Disclaimer: Los personajes son totalmente de Hajime Isayama, no me pertenecen, yo solo los utilizo para cumplir mis fantasías de fujoshi.
N/T): La primera historia que hago y es donde más tengo bloqueo mental, aaaaaaaaah! ¿Pero que tal para las otras?, justo mi imaginación ahí si sirve, soy un fraude maldita sea hahaha.
Vamos empecemos con el cap, al final dejo todas mis aclaraciones.
…
Pobre universo, si somos los únicos seres inteligentes que habitamos en él.
…
LEVI
—¡Oh ya sé quién eres!—. Él estúpido de Erwin agitaba su dedo apuntado al chico
—Tú novio asiste a mis clases—. El rubio más bajo le dio un codazo de advertencia.
Note como Eren esbozaba una sonrisa incómoda, yo la verdad seguía con cara de pocos amigos mirando la escena.
—Eren está solteros ahora, Er—. Me encanta la manera en la que le habla, como si fuera estúpido.
Me agrada.
—¡Tienes razón!, por eso estamos aquí—. ¿Acaso se volvía más idiota con su noviecito?.
—Entonces, Levi, ¿Cierto? —. El chico me miró sonriente. —.¿Conocías a Eren de antes? —.
Levante una ceja mirándolo, después mire al chico que se removía inquieto en su asiento, ¿Qué se le podía hacer?, ya estaba aquí, en lo que más odiaba, citas a ciegas.
—Me lo eh encontrado algunas veces—. ¿Que más querían que les dijera? Que me estaba pudriendo en nervios, claro que no.
—Levi ha tenido muy mala suerte con sus últimas novias—. Erwin me guiño un ojo como si estuviera ayudándome, pero creo fue todo lo contrario, los tres fijamos nuestra vista en el mastodonte.
—Er... —. Habló pausado el pequeño. —Acaso dijiste... ¿Novias? —. ¡Oh!, esto se va a poner bueno.
—Sí, pero para eso estamos nosotros para ayudarle—. Abrazo por los hombros a su novio y solo pude notar una pequeña mirada asesina en este.
—Er... Eren es gay—. Se estaba cabreando.
—Lo sé—. Usó un tono burlón, esto no acabará bien.
—Y si tu amigo no es gay... me puedes decir ¿Por qué me hiciste presentarle a Eren? —. ¡Genial!, pelea de gatas, ¿Dónde consigue uno unas palomitas para disfrutar de todo esto?.
El chico guapo de hermosos ojos, no, quiero decir, Eren y yo nos miramos unos instantes ante lo que sucedía delante de nosotros.
—Vamos cariño, Levi claramente está interesado, ¿Cierto Levi?—. Se ve confiado, como lo odio.
Fantástico ahora tengo esos tres pares de ojos sobre mí. El rubio pequeño parece notar un poco mi incomodidad soltando un suspiro para mirar con dureza a su pareja.
—Si nos disculpan, Erwin Smith—. ¡Ouch! Lo llamó por su nombre completo. —Y yo, saldremos brevemente a charlar—.
Creo que lo matará, ¿En verdad tendrá la edad que Erwin dice que tiene él tal Armin?, claramente parece su madre. Ambos se levantan para irse, Erwin no capta lo que está pasando y el pequeño creo en cualquier momento lo golpeará.
Bueno, aquí estamos, solos en una gran mesa, después de una incómoda conversación en la cual ni siquiera fuimos partícipes, sin ninguno decir nada, no entiendo porque me estoy comportando como una chica de secundaria, se supone que soy bueno en esto de conocer gente, claro, ebrio, maldita sea.
—¿Crees que estén bien?—. Lo escucho soltando una pequeña risa.
—Temo más por la vida de mi amigo que del tuyo—. Ambos reímos relajando el ambiente, gracias por eso.
—Creí por un momento que lo golpearía—. Soltó una carcajada y yo tampoco pude evitarlo.
—Yo pensé lo mismo, ¿Notaste como lo miraba?—.
—Sí, sí, lo peor es que están discutiendo por nosotros—.
Tenía rato que no me reía así, debo admitir que la situación fue muy cómica, Erwin siendo regañado como a un niño pequeño que acaba de hacer una travesura.
—Entonces, tenías esta cita a ciegas tan importante ¿no? —. Tengo que aprovechar que el ambiente está relajado para indagar en eso.
