¡Bienvenidos lectores/as de FF! A este Fic que he querido hacer desde hace ya unos cuantos años para acá, pero que nunca logré terminar porque estaba muy ocupado teniendo un bloqueo infinito con un capítulo de mi primer Fic. No sé si terminará como un One-shot o como un Fic (con más de un capítulo), pero no debería de preocuparme por eso... Aún. Primero deberías leerlo y luego el destino lo dirá, ¿no?

Última edición: ?/?/2022.


Kung Fu Panda y TODO lo relacionado a esto NO me pertenece, le pertenece a DreamWorks.

Yo solo soy un fan al que se le ocurrió una historia.


Antes de comenzar con esto, les aclararé como va este Fic: [Estos son sonidos], "Dialogo", (cosas que pasan/el autor dice o comenta fuera del Fic). Y eso ya es todo.


¡Vamos con el Fic!


"Una Plática Relajante".

En el Valle de la Paz todo ha estado muy tranquilo desde que los Maestros del Palacio de Jade y el Guerrero Dragón derrotaron hace unos meses a Lord Shen en Gongmen. Los bandidos no han atacado desde ese entonces, probablemente por las historias que se relataban de tal hazaña. Sin embargo, estos últimos días, uno de los Maestros que residía en el Palacio de Jade no estaba muy contento a pesar de todo esto. La calma que vivían de alguna manera lo atormentaba. Y a pesar de haber salvado a China una vez más, se la pasaba deprimido y muy pensativo.

Hundido en sus pensamientos, poco a poco dejaba de hablar o de intentar sacarle una sonrisa a sus compañeros. A la hora de desayunar; almorzar o cenar; la comida que servía en la mesa tenía un sabor amargo, a veces incluso insípido. Se saltaba los entrenamientos frecuentemente y meditaba casi todo el día, para después irse directamente a dormir temprano. Por lo que despertaba antes que todos para repetir esta misma rutina. Y sí, si no lo han captado aún, ese alguien es Po.

Los Cinco Furiosos y el Maestro Shifu estaban muy preocupados por su comportamiento. Y, en un intento para remediar la situación, se reunieron un día en la cocina luego de desayunar para discutir a fondo sobre eso.

El panda rojo entró lentamente a la cocina y, buscando una respuesta de alguno de los Cinco, preguntó, "¿Ya se fue a meditar?"

"Parece que sí..." Respondió Víbora mientras asomaba su cabeza hacia afuera de la cocina, mirando hacia ambos lados del pasillo para confirmarlo.

"Muy bien, entonces cierra la puerta para que pueda explicarles a todos ustedes el por qué los llame para reunirnos aquí hoy." Víbora acudió a la orden de su Maestro y cerró la puerta corrediza. Shifu esperó unos segundos, y luego prosiguió diciendo, "Los he querido reunir a todos ustedes hoy, porque hay algo que está realmente mal. O, mejor dicho, alguien que realmente está mal. Y ese alguien es-"

"-Po, ya lo sabemos." El Gran Maestro estaba a punto de terminar de explicarse, justo cuando todos los presentes allí se le adelantaron al unísono; conocían muy bien el porqué de la reunión.

"Me pregunto qué le habrá pasado para que esté actuando así..." Desde uno de los bordes de la mesa de la cocina, con una de sus tenazas en su barbilla, se preguntaba curiosamente Mantis.

"Tú, y el resto de nosotros." Contestó Grulla, cruzando sus alas, mientras miraba hacia el insecto.

Shifu solo pudo exhalar. Y exasperado por la situación, se pasó la pata derecha por la cara, "Bueno, los reuní para ver qué podemos hacer al respecto, porque ya es alarmante que no haya entrenado ni una sola vez desde la derrota de Lord Shen... Eso, y que lo único que hace ahora es meditar por casi 9 horas diarias." Se explicó el panda rojo mientras se acariciaba las sienes con ambas patas, visiblemente cansado por la situación de Po.

"Podríamos intentar darle un buen susto." Sentado en una silla enfrente del panda rojo, sugirió tranquilamente Mono mientras sacaba una galleta de su tarro.

"..." Todos se quedaron en silencio mientras dirigían miradas confusas y arqueaban una ceja hacia Mono.

