Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

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Capítulo 23 El que ríe al último lo hace mejor.

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Imperio Kou.

La emperatriz realiza sus labores habituales en lo que espera a su hermanastro que ha sido llamado por Aladdin. Toc toc.

-Adelante-el par se adentra cerrando tras de si.

-¿Es un asunto tan urgente que no podía esperar para más tarde?-el dueño de Zagan curioso.

El magi se desplazó por el despacho hasta situarse al lado de su pareja con actitud neutral.

-No crean que no me doy cuenta de las cosas. He tenido consideración con ustedes y entiendo el punto de mantenerlo en secreto pero...son demasiados obvios.

-¿Q-qué quieres decir Hakuryuu-chan?

-Bueno Aladdin-dono no llegaría a la conclusión de que te traicionó si no sintiera algo por ti. Mi madre te declaró la guerra en cuanto a hacerlo suyo...

-¡¿Eso hizo?!-el de pelo azulino.

-Ejem, si. Pero no tomes muy enserio lo que diga esa mujer. Nunca se sabe si es uno de sus maquiavélicos planes o un pasatiempo.

-Uh~ no quiero que Arba-san juegue conmigo.

-Nunca lo permitiría Aladdin-chan.

-Gracias onesan-sonrió.

-¿Ven? A eso me refiero. No tengo idea de si actúan con naturalidad en mi presencia porque somos cercanos, pero francamente me sorprende que nadie más se haya percatado y también que piensen que pueden engañarme.

-Entonces-el mago-cuando dijiste que esperarías a que te dijera el nombre de la chica que me gusta...

-Ya lo sabía. Solo que no me pareció el momento indicado para sacarlo a flote.

-¿Por eso me dejaste cuidarlo?-Kougyoku.

-Así es.

-Vaya-la pareja al unísono con tono bajo, como niños que han sido regañados y no saben como enmendar su error.

-Ja ja ja-el de cabello negro con gentileza-Pero quiten esas caras que no los estoy reprendiendo.

-¿A no?-el otro.

-Últimamente he pensado mucho en mi madre y que nos llevó a odiarnos, bueno no creo que ella sienta algo así por mi. En fin. Los secretos, principalmente entre aquellos que deberían tenerse confianza afectan una relación. Y no, no lo digo para que se sientan mal, responsables o que sé yo. Si tienen o planean algo a futuro quiero que sepan que soy su aliado. Aladdin-dono es alguien amable que sabrá acogerte en sus brazos y Kougyoku-dono una mujer valerosa que te protegerá sin dudar. Están hechos el uno para el otro.

La pareja se sonrojó.

-Aladdin-chan, al menos a él...

-Opino lo mismo.

-H-Hakuryuu-chan. No es que no crea en ti. Soy consciente de que no existe ser más discreto pero tengo miedo de lo que pueda pasar si se hace público. No quiero que se repita la tragedia de Musta'sim o del propio imperio Kou. Debo estabilizar nuestra nación para poder gritar con toda mi alma que...estoy enamorada de mi marido.

El gesto de Hakuryuu es indescifrable, sin expresión, como si no le importara o todo lo contrario, que un cúmulo de emociones se hubiesen atorado en su cerebro impidiendole procesar.

-Ah~ van más rápido de lo que imaginé.

-Oh todo lo contrario onisan. Kougyoku es tan difícil...

-¡Oye!

-Pero es verdad, aunque para mi es más cualidad que defecto-sonrió.

-Eres un tramposo-se quejó, cruzó de brazos y miró en la dirección opuesta.

-Aunque-el magi-fue algo entre nosotros. Es decir no hubo una ceremonia de por medio. Supongo que no es necesario explicar la razón.

-Así es.

-Pero vamos muy enserio. Cuando todo se arregle nos casaremos como se debe. Pero eso no impide que desde ahora la vea como mi esposa.

-Vaya. Siempre me ha sorprendido lo maduro que eres. Vas y tomas una responsabilidad tan grande.

«-Si hubiese tenido oportunidad con Morgiana-dono..

-Por eso Hakuryuu-chan quiero pedirte un favor si no es mucha molestia.

-Adelante.

-Verás. En Balbad harán una gran celebración por las buenas cosechas y nos han invitado.

