Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

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Capítulo 22 Será algo que no olvidaré.

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Advertencia del capítulo lime.

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Kougyoku tomó al magi de manera protectora entre sus brazos y le recostó cuidadosamente en la cama, aunque vaya que le dió trabajo. El que no pueda confesar su sentir no indica que tenga que resignarse a no cuidarle, darle la energía y fortaleza que le haga falta. Brindarle una sonrisa a cambio de sus lágrimas aunque él sea el experto en dicho ámbito.

Deslizó sus dedos por las hebras azulinas, pero no fué inspirada por un deseo insano sino todo lo contrario. Quiere curar su corazón y alejar el molesto rukh oscuro que hasta ella puede ver. El contenedor de Vinea en su cabello emite un amable brillo, gracias a eso es que aquellas odiosas mariposas toman distancia.

«-No les permitiré tocarlo. La ha pasado muy mal como para que todavía vengan a confundirlo. Aladdin-chan es muy ingenuo e inocente precisamente por eso es que no se atrevería a finalizar con la existencia que le regalaron sus padres, es la clase de chico que agradece la más mínima tontería. No permitiré que borren su sonrisa y eso me incluye. Ya no seré tan débil y patética. Desde hoy seré la emperatriz que Kou necesita. Aunque eso no quiere decir que pueda gritar a los cuatro vientos que lo amo. Confio en que sea pronto pero paciencia es una virtud que tendré que adquirir.»

Siendo un miembro de la familia Ren es complicado. Su estómago emitió un leve gruñido, de esperar considerando que casi es de noche y no ha probado alimento alguno, sin embargo abandonarlo no es opción.

«-Mí voluntad es tan grande como la de mis hermanos. Pequeñeces como estas no pueden detenerme.»

Cerró los ojos con suavidad y como si su cuerpo hubiese acatado la orden, todo sonido se detuvo. Probablemente sea fruto del intenso amor que profesa al muchacho. El que irradia calidez y dulzura aún dormido, el que llena su olfato de un agradable aroma que con el transcurso de los minutos se impregna con el suyo creando uno nuevo, aún más maravilloso e intenso. Lo que le hizo pensar en la posibilidad de tener un hijo con el magi. Se ruborizó pero esta vez lejos de apenarse se llena de orgullo. No existe mejor hombre en el mundo para convertirse en padre de la siguiente generación. Alza el rostro y sus ojos se estacionan en los contrarios y admira sus largas y maravillosas pestañas de tan puro color. Toca con su frente la ajena y baja los párpados para estar en igualdad de condiciones. Sus labios a milímetros de rozarse pero igual son atacados por el cálido aliento de Aladdin, le hace estremecer.

-Kougyoku-onesan, ¿intentas besarme? Porque juro que no te detendría.

Ella se congeló en el acto entre indignada y perpleja.

-¿Estuviste despierto todo el tiempo?-le miró al fin pero los zafiros no se muestran.

-No, recién. Tu respiración me da cosquillas y aunque es muy agradable me inquieta.

-¿Y es algo malo?

-Lo es cuando tengo prohibido tocarte. Es muy difícil contenerme.

-Pervertido.

-Je je je, no lo niego pero en este caso me conformo incluso acariciando tu cabello. ¿Es perturbador?

-Un poco.

-Ya veo.

Aladdin mostró las hermosas joyas que tiene por ojos, las que deslumbran como nunca y sonríe lleno de seguridad. Con tan simple acción ahuyentó el rukh oscuro.

-Onesan. Toque a Arba-san.

-Ya lo sé-molesta.

-Y eso me ayudó a confirmar que eres la única a la que amo aún si no puedes corresponderme todavía. Estoy convencido de que puedo esperar toda la vida por ti y más de ser necesario.

-Pero yo no.

-Comprendo, es natural. Debes procurar un heredero para el Imperio. Tus hijos serán muy lindos. Si me lo permites me gustaría educarlos, ser su tutor.

-¿Y qué no te duele?

-Pues si, pero...

-A mi también, no puedo esperar-reiteró-Decir lo que siento por ti es imposible...

-Lo sé.

-Pero soy una estúpida porque-se sonrojó-Aladdin, lo que va a pasar ahora nunca ocurrió, nadie puede saberlo y jamás escapó de mis labios-este asintió-te amo.

Los ojitos masculinos se abrieron a su máxima capacidad, su corazón se desbordó y estalló de felicidad. Las lágrimas comenzaron a bajar por las suaves mejillas y el cuerpo entero le tembló de emoción.

-¿Lo dices enserio Kougyoku-onesan?-asintió-También te amo.

-Aladdin-chan.

-¿Si?

