*Perdón por no aclarar las cosas de como estoy escribiendo esto hahaha, llevo 6 años sin escribir un FIC, me imagino siempre todos los personajes fuera de su mundo (aunque me encante mucho el original), así que utilizo AU pero obviamente tiene OOC.
Por favor si algo no se entiende o lo estoy haciendo "mal" estoy súper abierta a comentarios, necesito volver a agarrar práctica. -3-
LEVI:
Me agacho rápidamente a levantar el vaso que derrame, por suerte ya estaba por terminármelo, pero el golpe seco que hizo eco en el gimnasio llamo la atención de varios, levanto la vista y el chico me miraba sonriendo mientras agitaba una mano feliz, yo apenas pude levantar la mía sin ninguna expresión a modo de respuesta, pero por dentro me estaba muriendo, noto como baja los ojos borrando su sonrisa.
Eso es Levi, eres el señor amigable.
Camino hacia la sala donde doy mi clase y veo de reojo como ese chico abraza a otro que estaba en la clase de Erwin, arqueo una ceja al notar cuando este le besa y el hombre le da un empujón apartándolo, no lo culpo yo tampoco haría eso público ni con una mujer, el chico pone cara apenada y triste, en cierto modo me siento molesto por que lo hiciera sentir mal, el hombre pasa cerca de mí camino a los vestidores y puedo verle mejor, es muy alto, me atrevería a decir que llega al metro ochenta, es fuerte pero no tiene el cuerpo tan trabajado, no parece homosexual en lo absoluto, bueno será que yo siempre he tenido mala suerte y me topo con pura "loca", hombres demasiado afeminados y chocantes, tiene el cabello castaño y ojos café claro, nada interesante.
Entro a la sala ignorando todo lo ocurrido, acomodo mis cosas a un costado y me quito el pants que traía ya que debajo traigo un short adecuado para las demostraciones de llaves de la clase de hoy, retiro mi playera estirándome un poco, doblo correctamente mis prendas y las dejo junto a lo demás, siento una mirada profunda y levanto la vista volteando, siento mis músculos tensarse al ver como el chico me mira con los ojos como platos y la boca un poco entre abierta, por primera vez en mi vida me siento desnudo ante alguien, aparto la mirada y comienzo a vendar mis manos con la cabeza baja. Volteo de reojo y veo como tiene uno de sus dedos entre sus dientes sin dejar de mirarme, no sé cuánto tiempo paso pero para mí fue una eternidad.
-Eren- escucho una voz retumbante al fondo y volteo.
Es otra vez ese hombre castaño alto, que se acerca al chico, lo toma por el brazo indicándole que es hora de irse al cual este asiente, los veo alejarse y antes de salir Eren voltea y veo como se muerde el labio mirándome por última vez dedicándome una enorme sonrisa. Siento una opresión en el pecho y mis piernas débiles, no sé cuánto tiempo me quede mirando hacia la nada hasta que noto un empujón en un hombro.
-Dios Levi has caso- Erwin me reclama.
-¿Quiénes eran esos dos?- pregunto sin mirarlo.
-El chico alto vine a mi clase se llama Jean, al otro no lo conozco pero deduzco que es su pareja- dice arqueando una ceja y mirándome –No me digas que…-me mira con una sonrisa burlona y entrecerrando los ojos.
-Tch… tu no deduzcas nada- lo empujo apartándolo de mi camino.
Casi siempre olvido que Erwin es gay, con su apariencia nadie lo creería nunca, él es tan masculino, al principio antes de hacernos amigos no sabía que prefería a los hombres, bueno no lo aparentaba, ni lo aparenta hoy en día, hasta que termine besándome con el ebrio y lo demás prefiero olvidarlo, Hange, Erwin y yo somos muy buenos amigo después de eso, aclare las cosas con él y nunca sucedió nada más, el respeto mucho mi decisión, nos quedó esta buena amistad que valoro, Erwin está saliendo con un chico mucho más joven que él, si bien lo recuerdo, digo él tiene 32 y es solo cuatro años mayor que yo, y el chico con el que sale apenas y tiene 24, me ha contado un poco del chico pero para ser sinceros no recuerdo su nombre, solo que como lo describe es una versión pequeña de él.