-Necesitas que ocupe tu puesto mientras se van de luna de miel.

-Je je je-jugando nerviosa con los dedos-exactamente.

-Solo por curiosidad. ¿Qué harán si me niego?

-Secuestrar a onesan.

-Eso me temí.

«-Es por momentos como este que a veces me recuerda mucho a Judal. Será cosa de magis.»

-No tengo inconvenientes pero...

-¿Si?-ella.

-¿En Balbad tienen una celebración de esa índole?

-Pues...

Ambos miraron al mago.

-Como dije anteriormente, Alibaba-kun no me contaba gran cosa. Cuado lo hacíamos era más de su familia, o los problemas que venia cargando de su pasado. No era cómodo para él.

-Es que-el otro-no es que pretenda arruinarles el momento, es solo que jamás escuché de algo así. Bueno, tampoco es como que fueran a Sindria, solo les pido que tengan mucho cuidado. Presten atención a cada gesto, por pequeño que parezca, y lo más importante de todo: pasénla bien.

-¡Muchas gracias onisan!

-Vaya, somos cuñados y yo sin saber. Bienvenido a la familia Aladdin-dono.

-Je je je.

-¡Entonces a preparar el equipaje para partir cuanto antes!

La emperatriz que se escapó a la primera oportunidad.

-Vaya-el conquistador-está mucho más emocionada de lo que me esperé.

-Je je je. Es maravillosa. Me siento igual pero sospecho que la emoción provocará que me vaya al suelo si doy un solo paso.

-Debes amarla mucho.

-¡Con toda mi alma! Je je je.

-Me da mucho gusto, necesita de alguien que pueda entregar todo el cariño que ella le brinde. Que borre para siempre la sombra de Sinbad-negó suavemente con la cabeza-Creo que ya no es necesario. Te has metido por completo a su corazón. Jamás la vi tan feliz.

-Espero cumplir tus expectativas. Entonces-sonrió-es hora de irme. Si no me apresuro es probable que se embarque y me deje atrás.

-¿La consideras tan descuidada?

-No. Pero el amor te cambia. Yo mismo hice varias tonterías.

-Ojalá tengan una luna de miel inolvidable.

-Gracias.

-Aladdin-dono-le retuvo un instante.

-¿Si?

-Lo digo muy enserio. Sé cauteloso, si necesitan ayuda no duden en decirme. Eres un magi, el rukh debería advertirte si la situación se torna peligrosa. No quiero perder a ninguno porque los aprecio, además me preocupa su personalidad.

-¿Eh?

-Bueno. Eres testigo de lo llorón y temeroso que solía ser. Las personas más dulces e inocentes o tranquilas son las más peligrosas cuando pierden la razón, y ustedes son un contenedor de rey y un...

-Entiendo.

-Es suficiente-suspiró-tampoco tengo porque envenenarte con mi negatividad. Seguramente son ideas mías pero me sentiría inquieto de haberlas guardado.

-¿Puedo hacerte una pregunta?

-Claro.

-Alguna vez me dijiste que caer en la depravación no era lo peor que te había ocurrido y tampoco el fin del camino. ¿Aún opinas igual?

-Es complicado. Pero al menos hoy entiendo un poco mejor a mi madre, independientemente de que me ayudó a madurar. ¿Lo dices por alguna razón en especial?

-No estoy muy seguro. Es solo que tengo la impresión de que el rukh oscuro buscara algo en mi.

-¿Como qué?-negó.

-Pero me di cuenta desde el incidente con Arba-san. Yo...jamás hubiera intentado suicidarme. Por un segundo ellos tomaron el control de mi mente y con ello el cuerpo. Pero no debería ser posible. Se supone que el rukh es el aliado de un magi y si bien el negro no es mi atributo tampoco debería ser capaz de dañarme a menos que alguien lo empleará como magia.

-¿Qué significa?

-No lo sé.

-Si crees que puede poner a Kougyoku-dono en riesgo.

-No. Si fuese el caso ya habría ocurrido. Supongo que se debe a que me importa más que mi propia vida.

-Que no te escuche decirlo. Se pondrá a llorar.

-O la haré enojar ja ja ja. Pero no puedo negar la realidad. Solo quería que lo supieras, me siento más relajado.