-Soy consciente de la gran diferencia de edad que nos separa y que es muy posible que no necesitemos lo mismo de una relación pero...quiero ser tuya.

-Oh~ onesan me vas a matar de alegría.

-Que tonto-en un susurro-¿Además qué se supone que significa?

Aladdin sonrió pero le dejó con la duda, al menos en cuanto a comentarios se refiere porque acercó el rostro hasta besarla, con respeto, ternura, paciencia, abriéndose paso de a poco con la lengua que se enredó en la ajena. Ella se encogió sobre si misma pero fue tomada de los hombros con precaución, como si fuese el ser más frágil del universo. La sensación que le invade es única, desconocida. La saliva de Aladdin es tan exquisita como el mejor jugo de frutas que haya tenido la fortuna de beber, justo lo que hace con el líquido obsequiado. Las manos del chico se deslizan por el cuello y clavícula dando ligeros masajes para continuar el recorrido luego de varios segundos y tomar con suavidad los pechos de Kougyoku que masajeó con lentitud. Ella ahogó los gemidos en la boca contraria que no la ha liberado aún. Los hábiles dígitos del muchacho se adentraron en la ropa, tocando y delineando las curvas femeninas. Estimulando con los pulgares la zona más sensible en el seno. Kougyoku arde, la sangre hace ebullición, le quema. El hijo de Solomon hace magia con sus terminales nerviosas, le regala cientos de impulsos eléctricos que la recorren entera. El magi es increíblemente considerado, ni una sola de sus acciones la dejan al descubierto, aún cuando frota su voluptuosidad le ha despojado de la ropa, todo lo hace bajo ella y eso le agrega cierto grado de erotismo. Los labios de él llegan al cuello de la emperatriz y la besa al tiempo que la atención en el pecho se intensifica.

-Mmm A-Aladdin-chan~.

Cerró los ojos con fuerza. El éxtasis es brutal, la cabeza le da vueltas sin embargo es agradable. Se escucha un sonido húmedo que se produce cada que Aladdin separa y vuelve a unir sus labios a la piel de su amante.

-Ah Kougyoku~.

Por dios que esta su voz es condenamente sensual, parece estar diseñada para hacerla caer en el pecado. Y ella se precipita como si hubiese perdido las alas. Sus manos se entierran en la espalda del menor sin querer, porque ha de aferrarse a lo único que le queda de realidad, porque de no hacerlo enloquecerá.

-Duele un poco onesan mmm.

-L-lo siento Aladdin ¡Uaaaaaa!

Arqueó la espalda ofreciendo aún más la delantera, la que fue estrujada y apretada con sutileza, sin herirla y que por poco la hace correrse al sufrir una punzada en su intimidad. Ahora respira entrecortada, apenas con tanto gozo. Su pareja ha tenido el detalle de dejarle en libertad y besar su frente mientras le regala la sonrisa más fantástica de la creación.

Los ojos llorosos de Kougyoku pasan de él a su propio pecho y las puntitas sobresalientes en este. No hace falta quitarse la prenda para saber que Aladdin hizo un gran trabajo.

-Ah ah ah...

-Muchas gracias onesan, fue algo muy especial para mi. Siento si no llegué más lejos pero no quiero ser tu amante.

«-¿Eh?»

-¿Es demasiado pedir que te conviertas en mi esposa?

La mente femenina quedó en blanco, demasiadas emociones en un periodo limitado de tiempo. Se concentró en una cuestión, recuperar la compostura.

-Ah ah aaaah.

Lo que le costó más trabajo del estimado, hasta que por fin se reincorporó en el lecho.

-Oh Aladdin-chan, has sido cruel.

El magi sonrió y se arrodilló tomándole galante de la mano donde depositó un beso.

-¿Q-qué haces?

-Lo que planee en cuanto me di cuenta de que estaba enamorado de ti.

Buscó entre su ropa y sacó un anillo de oro blanco con un precioso zafiro.

-Ahorré parte del dinero que me dió Hakuryuu-onisan por mi trabajo.

-¿Fué coincidencia en los tiempos?

-No, desde que lo adquirí lo cargo.

-No había forma de que pudieras adivinar que te diría que si. ¿Qué habrías hecho con el en caso de una negativa?

-Lo habría conservado en honor a la felicidad de la única mujer que amaré, no importa que no sea yo quien la haga feliz.

-Oh Aladdin-chan, eres tan tonto.

-Je je je-lo colocó con cuidado.

Afortunadamente es justo su medida, le sienta como guante.

-Ren Kougyoku-con seriedad-¿aceptarías casarte conmigo?

Ella, presa de la emoción se lanzó a sus brazos, cayendo ambos de sentón.

-Si, claro que si, si, si. Nada me haría más feliz.

