de nuevo su confianza. Quizá no te acepte en un inicio, incluso podría golpearte, y bien que te lo ganaste. Pero el sentimiento es mutuo, no hay razón para negarse la oportunidad de ser feliz.

-Que ingenuo eres. Te hace falta mucha experiencia con el sexo femenino.

-Si es como el que tienes prefiero no tener.

-Je je je-desanimado.

-Comienzas a asustarme, ella te quiere, ¿o no?

-Con todo lo que hice, lo dudo. Además sospecho que alguien más ocupó su corazón.

-Es imposible que exista un ser que te llegue siquiera a los talones-intentó animarle.

-No puedo competir contra un magi.

-¡¿Judal?!-negó.

-Aladdin.

El oji esmeralda arqueó una ceja.

-Creí que no se llevaban del todo.

-Parece que han estrechado relaciones lo suficiente como para hacerme a un lado.

-¿Piensas resignarte? No es algo que harías.

-Intento ser un mejor hombre. Alguien en quien ella pueda creer ciegamente. Ah, si no me hubiese dejado cegar por la ambición. Perdí lo que más me importa no una sino dos veces-bajó la mirada.

Instante que el otro aprovechó para sujetarle de los hombros con brusquedad.

-¡¿Qué demonios pasa con tu actitud?!-furioso.

-¿Eh?-fingió sorprenderse.

-Siempre has sido del tipo codicioso. Si quieres algo luchas por ello. ¿Cuándo te detuvo una negativa?

-Obligarla no es...

-¡Conquistale! Ten detalles, sé un caballero. Y no uno que diga frases de burdel, uno de verdad. Ayudala, brinda consejo cuando lo necesite.

«-Llegaste al punto que quería tocar.»

-¡Eso es!

-¿Qué de todo lo que dije?

-El sistema del imperio Kou debe tener algún fallo. No es por demeritar a la emperatriz, pero Ren Kouen siempre fué brillante, un duro oponente a vencer. Kougyoku es buena pero la falta de experiencia siempre le pone a uno en aprietos.

-Ni me lo recuerdes, nuestro inicio fué un rotundo fracaso.

-¡Exacto! Sería terrible que ella tuviese que pasar por algo similar.

-¿Qué tienes en mente?

-Encontrar algún error en su organización, uno complicado de hallar.

-Uno que te otorgue su confianza de ser eliminado.

«-No, su debilidad.»

-¡Si! ¡Por eso somos amigos! ¡Siempre me entiendes!

-Y al final, ¿no sería aprovecharte de su vulnerabilidad?

-Mmm...

-Bueno, tampoco es que esperara que cambiaras de un día para el otro. Al menos esta vez estas de su lado. Por algo se empieza. Veré los documentos que me facilitaron para el intercambio comercial. Estoy seguro de que habrá algo. Aunque he de admitir que están tan bien redactados que no lo creo-el otro mostró abiertamente su decepción y esperanza en él-Lo hallaré, ¿quieres dejar de mirarme así?

-Gracias-sonrió.

-Dalas cuando tenga resultados.

-Cuando te pones tan serio me recuerdas a la época en que nos conocimos.

-Je, conque abriendo viejas heridas, ¿Eh? En ese caso una advertencia. Si no te arreglas apropiadamente en cinco minutos, da por hecho que voy a asesinarte.

-¿Tan mal me veo?

-Un completo desastre. No le des pretextos para escapar. Eres el casanova de los siete mares, ¿o no?

-Tienes razón.

-Estaré ocupado, así que hazme un favor.

-El que sea.

-¡No molestes!-y se fué.

«-Jafar, Jafar, Jafar. Mi amigo más fiel. En quien puedo confiar para cumplir mis objetivos.»

...

Por un corredor.

-¡Lo siento príncesa! ¡Lo siento! ¡Lo siento!

-¡Está bien Ka Koubun! De cualquier manera no existe más el acta de matrimonio.

-¿Eh? ¿P-por qué?

-No lo sé con exactitud.

«-¡No! ¡Pensé que era mi oportunidad para ser quien educara al primer príncipe de Sindria. Bueno, no era ese mi plan pero si ya metí la pata no perdía nada fantaseando.»

-¿Y no está triste?

-¿Ah?

