(N/T) Perdón por tardarme mucho en actualizar, tuve una iluminación con otra historia haha y como estuve muy inspirada adelante 6 capítulos, dejando olvidado a este (soy una horrible persona, lo sé), espero ya poder continuar bien esta historia pero igual creo ya empezare a subir la otra historia que tengo.

Después de una innecesaria explicación les dejo el cap.

LEVI

Esta noche en serio no dormí nada, cada vez me digo a mi mismo que siento una curiosidad por ese chico, me preguntaba como seria su personalidad, podrá parecer modelo, pero si su forma de pensar es como el de las mujeres que he conocido sería una lástima, me incorporo cansado, hoy por primera vez no me apetece salir a correr, así que solo tomo una ducha fría para despertar.

Camino hacia la cocina para tomar el desayuno, comienzo a buscar entre las alacenas y no encuentro nada que pueda alimentarme, suspiro y hecho la cabeza hacia atrás viendo que en el refrigerador tampoco tengo nada, es como la tercera vez que abro el maldito refrigerador, como si fuera aparecer comida de la nada, ¿cómo pude olvidar comprar comida?, es verdad que esta semana abuse mucho y solo eh comido chatarra todos los días. Decido ir a esa cafetería que me gusta mucho para comer algo y poder pasar a un supermercado después.

Genial, por ser domingo la cafetería está llena, igual no me pienso ir, muero de hambre, después de unos largos 15 minutos en la fila por fin puedo pedir un té negro y un sándwich, comienzo a buscar un lugar con la vista de donde sentarme a comer, pero este lugar está a reventar.

-Hey... Hola...Levi ¿Verdad?- me giro al sentir como alguien palmeaba mi hombro, para mi sorpresa era ese chico que intentaba encontrarme cada día que salí a hacer ejercicio, me quedé estático no sabía que decir, maldita sea un hola no estaría mal, pero no, ahí estaba yo, quieto, mirándole sin decir nada. -Si bueno... ¿tienes donde sentarte?... Yo deje mis cosas en esa mesa del fondo... podemos comer juntos... bueno si quieres- Debió ser muy incómodo porque me quedé mirándolo sin siquiera contestarle, me sonreía mientras pasaba una mano por su cabello nervioso... ¿Nervioso?.

-Si... gracias...- Cielos este hombre es hermoso, no puedo dejar de verlo.

-Perfecto te espero entonces- sonrío y camino hacia su mesa.

Espere a que me dieran lo que pedí, dando miradas de reojo a donde se encontraba el chico, estaba en su celular

Relájate Levi, solo vas a comer, vas a llegar, te sentarás, comerás, platicaras cosas sin importancia y te irás a comprar comida... si... no es tan difícil... eso es... respira. Me decía a mí mismo caminado hacia la mesa donde estaba Eren.

-Hola...- Deje mis cosas sentándome enfrente de él.

-Hola…- Esbozo una enorme sonrisa y yo solo me quede quieto mirándolo.

-¿No sonríes mucho verdad?- Se rio y yo solo negué con la cabeza.

-Soy malo cuando salgo con personas- Vi como arqueaba una ceja sonriendo –Me refiero a que no se me dan muy bien la citas- Ahora me veía con ambas cejas levantadas y riendo.

-¿Esto es una cita?- Se rio fuerte y yo solo me quería morir.

-No sé qué me pasa… lo siento- Reí nervioso.

-Eres gracioso- Hizo una sonrisa tierna que me puso el doble de nervioso.

-¡JAA!- Solté una carcajada con unas octavas de más, creo que me gane la vista de las mesas del alrededor, hundí mi cara en mis manos apenado. Lo escuchaba reír y solo puede reír con él.

-Así que eres, instructor ¿eh?- Agradecía que cambiara el tema.

-Sí, es algo que me encanta- di una mordía a mi desayuno.

-Si lo llegue a notar- ¿Este chico no se cansa de sonreír?.

-Tu novio debería tomar clases conmigo si en verdad quiere un buen cuerpo-

-Ex…- Torció la boca encogiéndose de hombros y lo mire fijamente.

-Lo siento- Mi disculpa no sonó tanto a una.

-No te preocupes, no éramos muy… compatibles… pero y ¿tu?, la chica del bar ¿Es tu novia?- Casi escupo mi bebida, ¿Cómo es que se acuerda de esa mujer?.

-Tch…no… no sé de qué hablas- El mocoso me miro con duda esperando una respuesta –No sé ni cómo se llama… No me interesa la verdad- Que cabrón soné.

-Ya veo...- Sonaba un poco decepcionado, yo mismo lo estaba.

-Creo que las mujeres no son mío- intento arreglar la estupidez que dije.

-¿Y los hombres?- Se sentía esa curiosidad en su voz, ¿Qué hago?, ¿Qué hago?, ¿Qué hago?.

-Tal vez…- No soy gay completamente…pero debo admitir que ese mocoso hacia que mi heterosexualidad se muriera.

-Puedo saber ¿Qué edad tienes?-

-28… Bueno pronto cumpliré los 29 - Veo como se muerde un labio y muerdo nerviosamente mi comida.

-Yo este año cumplí mis 20 - .Es un mocoso, ¿Que hago yo fijándome en uno?, tanto que me quejo del novio del cejotas y yo aquí con unos dos años menos.