-Lo nuestro es por ahora un secreto y no podemos realizar una ceremonia formal, pero te prometo que un día, sin falta-acercó sus labios al oído ajeno para susurrar-¿me permites un pequeño egoísmo más?-asintió-Para mi, a partir de ahora eres mi esposa.

Ella quedó en shock por un instante y su boca tembló, la que pronto fue acariciada por el índice masculino que le infundió coraje, inspiró profundo.

-No lo haría distinto mi querido esposo.

El carmín en el rostro de él jamás ha sido más llamativo e hipnotizante. Volvieron a unir sus labios en una promesa eterna.

-Hasta que la muerte nos separe-ella.

-No, ni eso me alejara de ti.

-Je je je-a la vez.

...

Hakuryuu se sorprendió de ver al magi al otro día trabajando con entera normalidad, como si no hubiese ocurrido nada. Pero con su usual discreción supo ahorrarse los comentarios, ¿para que abrir heridas o hacer el ambiente incómodo y pesado?

-Buenos días Kougyoku-dono, Aladdin-dono.

-¡Muy buenos días!-se sincronizaron.

-Vaya que empezaron temprano con el trabajo.

-Je je je-el peliazulino-bueno, ayer dormi bastante.

-Y yo, también.

-Ya veo.

-¿Qué se te ofrece?-su hermanastra.

-Ah, nada en realidad. Pensé que aún no...como sea, si necesitan algo no duden en pedirlo. Me retiro a continuar con las obligaciones que dejé pendientes.

-Gracias por tu esfuerzo onisan.

-Recuerda descansar cuando lo consideres necesario-ella.

-Lo tomaré en cuenta.

Se marchó confundido.

Una vez se cerró la puerta, los labios de la pareja se movieron lentamente para enviar un silencioso mensaje que solo les tiene a ellos de testigos.

"-Te amo Aladdin."

"-Yo también te amo Kougyoku."

Sonrieron y sus manos se desplazaron hábilmente ahora por los documentos, demasiado trabajo e incluso más que de costumbre pero curiosamente pesa como lo haría una partícula de polvo, estar casados aún en secreto y en una extraña ceremonia si es que lo fué les llenó con la vitalidad de millones de aves de rukh dorado.

...

En Sindria una semana después.

El rey de Sindria ha leído el último pergamino que habla de revoluciones a lo largo de la historia y le ha tirado al fuego para destruirlo. Ahora no es más que ceniza irreconocible. Sonríe al saberse como siempre afortunado, porque a lo lejos se escuchan las pisadas de alguien realmente molesto.

«-Parece que el viaje no ayudó a menguar la ira de Jafar que de todos modos tenía contemplada. Será sencillo, nada como lloriquear. Es un gran amigo primero que todo.»

Giró desde la ventana donde vuela la última prueba de su plan en dirección al escritorio cuando la puerta se abrió con un rudo movimiento dando paso al visir que siquiera se anunció.

-Bienvenido Jafar.-sonrió-Espero que haya sido un viaje placentero.

Pero este obvió el comentario, se aproximó en un rápido y violento movimiento para coger al rey del cuello y estamparle contra el suelo, tomando asiento en su vientre y apuntando su contenedor familiar directo a los ojos, recordándole al despiadado asesino que fuese hace tanto.

-De pura suerte no te saco los glóbulos.

-Tranquilizate Jafar.

-¿Qué me tranquilice? ¿Tienes idea de las barbaridades que he cometido por tu culpa?-emitió con un tono que le fué desconocido a ambos-Siempre me he mantenido fiel a la promesa que le hice a mi mejor amigo, pero todo tiene límites. Estoy dispuesto a vender mi alma pero no por que hayas hecho una estupidez.

El mayor sonrió ladino.

-Tu coraje no solo esta inspirado en mis acciones, ¿qué hiciste Jafar?

El mencionado se encogió sobre si mismo sintiéndose expuesto, fue entonces que se aprovecharon de su vulnerabilidad y le tomaron del hombro, como lo haría un camarada que contempla en dicho instante a aquel niño que se lamentaba de la muerte de sus padres.

-Sin, no tengo derecho alguno de recriminar yo...fue un rumor, pero escuché gritos y...por mi culpa Aladdin-kun atentó contra su vida.

-Oye, no es por nada pero estamos hablando de uno de los grandes magos de la creación. El que posee el temple para pensar las cosas con detenimiento, tanto como para no asesinarme después de lo que hice.

-No miento.

-Vaya, y pensar que podría quebrarse hasta ese punto. ¿Qué fue lo que hiciste?

-¿Por qué te interesa?

-Siempre curiosidad.

