ADVERTENCIA: Contiene Hard, especialmente Yaoi.


CAPITULO 6

Sus amigos

Esa tarde

Shun y Ace llegaron al centro comercial, subieron al segundo piso casi de inmediato, mientras iban en camino se encontraron con unas personas que solo Ace conocía, se trataba de sus amigos de su antigua escuela.

-¡Ace!

-¡Chicos! – Exclama Ace corriendo a abrazarlos - ¿Cómo están?

-¡¿Qué haces tú aquí?! – pregunta uno de sus amigos y comienzan a charlar.

Shun retrocedió lo más que pudo pero lentamente para que no lo notaran, se sintió incomodo con tantos chicos de su edad que ni siquiera conoce y además de eso Ace parecía que ni siquiera le importó presentarle ante ellos.

-Bueno… - Ace sonríe y finalmente se da cuenta, así que dice de repente– vine con mi jefe –

-¿Tu jefe? – Una chica se da cuenta del chico pelinegro detrás de Ace que estaba pegado a una baranda, lejos de ellos, lo había visto pero asumió que no se trataba de nadie cercano a Ace.

-¡Sí! Él es mi jefe, venimos a jugar al salón de juegos de vez en cuando, Shun ven a conocer a mis amigos – Ace se da vuelta mirándolo con una sonrisa en sus labios.

Shun observa a cada uno de sus amigos y simplemente hace una expresión de cero importancia hacia ellos.

-hm ¿Eh? – la chica fue la única en notarlo, quería decirle algo debido a que no le gustó la expresión que hizo pero Ace parecía más entusiasmado que nunca.

-Vamos todos – dice Ace pidiéndole que fueran con él a los juegos

-¡Si vamos! – exclaman y caminan con él.

Shun hace un gesto, no, definitivamente no le gustaba esto.

"Son sus amigos, yo no tengo que ver entre sus amigos, solo soy su jefe, él me ha llamado de esa manera, no como un amigo en realidad, solo somos jefe y empleado, así que… solo soy eso… "-Piensa Shun mientras camina hacia dentro aun así so se sentía mal, claro que él no se daba cuenta de por qué se sentía así, un poco desanimado – esto ya no me parece tan divertido – susurra.

Ace se dedica a sus amigos, pasa el tiempo con ellos, se suben a los carros chocones, juegan en los videojuegos, en las máquinas de baile. Todo lo que acostumbraba a jugar cuando estaba solo con el amo Shun, ahora lo estaba haciendo con sus amigos.

El pelinegro simplemente se separó de ellos, se sentó en una de las bancas y observa desde lejos, no le gustaba para nada ser ignorado, le dolía un poco el pecho pero no era capaz de reconocer lo que sentía o de reclamar cualquier cosa.

Ace se da cuenta pero ya era tarde, se la había pasado jugando con sus amigos ignorando a Shun, se acerca al pelinegro – Vamos, creo que es hora de comer

-No – Shun se coloca de pie un poco ofuscado – volveré a casa, no soy tu maldita tarjeta de crédito – responde de manera tosca y girando sus ojos

-pero debemos comer… - dice Ace inocente, sin entender que Shun realmente estaba enojado con él.

-¡No! – Repite Shun con firmeza – Me voy

-¿Cómo voy a regresar? ¡Estamos lejos! – Exclama

-No me importa, dile a tus amigos que te lleven – se le escapa aquello, un poco más molesto porque ahora lucía como alguien demasiado celoso –hm

-Ah – Ace lo mira a los ojos, todavía no lo captaba pero pensó que era mejor no hacerlo enojar más de lo que estaba– bien, espera… - se va hacia sus amigos que charlaban entre sí, mirándolos discutir.

Shun gira sus ojos y luego suspira ¿Acaso sonó muy obvio? ¿Eran celos? No, no, no.

Ace regresa – Vamos – le agarra del brazo a propósito y sonríe ligeramente – vamos a casa –

Shun lo mira, abre su boca un poco sorprendido - ¿Qué?

-No voy a quedarme aquí sin ti, vámonos, comeremos algo mejor en casa y ya me despedí de mis amigos – le sonríe muy ingenuo.

-Tú… - Shun se suelta de mala gana – eres un idiota – comienza a caminar delante de él, pero él lo sigue como un cachorro que todavía no captaba la molestia de su amo o ¿Qué había hecho mal?

POV

No sé qué rayos fue eso, nunca me había sentido de esa manera o comportado así con respecto a una persona ¿Qué se supone que es esto? Miré a Ace que justo ahora parecía un poco triste, quizás fue por mi culpa, no quise comer y simplemente lo deje decidir entre sus amigos y yo… yo ¿Qué rayos me estoy creyendo? No, se supone que soy el jefe, debería hacer lo que yo quiera y diga.