-¿Porque somos amigos desde hace mucho?

-¡Y ahora familia!

-Mientras mantengas esa actitud estarán bien.

-Je je je je.

...

Los preparativos se hicieron rápidamente pero no partieron hasta el día siguiente, para asegurarse de que todo estuviese en orden. Hakuryuu les despidió desde la costa al igual que Hakuei a la que solo advirtió el magi, como si esta no tuviera intención de ser notada, su actitud le confunde pero no la considera peligrosa, al menos por ahora con esa mujer nunca se sabe.

La pareja mira desde la cubierta el hermoso paisaje que ofrece el mar. Colocan sus manos sobre la barandilla a centímetros de tocarse pero se contienen por la cantidad de testigos, incluido Ka Koubun que siquiera pestañea.

«-Agradezco que sea tan leal, pero son instantes como estos los que me hacen desear un poco de privacidad. Quiero besar a Aladdin. Se supone que sea nuestra luna de miel y con tanta gente no es ni un poco romántico.»

-Ah~ -suspiró.

-Onisan.

-¿Qué se le ofrece?

-Cuando estábamos a punto de zarpar escuché que algunos animalitos habían escapado y que era probable que anduvieran por ahí. Me preocupa que puedan infiltrarse en el camarote de onesan. ¿Podrías indicarme cuál es para verificar?

-Ah no, eso si que no. De la seguridad de mi princesa me encargo yo.

Se retiró en segundos.

-Listo Kougyoku, al menos por un par de horas te dejara en paz.

-¿Cómo supiste...?

-Mmm porque eres tu-sonrió.

-Aunque me sorprende que le hayas mentido.

-Oh no, dije la verdad.

-¿Eh? ¿Y cómo que animales escaparon?-alterada.

-No tengo idea pero no te preocupes en el barco solo hay una serpiente; pero no es venenosa, un amigo tiene una igual.

-¿Lo sabes por su rukh?

-Y porque la vi hace rato.

-¿Y la dejaste ir?

-Estar encerrado no es agradable.

-Es verdad.

-Aunque espero que sus dueños no tengan problemas porque no la devolví ja ja ja.

-Bueno, será su culpa por no prestar atención a sus labores.

-Cuando te expresas con tanta seriedad eres tan hermosa.

-Oh-se sonrojó-no eres justo, mira que atacarme por sorpresa. Ah, me gustaría mucho hacer algo romántico pero así no creo que sea posible-decepcionada.

-¡Onesan!-alzó la voz desconcertadole-¡Apenas dejamos Kou y ya quieres trabajar!

-¿Eh?

-Ah, no queda de otra. Iré por algún refrigerio, te alcanzó en tu oficina.

-¿Eh?

El magi se fue dejándole confundida.

«-¿Trabajo? Pero si yo no...ah je je je. No siempre eres un niño bueno Aladdin-chan. Gracias

Kougyoku dió la orden de que no le molestaran a menos que fuera muy necesario y se dirigió al sitio indicado por su marido. Una vez ahí se dispuso a sacar algunos pergaminos que dejó sobre el escritorio, por aquello de las apariencias. Unos diez minutos más tarde alguien toca la puerta.

-Adelante.

Aladdin hace aparición y cierra tras de si poniendo el seguro. En su mano trae una charlola con cerezas. Ella arquea una ceja.

-Sospecho que no entendí nada.

-Je je je. Lo hiciste, es solo que me pareció que podíamos jugar un rato.

-No soy una niña-molesta.

-No solo los pequeños pueden divertirse.

Las mejillas de la emperatriz se tiñeron de un sutil carmín. No adivina sus pensamientos pero el misterio que le envuelve le hace de algún modo apetecible.

-Bueno, medité mucho el que no quiero hacer "mi trabajo". Aún me niego a embarazarte, ambos sabemos que no es el momento. Pero eso no indica que tengamos que privarnos de lindos instantes. Quiero guardar en mi memoria tantos como nos sean posibles.

-P-pareciera que tienes mucha experiencia.

-Un poco.

-¡¿Pero cómo...?!

-Je je je no te pongas celosa.

-¿Cómo quieres que no lo haga si haces ese tipo de comentarios?