-¿Para repetirlo?

-Claro que no.

-Te quedarás con la duda.

-¿Por qué?

-No quiero hacerlo llorar otra vez. ¿Qué ocurre Sin? Siempre tuve la certeza de que le salvaste en Balbad por una razón, para beneficiarte de sus talentos, para tener un magi que no advirtiera tus defectos. Pero lo hizo, ¿cierto? No te eligió. ¿Por qué destruirlo ahora? ¿Cuándo se convirtió en tu enemigo? Hace mucho que te corrompiste, que usas los sentimientos de otros en su contra o a tu favor. Pero, ¿desde cuándo entierras los problemas? ¿No eras tu el hombre del ego hasta el cielo que estaba convencido de mediarlo todo con palabras?

-La diplomacia no se me da, además rara vez funciona.

-Es porque quieres imponer en lugar de escuchar.

-Habrá ocasiones en que te atraviesen el pecho antes de poder saludar.

-Te creo más capaz de hacerlo que a Aladdin.

-¿De qué lado estas?

-Del tuyo por supuesto.

-Pues no lo parece, da la impresión de que a la primera oportunidad te echarás a correr.

-¿A dónde según tu? Estoy tan lleno de pecado como cierto idiota que conozco. ¿Me arrepiento? Obviamente, pero ya hice demasiado daño como para retroceder a estas alturas del partido. Sin embargo aún tengo algo de humanidad y no le haré más daño a Aladdin o a la emperatriz de Kou.

-Es algo que ya no importa. Kougyoku me rechazó.

-Y la razón tendrá.

-A veces hecho de menos a Serendine. Es imposible llenar el vacío que dejó una persona con otra, ¿verdad?

-¿Es lo que hiciste? ¿Tanto drama por eso?

-Bueno-rascó el puente de su nariz nervioso-estaba un poco pasado de copas y digamos que la conquista no fué sutil.

-¿Intentaste besarla a la fuerza?

-Diría que un poco más.

-¡TU GRANDÍSIMO IMBÉCIL!

«-Es seguro que no saldré bien librado pero no importa. Jafar pensará que confio ciegamente en él. Después de todo, ¿Quién revela detalles de esa índole? Ya luego podré alejarle con cualquier pretexto. Error, uno más. En lugar de eso serás la pieza clave de mi plan. Mi cómplice lo quieras y lo notes o no.»

Sonrió maliciosamente y un puño se impactó a un lado de su rostro.

-Te borraré la sonrisita Sin, en verdad estoy furioso.

Algo es seguro y es que el rey no calculó una tasa de daño tan elevada. Tragó saliva sonoramente.

-Aprieta los dientes-el pecoso con tono autoritario.

«-Madre, padre, que no me mate. Necesito mantenerme con...»

-¡Waaaaaaaaaaaaah!

Indudablemente peor de lo que imaginó.

...

Una semana después en el Imperio Kou.

Luego de mucho trabajar la pareja se ha hecho de tiempo libre. Tomaron asiento en el jardín donde la emperatriz hace una corona de flores ante la curiosa mirada masculina.

-Hace mucho que no hago cosas como esta. Puede parecer una tontería para mucha gente y quizá lo sea.

-No lo pienso así, la vida está llena de pequeños detalles, todos ellos forman el día a día. No existe nada que no sea relevante. Has leído y firmado los suficientes documentos como para ganarte un descanso.

-Eres muy lindo.

Las mejillas del menor se ruborizaron con intensidad.

-Eres tan transparente que me sorprende que nadie haya notado que somos...

-¡Esposos!

-¡Siiih! No lo digas tan fuerte. ¿Qué pasará si alguien te escucha?

-Je je je je perdón, no puedo contener la emoción. El solo imaginar a nuestros hijos corriendo a nosotros diciendo papá je je je.

-Aún no lo hacemos público y ya estas planeando eso.

-¿Es un no?-arrugó su boquita.

-Es un si-indignada-pero cierto niño no quiere realizar la labor que le corresponde.

-Me niego a embarazarte ahora. Pensarán que alguien se aprovechó de ti y no quiero ensuciar tu reputación-sonrió-aunque eso no cambia el hecho de que te considero mi esposa.

-Ay Aladdin-chan eres imposible.

-¿Eh? ¿Por qué?

-Ya confesé que te amo pero cuando dices cosas como esas me dan ganas de besarte y hacerte mío.

-Je je je je.

-¡No te rías! ¡Es vergonzoso admitirlo!

-Es de nervios, a mi también me encantaría repetir lo que hicimos el otro día. Además me gustaría mucho-bajó la mirada-ver ah~ tu-inaudible.

-¿El qué no te escuché?