—No tenía otra opción—. Se ríe. —Ya viste como es Armin, un tanto controlador, no podía zafarme—. Torció el gesto al referirse a su amigo.
—Solo por esta vez te doy la razón, tu amiguito tiene un carácter digno de controlar a Erwin—.
—¿Habrá otras veces?—. Sonríe de lado mirándome divertido, maldito mocoso.
—Creí que ya teníamos una cita después—. Le sigo el juego y solo veo que su sonrisa se amplía más, joder, ¡Que estoy haciendo!.
—Tienes razón, entonces tendré que esperar tu mensaje—. Sonó como un reto.
Así que con que esas traemos, ahora que, ¿Nosotros tendremos nuestra pelea de gatas?, me muerdo la lengua evitando que mi sonrisa se haga más grande, iba a replicar cuando aquellos dos volvieron, Eren y yo nos dirigimos unas miradas intentado ahogar alguna risa, Armin venía con una expresión seria y Erwin parecía un cachorro regañado. Valla escena la que tenía enfrente, esto valía completamente el haberme engañado para venir. Estuvimos en silencio unos minutos viendo la carta, claramente en un silencio incómodo.
—Puedo ofrecerles algo de tomar—. El mesero nos sacó de nuestro incómodo ambiente.
—¡SI! —. Contestamos los cuatro al mismo tiempo desconcertándolo un poco.
—¿Les parece si intentamos pasar una velada tranquila?—. El chico lindo miró a su amigo que seguía observando al pobre Erwin con el ceño fruncido, una mirada que decía "Hoy no coges".
Mierda, que esto es mejor que una película de comedia, la verdad es que ya no estoy nada molesto, me gustaría decirles que dejen el drama de lado, pero vamos, es una cena y el entretenimiento es gratis.
—Sí, no se preocupen por mí, dejen de hacer sentir incómodo al chico—. Señale a Eren quien solo sonreía.
—Lamentamos todo esto Levi—. Armin suspiro intentando sonreír.
—Que va, solo no asesines al hombre, no pienso cubrir sus horarios de clases—. Bien escuchar reír a todos puso el ambiente.
El mesero nos trajo una botella de vino que fácil alcanzó para nuestras 4 copas, ordenamos la comida y decidimos platicar de temas triviales, tocar eso de la cita a ciegas no parecía buena idea, debo admitir que la cena se nos estaba haciendo amena, algunas historias hacían que Erwin se carcajeara llamando la atención de las mesas al rededor.
—¿Me estás diciendo que se conocieron porque él te tiro al lago del parque?—. Miró a Erwin sorprendido por la mentira que él me había contado.
—Sí, creí te habría contado, sé que no lo hizo a propósito, pero no fue la mejor manera de impresionar—. Armin se ríe mientras Erwin se rasca la nuca sabiendo de su desliz.
—Yo conocía una historia bastante diferente—. Veo a Erwin que sonríe negando con la cabeza discretamente para que no diga nada.
—¿Y cuál es?—. Volteo a ver a Eren quien tenía una sonrisa traviesa mirando a la pareja. Encantador.
—Bueno, él me dijo que conoció a un torpe adolescente que por estar alimentando patos se tropezó y el salto heroicamente a salvarlo—. Armin abría la boca de sorpresa e indignación, mientras mi amigo torcía su sonrisa.
—Eres un mentiroso—. Le da un golpecito en el pecho. —Yo estaba si, alimentado patos a la orilla del lago cuando alguien con una bicicleta me arrolla llevándonos a los dos al lago—.Armin se cruza de brazos.
—Un pequeño detalle querido—. Intenta defenderse en vano.
—Déjame adivinar, ibas a contestar una llamada con tus manos libres y algo salió mal—. No me sorprende lo torpe que son las personas altas.
—Era muy importante—. Se defendió. —De igual forma termine por echar a perder mi celular—.
—No solo el tuyo—. El chico lo interrumpió riendo los dos.
—De igual forma gracias a ese accidente logramos llegar a tener esto—. Erwin entrelazó su mano con la del pequeño rubio.
¡Argh!, cursilería.
—Bueno como amigos creo son idénticos en la manera de conocer personas—. Eren dio un sorbo a su copa mirándome.
—¿También te tiro al lago?—.
—No al lago, pero si me embistió con su cuerpo para después reclame a mí por eso—. Se hizo el indignado y yo solo rodé los ojos.
