Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchísimas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo :3.
.
.
.
Capítulo 26 Rezando por un milagro.
Advertencia del capítulo lemon.
.
Aladdin tuvo una pequeña conversación con sus padres, dando varios detalles de su relación con Kougyoku y lo feliz que es al estar a su lado. Cenaron la deliciosa comida preparada por su madre y se retiró a su habitación. Realizó un conjuro sencillo para enviar un poco de su magoi a Titus y que así fuera más sencillo trazar un plan.
-Mañana le visitaré.
Dijo recostado en el lecho para rápidamente quedarse dormido, fué un día plagado de emociones.
...
En la mansión Ren.
Kougyoku está sentada en un cómodo sillón de la sala en compañía de sus dos hermanos mayores.
-¿Y bien?-Kouen.
-No t-tengo idea de por dónde comenzar-se sonrojó nerviosa.
-El niño mugriento no se ha pasado de listo, ¿verdad? Porque me agrada y todo pero me enfurece la idea de que no te respete.
-No, es todo un caballero. Ah~ es difícil de creer pero estamos en una realidad alterna. Antes habitamos un mundo en el que es posible emplear magia y conquistar laberintos, que son regidos por príncipes, reyes y emperadores-silencio-Y...no, seguro piensan que enloquecí pero no es así. Estamos atrapados en una ilusión, esto no es justo para nadie. Aladdin-chan busca la solución, la manera de regresar todo a la normalidad. Aún cuando en ella sus padres no existan.
-Eso quiere decir que, ¿no tiene familia?-Kouha.
-La tenía pero... Nos casamos, es por eso que soy su esposa y queremos respetar el vínculo que tenemos.
-¿Fué amor a primera vista?
-No. En ambas ocasiones le herí, en verdad le hice mucho daño y aún así me perdonó, hizo de cuenta que nada pasó. Soy tan afortunada. Es quien me brinda la fortaleza para continuar, es por eso que poseo el valor necesario para asegurar que nada ni nadie me alejara de él. Y lamento decirlo pero aún si se oponen me quedaré a su lado.
-Invitale a comer el día de mañana-el pelirrojo-Quiero conocerle.
-Ah, si claro. Aladdin ya tenía planeado presentarse como es debido, lo mencionó pero no pensé que se diera la oportunidad tan pronto.
-Es todo, será mejor que vayan a dormir.
-Es cierto hermanita. Las desveladas son terribles para la piel.
«-Se lo han tomado demasiado bien, ¿será que tengo tan grabadas las personalidades de aquel mundo que terminan por influenciar mi opinión en este? Quizá las cosas salgan positivamente. Aladdin es muy lindo y agradable, le cae muy bien a Kouha-niisama, no tendría porque ser distinto con los demás. Y de cualquier manera estoy demasiado agotada para pensar con claridad.»
Asintió obediente y se retiró a su alcoba donde inmediatamente se rindió a Morfeo.
...
Kougyoku es atacada por un intenso escalofrío que recorre su espina, el latido de su corazón se acelera exponencialmente. Pega su espalda lo más que puede a la pared, temerosa. Alza la mano de forma inconciente para tomar el contenedor de Vinea, y se sorprende al notar que se encuentra en el sitio de costumbre.
«-¿Cómo es posible? No debería...»
-Le suplico que recapacite emperatriz.
«-¿Cómo me llamó?»
-Aún está a tiempo de enmendar el error.
«-¿De que hablan?»
-Aladdin-sama es el magi que logró finalizar la guerra. Siempre le estaremos agradecidos por la paz que ahora podemos disfrutar pero de ninguna manera aceptaremos su matrimonio.
-¿Por qué no?
-Entienda, es un magi sin país. Aún cuando Sinbad le acogió en Sindria o usted en el imperio Kou lo cierto es que no es poseedor de un título. Si se pone de lado su gran habilidad para la magia es tan solo un muchacho sin poder político. El próximo emperador no puede tenerle de padre. ¡Sería una gran vergüenza!
-P-pero...¡estamos esperando un hijo! ¡¿Qué se supone que haga con él?!
-Podría darlo en adopción, estoy seguro que no querrá acabar con su existencia así que le doy una solución mucho más amigable.
-¡¿El que me obliguen a darle la espalda lo es?! ¡¿Han perdido la razón?!
-T-tranquilicese por favor, en su condición es peligroso un coraje de este calibre.
-¿Y cómo pretenden que lo haga si escucho tantas ridiculeces?
-Si los magos de la creación son de su estilo podría contraer matrimonio con el oráculo del imperio Kou. Posee un estatus privilegiado, nadie se opondrá.
-¡No me gustan los magi, solo Aladdin!-furiosa.
-Piénselo, de esa manera salvará la vida del bebé. Podría decir que es del sacerdote.
-Pero sería traicionarlo...
«-Aladdin-chan se puso tan feliz cuando le dí la noticia. No soy capaz de hacer algo así.»
-Usted es la emperatriz, la decisión recae únicamente en su persona. Analice con cautela, su felicidad o la vida del ser creciendo en su interior.
Los sujetos se retiraron. Ella se dejó caer de sentón y llevó las manos al rostro, angustiada.
«-Esto no puede estar pasado, no importa lo que elija porque al final romperé su corazón.»
-¡Ah!
Kougyoku despertó abruptamente luego de emitir un potente pero breve grito. Miró confundida a su alrededor hasta que logró enfocar la computadora en el escritorio.
«-Santo dios, fué solo un sueño. Sin embargo se sintió tan real. Supongo que se debe a los recuerdos que volvieron a mi. Casada con Aladdin y todavía pensando en tener hijos. Aunque en ningún lado está prohibido que contraiga matrimonio con él. Además siendo mi consejero tiene un puesto tan importante como el de Judal-chan, no...es gracias al trabajo que hizo para la organización que el país creció tanto. Que injusto, Aladdin es un príncipe aunque su reino no exista más. No, estoy paranoica. Incluso Hakuryuu-chan nos apoyó, algo como eso no debería ocurrir. Ah, este miedo no se va, recuerdo una y otra vez lo que hizo...el dolor que me invadió por perderlo. De pronto se hizo presente, como si jamás hubiese regresado a mi. Como si fuera tan frágil que pudiese quebrarse en cualquier momento.»
Se tiró en la cama de nueva cuenta y cerró los ojos.
«-Lo dije antes, aún si el mundo entero se convierte en tu enemigo seré por siempre tu aliada, la que te proteja.»
-Por eso no te atrevas a dejarme porque estoy segura...
«-De que esta vez moriré de tristeza.»
...
Aladdin sale de su habitación con una linda sonrisa dibujada en el rostro, fruto del sueño que tuvo como protagonista a su adorada Kougyoku.