Los días siguientes salgo con un poco de ansiedad cada que voy a correr, por si volvía a toparme con esos ojos verdes, pero todo transcurre normalmente, durante toda la semana no lo volví a ver, no es que lo buscara con los ojos por todo el parque, pero ni se volvió aparecer por el gimnasio, solo esta su pareja o lo que sea, llegaba solo y se iba solo.
-Deja de parecer un acosador- me decía mirándome al espejo de mi baño después de darme una ducha, era sábado y los fines de semana está cerrado el gimnasio así que agradecía tener esos días libres, acababa de regresar de correr, al salir tenía la esperanza de que por ser fin de semana el chico saliera a correr pero estaba equivocado, aproveche mi tarde para dejar impecable el departamento.
Llegue al bar donde era casi un ritual reunirme con Hange, puedo notar que el lugar está a reventar, solo espero la cuatro ojos consiguiera un espacio, me adentro esquivando gente, ugh como odio el contacto excesivo, diviso a la loca en la barra con los pies sobre otro banco, suspiro y me acerco hacia ella.
-¡Enano!, ¡Por fin!- festeja levantando sus brazos y dejándolos caer sobre sus muslos.
-Baja tus asquerosos zapatos sucios del banco-
-No entiendo como con esa cara de pocos amigos y esa actitud de gato arisco consigues ligar- decía acomodándose en su lugar –No sabes cómo tuve que proteger ese banco, la gente lo ve como un pedazo de carne deseable-
-Tengo encanto Hange, a las mujeres les encanta- le dije sin mirarla acomodándome en mi lugar.
-No solo a las mujeres- dio un trago a su cerveza y me miraba de divertida.
.-No empieces- le gruño. –Nanaba te encargo una cerveza de favor- ya era obvio que conocía a todos los empleados de este lugar al igual que ellos ya nos reconocían perfectamente.
-Me contaras que paso con tu último ligue- tomo sus anteojos y me miro sobre ellos.
-Nada diferente- me encojo de hombros. –La misma mierda de siempre, intente tener algo "formal" pero era insoportable – enfatice la palabra formal con los dedos. Agradecí a Nanaba por la cerveza y le di un largo sorbo.
-Tranquilo tigre- se mofo –Mira si sigues así de selectivo con tus parejas, terminaras muerto y con los huevos hinchados- casi escupo al escuchar esto último. –Levi somos buenos amigos, y sé que tenemos confianza no me importa si te enojas porque siempre te lo digo pero si tantas veces fracasaste con mujeres dale la oportunidad a un chico- en verdad sonaba preocupada.
-Hablando de buenos amigos, ¿Dónde está el rubio?- intento cambiarle el tema.
-Er tenía una salida con su nuevo novio, está intentando que en verdad esta vez sí funcione- Nuestro rubio favorito es abogado, todo un hombre formal, como modo de distracción da clase junto conmigo, llego a sentirme mal porque él lo hace por hobbie y yo si lo tomo como un trabajo de tiempo completo. Solo que es un adicto al trabajo, parece que entre más se le junte más feliz es, cosa que su anterior pareja no compartía y lo dejo después de 4 años de relación, mejor dicho lo engaño.
-Está saliendo con un mocoso Hange, son más berrinchudos y quieren atención, solo espero el este consiente de eso- termino el contenido de mi botella y hago una seña para que Nanaba me de otra.
-Er sabe que es más joven obviamente, pero dice que lo comprende y esta consiente de que es un hombre ocupado, se ve feliz- sonríe ampliamente.
-Pues salud- le extiendo la botella y no duda en regresar el gesto.
Nos quedamos un par de horas hablando de cosas cotidianas, sobre su nueva aventura de vivir por fin con su actual novio, casi siento lastima por ese pobre hombre que tiene que soportarla 24/7, Moblit era un hombre tan paciente y tranquilo que no me imagino cuán grande es ese amor por ella que lo llevo a querer vivir juntos. Comentamos cosas sobre el trabajo, valla, una conversación de dos adultos, claro evadiendo cada que ella quería sacar el tema de empezar a preocuparme de salir con hombres.