Éste no lo notó al principio y solo masticó una de sus galletas, hasta que se volteó para darse cuenta de que la atención de todos estaba puesta en él. "[Crunch, crunch] ¿Qué...? [Gulp...] ¿Qué me están viendo?" Preguntó al dejar el tarro a un lado mientras lo cerraba cuidadosamente.

"¿En que ayudaría hacer algo como eso?" Sin quitar sus miradas confundidas de encima, todos preguntaron al primate.

Mono se encogió de hombros y respondió seriamente, "No lo sé, podría hacerle sentir algo de emoción; no hemos tenido prácticamente nada que hacer en los últimos meses, y creo que esa podría ser la razón por la que está así... ¿No lo creen?" para luego dirigir su mirada hacia los demás.

Aún con sus alas cruzadas, Grulla argumentó en contra: "Jmm... En caso de ser por eso... Po habría buscado hacer algo; tal vez ir hacia algún lugar, o simplemente se habría entretenido con los entrenamientos. Pero no ha hecho absolutamente nada de eso."

"Lo que dijo Grulla es cierto; cuando él se siente aburrido, siempre intenta hacer algo que le guste o algo que le interese..." Agregó con un semblante pensativo Tigresa, apoyando así el argumento que acababa de dar Grulla.

"... Y no lo ha hecho." Terminaron de murmurar Víbora, Mantis y el Maestro Shifu; apoyando así nuevamente el argumento de Grulla y dejando sin apoyo alguno a la sugerencia que acababa de dar Mono.

Mono volteó los ojos y comentó mientras se rascaba la cabeza: "BIEN. Ya no tengo más sugerencias."

"¿Alguien más-..." Shifu notó que Mantis levantó una de sus tenazas mientras saltaba encima de la mesa para contestar su pregunta. Pero antes de que eso ocurriera, El Gran Maestro se le adelantó y terminó de plantear la pregunta. "-que NO tenga una idea parecida o que se le relacione a lo que sugirió anteriormente Mono sobre dar más 'emoción'?" Mantis bajó su tenaza, se quedó callado con la cabeza baja y paró de saltar.

"Tal vez alguien podría simplemente acercarse y hablar con Po para saber porque está actuando así... ¿No lo pensaron antes?" Víbora sugirió al resto mientras dirigía su mirada hacia los presentes.

Mono levantó la mano para argumentar algo en su contra, "Per... No es-... Eh... Es muy buena, en verdad no puedo oponerme a eso." pero al final terminó apoyando la sugerencia que acababa de dar la reptil y se cruzó de brazos.

"Mh. Eso es cierto, y creo que podríamos intentarlo ahora mismo. ¡Ya sé! Iré yo mismo para hablar seriamente con él." Shifu apoyó inmediatamente la sugerencia de Víbora y se encaminó enseguida a la salida de la cocina para hablar con Po. Hasta que...

Grulla argumentó una vez más con sus alas cruzadas: "Puede ir a intentarlo. Pero no creo que se abra tan fácilmente para hablar de algo así ante alguien que no sea lo suficiente cercano a él, Maestro. Yo pienso que debería ir alguien más... Ya que, con todo respeto, no creo que usted sea muy cercano a Po." (Grulla strikes again!) En ese momento, Shifu se quedó completamente inmóvil por unos segundos donde estaba parado. Lo que acababa de decir Grulla era cierto, y no lo habían pensado con mucho detenimiento antes.

Shifu bajó la cabeza y volvió a su asiento, dándole así la razón al ave. "... Vale, está bien. Tienes razón." El panda rojo (ya en su silla) se acarició la barbilla para pensar en algo y les preguntó a sus alumnos, con su mirada puesta en ellos. "Ahora, ¿quién podría ir a hablar con él?"

"Ninguno de nosotros es tan-... Oh... Espera... Creo que ya lo sé." Mantis iba a contestarle algo a Grulla, justo cuando le llegó una idea de quien podría ir.

Todos en la cocina seguían pensándolo y Mantis ya sabía quién podría ir, pero justamente cuando lo iba a decir, Víbora le dio un coletazo que lo tiró de la mesa, y ésta se le adelantó al insecto. "Creo que podría ir Tigresa, Maestro. Después de todo, Po le contó sobre lo que no le dejaba dormir en nuestro viaje a Gongmen." Sugirió nuevamente la reptil, recordando ese momento, mientras siseaba por lo bajo disimuladamente al insecto que estaba en el piso (dirigiéndole una mirada de pocos amigos).

