Hace unos días, un lector me envió un fanart de uno de mis Fanfics y me sentí tan halagada que decidí que debía subir otra de las historias que escribí hace tiempo y que nunca me animé a subir. Es otra historia Shun x Ace, ambientada en un mundo diferente más bien como el nuestro pero en una época diferente, ni muy actual ni muy antigua. Por supuesto, esta historia no está totalmente corregida, solo agregué y corregí algunas cosas antes de subirla porque ¡Hace dos años que la escribí! Lo siento y disfruten~
Gracias, Pbbmksart
A few days ago, a reader sent me a fanart from one of my Fanfics and I felt so flattered that I decided that I had to upload another of the stories I wrote a long time ago and that I never decided to go up. It is another story Shun x Ace, set in a different world rather like ours but in a different time, neither very current nor very old. Of course, this story is not completely corrected, I just added and corrected some things before uploading it because I wrote it two years ago! I'm sorry and enjoy ~
Thanks, Pbbmksart
ADVERTENCIA: Contiene Hard, especialmente Yaoi.
Capítulo 2.
Amo.
El amo, todos lo llaman de esa manera pero él no se siente como el amo, no sabía lo que era, solo un chico que vive en una gran casa, tiene la posibilidad de darse los lujos que quiera y puede gastar cuanto desee por obtener cualquier cosa.
Está listo Amo – le dice su Nana saliendo del baño
-Gracias – Shun entra al baño, se quita toda su ropa y se acerca al tocador, se mira al espejo y como siempre su expresión seria le molestaba, ni siquiera tenía nada por lo cual sonreír, suspira profundamente y va a la tina.
Mete primero un pie y luego el otro, se sienta y se recuesta, cierra los ojos comenzando a relajarse – que día – susurra.
Shun no tiene amigos, solo tiene a su maestro que le enseña muchas cosas, quizás podía considerarlo su amigo pero la diferencia de edad le incomodaba además de que siempre se tratan como maestro y estudiante.
Escucha el timbre principal, sabía perfectamente que era su maestro y que ahora debía compartirlo con ese chico que le provocó una herida. Mira su brazo, a decir verdad nunca había tenido una herida como esa, de hecho todo su cuerpo no tenía ni un solo rasguño o cicatriz y esa era la primera, ni siquiera fue su culpa, estira su brazo mirando la venda, para él era increíble sintió tanto dolor y pudo observar su sangre, se estaba sintiendo un poco masoquista, cierra sus ojos.
…
Ace tuvo que colocarse un traje de mayordomo, no espera que iba a trabajar como mayordomo, el maestro lo esperaba en el jardín.
-Buenas tardes Ace – saluda el maestro, se trataba de un hombre de 32 años cabello oscuro y de aspecto intelectual, llevaba un par de lentes y sus labios parecían dibujar siempre una sonrisa.
-Eh, hola ¡Ya sabes mi nombre eh! – Ace se sienta y mira alrededor – que bonito lugar
-sí, aquí suelo darle clases al amo, mi nombre es Hiroshi, soy licenciado en educación, esta vez debo enseñarte lo básico para convertirte en el asistente personal del amo Shun
-hm… ¿No podría dejar de llamarlo amo Shun? Se escucha un poco ridículo
-tú debes llamarlo de esa manera
-no creo que pueda hacerlo
-bueno, ya comenzamos mal la lección – el maestro sonríe – creo que serás un nuevo tipo de persona para el amo, aunque no te guste llamarlo así deberás hacerlo
Ace se encoge de hombros – y bien…
-iniciemos
…
Shun termina de arreglarse, se asoma por la ventana hacia el jardín y alcanza a ver a su maestro, decide ir a saludarlo.
-Maestro – saluda Shun inclinando la cabeza
-¿Qué tal amo? ¿Estudió para su examen de algebra?
-por supuesto – observa a Ace con la misma seria expresión - ¿Crees que los salvajes aprendan, maestro? – pregunta como si nada
Hiroshi hace un gesto. Ace no se hace esperar, se levanta inmediatamente y se acerca intimidante a Shun -¡Que dijiste!
El pelinegro se asusta un poco, abre sus ojos como platos y cambia por un instante su expresión, nunca nadie le había gritado a la cara de esa manera o respondido a sus comentarios sarcásticos.
-¡¿Qué crees que no puedo aprender?! ¡Ya lo verás! ¡Y no soy un salvaje! – exclama un poco molesto pero sin perder contacto visual.