-Es decir, cuando estuvimos en Balbad, usted mostró gran interés en ese hombre y...

-Viste lo que me hizo durante la guerra en el imperio, ¿o no?

-S-si.

-Oh Ka Koubun. Eres una maravillosa persona por lo que estoy segura de que cosas como el rencor no pasan por tu cabeza. Pero soy incapaz de perdonar a ese sujeto, y por lo mismo amar.

-¿E-eso quiere decir que cerrará su corazón a cualquier otro pretendiente?

-¿P-por qué la pregunta?-se sonrojó-es complicado.

-¡Ahí estas Kougyoku-onesan!-detrás.

-¡Déjame respirar Aladdin-chan!

Pronto los jóvenes se perdieron a la distancia dejando a su familiar perplejo.

«-Aún si la príncesa le pidió espacio, sonrió. Ni a Sinbad le dedicó una expresión de ese calibre. ¿Será que en verdad esté enamorada del magi? No me parecían mala pareja pero imaginaba que era algo pasajero. Amistad, ahora no me lo parece tanto. Momento. Si ellos tienen descendencia, él se verá obligado a casarse y así su hijo será el primer príncipe imperial. ¡Si! ¡Es una estupenda idea! Entre más rápido ponga en marcha mis planes, más pronto tendré una posición envidiable en el palacio.»

-Je je je-con su característica risa perversa pero tonta.

...

Kougyoku y Aladdin hacian su trabajo como de costumbre una vez la chica se cansó de dar vueltas sin sentido.

-Te digo que no hay problema alguno Aladdin-chan. ¿Acaso no confias en mi?-firmaba algunos contratos molesta-Ah, este tiene un error-lo corrigió.

-Claro que lo hago, en quien no tengo fe es en...

-Sinbad.

-Mi autocontrol.

-¿Eh?

-¿Sabes? Nunca tuve el mejor carácter del mundo.

-Pero no pareces del tipo violento.

-Je je je, la gente como yo pierde la cabeza también. Todos los seres humanos vivimos con la posibilidad. Es solo que desde que convivi con otras personas, encontré muchas más razones que me hicieran feliz a que provocaran lo contrario. Pero Sinbad-ojisan te hizo llorar.

-Ahora estoy bien.

-Jamás podré olvidar el dolor en tu rostro.

-No quiero que hagas cosas de las que te puedas arrepentir.

-Yo tampoco. Por eso prevengo. Mi posición como magi y guardián de la sabiduría de Solomon me da muchas restricciones. No tengo idea de las cosas que puedan pasar si me doy esos lujos.

-P-pero...

-Aunque tampoco creo estar tan loco como Judal-kun ja ja ja.

-¡No te rías! ¡Me asusté!-llamaron a la puerta-Adelante.

Se adentró el cuarto príncipe que cerró tras de si.

-Hakuryuu-chan...

-Me da gusto ver que están más relajados. Lamento llegar tan tarde para contarles lo ocurrido pero desperté hasta hace unos minutos.

-Entiendo onisan. La energía que utilizaste no debió ser poca. Sinbad-ojisan es increíble después de todo.

-Vaya sujeto, aún cuando le capturé dentro de una ilusión se resistió lo más que pudo. No tengo idea de si es conciente de ello o fué fruto de su intuición. Pero me hizo gastar gran cantidad de magoi. Afortunadamente el descanso me sentó bien. Solo quería confirmarles lo que seguramente sospechan. El acta no existe, la quemó el mismo.

-Fué algo similar a la técnica que empleaste con Alibaba-kun y conmigo.

El mayor sonrió enigmático.

-Prácticamente infalible. Solo una persona escapó de ella.

-¿Aladdin-chan?

-Así es.

-Bueno, es natural. Siendo magi tiene mucho rukh a su disposición.

-En realidad fué a base de pura voluntad.

Kougyoku se sonrojó. Ese muchachito que luego le muestra una torpe sonrisa es en realidad un gran hombre. Y bueno, ese cuerpo no deja lugar a dudas. Con el ropaje que emplea en la actualidad ha podido ver, eso si, sin querer, su bien formado abdomen cuando se agacha demasiado. Y, ¿cómo ignorar esas piernas torneadas y bellas que dan ganas de...?