-Je je je.
-Buenos días mi amor-su madre-es bueno verte tan contento desde temprano. ¿Acaso tiene que ver con esa chica?
Asintió ruborizado.
-Oh, tu si que eres un encanto. Me alivia que no hayas heredado la personalidad de tu padre.
-El desayuno está listo-anuncia Solomon desde la cocina.
-Oh tiene tanto que no pruebo algo preparado por ti-el muchacho.
El par le contempló con extrañeza.
-Pero si al menos una vez a la semana se pega a la estufa para poner en práctica las recetas que encuentra en sus libros.
«-Fingiré el tiempo que sea necesario. Le daré la vida perfecta que Ugo, Solomon y yo queremos que tenga.»
-¿No es así?-a su marido.
-Dejemos de lado la conversación-el aludido-mejor prueben las crepas. No es por nada pero han quedado bien esponjosas, tanto como las mejillas de Sheba.
-Oh, ¿consideras que lo son?
-Por supuesto, igual que una mantecada o el migajón de un bolillo.
-¡Aaah!
-Ay papá eres muy grosero.
-¿Qué te digo? Siempre será divertido molestarla. Lo entenderás cuando seas mayor.
-¡No arruines su personalidad! Es mucho más maduro que tu.
-Jamás lo negué-orgulloso.
-A veces eres tan irritante.
-¿De verdad? Y yo que hice una especial, hasta le puse tu nombre con miel.
Ella le miró incrédula y se aproximó a la mesa para encontrar justo lo que el hombre mencionara. Un calorcito se expandió por todo su pecho, pronto cogió el tenedor que le ofreciera este para cortar un pedazo e ingerirlo.
-Aún tienes un estupendo don para esto.
-Tengo que, te conquisté por el estómago después de todo. Mi poco femenina y glotona esposa.
Sonrió divertido pero es claro que ya no le escuchaba por estar centrada en el producto.
-Vaya, la comida tiene un misterioso poder en mamá. Por un segundo pensé que te daría una bofetada.
«-Como ocurría de vez en cuando.»
-¿Sabes Aladdin? Las parejas siempre tendrán dificultades. El ser humano perfecto no existe y por ende ocurre con las relaciones. Al principio esconderan los defectos pero cuando se genera cierto nivel de confianza también lo hace la comodidad y se suelen tener actitudes que antes no, los llamados defectos. Varían y pueden ser simples tonterías como discutir por no bajar la tapa del excusado hasta celos irracionales y demás. Lo importante es superar las dificultades. No intentes corregir los errores hasta el grado de querer cambiar a otra persona porque sería imponer tu voluntad, dialoguen, encuentren un punto medio, neutral. Si algo en verdad te es importante protegelo.
Aladdin asintió un poco decaído, en otra situación hubiese sido un simple consejo pero ahora suena más como una despedida. Tal vez se debe a que las cosas deben volver a su cause, es por ello que atesora cada palabra en lo más profundo de su corazón.
«-Papá es tan sabio. Sin duda tiene una manera de hablar que cautiva, no me extraña que haya sido el rey de Alma Toran.»
-Muchas gracias.
-Un placer.
-Si tan solo aplicara uno solo de sus discursos-la de cabello rosa-a si mismo no tendríamos problemas.
-Es que usted señorita es un caso perdido.
-¿Ah si? ¿Entonces por qué te casaste conmigo?
-Porque te amo.
-Oh...que injusto.
El chico sonrió, para él siempre ha sido evidente el gran cariño que sus progenitores se profesan.
«-Estar enamorado es maravilloso.»
Pasaron el resto del desayuno de manera más o menos cotidiana debido a una que otra broma de Solomon y algunos objetos que desaparecieron de la mesa en su dirección gracias a la esposa. Al finalizar el hijo se retiró dando las gracias con intención de realizar una de sus muchas presentaciones en el parque, fué entonces que su madre le detuvo con una incómoda pregunta.
-¿No asistirás al colegio?
-¿Eh?
¿Estás de vacaciones?
-Ah no es...
«-¿Qué le digo? No quiero mentir.»
-Es algo complicado de explicar pero en realidad...
-Aladdin tiene trabajo-Solomon-nos dijo hace poco, ¿recuerdas?
-Ah si...
«-También finalicé mis estudios, aún recuerdo lo difícil que fué pero por mi edad nadie quiso contratarme, si no fuera por Kouha-kun...»
-Lo siento amor, es solo que después del accidente mi memoria no...
-¿Accidente?
-Ya sabes, en el que Solomon...-abrió los ojos desmesuradamente y cubrió rápidamente su boca con las manos.
-Entiendo. Eso quiere decir que saben la verdad, ¿cierto?-silencio.
Los orbes de la mujer se llenaron de lágrimas.
«-No puede ser, comienzo a confundirme por el cambio de acontecimientos. No hay vuelta atrás, ¿se irá? ¡No quiero perder a mi hijo!»
-Aladdin...no te vayas. Es posible que no me creas y no te culpo pero te amo.
-Yo también los adoro.
-¿Eh?
-Aún si no son los seres que me dieron a luz no cambia el hecho de que son mis padres. Los que me educaron, los que murieron o estuvieron mucho tiempo en el hospital, los que volvieron para no dejarme solo. Las cosas no tienen porque cambiar y tampoco es mi intención mentir. El que entiendan hace todo más sencillo de explicar pero también muy doloroso. Me gustaría vivir con ustedes para siempre, realizar las actividades que hacen las familias pero...entre más me tarde en devolver todo a la normalidad más complicado será y llegará a un punto en que será imposible.
-No importa la forma que Sheba y yo tengamos, el hecho de que formamos parte del rukh nos hace visibles para un magi. Siempre estaremos aquí-señaló su corazón.
-Lo sé-sonrió con tristeza y valentía.
-Eres un desastre.
-¿Eh?
-Somos tus padres, ¿o no? No tienes que fingir fortaleza. ¿Ante quién si no te permitirás flaquear?
-Uh...ungh...
Se lanzó al pecho de Solomon que le acogió con cariño para ser envuelto también por Sheba en un cálido abrazo.
-Llora bebé, lo que haga falta. Libera un poco tu corazón.
-L-lo lamento.
-No hay razón para avergonzarse.-el hombre-Estamos muy orgullosos de ti.
-Pero debido a mis errores estamos aquí.
-Nadie nace sabiendolo todo. Los fallos solo indican que estas creciendo. Lo importante es afrontar las consecuencias, para eso nos tienes también.
-Gracias, muchas gracias.