Todos, excepto Tigresa, pensaron un rato sobre la sugerencia y decidieron que era lo mejor. "Suena bastante lógico." Opinaron todos.

"Pero..." Intentando esquivar la responsabilidad de hablar, Tigresa intentó pensar en algo que decirles, "Realmente no sé cómo debería intentar de acercarme para hablar con él; no soy buena hablando de cosas así." y así se justificó la felina rayada, explicando por qué no se sentía preparada para abordar una conversación con el panda en el estado en que se encontraba ahora mismo.

"Oh, ¡vamos Tigresa! Si no vas tú... Nadie podrá sacarle nada de información, y no lo podremos ayudar con su problema." Insistió Víbora, en un intento por hacer cambiar de parecer a su amiga.

"Si, y si no vas... Probablemente ya no podremos disfrutar de la comida otra vez. La ultima cena no la pude saborear, y ya no puedo soportar el no saborear nada de lo que estoy comiendo." Intentó animarla Mono, consiguiendo que la tigresa empezase a dudar sobre su decisión de no ir.

"Si no vas, vamos a quedarnos con un Guerrero Dragón que no podrá enfrentar los problemas que ocurran en la aldea. Y si un enemigo más fuerte que Shen llegase a atacarnos... No podríamos hacer nada para detenerlo." Se sumó Shifu al gran intento que hacían todos para hacer cambiar de parecer a Tigresa.

"Tigresa, ¿no has sentido que nos falta algo cuando él no está en los entrenamientos? ¿No has sentido que la comida que sirve, tal vez refleja el cómo se está sintiendo últimamente?" Le preguntó Grulla. Y sin saberlo, colmó la paciencia de la Maestra.

Ella se cansó de escucharlos a todos y puso sus patas sobre la mesa de golpe, "¡Por supuesto que lo puedo sentir!" un leve rugido se le escapó al pronunciar aquello, todas las miradas se dirigieron a ella. Al percatarse de ello, se detuvo para calmarse y continuó (con un poco de furia contenida en su tono), "Pero... No sé si pueda ayudarlo solo con una conversación. Recuerda que incluso después de que hablé con él sobre eso que no le dejaba dormir llegando a Gongmen, siguió distraído justamente por eso y no atrapó a Shen cuando podía, Grulla." la felina fulminó seriamente con la mirada al ave, se volvió a sentar y dio un muy largo suspiro, en un intento por calmar su respiración. "Si no lo hago, no pararán... Así que iré. Pero si no ayuda y lo empeora todo, los voy a culpar a todos por eso."

"¿Acaso n-"

"Ya dije que iré." Tajante, Tigresa intentó callar a Mantis antes de que terminara lo que iba a decirle. "Así que, si no quieres que cambie de parecer, no digas nada más." Decidida a hablar con Po, se levantó de su asiento y caminó hasta abrir la puerta corrediza de la cocina para irse. Mantis estuvo a punto de contestarle con algo, pero para cuando abrió la boca y los otros lo fulminaron con la mirada inmediatamente, Víbora actuó rápido y calló al insecto de otro gran coletazo que lo mandó a volar hacia una de las estanterías.

[¡Crssk!]

"... ¿Qué fue-?"

"Nada. Solo ve y no te preocupes por nada." Contestaron todos, sudando frío (excepto Mantis, quien estaba muy probablemente noqueado en la estantería).

[Jm...] Tigresa continuó su camino, ignorando lo que pasó, y salió de la cocina para buscar al panda.

"Esa estuvo muy cerca..." Soltaron todos aliviados.

"Cuando Mantis despierte, lo primero que hará será subir y bajar los escalones del amanecer hasta el anochecer." Agregó Shifu, suspirando de alivio. "... Víbora, tienes tres días libres. Y ustedes dos, uno. Convencer a Tigresa no es fácil, y si no lo hubiesen hecho, probablemente aún estaríamos discutiendo sobre qué hacer con Po." Terminó de decir el Gran Maestro con una sonrisa en el rostro, dando días libres como recompensa a los que hicieron que Tigresa cambiase de opinión.