-¿Kougyoku-dono?

-¡Ah si! ¡Muchas gracias!

-¿Por el trabajo extra?-frunció el ceño.

-¿El qué?

-Ja ja ja onesan, no estaba prestando atención desde hace como tres minutos-el magi.

-¿Ah no? No es prudente que te distraigas ahora. Sinbad-dono...

-¡Lo sé!-chilló-Y tu no seas informativo-al peli azulino-Además, ¿por qué no me avisaste?

-Porque te vez muy linda cuando se te pierde la mirada.

-¡ALADDIN-CHAN!

-También cuando te enojas-sonrió.

-Ah~, no tiene caso discutir contigo.

«-Con tan buen carácter y aún así dice que es de cuidado. No lo creo. Es demasiado severo consigo mismo. Sería bueno que se relajara un poco.»

-Los dejo solos, parece que estoy de más y también tengo cosas que hacer-el amo de Belial.

«-¡No me abandones con esta gran tentación Hakuryuu-chan!»

-Je je je, nos dejó. Parece que tiene prisa. Es probable que tenga hambre.

-¿Lo crees?-llorando.

-Si. Cuando el magoi disminuye dramáticamente tienes que reponerlo de alguna manera. Dudo que el dormir unas cuantas horas lo hiciera por completo. Pero no te preocupes, su vida no corre peligro.

-Menos mal. No sé como le vería a la cara si tuviese secuelas luego de ayudarnos-el otro le sonrió-¿qué?

-Nada en particular.

Decidió guardar sus comentarios para si mismo. Ya tendrá la oportunidad para expresar lo mucho que la ama y cual encantadora y dulce le parece cada expresión suya. Tampoco es que goce poniendola en aprietos a cada rato.

...

El resto del día transcurrió con normalidad. Ni Sinbad se atrevió a mostrar la cara, lo que fué interpretado por algunos como frustración por el fallo en su plan. Aunque ya pone otro en marcha. Y así llegaron a la cena. Donde Ka Koubun estaba extrañamente servicial con Aladdin.

-Que amable-sonrió el hijo de Solomon-gracias.

«-Tchi. Es como la onceava copa de vino que le sirvo y no está ni un poco ebrio. Es igual de difícil que el rey de Sindria. ¿Qué hago? Es parte importante de mi plan. La príncesa no tomará nada porque conoce su límite, es igual al príncipe Hakuryuu.»

Tomó asiento resignado y continuó picando sin interés la fruta en su plato, la que por cierto parece coladera.

-Estuvo delicioso-la emperatriz-gracias a todos por su arduo trabajo-a los súbditos.

-Bien dicho príncesa-alguien situado en el umbral de la puerta.

«-¡Sinbad!»

-¿Qué le parece un brindis de agradecimiento?-sonrió divertido.

-P-pero yo no...

-¿No son merecedores de un gesto similar de su parte?

«-Maldición. Si bebo caeré en su trampa, si no lo hago, le estoy faltando el respeto a nuestros subordinados, además de que se pondrá en evidencia una de mis debilidades.»

-Ja ja ja ja-el peli azulino-Hoy por la mañana Kougyoku tomó unas aspirinas para la jaqueca, por lo que tiene estrictamente prohibido ingerir bebidas alcohólicas. Pero si me lo permites, me gustaría mucho ofrecerme en su lugar. Después de todo soy su consejero, es parte de mi trabajo.

«-Que astuto. Es evidente que es una gran mentira. La vida nunca es tan conveniente.»

«-¡Aladdin-chan tiene razón! ¡Lo olvidé por completo! Después de tanto llorar me dolía horrible la cabeza.»

«-Que decepción Aladdin. Te dignas de ser mejor persona que yo y somos similares. Bien, juguemos en el mismo terreno. Pronto te darás cuenta del gran e invencible rival que soy.»

-No tengo problema con ello.

Algunos súbditos sirvieron una copa de vino a cada uno, el oji zafiro la alzó.

-¡Por todos los habitantes del imperio Kou que construyen un gran futuro con su esfuerzo! ¡Salud!

Lo bebieron. Para Aladdin fué como pasar jugo de manzana, para Sinbad ácido que quemó sus tripas.