-ah… - Shun estaba muy sorprendido, el maestro se da cuenta y levanta una ceja
-Bueno chicos, no discutan. Ace concéntrate no hagas caso de los comentarios del amo
Ace vuelve a sentarse
-ruidoso – susurra Shun volviendo a su inexpresividad, se da vuelta y camina rápidamente hacia dentro, siente que sus manos comienzan a temblar, definitivamente para él fue una fuerte impresión, se sienta en el comedor – quiero una taza de té – le dice a una de las sirvientes
-si amo
Shun suspira – ese chico es peligroso, porque dejé que entrara a mi casa… claro, por tu petición padre – piensa esperando por su té.
El día continuo completamente normal, durante las próximas semanas Ace se dedicó a aprender sobre etiqueta, sobre la rutina del amo y como hablar educadamente, claro que lo de hablar no iba a aplicarlo siempre.
~Una tarde~
-Buenas tardes Ace – le saluda el maestro
-buenas tarde amo – responde inclinando un poco su cabeza, estaban practicando para así finalmente iniciar con sus labores de asistente del joven señorito Shun.
El amo Shun se había ido de paseo a la finca de sus abuelos maternos, visitaba la tumba de su abuela y le hacía compañía a su abuelo que aún vivía acompañado de una esposa de la cual se enamoró luego de 10 años de muerta su verdadera esposa, allí vivía con ella y el nieto de aquella mujer.
-Bien Ace, cuando llegue el amo ya sabrás que hacer
-sí, estoy un poco ansioso, quiero hacerlo bien
-tu próxima lección será estudiar con el amo, tu padre me dijo que te expulsaron de la escuela ¿Por qué fue eso?
-ah si – ríe un poco nervioso – es que no me iba tan bien y me pelee con uno de mis profesores
-se nota que eres un poco conflicto a diferencia del amo quien es una persona muy pacifica, ustedes son una combinación extraña conviviendo, me pregunto por qué el amo Shun se tomó la molestia de elegirte como su asistente
-je je no lo sé, bueno creo que fue por lo del accidente
-no – el maestro niega con la cabeza – si hubiese sido solo por el accidente entonces solo estarías trabajando como ayudante del jardinero o de la cocinera, pero haz sido elegido como asistente, un asistente para esta familia significa una responsabilidad muy importante
-¿Y eso por qué?
-porque el asistente debe estar siempre con el señor, el padre de Shun también tuvo un asistente personal, era su confidente en los negocios y en la vida personal del señor Kazami, si quieres tener un puesto como ese debes ganarte la confianza del amo
-Ah, ya veo – se queda un poco pensativo – mi padre… me contó que él en una época trabajo como asistente y realizaba viajes al exterior con su jefe.
-Bueno, si duras tiempo, cuando el amo sea mayor y herede el negocio de su padre también hará muchos viajes y tú como asistente debes ser su apoyo
-sí, entiendo. Creo que me interesa un poco… - sonríe un poco nostálgico
Se escucha el motor del vehículo, el chofer abre la puerta.
Todos se reúnen afuera para esperarlos.
El amo Shun sale al exterior mirando alrededor.
-¡Amo Shun! – exclaman todos menos Ace que solo se quedó mirando a lo largo.
-"ah, mierda, ¿Qué debo hacer? ¡ah si!"- Ace se acerca al pelinegro, al hacerlo Shun retrocede un poco, se da cuenta de que solo iba a quitarle la chaqueta.
-Bienvenido Shun… ¡ah! Digo amo Shun – responde con una sonrisa tonta y recoge la chaqueta
-ten muchacho – el chofer le entrega una maleta – súbela a su alcoba y clasifica la ropa en limpia y sucia.
Ace asiente
Shun levanta una ceja, cierto… olvidaba que a partir de ese día ese chico sería su asistente, suspira y camina hacia su nana dándole un abrazo.
-Bienvenido Amo ¿Quieres algo de tomar?
-quiero jugo de mora y lo llevan a mi alcoba, estoy cansado por el viaje y quiero que cambien las sabanas de mi cama además de preparar mi baño
Nana sonríe y asiente –si amo, recuerde también que todo lo que quiera debe decírselo a su nuevo asistente – le dice, llamando a Ace
Shun gira sus ojos -¿ya terminó su adiestramiento? – pregunta sin importancia.
-Así es – responde Ace acercándose – Amo shun, estoy a su disposición – se inclina un poco
Shun mira a Ace y luego le habla al oído a su nana, susurrando muy bajo – "no quiero que toque mi ropa, hazlo tu nana"- vuelve a mirarlo y chasquea sus labios, gira sus ojos – como sea, ya te dije lo que quiero, voy a subir.
-sí amo
Ace frunce entrecejo – "que maldito creído" – piensa y lo sigue con la maleta que pesaba muchísimo, antes de subir nana lo llama.