—Estaba corriendo como todos los días y a él se le ocurre abrocharse las agujetas en medio camino—.
—Se supone que los corredores tienen la vista al frente para evitar eso—.
—No te vi—. Me excusé como un niño pequeño.
—Por favor, mido 1.75, ¿Cómo es que no viste a alguien como yo?—. Me observó sin dar crédito.
—Estabas agachado—. Soltó una risa abriendo la boca para reclamarme, pero no lo logro.
El mesero llegó para retirar nuestros platos de la entrada para depositar los del plato fuerte, no sé en qué momento mi hambre se hizo enorme y ver ese plato que fácil tenía medio kilo de pasta me hizo salivar, al parecer no fui al único pues Eren observaba mi plato con mucho ánimo, él se pidió un trozo de lasaña, no estaba mal pero el mío sí que llamaba la atención, aún recuerdo la cara de sorpresa cuando el mesero me preguntó si me traía otro plato para compartir y obviamente le dije que era todo para mí.
—¿Quieres un poco?—. Le dije señalando la enorme montaña de pasta.
—¿Me dejarías probarlo?—.
Sin responderle tomé mi tenedor enrollado un poco de pasta, se notaba que está muy caliente así que sople un poco tratando de entibiar el alimento.
—Abre la boca, espero ya no esté tan caliente—. Coloque la otra mano debajo de la porción que estaba en el tenedor para evitar que se manchara si caía.
Eren se inclinó abriendo la boca recibiendo la pasta, sonreí cuando lo escuché hacer sonidos de satisfacción, cerró los ojos relamiéndose los labios.
—Delicioso—. Suspiró satisfecho.
Nos quedamos mirando generando un momento hasta que nos vimos interrumpidos por nuestra compañía.
—¿Mi amor quieres probar de mi comida?—. Erwin uso un tono molesto de voz.
—¿Me dejarías probarlo mi amor?—. Era obvio que esos dos nos estaban imitando.
—Si mi amor claro que sí, pero espera, deja le soplo, no vayas a quemarte—. El cejudo imitó mi acto.
—Muchas gracias corazón, eres tan cuidadoso—. Armin parpadeo exageradamente mirándolo.
Erwin acercó la comida y su pareja la comió haciendo incomodos ruiditos al saborearla, Eren y yo nos miramos con la misma expresión de molestia.
—De-li-cio-so—. Exageró la expresión de Eren.
No pudiendo aguantar más su teatro la pareja soltó en risas al ver nuestra cero expresión a lo que acaban de hacer, ok si, darle de comer a alguien de la manera en la que yo lo hice es súper cursi, pero al chico se le antojo y no planeaba hacer que se quemara la boca.
—¿Terminaron?—. Les dije riéndome sarcástico.
Después de eso seguimos con nuestra cena, al parecer mi pasta si fue para compartir, ya que Eren terminó por comer una parte de mi plato como yo del suyo, quien iba a decir que me sentiría mal al darnos cuenta que ya era bastante tarde y teníamos que retirarnos, si alguna vez han salido con una mujer, muchas a la hora de pagar la cuenta se hacen las locas y uno como buen hombre invita mostrando su caballerosidad teniendo ese detalle, bueno, ahora imaginen a cuatro hombres peleando por pagar la cuenta, el pretexto de "yo soy el hombre, déjame pagar" no aplica, llevamos 20 minutos discutiendo todos dando absurdos argumentos de porque pagar, dividirlo fue descartado, así que aquí nos tienen, jugando piedra papel y tijera como los adultos que somos.
Después de otros 15 minutos de juego Erwin terminó por ganarnos a todos, la cuenta pasó a ser pagada por él y ninguno de nosotros parecía cómodo con el asunto, aunque nos resignamos como los perdedores que fuimos. Salimos del restaurante despidiéndonos, la cena al final no fue un desastre.
—Eren vamos nosotros te podemos dar un aventón—. Armin hablaba con su amigo intentando convencerlo.
—No Ar, pediré un taxi, además no me gusta ser mal tercio, ustedes tienen cosas que hacer—. Le guiño un ojo haciendo que su amigo se sonrojara.
—No hay ningún problema Eren puedo pasar a dejarte donde sea—. Erwin intento convencerlo a la par.
—Estaré bien chicos—. Se volvió a negar.