«-¡Pero...! ¡¿Qué demonios?! ¡Está increíblemente fuerte!»

-Cof cof-aclaró su garganta con elegancia-Delicioso, ¿de qué tipo es?

-Ah-una doncella-es una cosecha especial de uva que solamente se cultiva en una pequeña granja de Balbad, era la preferida del ex príncipe Ren Kouen-con nostalgia mal disimulada.

«-Parece que aún hay adeptos de ese hombre. Y que horrible paladar.»

-Je je je-el magi amistoso-¿verdad que tiene un exquisito sabor? Es intenso pero suave y dulce, es complicado de explicar. Kouen-ojisan tiene un excelente gusto.

«-Hipócrita. Tengo años tomando miles de vinos y nunca probé algo tan horrible. Estoy seguro de que si a mi me quema, seguro a ti te mata. ¿Tanto ansias obtener puntos con Kougyoku?»

-¿Me pueden servir otra?-el mago.

-¡Por supuesto!-la chica.

-¿Eh?-el rey de los siete mares con cara de tarado.

-Te vas a embriagar Aladdin-chan.

-Nunca me ha pasado.

-Pues si parece no tener efecto en ti pero...¿nunca?

-Sip.

«-Es lo bueno. Cuando íbamos a los burdeles era yo quien guiaba a Alibaba-kun. No quiero ni imaginarme que hubiera sido de nosotros de lo contrario.»

El monarca sintió herido su amor propio por lo que pidió también un poco más. Se sorprendió al ser testigo de que sin importar cuanto bebiera el chico aún le llevaba la delantera, hasta que no pudo más. Aún así pudo disimular perfectamente.

-Me siento un poco cansado. Si me disculpan me retiro a mi habitación.

-¿Necesitas ayuda?-el magi.

-No, gracias-se fué.

-Mmm-el de ojos zafiro.

-¿Qué sucede?-la emperatriz.

-No me pareció que estuviese bien. ¿Le haría daño?

-Lo dudo. Es famoso por sus excesos.

-Pero Hakuryuu-onisan se desmayó con media copa la otra vez.

-¿Eh?

-Es un poco fuerte pero está rico. ¿Nunca lo probaste?-negó violentamente.

-Kouen-niisama tiene gustos algo exóticos ja ja ja-nerviosa.

«-Sospechaba que era más potente que el tradicional. Sería peligrosa con eso en mi sistema, a diferencia de Hakuryuu-chan me pongo algo violenta.»

La ansiedad no desapareció ni un segundo del rostro masculino.

-Es un horrible sujeto y aún así te preocupas.

-Lo lamento.

-No pienso que sea un defecto. Para mi es más una cualidad-el otro se ruborizó-Ahora, si me disculpas. Iré a dormir.

-Dulces sueños.

«-Si son contigo siempre.»

-Gracias.

...

Luego de tomar un baño y ponerse su camisón, Kougyoku cepilló su cabello dejando la orquilla a un lado, en el tocador. Una ráfaga de viento le dió escalofríos y se levantó para cerrar la ventana. Giró sobre su eje para quedar petrificada poco después. Sinbad, estaba al otro lado de la habitación, se adentró con increíble sigilo.

-Es una completa falta de respeto-emitió ella con tono autoritario.

Pero no recibió respuesta, los orbes dorados recorrieron con cinismo su cuerpo, deteniéndose en los pechos un tanto expuestos por culpa del escote. La conquistadora los cubrió rápidamente y le miró con hostilidad.

-Largate. No eres bienvenido. Y encima se nota que estas borracho.

-¿Con cuánta facilidad cambias tus sentimientos? No dejabas de acosarme. Nunca te importó si ello me resultaba incómodo.

-P-pero yo no...

-¿Nunca te pusiste a pensar que estaba mejor soltero? ¿Que respeto el amor que le tuve a alguien?

-¿Eh?

-Pero no. Llegas con tus confesiones de adolescente a imponer tu voluntad. ¿Y ahora? Cuando te doy la oportunidad, simplemente me das la vuelta. ¿Por Aladdin? ¿Ahora le amas a él? ¿Quién sigue? ¿Judal, Alibaba? Aunque ya no están, ¿Hakuryuu? Mujerzuela. Si no te respetas a ti misma, entonces tomaré lo que...