-Los conocimientos que tengo son de tipo teórico. Gracias a uno que otro libro que ojeé en el palacio sagrado. Mmm Ugo-kun debió alejar los que no eran adecuados para mi edad pero ya que je je je.

Aladdin la tomó de la mano y guió al escritorio, la cogió de la cintura y posó sobre este, al lado de los frutos.

«-Oh por...está tan lleno de seguridad que me pone nerviosa. Mi corazón late tan rápido que estoy segura de que lo escucha. Que vergüenza.»

-Me muero de pena Kougyoku. Es más sencillo leerlo que llevarlo a la práctica, pero aquí voy. Solo no me vayas a golpear.

-¿Tan malo es?

-A lo mejor, soy tan novato como tu en esto del matrimonio-sonrió.

-Ni como enojarme así.

Él se hizo espacio entre las piernas femeninas, de pie. Uno frente al otro.

-¿Estas seguro de que no haremos el amor?

-Sip.

-D-de acuerdo.

«Tartamudeando a la más mínima provocación me siento tan tonta.»

Agradece que su pareja no haya intentado retirarle la ropa porque no quiere que advierta el temblor de sus extremidades inferiores, pero como no logre calmarse terminará por estrujar al pobre entre ellas.

Aladdin desplazó la mano a la charola para coger una cereza, la que llevó a sus labios y luego la besó.

Los orbes rosados se abrieron al máximo cuando el fruto se introdujó a su boca siendo empujado por la lengua del muchacho.

«-¿Qué se supone que haga? Y...»

Su mente dejó de analizar, se dedicó a captar toda sensación en sus terminales nerviosas. Kougyoku cerró los ojos y jugó con la pequeña esfera en compañía del magi mientras se tomaban de las manos. Arriba, abajo, entre la lengua, como obstáculo y herramienta, tan dulce y jugosa que humeció el contacto y un poco de elixir escapó por la comisura, lo que no podría importarles menos. Algunos quejidos y suaves gemidos salen de uno para extinguirse en la garganta del otro, como una melodía. Es entonces que la chica libera sus palmas para coger al hijo de Solomon y tirar de su ropa para acercarle aún más, para enterrarle en ella y jamás dejarle ir. El rostro de aquel no puede tener mayor temperatura. Está colorado a su máxima capacidad. La felicidad le intoxica y su mundo gira, da vueltas una y otra vez sin control, sin piedad. Cuando la emperatriz advierte que le escasea el aire supone que es mutuo y le suelta, para su sorpresa el magi se va de lleno al suelo hasta caer de sentón.

-¡Por dios Aladdin! Ah ah, ¡¿estás bien?!

Bajó del mueble para ayudarle a levantar.

-Je ah ah aaaaah...creo que eres más peligrosa de lo que imaginé. Uh~ si no tengo cuidado podrías matarme.

-¡Que grosero!

-Pero volvería uh al rukh pleno.

-Eres un tonto, me confundes.

La besó de nueva cuenta en un movimiento fugaz para luego sonreír.

-Hay algo que siempre será seguro.

-¿Qué?

-Te amo Kougyoku.

-Un día no te va a funcionar.

-¿Eh?

-Aunque no será hoy.

Fué el turno de la muchacha para besarle hasta recostarlo por completo . Si termina por asfixiarlo al menos le tendrá entre sus brazos. Y una vez más el gen de su familia hace aparición queriendo controlar todo. Lleva la mano a su pecho y la detiene sobre su corazón.

«-Resiste, comprendo pero no puedes salir ni detenerte.»

«Oh Kougyoku, solo a tu lado me siento tan chiquito. Volteas mi realidad con solo existir.»

«-Te amo.»-se sincronizaron las ideas.

...

Una hora y cuarenta y cinco minutos más tarde.

Ka Koubun se desploma agotado sobre una silla.

«-No encontré al o los invasores pero sentí algo rozar mi tobillo. Habrá sido mi imaginación.»

-No creo que la princesa corra peligro.

«-Será mejor buscarla, ya le dejé mucho tiempo sola

...