-Tus pechos, son tan suavecitos y lo poco que observe muy bonitos pero es triste resignarme a imaginarlos.

-Wah, suenas tan pervertido.

-¿Tu...no quieres verme?-desilusionado.

-¿Eh? B-bueno...

La atención femenina se desplazó desde el rostro del magi por su cuello para finalmente estacionarse en la diminuta porción de su pecho que la ropa deja al descubierto.

-La verdad es que si.

-Je je je ¡que bien!

Una ligera carcajada de la conquistadora descolocó al mucho.

-Ay Aladdin-chan, enserio eres increíble. Tocas temas como ese sin el más mínimo problema y luego lo festejas como si fueras un niño.

-No lo soy-sensual.

-Solo me queda decir que estas bien loco.

-Por ti.

-¡Oh!

Kougyoku comenzó a temblar por todos lados, olvidando el ornamento que estruja con crueldad entre las manos, hasta que su pareja lo retiró con cautela y lo colocó en la cabeza propia ofreciendo una espectacular sonrisa.

-¿A qué soy muy bonito?

-Puft ¡Ja ja ja ja eres muy divertido Aladdin-chan!

Porque incluso si ha de ponerse en ridículo es feliz si ella lo es.

-Pero no eres bonito, eres hermoso.

Fué el turno del magi para ponerse colorado y removerse cual gelatina. Se contemplaron con devoción algunos minutos, guardando cada expresión, aroma y sonido en sus sentidos.

-Es hora de comer onesan.

Se reincorporó y extendió la mano para ayudarle a lo mismo como todo un caballero. El que le hace descubrir sentimientos y hace nacer otros tantos; su pequeño y muy particular mago de la creación.

...

Kougyoku camina rápidamente por un corredor intentando escapar de su acosador recipiente familiar.

-¡Princesa le pido un segundo! ¡Es un asunto urgente!

-Estoy muy ocupada Ka Koubun, será en otra ocasión.

-Es lo que me dijo hace una hora cuando toque el tema de contraer matrimonio.

-No es momento para pensar en eso. Hay demasiados pendientes.

-¡Precisamente por eso es imperativo! Así tendrá a su lado a alguien que la apoye, no estaría sola.

-Estoy bien así. Además Aladdin-chan hace un estupendo trabajo.

-Ese chico es una opción pasable.

«-De hecho más que eso. Uno de los cuatro seres más poderosos del mundo, mi nivel social aumentará considerablemente si me convierto en el tutor de su hijo y mi princesa.»

Ella se detuvo en seco y le miró con severidad.

-¡Basta Ka Koubun!

Este se paralizó poco después, la emperatriz respiró hondo para recobrar la compostura.

-Lo lamento, no ha sido mi intención gritarte. Es solo que necesito que entiendas que en la actual situación el iniciar una relación con quien sea es peligroso. El Imperio está en una posición delicada. Si yo me casara con Aladdin-chan por poner un ejemplo y se diese un golpe de estado o una guerra le condenaría a la horca por el simple hecho de ser mi pareja.

Este bajó la mirada con humildad, entendiendo por primera vez lo estúpida y fastidiosa que puede ser su actitud. Guardó silencio.

-No es que me haya rendido o algo por el estilo. Me conoces desde que soy una niña. Sabes que siempre me vi regida y sometida a las disposiciones de otros. Ahora quiero imponer mis reglas-decidida.

El hombre ha quedado mudo. Ante el se encuentra la conquistadora de un laberinto, la dirigente de una gran nación. Es algo nostálgico pero no es más la pequeña con el cabello enredado y ropa sucia, de aspecto descuidado en general. Es una bella y valiente mujer que merece todo su respeto.

-Tiene razón princesa. Pero cuando las cosas sigan su curso, hablaremos de nuevo.

-Esta bien.

Aún si reconoce su talento y poderío se niega a quitar el dedo del renglón, y sus ojos en un título nobiliario o por lo menos prestigio entre las sombras si es que algo así tiene sentido.

...

El ex emperador está francamente confundido. Algunas veces piensa que la relación entre su hermanastra y el magi cambió, como si fuese más íntima. Otras veces es justo lo contrario por lo que ha llegado a la conclusión de que se está volviendo loco. Lo que para él tiene sentido considerando quien es su madre, la que dicho sea de paso está en paradero desconocido. Se cruza de brazos mientras mira por la ventana en dirección al jardín.