Debo admitir que la plática se hizo muy amena, el chico era buen conversador, hablaba de su universidad, estaba estudiando fisioterapia, muchos de nuestros temas eran compatibles, sus padres lo apoyaban bastante, yo no podía decir lo mismo de los míos donde quiera que estén, me sentía muy cómodo con él.

-Tengo que irme Levi, me divertí bastante- Eren se levantó y tomo mi mano despidiéndose.

-¿Quieres volver a salir?- Note que sujete su mano un poco fuerte evitando que se fuera.

-¿Esto fue una salida?- Maldito él y su sonrisa perfecta.

-Me refiero, a, que si…- Soy muy malo en estas cosas.

-Me encantaría, te parece, ¿el próximo fin de semana?- ¿Tanto tiempo?.

-Mencionaste que los viernes terminas clases temprano, ¿te parece bien ese día?- Su sonrisa se borró y paso su mano por su cabello.

-Tengo un compromiso… pero el fin de semana soy todo tuyo- Eso ultimo me encanto, ¿pero que podría ser más importante?, Levi cierra la boca. Me maldecí mentalmente.

Intercambiamos números y se marchó, tenía que ver a sus padres, decía que ya había pasado bastante tiempo sin visitarles.

Mi día transcurrió tranquilamente, estaba pensando a donde podría invitarlo a salir, de primera descarte ir al cine, prefería mil veces poder platicar con él, que estar sentados uno junto al otro sin decir nada viendo una película, supongo lo invitare a comer algún lado, algo súper cliché, termine de hacer mis compras y regrese para acomodar todo, llegando a la puerta sentí mi celular vibrar.

-¿Que ocurre cejotas?- Era raro que me marcara, por lo general el solo mandaba mensajes.

-¿Estas libre el viernes en la noche?- suspire recordando que Eren no podía salir justo ese día.

-Supongo que si… ¿por qué?- Rogaba para que no me organizara una cita sorpresa.

-Vamos como buenos compañeros de trabajo a cenar ¿Qué te parece?-

-No me digas que quieres que tenga una cita contigo-

-No seas tonto, te lo estoy diciendo por la amistad que tenemos-

-Ok…entonces está bien- Supongo que no tiene nada de malo que platiquemos y así me cuente más sobre su novio.

La semana se me paso eterna, me contuve todo lo que pude para no mandarle un mensaje a Eren, y quiero creer que él hacía lo mismo, me sentía como un maldito niño de secundaria todo nervioso cada que mi celular sonaba esperando que fuera el, tenía ratos donde pensaba que tal vez regreso con su ex, odiaba tener tantas cosas en la mente y por su culpa.

Comencé a cambiarme para reunirme con Erwin, nada extravagante, una playera negra, jeans y chamarra de piel, me mire al espejo y debía admitir que me veía bien, escogió un restaurante italiano, había olvidado que eso le gustaba bastante, me di los últimos retoques y me dispuse a irme, baje al estacionamiento, me coloque guantes y el casco, como amaba a mi bebé, la mejor inversión de mi vida, mi Ducati.

Llegue a tiempo al restaurante, pero conociendo a ese hombre controlador seguro estaba ahí desde hace 20 minutos, aparque la moto y entre al restaurante, le dije a la recepcionista que ya me estaban esperando, le di el nombre y me condujo hasta la mesa, camine entre la gente que ya tenía lugar en el restaurante buscando a mi amigo, hasta que los vi, maldita seas Erwin, dos rubios me sonreían mientras me acercaba a la mesa.

-¿Qué mierda pasa?- estaba cabreado, ni siquiera me quería sentar, me cruce de brazos mirándolos.

-Vamos Levi siéntate, te presento a Armin- Se le veía contento pero eso aún no respondía mi pregunta.

-Hola es un gusto- El chico me estiro la mano y le regrese el saludo.

-Te doy tres- Le dije a Erwin porque estaba perdiendo la paciencia.

-Levi por favor, no hagas que todo lo bueno que hablo de ti a Armin desaparezca-

-Una…-

-Queríamos presentarte a alguien- Apreté el puente de mi nariz al escuchar su respuesta.

-Lo siento si soy rudo, pero tu novio es un idiota- Le decía al rubio más pequeño.

-De hecho… fue mi idea- Se rio tímidamente y me sentí el idiota más grande del mundo. –Un amigo ha estado un poco distante y quería que intentara salir con alguien así que le pedí ayuda a Er- Se dieron un pequeño beso, pase mi mano por mi cara. Ahora como me libraba de esta.

-¡HEY!... perdón por llegar tarde- esa voz. Me gire y ahí estaban, esos malditos ojos verdes.

-¿Así que no quisiste salir conmigo porque ya tenías una cita a ciegas?- Levante un ceja cruzándome de brazos mirando a ese chico sorprendido.

-¿Se conocen?-

-No lo sé, tú dime… Eren- podría jurar que mi sonrisa era entre cabreada y juguetona.

Tal vez no quería librarme de esta del todo.

Ya pedí disculpas al principio de este Cap.

Como adulta responsable el trabajo y el insomnio no me dejan en paz, siendo honesta son las 3:49 am.

Espero les gustara.

-B.