Una potente bofetada quedó grabada con nitidez en la mejilla del insolente. Kougyoku tiembla violentamente mientras le mira con rabia.

-Admito que fui una niña tonta que fué deslumbrada por un imbécil como tu. Lo notaste y solo te aprovechaste. Me utilizaste, me hiciste sentir como una herramienta. ¿Amor? No, madure y ahora entiendo lo que esa palabra significa en realidad y no se aplica a ti. Mi primer y único amor es Aladdin-chan.

-¡Mientes!

-Piensa lo que quieras. No gano nada con eso pero hallá tú.

-¿Tanto te importa?

-Aún si intentara esconderlo, lo sabes, ¿o no?

-Entonces haré que nunca se fije en alguien como tu.

-¿Eh?

Sinbad se acercó a ella con un semblante perturbador. La emperatriz retrocedió algunos pasos y tragó duro cuando sus ojos se posaron en el contenedor lejos de su alcance.

«-No puede ser.»

Pelear contra el rey es una opción, por desgracia es bastante corpulento, resultaría herida de una u otra manera. Saltar por la ventana...de caer mal sería fatal.

Pero su orgullo le llevó a tomar la decisión de encararle. El mayor le cogió de la muñeca y tiró sobre el lecho. Pero ella aprovechó el instante en que se aproximaba para propinarle la más potente patada en el pecho. Normalmente sería inútil, pero con la cantidad de alcohol en su sistema surtió efecto y le sacó de balance. Ella saltó hacia atrás y corrió al tocador por su contenedor de rey, pero antes de tomarlo, el rey la arrojó violentamente al piso.

-¡Aaaaah!

-No más juegos tonta príncesa. Serás mía, te guste o no.

-¡ALADDIN-CHAN!-llorando.

-No vendrá.

Sinbad se colocó encima de ella y extendió la mano en dirección a su pecho. Estaba tan aterrada que ni siquiera cerró los ojos. De esa manera fué testigo de como este no llegaba a su objetivo y era lanzado hacia atrás, contra la pared.

-¡Uang!-se quejó.

Aladdin se acercó al hombre dando la espalda a la conquistadora, de pie.

-¡¿Qué...?!-el rey.

-Hay cosas que no pueden pasarse por alto ojisan-con tono neutral-me dije decenas de veces que nunca metería mi nariz en asuntos como este. Pero lo que tenías planeado hacer...

-¿Lees la mente? ¿Ves el futuro?

-Si fuera el caso. Ni hubieses puesto un dedo sobre Kougyoku. Lo admito fué mi error.

-No es para tanto.

-Necesitas cambiar tu actitud o un día serás consumido por la oscuridad.

-¿Solo eso? ¿Me dejaras ir sin más?

-No, estoy furioso.

-No lo parece.

-Quizá.

-Si me asesinas caerás en la depravacion. Eres un mago de la creación en tu naturaleza no está el destituir. ¿No eres testigo de lo ocurrido con Judal?

-No quiero que pongas un pie en Kou nuevamente.

-De acuerdo-sonrió con burla-me iré por la mañana.

-No has entendido...no quiero que ella te vea nunca-empleó el círculo de transporte mágico-Te advierto que pondré una barrera exclusiva para tu magoi. Si intentas pasar...no está en mis manos lo que ocurra contigo-le envió a Sindria.

Kougyoku miraba aterrada desde el suelo. ¿Quién es ese chico tan genial que de cierta manera inspira miedo?

-¿Aladdin-chan?

El aludido continuó en la misma posición. Ella se puso en pie y con cautela se colocó al frente para ver su rostro. Estaba completamente colorado por la indignación y tristeza contenida. Las gotas saladas amenazan incluso con escapar.

-Lo siento tanto-con voz quebrada-si ojisan no hubiese bebido tanto no te habría faltado al respeto. Es mi culpa-la mano que sostiene su mediador tiembla y sangra por que el magi clava con ello las uñas en su piel.

-Ese sujeto lo habría hecho tarde o temprano. Solo buscó una oportunidad y estúpidamente se la di. Al menos aprendí una valiosa lección hoy. Nunca dejar mi contenedor.

La emperatriz retiró el bastón al chico y le tomó de la muñeca.