El joven se aferró a ellos como si no hubiese mañana, pasado un rato le dolían muchísimo los pulmones y sentía más mejillas calientes.
-Uh buu...ah~ estoy mejor aunque me dió un poco de sueño.
-Es la tranquilidad que lo embarga a uno al liberar el alma-Sheba.
-Y es mucho mejor deshacerse del estrés de esta manera, no quiero que te hagas tan violento como ella.
-¿Ya vas a empezar?
Aladdin curvó los labios hacia arriba ganándose un par de sonrisas por ello.
-Me gustaría quedarme más tiempo pero...
-Tienes cosas que hacer-el mayor.
-Si.
-Ve con mucho cuidado. No hagas nada imprudente-Sheba-ah, sé que así será porque eres tan cabezota como tu padre pero al menos tenía que decirlo. Si solo tuviera magia con gusto te ayudaría.
-Ya hacen más de lo que crees.
Se despidió de ellos y salió rumbo al hospital.
«-Espero que el magoi que envíe a Titus le ayudara a recordar porque si no no tengo idea de que más hacer.»
Rezaba una y otra vez porque fuera el caso. Al arribar se anunció en la recepción. No pasó mucho para que la secretaria le dijera que podía pasar al consultorio del médico. Caminó nervioso por los corredores y al estar frente a la puerta se quedó inmóvil durante un par de segundos.
-No te la pasarás ahí hasta mañana, ¿cierto?-al otro lado.
Se armó de valor y adentró cerrando tras de si.
-Titus-kun...
-Lo recordé todo.
-¿Acontecimientos o...?
-¡Todo!-ilusionado-¡La magia, la academia, a Sheherezade-sama, al director! Incluso que estaba en una importante reunión con el senado cuando todo ocurrió o eso creo porque es lo último que me viene a la memoria. Querían subir los impuestos, ¿puedes creerlo? ¡¿Acaso piensan que el pueblo tiene los mismos ingresos?! ¡Pero son muy tercos! ¡Me dan tantas ganas de golpearlos!
-...kun. Titus-kun.
-¿Me dijiste algo?
-Je je je que nostalgia. Me recuerda a cuando estábamos investigando en la academia y te distrajiste con cuanto se te cruzó en frente, el gatito y el bebé fueron mis favoritos.
-¡¿Verdad?! Miau, miau, así lo dijo.
-Si.
-Ejem-aclaró su garganta-lo importante es que puedo usar magia.
-¿Enserio?
-Claro, mira. Asfal rif-apareció un minúsculo tornado no mayor a dos centímetros.
-¿Es todo lo que puedes hacer?-preocupado.
-¡Que grosero! Mis habilidades no sufrieron daños o cambios pero no voy a destruir el hospital para convencerte.
-Tampoco es mi intención, sólo tenía curiosidad.
-¿Y ahora?
-Es necesario encontrar a Yunan-san, ¿crees que podrías ayudarme a buscarlo?
-Cuenta con ello.
-Solo si tienes oportunidad. No sé cuanto tiempo nos lleve y no quiero que alguno de tus pacientes tenga complicaciones por ello. Esta también es la realidad.
-Me esforzaré por ambas. Con quién crees que hablas, soy el gran magi de Reim-orgulloso.
-Je je je.
Sonó su móvil.
-Disculpa, debo contestar una llamada.
-Si claro.
-¿Bueno?
-Hola Aladdin.
-Kougyoku que linda sorpresa.
-Me pregunto que tanto-desanimada.
-¿Pasa algo?
-Kouen-niisama y Kouha-niisama se enteraron de lo nuestro. Lo dije anoche en voz alta porque creí que estaba sola. Lo lamento, es posible que Koumei-niisama este al tanto también.
-No te angusties, es algo que ya tenía contemplado.
-Kouen-niisama quiere conocerte.
-¿Cuándo?
-Hoy.
-Ungh.
-¿Todo bien?
-Si. Es sólo que tu hermano siempre me asustó un poco.
-Si quieres le digo que...
-No pretendo causarte problemas, eres mi esposa, ya sea en este o el otro mundo son mis cuñados, haré lo posible por llevarme bien con ellos. Además sé que ojisan es muy amable. Aunque no sea tan sencillo de ver ja ja ja. Uh~. Iré en un cuanto pueda, no me tardaré tanto.
-Está bien, les diré. Gracias Aladdin-chan.
-Siempre es un placer, por si fuera poco Kouha-kun me cae muy bien.
-Hasta entonces.
-Sip.
Finalizó la conversación.
-Tengo que irme Titus-kun.
-¿Cuñados? Aladdin, ¿tienes novia?
-Ah...no es que no confiara en ti es solo que ella estaba preocupada por involucrarme en asuntos de estado y...
-¿La chica que vino al hospital cuando tu madre estuvo en coma?
-¿La recuerdas?
-Ahora si.
-Es Ren Kougyoku, la emperatriz de Kou.
-Wow, te gustan mayorcitas. ¿Cuántos años te lleva?
-S-siete.
-¿Hasta dónde llegaron?
-¿Eh?
-Me da curiosidad. Tengo poca experiencia en muchas cosas y eso.
-Ah...es a-algo incómodo responder.
-Oh-desilusionado-Bueno, no te entretengo más. Te avisaré si encuentro a Yunan. Que tengas mucha suerte, una frase mal empleada y quedarás mal con tus cuñados para la eternidad.
-¡N-no me pongas más nervioso!
-Ah vamos, le agradas a todo el mundo, ¿qué podría salir mal?
-O-ojisan es algo complicado, es a quien más temo pero quiero decirles lo mucho que amo a Kougyoku y lo que estoy dispuesto a hacer por protegerla.
-Y para lo que se ofrezca cuentas conmigo.
-Je je je muchas gracias-sonrió.
Aladdin salió de ahí, se dirigió a la parada de autobús y caminó algunas cuadras para llegar a su destino. Arribó por detrás, donde se encuentra el jardín. Se dispuso a dar la vuelta para ir al frente cuando alguien le sujetó por el cuello y estampó contra la pared.
-¡Ungh!
-Tienes agallas para contraer matrimonio con mi hermana sin avisar, mocoso.
-K-Kouen-ojisan...
-Mencionó algo acerca de otro mundo así que-sonrió diabólico-quiero que me reveles todos los conocimientos que posees y no aceptaré una negativa, ¿te quedó claro?
-S-si.
El magi se siente pequeñito, justo como en aquella época. Solo entonces le liberó.
«-Ojisan da tanto miedo, pero me hace sentir tranquilo porque puedo confiar en que cuidará de Kougyoku cuando ya no pueda hacerlo.»
Entraron a la mansión hasta tomar asiento en la sala.