«-¿No es tan divertido cuando la gente se da cuenta de tu identidad? Casi provocas una tragedia, una más. Es bueno saber que Aladdin-dono cuenta con un corazón fuerte que le haga continuar como si nada a pesar de tan grave herida. Las espirituales suelen ser terribles, por ello caí en la depravación. Fui incapaz de sobreponerme a mi debilidad y causé la desgracia en mi propia familia. Hice lo que tanto te critiqué, es por ello que ahora me pregunto qué derecho tengo de juzgarte. Si tuviéramos la oportunidad de sentarnos a platicar de madre a hijo, ¿podríamos entendernos? ¿O uno terminaría asesinado por la magia del otro? ¿Qué soy para ti?...A estas alturas no tengo una opinión sobre ti, salvo que es posible que estés tan perdida como yo hace tiempo. ¿Qué necesitas y de qué manera puedo ayudarte?»

-Ah, no tiene caso pensar en tonterías.

-¿Hablando contigo mismo onisan?

-Oh Aladdin-dono, no escuché tus pasos.

-Je je je supongo que perseguir a onesan trajo beneficios un tanto mmm curiosos. Volviendo al tema anterior, ¿todo bien? Tu rukh esta algo inquieto.

-Pensaba en mi madre.

-Arba-san.

-Le guardé rencor durante muchos años y no me trajo beneficio alguno. Solo envenené mi alma y destruí lo que en verdad valía la pena. No tengo idea de como tratar con ella.

El peliazulino entrelazó sus manos por detrás y comenzó a balancearse delicadamente hacia adelante y a la inversa, pensativo.

-Me gustaría mucho darte algún consejo pero temo que en asuntos familiares tengo nula experiencia. Mis padres murieron antes de que naciera. Aunque al menos yo estoy muy orgulloso de ser su hijo, porque aún si no tuve el privilegio de conocerlos protegieron a muchos. Eso no quita el hecho de que sea triste. El guardar palabras que nunca podrás decirles o tener que imaginar la expresión que te brindarían al darte los buenos días. No creo que Arba-san sea del todo mala porque era una amiga importante para mamá y papá; algo similar a lo que tengo con Alibaba-kun, toma en tus manos todas las oportunidades que tengas porque podrían no volver.

-Lo siento, no fué mi intención deprimirte.

-Je je je no lo estoy. Conservo valiosos recuerdos que atesoro en mi pecho, donde también están Ugo-kun, Baba y la gente que he conocido a lo largo de mi viaje por este mundo. Además soy ambicioso, porque tengo el anhelo de formar mi propia familia un día. Tener una esposa muy bonita y...¡muchos hijos corriendo por todos lados! Jalando mi trenza para pedir que les cargue un rato.

-Vaya, lo dices tan convencido y lleno de ilusión. ¿Acaso estas enamorado?

-Je je je je, quién sabe.

-Ya veo, no puedes decirme por ahora.

-Prometo hacerlo algún día.

-Mucha suerte, espero que te haga feliz porque en verdad lo mereces. Eres un estupendo ser humano y maravilloso amigo.

-Je je je, no podría estar mejor.

...

Sinbad suspira prácticamente agotado en su asiento, echa todo el peso hacia atrás en un descuidado movimiento. Tener sobre el la escrutadora mirada de su visir y guardar la apariencia, es complicado cuando te vigila un ser de increíble intuición y que encima se conoce de sobra la mayoría de tus trucos.

-Ah~¡terminé!-anunció el rey.

-No seas exagerado, ni que te estuviera torturando. Son únicamente tus responsabilidades de rey.

-Debes admitir que luego de la golpiza que me diste es prácticamente así.

-¿Tienes el atrevimiento de quejarte? Agradece que no te maté.

-Y no hubiese objetado. Estos días postrado en el escritorio porque de cualquier manera no me podía levantar, me ayudaron a notar lo agotador que es dirigir un país, suelo olvidarlo porque siempre he contado con tu ayuda. Es por eso que ahora me doy cuenta de la maravillosa mujer que es Kougyoku al hacer seguramente lo mismo si no es que más sin quejarse. Cometí un error, uno muy grave. Incluso yo me doy asco, si decide unir su vida a Aladdin está bien. No soy tan cínico como para presentarme ante ella. No Jafar, es un adiós definitivo-con la más convincente expresión de dolor y arrepentimiento-Me estoy haciendo viejo...

-Es raro que hables de esta manera. No es por nada pero eres un vanidoso.

-Ja ja ja que cruel. Pero voy muy enserio. El destino sigue su curso, el tiempo avanza aún cuando queramos detenerlo entre nuestras manos. Por más que me aferre al pasado Serendine no volverá y Kougyoku no se convertirá en ella. Si sigo dudando dejaré a Sindria sin gobernantes para la siguiente generación.

-¿E-eso quiere decir que...?

-Tomaré el consejo de Hinahoho. Llegó la hora de buscar una esposa. Empezar desde cero, hacer las cosas del modo correcto.