"Genial, creo que podríamos bajar al Valle para pasar por el restaurante del Sr. Ping; tengo ganas de saborear algo comestible. Una sopa de fideos con algunos dumplings no estarían nada mal." Sugirió el primate mientras su estómago se estremecía, logrando que a todos en la cocina les diera un poco de hambre.

"Vamos." Todos ellos (incluso el Maestro Shifu) se levantaron de sus asientos y se dirigieron a la salida de la cocina, en busca de dinero para ir al restaurante del Sr. Ping.


5 horas después, con Tigresa...

Aún buscaba a Po. Al no encontrarlo en ninguna parte del Palacio, decidió buscarlo en diferentes partes del Valle, pero no lo encontraba en ningún lugar. Sin más opciones dónde buscarlo, fue al restaurante del Sr. Ping para buscarlo allí, encontrándose en su lugar con Grulla; Víbora, Mono y (para sorpresa de ella) el Maestro Shifu.

Ya cansada de tanto buscar y buscar, se dirigió al Palacio de Jade y se recostó para descansar debajo del Árbol de Durazno de la Sabiduría Celestial.

"Si ni siquiera puedes encontrarlo... ¿Cómo es que se supone que vas a ayudarlo?" Se reprochó entre jadeos, cerrando sus ojos con fuerza.

"... ¿Ayudar a quién?" Escuchó una voz muy serena y calmada por encima de ella. Al intentar ver de quién se trataba, pudo notar que había alguien encima de una de las ramas más grandes del Árbol, pero no podía distinguir qué o quién era por la neblina que se esparcía y cubría todo el lugar (aunque también podría deberse al cansancio que tenía en ese momento).

"A... Un amigo." Respondió, el cansancio se acentuaba cada vez más en su voz.

"Jmm..." La figura que podía distinguir desde allí, no se movía. Y a juzgar por cómo estaba en la rama, ni siquiera estaba mirándola directamente a ella.

Cansada y sin muchas ganas de prestar atención a esa figura, trató de cerrar sus ojos para dejarse llevar por la sensación de paz que sentía al estar debajo del Árbol y le preguntó sin rodeos: "¿Eres un asesino?"

La figura no hizo más que retorcerse de la risa por la pregunta y le respondió, "Jajaja, no. Ni de cerca... ¿Estás muy cansada?"

La pregunta le hizo abrir los ojos y le contestó, "He estado casi 5 horas continúas buscando a mi amigo por todo el Palacio de Jade, lo busqué por todo el Valle de la Paz, lo busqué incluso donde su padre y no lo he encontrado. ¿Tú qué crees?" Notoriamente enojada, frunció el ceño hacia la figura. "Solo quiero quedarme aquí unos minutos y cerrar los ojos para descansar un rato" Añadió completamente acostada bajo el Árbol.

La figura comenzó a moverse un poco después de unos segundos, pero Tigresa ya no le estaba prestando atención y seguía descansando. Se dejó llevar nuevamente por la gran sensación del lugar y cerró nuevamente sus ojos para descansar, mientras que la figura bajaba de la rama en donde estaba y descendía con cuidado hasta llegar al lugar donde yacía acostada la Maestra.

"Tampoco eres un violador, ¿cierto?" La pregunta sorprendió a la figura.

"No. Creo que ya estás muy paranoica. Pero, ¿cómo sup...?"

"¿Supe que te bajaste de allá arriba? Te estoy escuchando atentamente, recuerda que los felinos tenemos buena audición; escuchamos más y mejor que muchos otros. Si ibas a intentar algo, era mejor que lo fueses hecho cuando aún tenías el factor sorpresa, porque ya no tienes oportunidad de hacer nada." Con Frialdad; firmeza y una seriedad atroz; la felina rayada bajo el Árbol contestó sin molestarse en abrir los ojos.

"Jm... Debí suponer que, como siempre, pensarías muy bien en todo." Le respondió la figura a su lado, casi riéndose por lo bajo.

Ambos se quedaron callados por unos segundos. Tigresa enseguida sintió cómo la figura caminó hasta llegar a su lado y se acostó debajo del Árbol junto a ella. Gracias a la cercanía que mantenían entre ambos, Tigresa percibió un aroma muy familiar proveniente de aquella persona que estaba acostada cerca de ella.