-Hola niño mugriento~.
-Buenos días Kouha-kun.
-A-Aladdin-chan...
-No te preocupes por favor.
-¿Él es la persona que querías presentarnos?-un pecoso.
-Ah, es verdad. Mucho gusto, me llamo Aladdin Jehoahaz Abraham y...estoy casado con Kougyoku-onesan.
El silencio se hizo presente.
-B-bueno-la chica-ellos son mis hermanos Kouen, Koumei y Kouha.
-Encantado de conocerlos.
De nueva cuenta un ambiente pesado. Aladdin apretó los puños nervioso, sintiendo con claridad el sudor recorrer su espina. Conocedor de haber arruinado la primera impresión con los Ren pero ni así se arrepiente.
-Habla-el mayor con gran solemnidad.
-Ah, ¿por dónde inicio?
-Ja ja ja Kougyoku dijo algo similar hace un rato-su jefe.
-¿De verdad?
-Oh si. Tranquilo, esto no es un juicio. Aunque tampoco aseguro que tu cabeza siga en su sitio si descubro que has jugado con mi hermana-sonrió.
-No soy capaz. En verdad la amo. Las cosas se dieron demasiado rápido y entiendo que estén molestos, incluso que me guarden rencor pero ni así me retractaré.
-Me gusta tu actitud~.
Fué entonces cuando el magi se armó del valor necesario para contarles la misma historia que a Judal y Titus.
-Así que la realidad puede modificarse con ayuda de aquello llamado rukh-Kouen reflexivo mirando con intensidad un punto sin importancia.
-Aún aquí puedo pedir prestada su habilidad-mostró algunas mariposas doradas.
-¿Qué piensas hacer?-el de pecas.
-Corregir mi equivocación. Devolver todo a la normalidad. Ugo-kun dice que es posible. Además es mi responsabilidad y no pienso escapar de ello.
-¿Quién lo dictaminó?-Kouen.
-¿Quién...?
-Eres un idiota-suspiró.
-¡¿Cómo?!-ofendido.
-Es la verdad. ¿Cuándo dejarás de pelear por los ideales de otros y lo harás por los tuyos? Mantuviste tu relación con Kougyoku en secreto porque te lo pidió, ¿estabas de acuerdo?
-N-no.
-Fuiste un magi que protegía las metas de sus padres. Lo que hicieron es admirable y la historia de Alma Toran muy valiosa pero no deberías atarte a ella.
-¿Lo sabías?
-He tenido numerosos sueños de aquella realidad por ello me dediqué a investigar pero no hay un solo indicio.
Aladdin rió ligeramente.
-¿Qué?
-Aún eres el mismo. Lleno de curiosidad y brindando consejos a quien los necesita.
«-Durante la revelión de Hakuryuu-onisan parecías más interesado en mi opinión que en tu seguridad. Tan distinto de Sinbad-ojisan.»
-Me dijiste algo así antes y por lo mismo lo he meditado. Quiero ayudar a crear una paz duradera.
-¿Sin importar el costo?
-¿Eh?
-Todos los cambios requieren un sacrifico, entre más grandes mayor es el precio a pagar. Puedes desperdiciar tu vida para no conseguir nada, ¿y después? Obligación, responsabilidad, deber está bien cuando eres el líder de un pueblo, cuando miles de vidas dependen de tus decisiones. Pero tu eres solo un mocoso.
-Ungh.
-Un magi con habilidades increíbles pero no cambia tu naturaleza.
-Así es niño mugriento. Un rey debe estar dispuesto a todo, ensuciarse las manos de ser necesario. De asesinar a los que se interpongan en su camino o aquellos que no simpatizen con su causa. No es algo acorde a ti, me agradas por la bondad en tu interior, con ello no estoy diciendo que seas estúpido aunque si algo ingenuo pero matar a alguien se convierte en un gran peso en la conciencia, algo que difícilmente te deja vivir.
-Mi hermana te eligió por algo-Koumei-pareces un joven centrado capaz de pensar por si mismo.
-Si quieres ser un mártir para el mundo-Kouen-no puedo juzgarte, pero si es un pretexto para escudarte en las palabras de otro no te perdonaré porque la felicidad de mi hermana está de por medio.
-La felicidad de Kougyoku-onesan...
«-Quiero estar a tu lado por siempre.»
«-Sueño con formar una familia a tu lado. Tendremos un bebé.»
«-Te amo Aladdin-chan.»
El magi inspiró profundo.
-Sin duda soy ingenuo, a pesar de que el tiempo me ha hecho ver que no siempre pueden cumplirse las promesas...ya les fallé a todos. Aún así...
Aladdin abrió los ojos desmesuradamente al sentir que alguien le tomaba con fuerza del cuello de la playera, de haber tenido más fuerza el agresor sin duda le habría levantado del suelo, por un segundo vislumbró a Kouen pero la sorpresa fué mayúscula cuando se percató de Kougyoku, con las mejillas bañadas en lágrimas.
-¡¿Cómo puedes decir que hay promesas que no pueden cumplirse?! ¡Entonces no las hagas! ¡Que actitud tan cruel e irresponsable! ¡Me haces daño!
-No es mi intención. Tengo responsabilidades, una labor designada desde mi nacimiento y...
-¡No te creas único!-furiosa.
-¿Eh?
-¡Te equivocaste y yo también! ¡Todos caímos en la trampa de Sinbad! ¡TODOS INCLUIDOS LOS HABITANTES DE SINDRIA SOMOS RESPONSABLES! ¡ES LA ÚLTIMA VEZ QUE TE LO DIGO! ¡NO ESTAS SÓLO CON UN DEMONIO!
-Creo que comienzas a hablar como Judal-kun.
-¡CÁLLATE QUE NO ME TIENES TAN CONTENTA!
-Uh~.
-Aladdin...
-¿Si?
-Te amo y estoy dispuesta a muchas cosas por ti pero, la próxima vez que te sacrifiques, seré quien te de el golpe de gracia. ¿Sabes lo que significa? Tendré tu sangre en mis manos por toda la eternidad.
-No...¡sería terrible!
-¡¿Me entiendes?! ¡¿Lo haces?!-le soltó y comenzó a temblar-No me obligues.
-¿Y si no existe otro camino?
-¡ENCUENTRALO! ¡CREALO ERES UN MAGI POR DIOS!
Aladdin llevó la mano a su cabello, no sin antes cubrir por un segundo sus ojos, para no soltar las lágrimas que intentan huir.
-Hay algo que aún no te he dicho...
«-Necesito sincerarme por completo.»
-Hay un precio a pagar por emplear el conjuro que regresará todo a la normalidad.
-¿Y c-cuál es?-temerosa.