-Sabes enano ya es hora de que me valla, no puedo soportar otra mirada de aquella rubia que intenta llamar tu atención y lo único que hace es darme pena- hizo un movimiento con la barbilla para que mirara sobre mi hombro. Me giro para ver a una mujer bastante atractiva y de buen cuerpo, levanto mi trago haciendo un ademan saludándola mientras me sonríe –Sabes, esto no va a durar para siempre chaparro- Hange palmea mi hombro despidiéndose.
-Pues tengo que aprovechar – ella rodo los ojos y se fue.
No tenía ni dos minutos que Hange se había retirado y ya tenía a la mujer acomodándose en su lugar. No me importaba conseguir algo de una noche hoy, de cierto modo me ayudaría a sacarme a ese chico de ojos verdes de mi mente, para ser sinceros esta mujer es la persona más aburrida que he conocido, pero fingir es lo que más me favorece en estos momentos, solo habla de sus amigas, de sus molestias cuando ve a otra vestida como ella, bla bla bla, siempre que termina con algún comentario agrego un alago y un coqueteo para hacerla sentir especial, al parecer ella se traga todo porque ya la tengo muy cerca de mí, me acerco a su cuello y le digo que esta preciosa, justo cuando iba a depositar un beso en el, siento como un golpe me separa de ella.
-Oye que te pasa idiota- giro bruscamente y tomo el brazo del tipo cabreado, cuando este voltea un escalofrió recorre mi cuerpo. Era el, era Eren, se notaba un ligero sonrojo en sus mejillas producto de que seguro estaba un poco tomado.
-Lo siento no lo he hecho a apropósito- sonríe apenado y siento un calor en la cara.
-¿Todo bien?- no había notado que era arrastrado por ese cara de caballo que llamaba novio, que lo tomaba fuerte del otro brazo.
-Todo bien cariño, no ha pasado nada, nosotros ya nos vamos- la rubia tomo mi mano que un sostenía a Eren sin dejar de mirarlo. Vi como la pareja se alejaba, notando como llevaba al pobre chico con mucha brusquedad, me estaba cabreando ya no por el golpe si no por la manera en que ese cara de equino trataba a Eren.
-Pobre chiquillo- la voz de Nanaba me hizo regresar a la realidad –Llegue a escuchar que su novio es muy posesivo y celoso, llegándose a desquitar con el pobre- Nanaba negaba con la cabeza limpiando la barra. Mi cólera se intensifico, pero no sé porque, yo no tenía razón de estar cabreado.
-No es nuestro problema, ¿nos vamos?- la rubia se levantó y me extendió una mano para salir del bar.
-Conserva el cambio- saque mi billetera y deje 100 dólares, Nanaba me miro sonriente y se despidió
Logre llevarme aquella rubia a mi departamento después de lo ocurrido, me sentía extraño por aquel encuentro con ese chico de ojos verdes y de lo que nos contó Nanaba, supuse que tener un acostón de una noche con esta mujer de la cual ni recordaba su nombre me ayudaría a despejar mi mente
Desde que entramos al elevador del edificio comencé a besarla bruscamente dejándome llevar por el gran cuerpo que tenía, justo al llegar a la entrada de mi departamento la tomé de las piernas y la cargue.
-Para tu estatura eres bastante fuerte- se burló.
Ignore su absurdo comentario y la llevé hasta mi habitación comenzamos a besarnos energéticamente mientras yo recorría su cuerpo con mis manos nos separamos un momento, ella toma mi mano para guiarme a la cama acto seguido me tumba y sube encima de mí, comienza acariciar mi entrepierna animosamente, yo dejo que ya continué mientras desabrocho mi pantalón y quita toda prenda que puede llegar a estorbarle
-No me esperaba que fuera de este tamaño- suelta una risita antes de introducir mi miembro en su boca.