—Ya, largo de aquí tórtolos, yo me quedo a esperar a que tome su taxi y después me marcho—. Puse los ojos en blanco moviendo las manos en un ademán para correrlos.
—Escríbeme cuando estés en la residencia—. Armin abrazó su amigo.
Después de despedirnos por quinta vez, aquí estaba parado junto a este enorme y sensual hombre, basta Levi, estaba parado junto al chico que se notaba un incómodo, se me hizo un poco extraño tomando en cuenta lo bien que estábamos hace rato.
—Oye Levi, lo siento—. Lo escuche disculparse.
—¿Por qué?—. No tenía nada de que pedir disculpas ya estaba claro que él fue arrastrado aquí al igual que yo.
—Por este pequeño teatro montado por mi amigo—. Se rio con tristeza. —Yo tengo claro que no te interesan ya sabes... —.
No estoy entendiendo nada, sigo aquí parado a su lado esperando a que pase un maldito taxi para no dejarlo aquí solo, estaba cómodo y de la nada esté empieza a disculparse conmigo por una estúpida cena.
—No, no sé, porque no me lo explicas—. Lo mire intentando no darle tanta importancia a lo que diría.
—Hombres Levi, yo sé que no te gustan los hombres—. Desvío la mirada y yo solo tenía los ojos abiertos de sorpresa, espera ¿Qué?. —Entonces lamentó que perdieras tú tiempo—. Otra vez disculpándose.
—Eren, deja de disculparte, fue, divertido ok—. Carajo, tan bien que la habíamos pasado, dejando los comentarios inútiles de Erwin que en lugar de ayudar ponían las cosas incomodas.
—Yo no dije que no fuera divertido, la pase bien, pero no te preocupes, no quiero que pierdas el tiempo—. Ahí está otra vez esa sonrisa.
¿Acaso se estaba dando por vencido desde ahorita?, maldita sea no, mi ego no me lo permite, ¿No soy lo suficientemente bueno como para intentar algo?, ah no niño, yo digo cuando esto se acabó.
—Créeme Eren que si yo no hubiera querido estar ahí, simplemente me levantaría y me iría, sin importarme si quedó mal con todos, ¿Entiendes?—. Mi tono fue un poco severo, pero es que no estoy acostumbrado a otro.
—Supongo—. Siento un tono de derrota en su voz.
Se gira evadiendo cualquier conversación que pueda salir de nosotros, llevando media hora esperando a que pase un maldito taxi y puedo notar que tiene frío por la manera en la que se abraza, carajo, a estas horas de la noche podremos seguir esperando hasta que amanezca.
—Oye mocoso—. Lo llamo acercándome ya un tanto desesperado.
Eren se voltea un poco tenso, creo soy muy malo con eso de moderar los tonos de mi voz, no me dice nada, solo se me queda viendo esperando a que continúe.
—Quítate esa chamarra—. Me mira con desconcertado, sé que hace frío —Anda apresúrate—. Le regaño mientras me quito yo la mía, solo espero que de perdida esta le cierre bien si no terminaré como un tonto.
—Vale... —. Termina de quitársela y antes de que pueda hacer algo le arrebató la chamarra lanzándole la mía, lo sé, soy un encanto.
—Mi chamarra es térmica por lo de la moto—. Explicó poniéndome yo la suya. —¿Qué esperas?, ¿Una orden?, ya póntela—.
Lo veo titubeante por unos segundos, no despegó la vista de él mientras se la coloca, por favor que le quede, por favor que le quede, es lo único en lo puedo pensar ahorita, bien ya la tiene puesta, ahora ruego el cierre suba completo.
—Me quedó justa—. Dice moviendo los brazos ajustándose a la chamarra, dejó escapar un suspiro y pude notar que tenía los hombros en tensión por la espera.
—No puedo decirlo lo mismo—, Comentó mientras subo un poco las mangas de su chamarra, que en mí es enorme, maldita sea la gente alta. —Ahora ten—. Estampo el casco en su estómago haciendo que esté lo tome por reflejo, —Póntelo y vámonos de una maldita vez—. Camino hacia la moto esperando que entienda lo que le estoy tratando de decir.
—No lo entiendo—. Escucho como empieza a acercarse.