-Mi vida.
-E-eso significa que al final tú...-consternada-tú...
-¿Es alguna clase de hechizo prohibido?-Kouen-¿Magia oscura?
-¿Uh?
-Ya sabes, algo así como una maldición o lo que conocemos en este lugar como taboó.
-Nunca había ocurrido algo similar pero lo dudo.
-Entonces, ¿cómo estás tan seguro?
-Ugo-kun lo dijo.
-Pero también mencionó que buscaría la manera de que no ocurriera.
-Pues si pero...
-¡No me gusta nada!-molesto.
-¿Ojisan?
-No vas a dejar viuda a mi hermana-sentenció-Si es imposible de esa manera busca un método distinto. Cambia las reglas del juego.
-¡Es irracional!
-¡No te estoy preguntando o pidiendo sugerencia! ¡ES UNA ORDEN!
-¡No puedes imponer tu voluntad ante un imposible! ¡Si existiera otro camino lo tomaría sin dudar!
-Todos los caminos llevan a Roma.
-¿Eh?
-¿Qué clase de lógica te plantea un problema con una solución única? Nada es tan sencillo y menos si se trata de la vida real. Hay más opciones es solo que eres demasiado idiota para verlas.
-Ungh.
-Mi hermano tiene razón-Koumei-los acertijos lo son precisamente por su complejidad, enormes laberintos que confunden la mente.
-Laberintos...
«-Es posible. Ugo-kun es quien mejor entiende al rukh pero hay aspectos que ni el puede comprender como las habilidades de Belial, en ese sentido es posible que haya un punto ciego. El único que podría entender en su totalidad es su dueño, Ill Irah.»
-Es superar a mi mentor, mi mejor amigo. No sé si tengo lo necesario.
-Si de todos modos vas a morir vale la pena arriesgarse, ¿o no?-Kouen sonrió diabólico.
-E-eres demasiado directo.
-No tiene sentido darle vueltas.
-Aún así necesito la ayuda de otro magi pero no le he visto.
-¿Le has rastreado con tu magia?
-Lo intenté anoche, al enviar un poco a un amigo pero no obtuve resultados.
-¿Qué significa?
-No lo sé, llegué a muchas conclusiones.
-No es prudente depender de alguien que no aparece, nos valdremos de los conocimientos.
-¿Nos?
-Si un miembro de la familia necesita ayuda lo menos que podemos hacer es brindarla. Eres el marido de mi hermana, ¿o no?
-Kouen-ojisan.
-¡Así es niño mugriento!
-Kouha-kun.
Koumei simplemente asintió cruzado de brazos.
-Ahora anota cuanta fórmula te sepas y que sea rápido, por la tarde tengo una junta de negocios.
-¡Es imposible!
-Trata-sonrió intimidante.
-Uh~.
A eso de las tres de la tarde Aladdin se desparramó en el piso luego de que "amablemente" le obligaran a exprimir su cerebro. Los Ren varones se marcharon a la empresa una vez le confiaron la pureza de su hermana bajo pena de muerte.
-¿Estás bien?
-Si, lamento preocuparte onesan, estoy un poco aturdido es todo. Je je je se me hizo un tanto nostálgico, Myers-sensei tenía un método similar para enseñarme magia, al menos cuando aplicaba el método teórico.
-¿Quieres comer algo?
-Es una estupenda idea.
-¿Como qué se te antoja?
-Lo que sea es perfecto.
-De acuerdo. ¿Sabes? Me alegra que hayan tomado tan bien la noticia.
-A mi también. Temía que ojisan y Kouha-kun quisieran golpearme o algo peor. En realidad son bastante comprensivos. No por nada tenían tantos compañeros en el Imperio. Son la clase de líder que sigues sin dudar.
-¿Verdad? Estoy muy orgullosa de los hermanos que tengo. Esa también es una razón para odiar a Sinbad. Les tendió una trampa, destruyó a la familia. Mi hermano Kouen murió y...
-Kougyoku...
-¿Si?
-Ojisan está vivo.
-¿Eh? Es imposible, fui testigo de como le ejecutaron.
-Hakuryuu-onisan perdonó su vida. Lo que todos presenciaron ese día fué una visión que cree con un hechizo de reflexión de luz.
-¿Por qué nunca me dijiste?
-Tenía miedo.
-¿Eh?
-El golpe de estado no involucró solo a los habitantes de Kou. Se necesita de personas poderosas e influyentes para derrocar a alguien tan inteligente y precavido como ojisan. Si te lo hubiese mencionados quizá lo habrían descubierto. Sin sus contenedores es vulnerable.
-No quiero que esté en el exilio por el resto de su vida.
-Hakuryuu-onisan, los súbditos que le son fieles y yo tampoco. Si no muero, prometo encontrar la manera de hacerle volver.
-Más te vale que no me abandones.
-Pondré todo de mi. Aún nos falta la ceremonia nupcial. ¡Sería magnífico verte con un lindo vestido de novia caminando al altar!
-Oh-se sonrojó-¿Y qué usarás?
-Mmm, no tengo idea ja ja ja.
-Ah, ni me has dejado fantasear. A veces pienso que no eres nada sensual-se quejó.
-¿De veras?
-Si. No me tocas, ni besas o haces un simple piropo.
-Tus hermanos me tienen bien amenazado.
-¿Es la razón?
-Je je je sabes que no.
-¡Estoy harta de esperar! ¡Eres mi esposo!
-¿Uh?
Kougyoku se lanzó en un efusivo beso, tal vez demasiado impetuoso puesto que les hizo caer de lleno pero ni así liberó a su ruborizada víctima, incluso le tomó de las muñecas para dificultar su escape. Su lengua se introdujó en boca ajena y le atacó. Degustando su característica dulzura como si se tratara del más exquisito manjar. Le extraña, tiene necesidad de su sabor. Le priva del vital oxígeno porque desea mucho más.
«-Oh Aladdin-chan si solo pudieras corresponder este inmenso calor. Pero eres demasiado tierno para eso.»
-Ah ah ahh...
Se separó dejando un leve rastro de saliva que los unió algunos segundos hasta desaparecer.
-E-eres muy injusta.
-¿Eh?
-Es muy difícil contener mis impulsos, más aún cuando haces cosas como estas.
-No tuvimos una luna de miel, lo prometiste.
-Lo sé.
-Aladdin-chan quiero hacerte el amor.
-Lo sé.
-¡No repitas la frase!
-Yo también pero...es muy irresponsable. ¿Qué ocurrirá si te embarazas?
-¿No es de lo más natural en un matrimonio?
-¿Eh?
-Soy una mujer fuerte. No me hará vulnerable.