"No puede ser... Jmph, jmph. Me asustaste mucho, tonto. Al principio pensé que eras un intruso y me querías matar... Uff, no puedo más con el cansancio..." Y aliviada por reconocer el aroma, abrió los ojos y se encontró con Po a un lado de ella, admirando el Árbol desde el suelo.

"No quería asustarte, solo estaba meditando. Al verte tan cansada y furiosa, quise ver que te pasaba." Le contestó sin dejar de lado ese tono sereno con el que le habló al principio, cuando ella se recostó del Árbol. "Ouch, oye... Te dije que no lo quise hacer apropósito." Sin embargo, el panda recibió un pequeño golpe en el hombro de parte de la felina y se sobó mientras movía su brazo para apaciguar el dolor.

"Vaya que lo hiciste, aún estoy agitada." Dijo ella mientras medía su respiración con una de sus patas en su pecho. "La próxima vez, deberías avisar que estas meditando. Estuve buscándote por todos los lugares posibles en los que podías estar, y no te encontraba... Ya temía que, por estar tan deprimido, te hubieses..." Con una casi imperceptible preocupación en su voz diciendo esto último, Tigresa explicó el porqué de su cansancio al panda. Pero se quedó callada al intentar explicarle que por su estado de ánimo ya temía que él se hubiese...

"¿Suicidado? ... Jaja. Yo jamás haría algo así, Ti. Después de haber salvado a tanta gente, que acabase haciendo algo así... Sería algo que va más allá de lo absurdo, ¿no crees?" Contestó seriamente, ya dejando el tono sereno a un lado, mientras la miraba fijamente, "Además, el solo pensar que dejaría solo a mi padre... Y no los volvería a ver a ustedes... Me da un escalofrío." ya más suavemente y con la voz un poco temblorosa, Po le explicó porque jamás haría algo como eso.

"..." Ambos se quedaron callados por un rato, dejándose llevar así por la serenidad que inundaba aquel lugar ancestral.


Unos minutos más tarde...

Po suspiró, apreciando la serenidad del ambiente, y abrió su boca para decirle algo a Tigresa... Pero ella se le adelantó. "¿Por esto es que vienes tanto a meditar aquí todos los días? Honestamente, es alucinante lo bien que se siente el solo quedarse tumbado en el suelo, bajo este gran Árbol." Tumbada bajo el Árbol, Tigresa extendió sus brazos y soltó otro suspiro, apreciando lo bien que se sentía el estar allí.

"¿Nunca llegaste a estar debajo de este Árbol antes, cuando eras pequeña?" Le preguntó él, arqueando una ceja.

"No... Solamente meditaba encima de una de sus ramas, y aun así podía sentir la serenidad. Pero estando debajo, siento que me está invitando a quedarme aquí para siempre." Le respondió con la mirada perdida en las hojas que caían de las ramas del Árbol.

"Bueno, aunque sepas mucho de muchas cosas, aún hay cosas que tienes que descubrir... Eso del Árbol lo descubrí hace unos días." Repitiendo lo que hizo Tigresa, Po se estiró y miró como caían las hojas.

"Otro comentario así, y pronto serás igual al Guerrero Dragón que Oogway se imaginó alguna vez." Burlándose de lo que había dicho Po, Tigresa se reía por lo bajo.

"Ja, no sabía que tenías sentido del humor Tigresa." Le respondió éste a manera de juego.

Ella frunció el ceño, "No soy de piedra, panda." y le respondió algo molesta, pero seguía relajada por la sensación de paz. Pasaron los minutos y el silencio entre ambos perduro por mucho (aunque era lo contrario a un silencio incómodo; ambos estaban complacidos con el silencio que había entre ellos), pero Tigresa se atrevió a romperlo. "Supongo que después de todo, la tortuga tenía razón" Murmuró para sí misma, sin percatarse de que Po la pudo escuchar desde donde estaba.

"¿Razón en...?" Po la incentivó a continuar lo que había murmurado.