El resto del viaje pasó sin inconvenientes, por desgracia la pareja no pudo disfrutar de otro momento como ese porque Ka Koubun les seguía a sol y sombra. Aunque jamás fué su intención interferir, sino todo lo contrario. Cada que los mira tiene la impresión de que estuvieran hechos el uno para el otro. Desea que estrechen su relación "amistosa" pero tal parece que los incomoda o algo así, tampoco es adivino. Y se rehúsa a dejarles a solas porque está demasiado acostumbrado a vivir al pendiente de su princesa. Las buenas intenciones no siempre dieron los mejores resultados.

...

Transcurrió una semana y media desde que zarparon de Kou y arribaron a Balbad. Una gran multitud les recibió con algarabía y enormes sonrisas. Kougyoku desembarcó con la elegancia y dignidad propias del líder de un gran país, su contenedor familiar detrás al igual que el magi.

-Sean bienvenidos al Reino de Balbad emperatriz Ren Kougyoku.

-Muchas gracias.

-En ausencia de un gobernador general soy quien está a cargo.

-Lo sé. Usted es Barkak, mis hermanos me hablaron mucho de usted.

-Es muy amable. Oh veo que el joven Aladdin le acompaña. Has crecido mucho-sonrió.

-¿Se conocen?-ella.

-Fue tutor de Alibaba-kun, además de una persona muy especial para él.

-Oh no diga eso, el príncipe solo era muy amable.

-Pero nunca fue la clase de persona que se tomara las cosas a la ligera, si le aprecia por algo será.

-Quizá. Me gustaría mucho llevarlos al palacio. Me sorprendió su repentina visita.

-¿Repentina?-el magi.

-Pero recibimos una invitación-la peli rosa.

-Si, pero no fue oficial. Más bien a petición del pueblo, con la terrible situación en que estuvimos se nos complicó realizar ciertas ceremonias y no se diga los festejos. Pero gracias al anterior emperador y usted-a Kougyoku-volvemos de a poco a la normalidad. No me pareció mala idea aunque si me hubiese gustado que los pobladores me consultaran. Bueno, es algo que ya discutí con ellos. No les hago perder más tiempo, les pido que me sigan por favor. Daré indicaciones para que les lleven su equipaje.

-Gracias-la pareja.

Una niña que lleva una canasta con manzanas corre sin prestar atención por lo que tropieza y estas ruedan por el suelo.

-¡Oh no! ¡Mamá se enojará!

El magi empleó un hechizo de viento y las levantó, colocó en el cesto y devolvió a la pequeña.

-¿Estas bien?

-Uh. Si, gracias hermanito-ruborizada-Toma-le obsequió una.

-¿No tendrás problemas?

-Nop. Me has salvado ji ji.

Se levantó y continuó con su andar. El de ojos zafiro volvió con el grupo.

-Siempre eres muy amable-su esposa.

-Es que no podía dejarla así. Además tu estabas a punto de hacer lo mismo. ¿Quieres?-le extendió la manzana.

-No. Sé que te gustan mucho y te la dieron a ti. Recuerda lavarla antes de...

-¿Hump?-se la comió de unas cuantas y veloces mordidas.

-¡Aladdin-chan debiste lavarla! ¡Te hará daño!

-No. Son mis favoritas, nunca me traicionarían.

-No tienes remedio-sonrió.

Llegaron al palacio donde les dieron la bienvenida oficial y mostraron sus habitaciones. Les ofrecieron de comer y atendieron algunos temas concernientes a la política con Barkak. Guardaron su equipaje y tomaron una ducha.

Kougyoku mira por su ventana el bello atardecer cuando alguien se anuncia.

-Adelante.

-Hola-su marido.

-Hola.

-Parece que no tienes más obligaciones por hoy. ¿Qué te parece dar un paseo por la ciudad?

-No me anima mucho el que Ka Koubun nos persiga.

-Se fué a dormir temprano. Hasta él tiene un límite y como lo dije antes no eres fácil.

-Eso sonó terrible.

-Je je je je perdón. ¿Es un no?

-Es un si. Estamos-en voz baja-de luna de miel, ¿lo recuerdas?

-Ni como olvidarlo.

-Entonces vamos.

El par camina por las calles, bajo el cielo nocturno.

-Vaya, hay tantas estrellas-ella.

-Si.

La vista de Aladdin se desplazó hasta posarse en un burdel y no pudo contener una ligera risita.

-¿Qué es tan gracioso?