«-Mi madre peleó contra Arba-san aún cuando estaba en su interior. Si algo me ocurre, aunque espero que no ya no estaría sola. Uh pero dejaría al bebé.»
-Kou necesitará un heredero, soy la emperatriz y me niego a tener un hijo con otro. Si tanto te preocupa tu familia entonces no la abandones.
«-Juntos podemos lograrlo.»
-Pareciera que lees mi mente Kougyoku.
-Porque te amo.
-Está mal.
-¿Eh?
-Soy un patán por obligarte a insistir con el tema. Bueno, si tus hermanos me van a golpear, que al menos valga la pena.
-Eso significa...
-Je je je-nervioso.
Kougyoku le tomó de la mano y le puso en pie para que le siguiera.
-¿A dónde vamos?
-A mi habitación, debe ser muy especial.
«-Y así tu aroma quedará impregnado en mi alcoba.»
-Está bien.
Una vez llegaron al sitio cerraron la puerta con seguro, por si las dudas.
-Espera un momento por favor.
Dijo ella mientras el magi tomaba asiento en la cama, desviando la mirada hasta el buró donde se encontró con una manzana. La cogió con intención de morderla pero le fué arrebatada en el acto.
-Esta no se come.
-¿Por qué no?
-¡Porque no!-avergonzada.
«-La tengo para pensar en ti.»
-Eres muy hermosa.
-Mmm.
Más roja no puede estar así que se gira y huye para no decir alguna tontería que pueda echar a perder tan maravilloso momento.
Aladdin talla sus manos en el pantalón para limpiar el sudor que las recubre cada cinco segundos debido a la ansiedad. No tiene idea de cuanto tiempo lleva su esposa en el baño de su habitación pero ya se tardó, o al menos es la impresión que le da, peor aún que siente el corazón atorado en la garganta. Es dar un paso muy importante en la relación y no es que tenga miedo de la responsabilidad que viene con ello sino que le angustia no ser muy bueno en la cama, es primerizo después de todo.
«-¿Y si la intuición e impulsos naturales no me guían como debieran?»
-Estoy lista-articulo al otro lado de la puerta-silencio-¡Dí algo!
-¡Ah perdón! ¿Sal cuando quieras?-arqueó una ceja-Ja ja ja creo que siempre si lo arruiné.
La risa murió en el instante que tuvo a su pareja a la vista.
-¿C-cómo me veo?
El muchacho no pudo formular un solo comentario coherente, abrió la boca torpemente y así se quedó. Pero ni como evitarlo. Kougyoku tiene un pequeño vestido de tono rosa, de tela sumamente delgada y traslucida que permite incluso la apreciación de la sugerente ropa interior, en los límites unos encantadores encajes. Y el cabello amarrado en dos coletas que caen a los lados, resaltando su figura, sobre todo sus bondadosos pechos. Y para finalizar tiene atado un listón rojo en el muslo por medio de un moño.
-Lo encontré en una plaza comercial la semana pasada y pensé que quizá algún día-bajó la mirada...-No, claro que no te gusta, ¿cómo lo haría? Aún tenemos la misma diferencia de edad, es obvio que no pensamos lo mismo. Debes creer que soy una enferma, pero me esforzé tanto porque fuera inolvidable. Soy muy torpe, no sé como...
-Oh Kougyoku...
-Ah...
Ella se estremeció todita cuando Aladdin le abrazó con fuerza.
-Eres mucho más de lo que merezco. ¿Cómo no me iba a gustar si te ves preciosa?
-¿D-de verdad?
-Si. Entonces, ¿está bien si hacemos el amor?-asintió-Menos mal porque no creo poseer el autocontrol necesario para retroceder.
-Je je je.
Unieron sus labios de nueva cuenta en un sublime y apasionado beso, donde él la acorraló deliciosamente contra la pared, sosteniendo ambas muñecas femeninas con una sola mano mientras la otra se deslizaba hasta tomar uno de los pechos y estrujarlo de tal manera que se hizo presente en las terminales nerviosas de Kougyoku pero no la hirió.
«-Y pensar que irías directo a mis pechos, pero se siente muy bien.»
Sus mejillas se tornaron calientes y rojizas. Los labios y lenguas de ambos se disputan un duelo que a momentos se vuelve baile, ella bebe sin recato el elixir del acto y disfruta de la atención ofrecida a su seno. Sin embargo forcejea para liberar sus muñecas y una vez lo logra lleva la otra mano de su marido al pecho libre. Este masajea ambos sin el menor inconveniente. La palma derecha se desplaza por el brazo hasta el tirante y le baja hasta dejar en libertad uno de los senos, el que delineó con la lengua para luego meter a la boca y succionar, chupar y morder, en especial la sensible y ya no tan suave punta, removiendola en cuanta posición se le ocurrió, arriba, abajo, a los lados. Kougyoku siquiera se dió cuenta del instante en que liberó su boca, o de cuando la saliva escapó por sus comisuras. Se dedicó a sentir cada caricia en sus ahora completamente desnudos pechos, agradeciendo la atención al otro por medio de los dígitos del habilidoso magi.
«-Aladdin-chan es sumamente dulce y también un gran caballero pero aún así posee una sensualidad y agresividad innata que me vuelven loca. No cabe duda, es un pervertido. ¿Cómo puede ser tan perfecto?»
Una vez que los senos no pueden recibir más estímulos, son cubiertos de nueva cuenta, aunque las adorables puntitas ahora bien firmes no buscan esconderse.
-¿Fué agradable?-el magi-Si algo no te gusta puedes decirme con confianza.
-Ah ah aah-negó.
-¿No te gustó?
-No ah hay problema. S-sigue.
-Je je je como ordene.
-Que ah tonto je je mmm. ¡Uo! ¡¿A-Aladdin-chan?!
El rostro femenino se puso de mil colores cuando el impertinente muchacho se hizo paso por la prenda para besar su vientre y juguetear en el ombligo con ayuda de su lengua. Pero nada pudo hacer porque los labios tocaron el bajo vientre, el hueso de la pelvis y los muslos hasta llegar al listón que arrancó con los dientes en una por demás erótica mordida.
«-Oh por dios, oh por dios, ¿quién es este intrépido chico que me tiene a su merced?»
Apretó los ojos con muchísima fuerza al ser invadida en un lugar muy íntimo por algo húmedo y caliente, que le era familiar pero se negó a admitir. Estuvo a punto de reír un par de veces porque le dió cosquillas pero justo cuando iba a ocurrir el joven se levantó y volvió a besarla dilatando su entrada con suavidad.
«-Que manera de tocarme.»