"¿Lo escu...?" Volteó al darse cuenta de su descuido, y se pasó una pata por la cara cuando vio la mirada atenta del panda... Po seguía esperando pacientemente por la respuesta de Tigresa, mientras ella se reprochaba cosas al aire en un tono inaudible para los oídos del panda. "Por supuesto que lo escuchaste... Po, cuando Oogway te nombró como el Guerrero Dragón, no creía que si quiera pudieses durar un día siéndolo. Pero has durado eso y mucho más que eso." Relató la felina con un semblante feliz que luego se fue transformando a uno un poco triste después de unos segundos, "Siempre quise que el Maestro Shifu se sintiese orgulloso de mi y que me lo dijera; quería hacer que se olvidase de lo que le había pasado con Tai Lung, quería demostrarle que yo era muy diferente a él... Y por eso me intenté volver lo más implacable posible; si hacia algo mal, lo repetía hasta el cansancio. Hasta que lo pudiese hacer bien para así sorprenderlo... Incluso si eso significaba romperme los huesos en el proceso." seguía relatando la historia con las orejas caídas y la mirada en el horizonte.

"Eso es... Demasiado duro para cualquiera Tigresa, p-" Po intentó responder algo, pero ella rápidamente lo interrumpió con un gesto de su pata derecha para seguir.

"Para mí no. Realmente quería ganarme su orgullo, que me tratase como a su hija y no como a uno de sus estudiantes... Convertirme en el Guerrero Dragón era la oportunidad perfecta que estaba esperando desde hace años, pero llegaste tú..." Po estaba a punto de abrir la boca, pero Tigresa se le adelantó y continuó con lo que estaba contándole, "Y cambiaste la vida de todos nosotros. Yo creía que Oogway se había equivocado al principio, pero poco a poco fuiste demostrando que eras digno de llamarte así. Ahora mismo, creo que si me fuese elegido a mí... Podríamos haber muerto en las garras de Tai Lung." terminó el relato la tigresa con una sonrisa en su rostro, y miró al panda; quien estaba sorprendido por lo que le acababa de contar.

"No... No me esperaba que pensaras algo así..." Las fallidas maniobras evasivas que Po trataba de ejecutar para esquivar la mirada de felicidad de Tigresa solo la entretuvieron más y no lograron más que ruborizarlo más. "Pero, ¿cómo estás tan segura de eso?" Ahora, mirándola un poco kungfuso (sí, ya luego me pueden matar con una review, pero tenía que ponerlo), le preguntó a ella.

"Porque no lo pude vencer en el puente. Ninguno de nosotros pudo frenarlo. Ni siquiera Shifu... Si yo hubiese sido nombrada Guerrero Dragón, tú - el único que entendía el rollo y su secreto - ya te habrías ido del Valle con tu padre y yo habría caído derrotada ante Tai Lung. Probablemente no estaríamos vivos de haber acabado la historia así." Explicó con más detalle. "Aprendiste Kung Fu más rápido que cualquiera; venciste a Tai Lung sin recibir ni un rasguño, has derrotado a numerosos bandidos sin problema alguno, has luchado con enemigos muy fuertes... Cuando nosotros no podemos vencerlos, tú lo haces como si no fuesen nada comparados contigo. Y venciste a Lord Shen cuando estabas claramente en inferioridad numérica con una calma que asusta. Si nada de eso convence a alguien de que eres el Guerrero Dragón... No sé qué lo haría, Po." Añadió Tigresa con convicción y cierta serenidad en su voz, volviendo a mirar como las hojas caían del Árbol. Po, riéndose por lo bajo, quiso decir algo. Pero al final decidió no hacerlo.

"Ahora es tu turno, Guerrero Dragón." Sacando al panda de sus pensamientos, Tigresa ahora quería oír lo que le estaba pasando al panda.

"¿Turno de qué?" Respondió confuso.

"De hablar. ¿Qué te está pasando? ... Últimamente no hablas mucho con nosotros y tampoco te ves feliz a pesar de todo lo que te acabo de contar. Realmente m- nos tienes preocupados." Disparó al fin la tigresa, quien estuvo esperando el momento perfecto para preguntarle eso directamente al panda. Po se quedó pensativo por unos segundos y solamente miró las ramas del Árbol. "Después de todo lo que pasamos... ¿No puedes contarme?" Insistió Tigresa, mirando a Po fijamente a los ojos. Eso consiguió que el panda suspirase y cerrara sus parpados para empezar a hablar.