-¿Lo dices enserio?-sorprendido.

-Si. A lo mejor el destino me da un maravilloso obsequio.

-Oh Sin, me da tanto gusto por ti. ¿Darás una fiesta?

-No. Prefiero algo más íntimo, personal. Tenía pensado visitar el Reino de mi tutor Rashid. Balbad es un buen país y tiene chicas muy bellas, valientes e inteligentes. Han pasado por grandes dificultades y sabrán darme opiniones valiosas. ¿Me acompañas?

-¿Yo?

-¿Quién es más indicado que mi mejor amigo para decirme si es o no la correcta?

-Oh, será todo un honor. ¡Haré los preparativos!-salió de inmediato.

El monarca entrelazó las manos posando su mentón, sonriendo victorioso.

«-Para ser un ex asesino aún eres muy ingenuo Jafar. Pronto te enfrentarás a tu destino Aladdin, sabrás que interponerte en mi camino es lo menos inteligente que pudiste hacer.»

...

Dos semanas más tarde en Balbad.

Sinbad arribó en compañía de Pisty ya que el visir llegaría con algunos días de retraso por asuntos de último minuto, independientemente de dar indicaciones a los demás generales que deberán seguir en su ausencia. Pero la nativa de Artemyra no se convirtió en un obstáculo o molestia siquiera porque en cuanto se cruzaron a un grupo de jóvenes apuestos huyó de cacería dejando a Sinbad a su suerte, asegurándole que volvería por la noche.

El hombre dió un paseo por las calles, posadas y mercados. Vaya que se convirtió en un lugar desconocido, de lo que su tutor hizo nada queda. Sus enseñanzas se perdieron en el aire y eso quiera que no le sentó mal. Negó repetidamente.

«-Vamos, no es momento para ponerse sentimental.»

Se valió de su excelsa intuición al ser una anormalidad de primera clase. Analizó cuanto pudo antes de realizar su movimiento, en silencio, "alimentándose" del alma de los desvalidos, eso claro cuando encontrara uno. Una hora más tarde rascó su nuca confuso. El sistema del actual Balbad no parece ser muy flexible, da la impresión de tener marcadas las castas y clases sociales con gran claridad, hasta de manera discriminatoria si que quiere mirar desde ese punto pero...no hay quejas. Solo sonrisas por todos lados. Como si se hubieran resignado a ese estilo de vida, porque es más cómodo que pensar que en verdad son felices, que Aladdin, Kougyoku y Hakuryuu recubrieron con amabilidad el absurdo y espartano sistema impuesto por Ren Koumei según leyó en algún documento.

-¡Lleve los mangos más deliciosos que ha probado en su vida!-un comerciante.

Dos chicas chocaron entre si al no poder evadirse a tiempo.

«-Bien, esto me huele a conflicto.»

-Lo siento tanto-se inclinó una preocupada.

-No, fué mi culpa. Debí prestar más atención.

Se sonrieron y continuaron sus respectivas labores.

«-¿Qué está pasando aquí? Es como si hubiesen perdido por completo el espíritu de pelea. Ja, eso es.»

Dió algunos pasos de forma descuidada hasta que una jovencita se estrelló contra su fornido cuerpo, estando a nada de caer cuando este le tomó con suavidad de la cintura.

-¿Se encuentra bien bella dama?-sonrió deslumbrante.

-S-si-ruborizada-gracias.

Él la dejó en libertad, se arrodilló y besó su mano coqueto.

-¿Sería mucho abuso de mi parte si le pido que sea mi guía? Tiene rato que no visito Balbad y temo que no reconozco algunos caminos.

-No claro que no.

-Es usted muy amable. Permita que me presente. Soy Sinbad.

-¡¿SINBAD?! ¡¿EL REY DE SINDRIA?!

Dicho comentario llamó la atención de una considerable multitud que se desvive en halagos y atenciones hacia él. Este aprovechó y llegado a cierto punto hizo alarde de sus aventuras, desde la conquista por los múltiples laberintos que tomó hasta la fundación de su propio país y la creación de la Alianza de los Siete Mares. Pero cuando llegó al clímax de la historia esta se rompió en un abrupto silencio.

-¿Qué sucede?-una niña.

-No creo que sea conveniente decirlo.

-¿P-por qué?

-Se ven tan felices que...no, no me presten atención. Soy tan solo un aventurero en un mundo que no puede comprender.

-¿Qué quiere decir?-un vendedor.

-Es que todo luce tan maravilloso y perfecto que es difícil de creer.