Kougyoku no pudo contenerse mucho tiempo, y al ser víctima de tanto gozo se corrió. El cálido líquido prueba de su pureza resbaló por los muslos, y dejó húmeda su intimidad.
-Así me será más fácil entrar.
Susurró Aladdin en su oído para luego morder el lóbulo. Este llevó la mano a su miembro para dirigirlo, ella tragó saliva al notar que es de considerable tamaño, se antoja sin lugar a dudas. El magi sonrió como si hubiese escuchado su pensamiento e introdujo la punta sin moverse, aún así es posible percibir el palpitar de este. Tan lleno de deseo por su esposa.
«-Es muy caliente, la piel de Aladdin-chan arde, ¿será de placer? Porque a mi me consumirá muy pronto.»
-Uangh...
Él le penetró de a poco, con gran sutileza hasta llegar al fondo, rozando el punto más delirante en la chica que casi le hizo caer. El mago le sostuvo de la cintura con ambas manos y ella se aferró a la contraria con las piernas, mientras sus brazos lo hacían al cuello de este. Aladdin la apoyó por completo a la pared que en dicho instante no se sintió ni un poco fría y una vez se aseguró de que no corría peligro de caer le embistió.
-¡Haaaahhhhhhhmmmmm!
-Ungh.
Ambos dejaron en libertad un gran gemido, uno más agudo que otro por el gozo que les invadió. Kougyoku le recubre y aprieta su miembro con pequeños espasmos que se dan en su intimidad, esta por su parte siente invadido hasta el último fragmento de su alma y no podía estar más de acuerdo. Fantaseó decenas de veces en cómo sería el sexo con su marido pero no estaba ni remotamente cerca de la realidad. En verdad es increíble, mágico, misterioso. Se produce un golpeteo húmedo cada que Aladdin entra y sale para atacarle con brutales y poderosas pero también cuidadosas estocadas. De un lado a otro, en toda dirección y combinación de patrones que no hacen más que excitar a la chica que ahora parece volar. Cada que le invaden está un poco más cerca de tocar el cielo, para resbalar por la pared y caer en brazos del ser amado que repite la acción y vuelve al cielo para lo mismo. Kougyoku está segura de que si el techo fuese mucho más bajo ya se habría golpeado la cabeza, así de poderosas son las intromisiones de Aladdin.
«-Aunque el jamás permitiría que me hiciera daño.»
El sudor ya recubre ambos cuerpos luego de tan intensa sesión, los suspiros y quejidos escapan al por mayor mientras él continúa acariciando el punto más sensible en su amada, enviando cientos de impulsos eléctricos al cerebro de Kougyoku que no cabe de placer, que siete nublada la razón y que entierra los dedos en la espalda masculina. Una y otra vez, sin descanso ni piedad. Aladdin entierra la cabeza en sus pechos y los besa, lame, succiona y chupa de nueva cuenta buscando grabar su textura y sabor en cada papila gustativa. Suspira al borde del éxtasis y finalmente se corre al igual que ella inundando su interior.
-¡Ah!
Exhalaron al unísono. La chica se dejó caer en los siempre confiables y varoniles brazos, ruborizada y con la respiración acelerada en su máxima expresión.
«-Muchas gracias Aladdin-chan, es un momento maravilloso que guardaré para siempre en el corazón.»
Él la tomó del mentón y besó fervientemente sus labios para finalmente sonreír, sin palabras de por medio que pudiesen arruinar la situación. Salió de Kougyoku y le cargó galante hasta la cama, donde le cubrió con la sábana. Recorrió la mejilla femenina con los dedos, en reiteradas ocasiones. Llegó hasta la frente donde apartó algunos mechones rosados para posar con delicadeza su boca, con un elegante y fino movimiento digno de una mariposa. Ella sonrió hipnotizada y alargó el brazo para retirar la prenda superior y dejar en libertad el hermoso y ligeramente trabajado torso, con musculatura apenas perceptible pero masculina, con suavidad semejante a la más exquisita seda.
«-Es demasiado injusto que la única que esté desnuda sea yo.»
Recorrió el cuerpo ajeno despojándole también de los pantalones y ropa interior, en esta última halló algo de resistencia provocada seguramente por el pudor.
«-Es tan lindo.»
Condenadamente tierno, como el más bello pecado que te incita a caer, y con ello en mente lo tocó. Los dedos de Kougyoku dibujaron una obra de arte en su amante que se removió nervioso. Se paseó por los hombros, el pecho, el abdomen y las piernas, devolviendo cada una de las atenciones recibidas, quizá un poquito más de la cuenta con los deliciosos y rosados botones que incluso parecía querer arrancar y por los que ofreció una sonrisita llena de culpa al notar lo enrojecidos que los dejó, aunque el tocó su cabeza con la madurez de un padre que comprende la travesura de un hijo. Reanimada volvió a la tarea y besó la intimidad de Aladdin que pegó un brinco. Este cerró los ojos y se dejó hacer, obsequiando entera confianza a su compañera que le dió un trato sumamente especial con los labios y lengua, provocando que su virilidad despertase de nueva cuenta, la que fué aceptada por la fémina que le bebió para posteriormente colocarse a su lado, de frente y sonreír.
-Muchas gracias Aladdin-chan.
-Ah ah ahh a ti. Te amo Kougyoku. Eres la esposa más bonita del universo.
-También te amo. ¿Puedo hacer una pregunta? Simple curiosidad.
-Por supuesto.
-¿Ya habías tenido sexo?
-¿Uh? No, es mi primera vez. Aunque durante la luna de miel casi lo hicimos je je je.
-¿No te da pena admitir que eras virgen? Tengo entendido que para muchos chicos el perderla es señal de orgullo.
-Ja ja ja.
-¿Qué es tan gracioso?
-No se la hubiera dado a nadie más que a ti.
-¡Oh!-escondió el rostro entre las manos-¡Es vergonzoso que lo admitas tan abiertamente!
-Je je je lo lamento, creo que siempre si me falta sentido común. ¿Lo eché todo a perder?
-Nop, de hecho...me encanta tu sinceridad.
Las mejillas del magi se tornaron carmín.
-Y la sencillez de tu alma~.
Fué el turno del varón para ponerse de mil colores.
«-Parece que hoy te gané.»
-K-Kougyoku...
-¿Si?
-Quiero darte algo.
-¿Uh?
Aladdin cogió su pantalón y metió la mano en el bolsillo extrayendo algo que su pareja no logró ver, le tomó con ternura de la muñeca para colocarle un sencillo pero lindo anillo de oro blanco en el anular.