-Solía visitar lugares como ese en compañía de Alibaba-kun.

-¡¿Cómo?!

-Sirven vino muy sabroso y las onesan te dejan tocar sus pechos.

-¡Degenerado!

-Je je pero ya no acariciaría otros que no fueran los tuyos.

-No sé si me hizo feliz tu afirmación.

-Je je je. Lo lamento, fué inapropiado pero me dió nostalgia. Lo extraño.

-Y yo a Judal-chan.

Se hizo un silencio incómodo.

-¡Pero-la chica-seguro que están muy bien donde sea que...! Uh~.

-¡Tienes razón! Vinimos a pasarla bien no a deprimirnos.

-¡A-así es!

-¡Bien!

-Ja ja ja.

-Ah-suspiraron a la vez.

-Vaya, parece que están muy animados.

Una voz familiar sonó tras ellos. Kougyoku pegó un brinco y se aferró al brazo del magi buscando protección. Este que ya se había girado miraba con increíble seriedad al sujeto.

-Vaya Aladdin, y decir que eres capaz de poner expresiones como esas. Si Kougyoku pudiera verte.

Ella intentó alzar el rostro pero la abrazó cariñosamente.

-Conoce esta parte de mi personalidad. No desvies la atención. ¿Qué haces aquí?

-¿Curiosidad o interrogatorio?

-...

-Vamos, soy consciente de que cometí un error pero no puedes vivir a la defensiva.

-No me molesta intentar.

-Ah~ bien. Si insistes, estoy aquí para buscar esposa.

-¿Eh?

Kougyoku salió de su refugio y encaró curiosa al hombre.

-¿Tu?-incrédula.

-Llegó la hora de sentar cabeza. Sindria necesita un heredero y no seré joven por siempre aunque sea triste aceptarlo.

-¿No será que traes algo entre manos?-el menor.

-¿Por qué mis acciones han de tener siempre motivos ocultos?

-No eres sincero. Y por aquel incidente confío aún menos en ti.

-¿Aladdin-kun?-el albino que llega poco después.

-Jafar-onisan...

-¡Lo siento!-se inclinó-¡Estuvo muy mal lo que te dije!

-Ah yo no, la situación se complicó. Cada quien protege lo que aprecia, entiendo.

-¿Estas...enojado?

-No-amigable.

-¿A él lo perdonas y no a mi?

-Lo que tu hiciste no tiene redención. No te quiero cerca de Kougyoku te lo advertí.

-No te la voy a robar-el hijo de Solomon se puso pálido y luego colorado de coraje-Vamos, a todos nos quedó claro, ustedes sienten algo el uno por el otro. Jafar también lo sabe. Es por eso que me resigné. Ya no quiero causar más daño, me equivoqué demasiado. Además, incluso para mi hay un límite en la cantidad de enemigos que puedo manejar, pongo en peligro la nación que mis camaradas me ayudaron a fundar. No viviré eternamente.

-Vaya, pareciera que has cambiado. Pero también me quedó claro que eres un estupendo actor.

-No te voy a convencer, ¿cierto?

-Sin está diciendo la verdad, tenemos algunas semanas en Balbad por dicho propósito y se ha fijado en una jovencita que vende flores. Es de familia humilde pero muy inteligente.

-Y tiene un largo y hermoso cabello negro-agregó orgulloso-Justo la dejamos en casa luego de pasear por la ciudad. ¿Creerán que no aceptó la invitación a cenar? Sospecho que es muy difícil y orgullosa pero es justo eso lo que me llama la atención.

-Como que te gusta la mala vida-el visir.

-Eso fue cruel-sonrió.

-¡Aladdin-kun!-acercándose a gran velocidad.

-¡Pisty-onechan!

-¡Es onesan!

-Mmm, todavía siento que falta algo-mirando su pecho.

-Aún eres tan grosero-casi llorando y cubriendose.

-¿También estas aquí para ayudar a ojisan a conseguir pareja?

-Si.

«-Entonces, ¿va enserio?»

La chica se acercó y delineó el mentón masculino con el índice, sugerente.

-Pero, ¿qué tenemos aquí? Vaya que has cambiado, te convertiste en alguien muy apuesto. ¿No te interesa convertirte en uno de mis amantes? Después de todo soy muy popular.