—Eren, no vas a encontrar ningún taxi a esta hora, tienes frío y te voy a llevar a tu casa—. Llegamos a la moto y sin esperar más la enciend. —Vas a la universidad del norte ¿cierto? —. Se me queda viendo unos minutos para después asentir. —Bien se dónde queda, súbete, la chamarra te ayudará a no congelarte en el camino—. Le indicó con un gesto de la cabeza para que se monte.
—Pero tú no tienes casco—. Me mira un tanto preocupado, que ternura me da con esa cara.
—No me importa, es más posible que te caigas tú a que yo lo haga—. Le digo un tanto despreocupado. Bien ahí Levi asústalo a la primera. —Me refiero a que es primero la seguridad del acompañante—. Intento arreglar las cosas para que no se asuste.
—Ok, pero por favor ten cuidado—. ¿Está preocupado por mí?, estúpido mocoso encantador.
Se sube con cuidado y le digo un par de consejos para que no me desequilibre, que se relaje y estaremos bien, cuando siento sus manos rodearme la cintura entiendo que estamos listos para irnos, digamos que voy a tomar la ruta larga solo para tenerlo un poco más así contra mí.
En algunas vueltas lo siento tensarse por la inclinación que hacemos, pero al volver a estabilizar la moto con una de mis manos acaricio las suyas para que no me estrangule con sus abrazos. No tardamos mucho en llegar a la universidad, a pesar de que tome la ruta más larga que pude, aparqué no muy lejos de la entra esperando a que bajara.
—Muchas gracias por tráeme Levi—. Dice mientras intenta quitarse el casco en vano.
Mocoso torpe, bajo de la moto para ayudarle.
—No solo es sacarlo de golpe, es moverlo para que salga—. Con un pequeño esfuerzo logro quitárselo, me dio gracia como su cabello quedó despeinado.
—Creo soy muy malo en esto, bueno, supongo que me tengo que ir—. Se frota su brazo mirando al piso.
Moriré de un coma diabético por lo lindo que es.
—¿Te parece si volvemos a intercambiar chamarras? —. Llamo su atención haciendo que levante la vista.
—Es verdad, casi lo olvido, gracias otra vez—. Me extiende la chamarras y yo le regreso la suya.
Que me parta un rayo por lo que voy a decirle.
—Entonces mañana, sigue en pie lo de nuestra cita ¿Cierto?—. Ese brillo que tiene en sus ojos seria capas de iluminar a una ciudad entera.
—¿Aún quieres que salgamos?—. Como negarme a esa sonrisa.
—Por algo pregunté—. Sonreí de lado. —¿Qué te gustaría hacer? —.
—Tengamos un Picnic en el parque, solo que sin lanzarnos mutuamente al lago—. Nos reímos recordando la anécdota de los dos rubios.
—Pasare por ti a medio dia—. Le dije subiéndome a la moto acomodándome.
—Oye Levi—. Giro para mirarlo y solo siento sus labios en mi mejilla. —Te veo mañana—.
Lo veo alejarse dejándome un poco sorprendido por el pequeño acto, pongo mi mano en mi mejilla siniendola arder, maldita sea, seguramente estoy sontojado hasta las orejas, me rio negando con la cabeza tomando el casco con ambas manos.
—Estas jodido Levi, bien jodido—. Me coloco el casco sin borrar esa sonrisa y me pongo en marcha.
Mañana será entretenido.
…
N/T): Perdón por muchoooo tiempo de ausencia en esta historia. Tengo buenos pretextos lo juro.
Antes que nada tu hermosa persona que lees esto de corazón perdónenme, intento en verdad luchar con el bloqueo mental.
Como notaron esta fue mi primera historia y ya llevo 5 más, pero es que a veces me llega la inspiración para otras historias y dejo de lado las que ya empecé.
SIN mentir estoy trabajando en 4 historias más, de las cuales 2 ya llevo poquito más de 4 capítulos, pero no las quiero subir hasta que estén casi terminadas, justo para que no me pase lo mismo que en esta y en Nota aprobatoria, la otra mitad está escrita en pequeños borradores con notas de la historia, pero aun no profundizo en su desarrollo.
Seguiré subiendo OneShots porque me llegan las ideas como FLASH la chica del bikini azul (Chiste de chava ruca).
UNA cosa más: sobre este FAN, nada malo tranquilos, me voy a dar a la tarea de corregirlo, arreglar estética y algunas faltas de ortografía que se me barrieron.
-Sin más que decir, que el universo este de su lado.