-Ace, el amo quiere que le lleves su jugo, limpies su cama, le prepares el baño y… clasifica su ropa sucia y limpia.
-¿Ah? ¿Cómo voy a saber si está sucia o limpia?
-simplemente debes mirar y oler
-Ugh... Eso es asqueroso
-no digas eso – Nana ríe divertida – no te preocupes, yo me encargo de clasificarla, sube rápido una de las muchachas le llevará el jugo, lo recibes en la puerta cuando toquen.
-eh… sí
Shun se sienta en la cama, lucía muy cansado y de mal humor, ese chico aun no subía con sus maletas ni le traía su jugo, él quería las cosas inmediatamente.
-donde está ese idiota – susurra
-¡Ah! – Ace entra - ¡lo siento! Había olvidado un bolso – coloca las maletas en el suelo –bueno, ¿Qué se le ofrece?
Shun lo mira serio – ya sabes que es lo que quiero, no debo repetirlo, no me gusta repetir.
-si si – ríe nervioso -¿y la pasaste bien en tu viaje?
-cállate, por favor
Ace abre su boca y luego frunce, no podía creer que ese chico fuera tan arrogante, justo en ese momento toca a la puerta -¡ah! El jugo – se acerca a la puerta y recibe el vaso, se acerca al pelinegro que nuevamente hace un movimiento de retroceder – aquí tiene amo – golpea un poco el vaso sin querer y hace que se derrame un poco sobre la sabana y ropa de Shun
-¡¿Qué haces?! – Shun exclama molesto - ¡¿Cómo puedes ser tan torpe?!
-¡hey! – Hace una pausa recordando lo que le dijo su profesor acerca de no enojarse con el amo – lo siento… - responde y comienza a limpiar con un pañuelo.
-de todas maneras vas a cambiar la sabana, por favor prepara mi baño y apúrate, de verdad eres lento – Shun se coloca de pie caminando hacia el armario.
Ace frunce, se va al baño, observa que todo estaba limpio, recuerda lo que la Nana le había explicado hace unos días, debe llenar la tina y luego echar las sales, revolverlas con el agua y ordenar los cosméticos, la toalla y las pantuflas – tanto lujo – piensa y hace todo lo que debe
Shun saca su pijama, en realidad era su nana quien escogía la pijama, simplemente el pelinegro no iba a dejar que ese chico viera o tocara su ropa.
Coloca la pijama sobre la cama y va hacia el baño esperando que ojala ese chico ya hubiera terminado de llenar la tina.
-¡Está listo! – exclama Ace abriendo la puerta, Shun se asusta un poco.
-idiota – susurra y entra, coloca el seguro y camina hacia la tina, ni siquiera estaba completamente llena, abre la llave y comienza a desvestirse.
Ace cambia la sabana, deja caer la pijama por error justo sobre la mancha de jugo de mora en el suelo – mierda – recoge la pijama – ahora debo limpiar esto, busca unas sábanas nuevas.
Luego de organizar todo debe buscarle otra pijama y dejarla sobre la cama – a ver… - mira en el armario, saca una pijama y su ropa interior, ríe un poco, no podía estar tan serio todo el tiempo así que le juega una pequeña bromita, le ordena la pijama sobre la cama y al lado le coloca 3 boxers como para que eligiera uno.
Sale de la alcoba riéndose con diversión, lleva la sabana y el pijama sucio a la lavadora en el cuarto de labores, aún seguía riendo.
-¿Cómo te fue Ace? ¿Por qué tan jocoso? – le pregunta la Nana
-ah, un poco complicado, no pude darle el jugo y creo que se enojo
La nana sonríe – sabes Ace, deberías ser su amigo y no tanto su asistente, el amo tiene una tarea muy grande cuando cumpla la mayoría de edad, comenzará a trabajar y no ha disfrutado de su juventud.
-¿Qué quiere que haga Nana?
-solo sé tú mismo, tratarlo como alguien de tu edad, la tiene pero no lo actúa
-hmm está bien, igual le acabo de jugar una bromita – ríe
-ah por eso te estas riendo
-sí, espero que no se lo tome personal
-esperemos que no – Nana ríe – solo tiene 14 años, debe comportarse de acuerdo a su edad.
Shun sale del baño, abre su boca al ver cómo le había dejado la cama con su pijama y los boxers – ese idiota – susurra recogiendo la ropa – no puedo creer que se haya atrevido a coger mi ropa – se ruboriza mientras la guarda y se coloca su pijama, se mete a la cama y espera poder descansar.
Continuará ...