Suelto un gruñido que es una mezcla entre una queja hacia su comentario y un gemido por el acto que está haciendo, cierro los ojos para dejarme llevar por la sensación, pero llega a mi mente la imagen de ese chico... Y empiezo a imaginar que él es que esta lamiendo y succionado mi miembro, por un instante siento como me pongo más duro al pensar eso, abro los ojos con brusquedad y volteo a ver a esa rubia que cree que mi reacción fue por lo que ella está haciendo, es el alcohol Levi tranquilo, intento concentrarme en esa mujer pero no logro que funcione, entre cierro los ojos y sigo viendo esos ojos verdes que me miran con deseo mientras succiona mi miembro.
-Maldita sea- suelto entre dientes mientras tomo la cabellera de ella y la animo a continuar.
¿Qué está pasando?, ¿porque estoy fantaseando con un hombre? esto es ridículo, siento que ya no puedo más por alguna razón imaginarlo me a excitado bastante, termino en la boca de esa mujer y al abrir los ojos ella me mira juguetona, estiro mi mano para tomar unos pañuelos desechables de la caja que tengo aun lado de la mesita de noche y antes de que pueda dárselos ella escupe todo sobre mis sabanas.
-¿Que acabas de hacer?- le pregunto con la cara desencaja y a punto de explotar de cólera.
-Una mamada cariño, eso es lo que acabo de hacer- dice limpiando su boca y embarrando eso mismo en las sabanas para terminar de secar sus dedos.
Veo como intenta acercarse a mí en plan sexy, yo la paro extendiendo mi mano, estoy al borde de un colapso de ira, ella toma mi mano e introduce uno de mis dedos a su boca.
-Largo de aquí…- digo en tono seco mientras aparto con brusquedad mi mano.
-¿De que estas hablando?- ella cree que estoy jugando.
-Toma tus cosas y vete de aquí- repito en tono autoritario ella me mira con disgusto y duda en su cara, le chasco los dedos y le señaló la salida sin dedicarle alguna palabra, solo una mirada llena de odio
-Cabrón- escupe mientras se acomoda la ropa y empieza a tomar sus cosas
Escucho como azota la puerta principal, dejo salir un suspiro, me incorporo y miro con asco esa escena, nunca traigo ligues de una noche a mi departamento siempre son a moteles, pero como me sentía frustrado por las sensaciones que ese tipo dejo en mí, creí que olvidaría su rostro si traía a una mujer a mi apartamento, que incredulidad la mía
Después de dedicarle una limpieza a mi cama y deshacerme de todo lo sucio me incorporo de nuevo para recostarme boca arriba, bufo fastidiado por lo que acaba de pasar, pero más que nada por el recuerdo de él, carajo he tomado mucho, el alcohol me jugo mal esta noche, me digo a mí mismo.
Cierro los ojos intentando dormir un poco y lo único que consigo es empezar a fantasear con el chico de nuevo, siento como mi entrepierna reclama atención, ahora no Levi contrólate, pero solo puedo verlo a él mirándome a los ojos con la boca entreabierta, joder, joder… JODER…, llevo mi mano a mi dura erección, ¿Por qué estoy tan caliente?, ¿Por qué este chico me pone TAN caliente?, comienzo a mover mis manos dudoso, pero él está presente en mi mente, sonrojado con esa piel apiñonada que tiene, esperando por mí, quiero sentirlo todo.
-Tch…- arqueo la espalda aumentando los movimientos de mi mano, comienzo a respirar fuerte y sin darme cuenta estoy jadeando. –Mmm.. Eren…- se me escapa entre dientes su nombre y logro venirme una segunda vez.
Respiro un poco fuerte mientras me comienzo a limpiar evitando volver a manchar las sabanas, me levanto al baño tembloroso, me aseo adecuadamente y miro mi reflejo en el espejo, mi expresión sigue siendo igual de seria pero con un leve sonrojo, me miro por unos momentos porque sigo respirando fuerte, lavo mi cara con agua helada para enfriar mi rostro, siento que por dentro está hirviendo, regreso a mi cama y me tiro bocabajo resoplando un poco fastidiado, como era posible que un hombre me pusiera así… estoy muy confundido.
Agradezco que lean! De verdad que sí, nos leemos pronto. -3-