-¿A dónde vamos?

-A curar esa fea herida tonto.

-Ah...

-Gracias por salvarme, valiente caballero-emitió en un susurro.

-¿Dijiste algo?

-Que nunca vi a alguien tan histérico y torpe a la vez. ¡Que feo carácter!

-Ungh-sonrió-bueno, en ese caso nos parecemos mucho.

-¡Insolente!

Aladdin jaló a la chica en su dirección y la cogió de la cintura.

-¿P-pero qué haces?

Para besar suavemente su frente y mejillas.

-Para mi, siempre serás lo que eres.

-Que frase tan extraña, no entiendo su significado.

El menor atrapó un mechón y suspiró sobre el.

-La príncesa más pura e ingenua de la creación. Hombres como Sinbad no comprenden tu esplendor.

-A...a...¡Aladdin-chan!-se lanzó a sus brazos y escondió el rostro en el pecho ajeno-¿Soy una mala mujer? ¿Sucia y fácil?

-Je je je je.

-¿Qué es tan gracioso?

-Ojalá.

-¡¿Cómo?!-indignada.

-Porque de esa manera ya serías mi novia.

-¡Oh!

-Solo me queda esperar a que aceptes mis sentimientos.

-Lo nuestro no puede ser aún. No quiero meterte en apuros.

-Lo sé.

«-Pero te amo.»

-También te amo Kougyoku-onesan.

No se separaron un solo milímetro un buen rato. Hasta que ella, agotada volvió al lecho.

-Que descanses-él sentado a su lado.

-No te vayas...

-¿Eh?

-Duerme conmigo.

-¡¿Eh?! ¡No estoy listo!-sonrojado.

-¡Eres un idiota! ¡Dormir, solo eso!

-Ah~.

El peli azulino se metió al lecho dándole la espalda.

-Abrázame-ella.

Así lo hizo.

-E-espera, tu mano. No la curé.

-Esta bien. Por nada del mundo me movería en este momento.

La acercó aún más a su cuerpo. Ella puede sentir la cálida respiración sobre su nuca.

«-Se quedó dormido. ¿Cuánto has tenido que trabajar por mi culpa? Si, estoy segura. Eres el único en mi corazón Aladdin. Ungh, tendré que pedirle a Jafar-san que se vaya. Bueno, mañana será otro día.»

...

En Sindria.

El rey mira el cielo con furia.

«-Ni tuviste la delicadeza de enviarme al palacio. Supongo que sin Yamuraiha creando una barrera mi pueblo es vulnerable para la habilidad de un magi. Eché todo a perder. El esfuerzo de Jafar será inútil. No puedo creer que un poco de alcohol me haya puesto tan mal. ¿Será que el destino está de su lado? Ja ja ja, supongo, desde Balbad...»

Se sentó de golpe.

-Balbad...¡eso es! ¡Mi golpe de gracia!

«-Aladdin no puede asesinar a la gente. Tampoco causará estragos al país que perteneció a su mejor amigo y candidato a rey. Y lo mejor de todo, ellos poseen un vínculo con el imperio Kou. El lugar perfecto para darle fin. ¡Iniciaré un golpe de estado!»

Se levantó y fué corriendo al palacio. Tiene muchas cosas que hacer. Ya habrá tiempo para dormir después.

.

.

.

Notas finales.

.-Wow que genial apodo! :3. Ja ja ja, si y se tardará un rato más. Lo tengo planeado para un momento muy especial (según yop XD). Pero al final del capítulo daré un anuncio que quizá te anime un poquito :). Oh si, Sin sin duda es un bastardo. Ya mero llegamos al punto que los envió a todos a otra realidad :) y seguramente sospechan del culpable. Habrá que lincharlo antes, ok no. Gracias por comentar y cuídate mucho :3.

Muchas gracias a todos los que leen y su infinita paciencia! Bueno, para este fic quiero esperar un poco con el lemon, pero eso no indica que no podamos leer un AlaKou lemon, si os interesa, subí un one shot que se llama "Soy muy feliz" aunque es categoría M. No está muy acá porque todavía me da pena el lemon no yaoi, pero la práctica hace al maestro que no? Espero algún día me salga uno como mis yaois de categoría M, je je. Hasta el próximo capítulo!