"Tigresa... Sabes bien que cuando algo realmente me inquieta, te lo cuento sin dudar ni una vez. Y... Bueno..." El panda volvió a entrar en ese estado pensativo de antes y en su rostro se podía reflejar la tristeza que estaba sintiendo; el brillo que daba vida a sus ojos jade se desvaneció y llevaba una mueca de tristeza muy marcada.

"¿Bueno...?" Invitándolo a continuar, Tigresa lo miraba esperando alguna respuesta de parte de él.

"Últimamente me he puesto a pensar... Luego de derrotar a Shen..." Había un nudo que lo frenaba con cada palabra que enunciaba, pero Tigresa le animó a continuar hablando con un [sigue]. "Me puse a pensar en qué pasaría si en el futuro nos llegásemos a topar con alguien más poderoso que Shen, alguien que realmente fuese invencible. Que a pesar de todo lo que he aprendido, no lo pueda vencer y terminé por destruir todo lo que Oogway dejó. Destruyendo el Palacio de Jade a su pasó." Tigresa no tenía palabras para lo que le estaba diciendo Po, el panda con cierta tristeza en su voz continuó, "Y nos acabe llevando uno por uno hasta que solo quedemos tú y yo." abrió los ojos nuevamente - un poco cabizbajo, y terminó de contarle todo.

"Po eso es... Demasiado específico." Po no conseguía las palabras para contestar, pero Tigresa nuevamente le hizo una seña con una de sus patas para que la dejase continuar primero. "Pero no deberías preocuparte por eso. Oogway, siempre que tenía miedo del futuro o de que me juzgarán por mi pasado, siempre me decía-"

Tigresa estaba a punto de citar a la tortuga, pero Po la detuvo en seco para contestarle, "Se lo que vas a decir. Eso ya me lo dijo el día que me eligió." y la interrumpió para que no dijese esa frase nuevamente.

"Oh..." Tigresa miró al suelo por unos instantes. "Bueno, Po, el pasado se puede explicar solo; ya es algo que pasó. El futuro es incierto y nunca se puede saber con certeza que puede llegar a pasar. Por eso, del que te deberías preocupar más, es el hoy y el ahora; el presente. Es un regalo, del cual debes disfrutar como tal." Explicó sabiamente, con una gran serenidad en su voz. El panda se le quedó viendo un poco extrañado mientras se reía por lo bajo.

Unos segundos después, ella se percató de eso y no pudo evitar reírse para preguntarle: "¿Qué es tan gracioso?"

Po seguía manteniendo esa mirada extrañada hasta que se animó a hablar, "¿Desde cuándo das consejos de vida?, yo creía que solo dabas consejos de combate." y de manera burlona, el panda le preguntó a la felina rayada.

"Ja. Ja. Oogway siempre me daba consejos cuando me veía triste o preocupada. Y veo que realmente, a pesar de parecer una locura al principio, son muy buenos." Contestó ella un poco sonriente al recordar esos momentos.

Ambos se quedaron en silencio una vez más sin decir nada. Pasaron las horas y los dos solamente estaban acostados admirando la hermosa y gran vista que tenían de allí.


3 horas después...

"Ah" Ambos suspiraron, relajados por la sensación de paz alrededor del Árbol.

"Tigresa..." Saliendo del trance en el que estaba, ella lo miró y le preguntó (relajada y feliz), "¿Qué pasa?"

"Lo que dijiste, realmente me hizo pensar un poco mejor las cosas. Gracias por tomarte el tiempo para hablar conmigo. Sé que no es algo que te guste hacer muy a menudo, y que lo hayas hecho por tanto tiempo... ¿Realmente estaban todos tan preocupados por mí?" Le agradeció Po, preguntando con curiosidad.

"Todos estábamos preocupados por ti, Po. Sin ti, realmente no se siente la misma energía que se siente a cuando tú estás... Eso, y estando triste, tus comidas-"

"Se sienten muy mal, lo sé. Como hijo de un cocinero, lo he comprobado por experiencia propia. Las emociones del cocinero se pueden reflejar en la comida que prepara." Interrumpiéndola, Po explicó que ya sabía lo que estaban sintiendo cuando comían porque ya lo había experimentado viviendo con su padre (el Sr Ping). "De ahora en adelante, no me voy a preocupar tanto por pensar en qué podría pasar en el futuro, a menos de que sea por algún castigo que me vaya a dar Shifu estando de mal humor..." Terminó de hablar Po, mientras se levantaba para sentarse y ver el sol caer. Tigresa se estaba riendo mentalmente por lo que acababa de decir.