-Por desgracia no tengo idea de en dónde este el que te obsequié pero tengo la esperanza de encontrarlo, este es temporal. ¿Sabes que es lo mejor todo? Ya no tenemos porque ocultar nuestra relación. ¡Finalmente puedo gritar al mundo que eres mi esposa!
Los orbes rosados se llenaron de lágrimas y sin poder contener la emoción se puso a llorar.
-¿Qué ocurre? ¿Acaso te dí una terrible noticia?
-Todo lo contrario, jamás estuve tan contenta.
«-Siempre me vences y con ello te apropias más y más de mi aunque, me pregunto que te has llevado hoy porque no queda sitio que no sea tuyo ya.»
«-Definitivamente encontraré la forma de devolver todo a la normalidad sin pagar con mi vida, porque Kougyoku me llena de deseos nuevos todos los días. Además me gustaría mucho conocer a nuestro bebé.»
Poco después se quedaron dormidos.
...
Algunos días después, lunes.
-¡Aladdin se te hará tarde y no has desayunado!-le gritó su madre desde la cocina.
El joven miró el reloj en la pared.
-¡No puede ser! ¡Me quedé dormido!
Se levantó rápidamente y tomó una ducha de unos cuantos minutos con agua fría. Se vistió e hizo con magia su trenza, no hay tiempo que perder. Cogió su cartera y móvil para correr donde Sheba que ya le tenía servido el desayuno en la mesa.
-Lo siento mamá, se supone que hoy me tocaba cocinar.
-No te fijes, ayer llegaste muy tarde del trabajo, es natural que estés agotado.
-Je je je. Uh~.
«-Creo que Kouen-ojisan y Kouha-kun se dieron cuenta de "eso" porque desde ese día tengo más pendientes. ¿Es alguna clase de castigo silencioso? Al menos no me golpearon sin piedad ja ja ja, no me gustaría pelear con ellos así que en realidad lo agradezco.»
Aladdin se pasó una generosa cantidad de fruta picada cuán si fuera pato y luego un jugo de naranja.
-Estuvo muy rico mamá, muchas gracias. ¿Y papá?
-Encerrado en la biblioteca, traduciendo algunos textos por petición de algunos clientes.
-Ya veo.
-¡Fuera de aquí! ¡Deja de perder el tiempo o harás esperar a tu esposa!
-¡Cierto! ¿Me despides de papá?
-Cuenta con ello.
-¡Nos vemos!-se puso en pie para salir corriendo.
-¡Recuerda decirle que está invitada a comer el viernes! ¡Debes presentarla apropiadamente!
-¡Si!
...
En el colegio.
-Oh Alibaba-chan no puedo creer que la profesora de álgebra sea tan perversa. Es demasiada tarea para mañana.
-Si, no creo terminar.
-Y si no lo hacemos perderemos el derecho a examen.
-Parece que lo lamentas por otras cuestiones. ¿Acaso tenías una cita con Aladdin?
-Si.
-En lunes, que inusual.
-Ha tenido mucho trabajo en la empresa, hasta hoy está libre.
-Que mal. Oh...
La atención del rubio se desvió inconcientemente de su amiga a una pelirroja bastante inexpresiva.
-Morgiana...
-¿Te gusta?
-¿Eh? No, ¿cómo crees?
-¿Por qué no le hablas?
-Es que parece que a Hakuryuu le interesa y no quiero traicionarlo.
-Que sepa no tiene novia, además podrías ser su amigo. A lo mejor descubres que ninguno de los dos es su tipo.
-¡Ungh!-ofendido-Tienes razón.
-¿Intentarás ser su amigo?
-No...¡No soy su tipo! ¡¿Cómo podría si no soy tan atractivo como Judal o Aladdin?! ¡Oh por dios no tengo encanto para ningún ser vivo!
-C-creo que estás exagerando un poco...
«-Diría que mucho pero para qué se lo hago saber. En momentos así me recuerda mucho a Hakuryuu-chan.»
-¿Alibaba-san?
-¡¿M-m-mo-morgiana?!
La pelirroja se detuvo a centímetros de ellos.
-¿Todo bien?
-Esu...-sus labios se movieron perturbadoramente-¿Escu...?-parecía que tenía alguna clase de ataque pulmonar-¿Escuchaste lo que dije?-alterado o más bien histérico.
-No, traía puestos los audífonos.
-Ah~.
«-Menos mal.»
-Pero si en algo te puedo ayudar.
-Ungh.
«-Vamos Alibaba-chan, tu puedes.»
-No.
-¡Ay por dios!-Kougyoku frustrada.
«-¿Cómo puedes ser tan distinto de Aladdin-chan si es tu mejor amigo?»
-No sé-la de ojos rosados-si me recuerdas de la enfermería el día que Alibaba-chan tuvo aquel incidente con el balón-la otra asintió-¡Que bien eso simplifica las cosas! Tendré una cita con mi pareja y me preguntaba si quisieras ir con nosotros y Alibaba-chan a tomar algo.
-No tengo problema.
«-Tendremos el tiempo justo para la tarea pero oportunidades como esta no se dan todos los días.»
-Genial.
«-Seguramente Aladdin-chan se llevará una grata sorpresa. Después de todo Morgiana también es una de sus mejores amigas. Antes me daba un poco de celos pero ahora je je je.»
-¡Hola Kougyoku, Alibaba-kun!-les saluda el magi a varios metros de distancia.
-¡Hola!-los mencionados al unísono agitando la mano.
El de ojos zafiro se quedó inmóvil durante un par de segundos, no esperaba encontrarse a Morgiana.
«-Me encantaría llamarla como a ellos pero se supone que no la conozco.»
La pelirroja se hizo paso entre los dos mayores para dirigirse al recién llegado, una vez a su alcance propinó una potente patada en el abdomen que lanzó al azorado muchacho contra un muro que se despedazó por el impacto.
-¡ALADDIN-CHAN!
Gritó la esposa aterrada al dirigir su mirada al montón de escombros, de donde sobresale el brazo derecho lleno de sangre.
«-¿N-no alcanzó a poner su borg? Además, ¿por qué lo hizo? ¿No se supone que son casi como hermanos?»
Corrió a su encuentro con la mente en blanco, temiendo lo peor a cada paso, rezando por un milagro.
.
.
.
Notas finales.
Siempre he creído que de existir el novio perfecto sería como Aladdin, todo un caballero pero salvaje en la cama (? Ok no. Aprovechando mis desvaríos agradecería mucho si alguien me recomienda algún doujinshi AlaKou, para empezar existen? O es un mito urbano? Porque no encuentro ni uno T.T. Nos vemos en la conti y muchas gracias por seguir leyendo con todo y lo que me tardo os prometo que no lo hago a posta. Los quiero un montón :3.