-El anterior emperador y la actual emperatriz han hecho un gran trabajo. Nos cobran pocos impuestos y a cambio obtenemos muchos beneficios. Se han construido hospitales, escuelas, mercados. Se dió mantenimiento al puerto, se firmaron tratados mercantiles con otros países. Estamos prosperando. La gente ya no muere de frío, hambre o una enfermedad que no pueda pagar.

-Así que cayeron en su trampa.

-¿Eh? ¿Qué trampa?-una mujer con un bebé en brazos.

-¿Creen que el Imperio que pretendía acogerlos como esclavos para saldar las deudas adquiridas por su Reino, se olvidaría del asunto así como así?-se formó un silencio sepulcral y se distorsionaron numerosos rostros-Lo he visto muchas más veces de las que me gustaría admitir, yo mismo fui un esclavo durante un tiempo aunque es un tema del que prefiero no dar detalles.

-¿Usted? Si es el gran rey Sinbad.

-Pero también un hombre y como tal soy suceptible. No permitan que les ocurra lo que a mi. Que no coloquen una venda en sus ojos que luego teman retirar. Que no quebranten su voluntad. Mucha gente me apoyó y por eso es que hoy me presento ante ustedes. Levanten la voz, no sometan su voluntad y espíritu. ¡Consigan la verdadera libertad!

-Aún si estuviera en nuestros planes hacerlo-un soldado-Tenemos una fuerza militar que no se compara al Imperio y son pocos los que se unirán a nosotros en tiempos de paz.

-No estoy hablando de una rebelión como tal. La emperatriz Kougyoku es una gran amiga mía, es una maravillosa mujer. El problema es la persona que manipula su voluntad. No la culpo, también fui engañado por su amable sonrisa. Incluso le pedí alguna vez que fuera mi aliado.

-¿A quién se refiere?

-El magi Aladdin.

-Simples humanos no podemos hacer nada contra uno de los magos de la creación.

-No necesariamente. Todo depende de como hagan las cosas, no le den motivos para dudar.

-¿Cómo?

-Es sencillo, solo tienen que...

...

En el Imperio Kou dos días más tarde.

La dueña de Vinea lee una carta y sonríe.

-¿Pasó algo bueno Kougyoku-onesan?

-Je je je creo que si. Parece que los pobladores de Balbad quieren dar una fiesta en conmemoración a las buenas cosechas. No tenía idea de que contaban con celebraciones de este tipo.

-Yo tampoco. Alibaba-kun no tocaba mucho el tema. Supongo que le es incómodo con todo lo que sucedió.

-Pobrecito.

-Si. Pero puso mucho empeño en protegerlos, lo que haces ahora; eres la mejor emperatriz de la historia.

-Oh Aladdin-chan. Ejem nos desviamos del tema. Solicitan tu presencia y la mía como los invitados de honor. ¿Me acompañas?

Él magi se acercó a ella, la cogió de la cintura y la levantó en el aire en un agradable abrazo que les hizo girar un par de veces.

-Iría hasta el fin del mundo con mi esposa. Esta será nuestra luna de miel.

-¡Oh! Entonces será algo que no olvidaré. Que nunca olvidaré...

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Notas finales.

Hasta que me queda una escena candente como en mis yaoi, creo que me estoy acostumbrando a esto (?.

Noami Sonomi Kaname.-Ja ja ja si, la dejaste pero ya vez que el deseo es más fuerte que Arba, y la verdad la entiendo en ese sentido asffhdadgdsfg XD. Ja ja ja Aladdin y su actitud cerca del rukh negro será inestable desde emo hasta chan chan chan...pervertido ok no XD. Ja ja ja es que mis capítulos son tan bipolares como yo, aunque el no yaoi me cuesta mucho, MUCHO! ;~; gracias por el apoyo querida amiga, como siempre al pendiente de tus fics. Cuídate mucho :).

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Por último un pequeño comentario. Como se ha visto, en el mundo han habido muchos desastres, de todo tipo. Siempre me ha gustado pensar que todos somos compañeros, amigos, hermanos. Que los países y fronteras son límites que nos ponemos en la mente, que se pueden pasar saltando. Que la voluntad y cariño pueden llegar a otros. Que los buenos deseos siempre venceran a los negativos. Hay cosas que me molestan, como los que se aprovechan de la desgracia, pero quiero dejar de lado temas que solo nos amargan el alma. Solo me queda agradecer a quien ayuda de buena fé y entregar mi corazón a todos aquellos que la hemos pasado mal. No estan, estamos solos. Siempre hay alguien preocupándose por ti. Por eso, cuando recuperes fuerza, cuando el orgullo bien infundido te llene, cuando realizes una buena acción de la que no te alzes el cuello y cuando te sientas afortunado sonríe, sonríe mucho y se feliz. Recuerden que los amo! SIEMPRE!