"..."

"..." Ambos observaron la caída del sol, y Tigresa apenas podía mantener sus parpados abiertos; el sueño le ganaría en cuestión de minutos.

"..."

"Y... He querido decirte algo desde hace un tiempo..." Con el pulso a millón y su corazón a punto de salir disparado de su cuerpo, Po alcanzó la pata de Tigresa mientras a ésta la vencía el sueño. Lenta y tímidamente, entrelazó sus dedos con los de ella, cosa que le costó medio minuto debido al pobre control que tenía sobre su pulso desenfrenado. Antes de continuar, logró visualizar un tono anaranjado que se volvía más intenso en las mejillas de Tigresa con cada segundo que pasaba. Dio la inhalación y exhalación más larga de su vida, y cerró sus ojos para no quedarse paralizado después de la barbaridad que iba a preguntar. "¿Quieres ir a una cita esta noche?" Llegados a este punto, no sentía la cara.

Eso la despertó como lo haría el impacto de una flecha en el trasero. Tampoco podía presumir de sentir sus mejillas después de todo lo que pasó en esos pocos minutos. "Po..." Y al sentir que tenía sus dedos entrelazados con los del panda, negó con la cabeza mientras se reía y se pasaba la pata que tenía libre por la cara. "Si en la cita llegas a pasarte, juro que voy a golpearte tan fuerte que ya no volverás a sentir dolor en tu vida." Sostuvo con más firmeza la pata del panda por unos segundos, se levantó y soltó su pata de la de Po. Éste volteó a verla con la misma expresión con la que Grulla los recibió a ambos después de su enfrentamiento final con Shen en los muelles.

"Y cuando te dije que no te preocuparas por el futuro, no me refería que tratases de hacer algo así. Pero... Es lindo de tu parte que intentes hacer algo así conmigo." Terminó susurrando agachada, de frente al panda. Dando a Po un breve, pero más sentimental abrazo que el que le dio en Gongmen para levantarse e irse a la cocina, donde probablemente estaban esperando los demás por noticias de ella sobre el panda.

"Por eso soy tu fan..." Murmuró mientras se le dibujaba una gran sonrisa en el rostro, con la cara roja y sin poder creer lo que le acababa de pasar. Tigresa acababa de aceptar el ir a una cita con él, y además le dio un abrazo, todo en el mismo día. Po se desplomó en el suelo y se llevó las patas a la cabeza, aún en un post-shock (si se le puede decir así) del momento.

Caminando hacia el Palacio y viendo la escena desde lejos, Tigresa se fue sacudiendo la cabeza de un lado a otro mientras se reía por lo bajo. "Lo del futuro se lo tomó demasiado literal..."

¿Fin? ...


Eso ya lo decidirá mi inspiración/motivación.

Este es el Fic que dije que quería hacer One-shot desde hace mucho... Pero viendo lo abierto que me quedó, no sé si valga la pena convertirlo en un Fic corto de 3 capítulos como máximo o no. Si lo continuo, pienso tal vez hacerlo con un poco de Lime, pero si no puedo continuarlo, lo dejaré como un One-shot y nada más. Este es el primer Fic que hago en el que directamente no sé si continuarlo o no ;-;... Supongo que para todo hay una primera vez, ¿no es así?

Espero con muchas ansias sus reviews sobre este capítulo. En mi inspiración y motivación está el si lo continuo o no. Si veo que lo puedo continuar, lo haré. Si no... Quedará como un One-shot sin más. Y también, si quieren que lo continúe, quiero que opinen si quieren que sea con Lime o sin Lime de por medio.

Bueno, recuerden nunca dejar abierta alguna sesión en una PC/laptop que no sea suya (borren las cookies), si dejan una salchicha en el microondas por mucho tiempo puede explotar, cuidado con eso de las inversiones que se basan en la especulación, después de las compras de Sony y Microsoft ya se puede esperar cualquier cosa, y no olviden jamás que Disney probablemente dominará el mundo en unas décadas.

Nos vemos y, ¡hasta la próxima!

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