Kougyoku apretó tan fuerte la quijada que se escuchó claramente el rechinar de sus dientes. Respiró profundo para no soltar algún puñetazo a la general.

-Je je je lo siento mucho pero temo que ya tengo a alguien a quien amar y pretendo serle fiel.

-Oh vaya-decepcionada-imaginé que serías uno de esos. Es una chica afortunada. Pero si te aburres-guiñó-puedes visitarme cuando quieras.

«-¡Es una desvergonzada! Aunque la entiendo hasta cierto punto, es irresistible.»

-Je je gracias por el ofrecimiento pero creo que no.

-Bueno, hace mucho que no platicamos. ¿Qué les parece ir a un bar?

«-No es que no me alegre de verlos pero esperaba algo más romántico en compañía de Kougyoku.»

-Vamos Aladdin-kun, sirve que pago la cuenta. Es lo menos que puedo hacer para disculparme-el pecoso.

-Pero no estoy molesto.

-Insisto.

-Por favor-la rubia.

Al notar su indecisión, Kougyoku le dió un suave empujón en la espalda con el codo.

«-Ni Sinbad ni yo le alejaremos de la gente que le es importante. Si ese sujeto se pasa de listo estoy dispuesta a enfrentarle. Por fortuna es nuestro único enemigo

-No es mala idea Aladdin-chan.

-¿Estas segura?

-Así es.

-Está...bien.

El grupo se adentró al restaurante más costoso, rápidamente les situaron en una de las mesas reservadas para los clientes exclusivos. No siempre se tiene a dos mandatarios, generales y magi. La situación fué incómoda de inicio, pero una vez pasaron del rey se tornó agradable.

-Oh así que hace una semana fue el aniversario de Drakon-ojisan y Saher-onesan, espero la hayan pasado muy bien.

-Con trabajo como siempre-Jafar-pero celebraron como recién casados-sonrío.

-Je je je es muy bonito.

Una camarera llegó con las entradas y los distintos vinos que ordenaron. Aladdin y Kougyoku bebieron licor de cereza.

-Gracias por la cena.

Ingirieron los alimentos al tiempo que la conversación seguía. El plato fuerte llegó poco después. El magi cortó una porción de carne que tragó produciéndole un extraño malestar en el estómago que atribuyó al enojo de saber que Sinbad está tan cerca de su esposa, no confía. Estuvo a nada de coger la copa cuando está se quebró de forma inexplicable.

«-Que raro por un segundo me pareció ver magia de hielo pero...»

-¿Se hizo daño?-la joven que les atiende preocupada.

-Estoy bien.

Está le ofreció otra copa con un poco de agua, limpió el desastre rápidamente y se retiró sonriendo. Él pasó el líquido por la garganta.

«-¿Es solo agua? Tiene un aroma peculiar...»

Aunque notó el hecho demasiado tarde.

«-Bueno si me siento mal puedo usar magia, Sphintus-kun me enseñó algunos conjuros básicos. Creo que estoy demasiado paranoico, aún si fuera el caso cuento con la protección del rukh. Soy tan afortunado

-Pues si tengo muchas obligaciones pero Aladdin-chan es un estupendo consejero-sonrió.

-Je je es que tu eres bastante eficiente y confiable.

-Si tan solo Sin fuera la mitad de responsable.

-¿Te acuerdas de mi solo para quejarte? Vaya amigo.

-No escapa tan seguido-Pisty-al menos a últimas fechas.

-Hay razones de peso-el de ojos verdes.

El sonido que provocó el tenedor al estrellarse contra la vajilla hizo que todos miraran a Aladdin que lo soltó abruptamente.

-¿Ocurre algo?-la dueña de Vinea.

-No pero necesito mmm retirarme un momento. Creo que bebí mucho vino je je je.

-Ah-se ruborizó-claro.

La conversación continuo. El de ojos zafiro camina con total calma hasta un joven al que pide indicaciones de como llegar al baño. Una vez ahí cierra y se recarga en la puerta, desplazándose por ella hasta llegar al suelo. Lleva las manos al abdomen que de un segundo al otro punza horrores, como si lo tuviese destrozado. Las náuseas se agolpan y sin poder evitarlo vuelve el estómago.

«-¡Esto es...!»

Un líquido escarlata decora el mosaico, lo peor es que ya no solo el que escapó de inicio sino uno que se desliza por las piernas. Una hemorragia interna.

«-¿Por qué?»

Intentó ponerse de pie pero le faltó la energía. Las mariposas doradas van en su auxilio y hacen su trabajo pero poco pueden hacer.

«-No comprendo

El ambiente se hizo pesado de a poco, asfixiante. Como hundirse y respirar lodo. De alguna manera le recuerda a la debilidad que experimentó Judal en Balbad al verse rodeado de rukh blanco y palideció. Pudo captar varios pensamientos.

«-Maldito magi, con esa cara de buena gente y es un desgraciado.»

«-Que basura, tiene tan engañada a la emperatriz.»

«-Se piensa que puede imponer su voluntad, que arrogante.»

«-Nadie sabe de donde viene. Para mi que no pertenece a este lugar.»

«-Seguramente ni sus padres lo amaron.»

«-Si le abandonaron mejor para mi.»

«-¿El onisan malo se murió por la manzana envenenada que le regalé? Espero que si ji ji ji.»

«-Fiu, es una suerte que no sospechara que el agua era en realidad anticoagulante .»

«-Si todo salió bien, Aladdin estará muerto justo ahora. Mala suerte Kougyoku es mía y ya no serás más un estorbo. El que ríe al último lo hace mejor.»

El hijo de Solomon se desplomó apenas consiente, su garganta emite un sonido casi grotesco cada que respira, la sangre se mete dolorosamente a sus pulmones. Se ahoga rápidamente y la desesperación le invade. Ansia gritar con toda su alma cuando siquiera se escucha la violenta tos que le aqueja y le hace convulsionar.

«-¡KOUGYOKU!»

...

La emperatriz mira una y otra vez el pasillo por el que se fué su esposo.

-¿No les parece que Aladdin-chan ya se tardó?

-Ahora que lo dices-el albino-iré a buscarlo, quizá tuvo algún problema de chicos o algo por el estilo.

Sinbad bebió un poco de vino celebrando el fallecimiento de su enemigo. A nada se quedó de escupir el contenido cuando este arribó esbozado una gran sonrisa y lo más importante de todo, ileso.

«-¿Pero qué demonios?»

-Siento la demora pero una chica se desmayó y tuve que llevarla con el encargado-mintió desvergonzadamente.

Kougyoku tuvo el impulso de abrazarlo puesto que el sentimiento en su pecho no desaparece, pero quedó clavada al asiento sin conocer la razón.

Aladdin se quedó mirando al rey, retandole divertido y curioso.

-¿Algo que me quieras decir?

-De hecho si. El que ríe al último lo hace mejor ojisan ja ja ja ja.

-¿Qué te hace creer que serás tu?

-¿Y a ti?

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Notas finales.

Bueno, por el mundo de estudiantes supongo que no era secreto eso de nuestro chiquito bebé perverso, pero no se preocupen, después de todo es él. (?. Y me gusta más dulce e inocente XD aunque aún así hará de las suyas je je je. Según yo ya casi llegamos a "ese" acontecimiento ju ju ju.

Noami Sonomi Kaname.-Je je je a mi también me pasa a veces XD. *O* wow muchas gracias por lo del lime, es todo un honor leerlo de una de mis escritoras favoritas! Nah, a mi también me da harta pena pero creo que ya me voy acostumbrando je je je. En mis yaoi no tengo tanto problema supongo que porque no soy chico (? No sé ni que quise decir con eso pero creo que ahí voy XD. Por eso gracias por la paciencia! Que bueno que te haya gustado el capítulo me hace muy pero muy feliz! Oh Sinbad aún tiene mucho por hacer, a lincharlo! Ok no que le pone encanto al asunto je je. Lamento haber tardado en actualizar pero estaba escribiendo una serie de one shots para celebrar que llevo dos años escribiendo (inicié con yaoi de magi XD) pero definitivamente jamás me dejo un fic botado, los amo todos! Mucha suerte con tus fics amiga! Me encanta como escribes! Cuidate mucho :3.

Nos vemos la próxima compañeros de vicio! Gracias por todo!