Él me mira y sonríe de repente ¿Qué diablos es ese chico? Haciendo una expresión tan lamentable para luego sonreír como si nada, aparto mi mirada porque me disgusta solo verlo, debería disculparme con él, no ¿Qué pasa? Más bien, debería exigirle que se disculpe conmigo. Todo esto me duele y me agota.

-Amo Shun, podemos comer la comida de Nana, es más deliciosa, no te sientas culpable por no comer en el centro comercial.

-¿Quién dijo que me siento culpable? Estúpido – Shun Exclama, rogando que cerrara la boca antes de seguir gritándole otras cosas o que se le escapa la razón por la que estaba enojado –"Quien te da derecho a decirme como me siento" – piensa apretando sus dientes.

-Tú expresión – Ace le pockea la mejilla de pronto y ríe suavemente.

Shun se ruboriza y luego finge toser para recobrar su compostura, suspira – deja de tratarme así, no soy uno de tus amigos.

-hm… amargado – responde Ace.

Al llegar a casa, Ace de inmediato va a la cama, descansa por un largo rato y luego va a la cocina para ayudar a Nana a preparar la cena, más tarde ambos suben a la alcoba del amo.

-¿Eh? – Shun observa, las sirvientas traían los platos y Ace cargaba una mesa, organizan todo dentro de la alcoba y luego salen.

-Que tengan buen provecho chicos – dice Nana sonriendo antes de salir, cierra luego la puerta.

-¿Qué es esto? – pregunta Shun, mirando la mesa que era bastante bajita como para comer en el suelo, con los platos de comida y los vasos de refresco.

-Te dije que comeríamos en casa ¿No?, ven siéntate – Ace se sienta en el suelo frente a la mesa, cruzando las piernas.

-hm… no acostumbro a comer en el suelo… - responde Shun

-tch deja de quejarte, ven, tengo hambre y no comenzaré a comer hasta que te sientes – Ace sigue insistiendo, por lo que Shun se sienta y comienza a comer despacio un poco confundido aún por todo esto.

-¡Delicioso! – exclama Ace

-hm – Shun come más despacio, no podía apartar la mirada de Ace debido a que le resultaba curiosa su manera de comer, este chico acaba de armar una escena y ahora parecía que se estaba disculpando con él por lo que había hecho en el centro comercial, aunque no estaba seguro de si era por eso –"Este estúpido" - piensa Shun

Al terminar ambos de comer, Ace ordena todo y alrededor de las nueve de la noche regresa

-¿Quiere su té, Amo? – pregunta Ace

-hoy no quiero – Shun ya se había cambiado de ropa – Ace esta vez no te quedes en el suelo ¿Si?– le dice sentado contra el espaldar de la cama, sosteniendo un libro en sus manos

-¿Puedo subir? – Ace se emociona un poco.

-Sí

-¡Ah! – Ace da un salto emocionado y se acuesta, claro que quería subirse a la cama prohibida, como suele llamarle - ¿Vas a leer?

-¿Quieres escuchar?

-si – Shun sigue respondiendo con solo una palabra.

-bien, el cuento es sobre un volcán y el pueblo que vive a su alrededor, un día comienza a entrar en erupción pero el desastre no ocurre, solo fue una advertencia y todos tienen diferentes opiniones sobre lo que ocurre.

-Supongo que algunos querrán abandonar y otros quedarse

-así es, te leeré desde el inicio – Shun estaba un poco más animado, definitivamente aquella cena improvisada de Ace le perdonaba cualquier falta que haya cometido durante el día o la semana.

-¿No importa si vas más adelante?

-No

-Bien, comienza

-¿Dónde está Ace? – pregunta Akechi, su padre, buscándolo por toda la casa.

-Creo que está con el amo – responde Nana

-Espero que no se le ocurra dormir en el suelo otra vez – Akechi suspira

Nana sonríe - ¿Lo ha notado señor Akechi? El amo se ve más contento que antes, se ve como un niño recobrando sus energías.

-Mi hijo es un chico demasiado activo y le gusta hacer amigos con facilidad, aveces creo que se confía demasiado de las personas porque tiene amigos de toda clase, él es todo lo contrario al amo, cuando cumplan dieciocho años, pienso que se van a llevar muy mal.

- Ni tú mismo te lo crees, no digas eso – responde Nana sonriendo - Yo creo que van a ser muy buenos amigos, como usted lo fue del señor Kazami – sonríe mirándolo

-je… eso espero – Akechi suspira y mira hacia la ventana, recuerda algo de su juventud, una situación un poco parecida pero muy diferente.

Shun termina de leer, mira el reloj, eran las once de la noche ya, no podía creer que había leído sin parar desde hace dos horas, su garganta se secaba pero Ace siempre le daba de tomar agua, cerró el libro y dijo – mañana continuo leyendo – Se da cuenta de que Ace ya estaba dormido – ah… ¿En qué momento se durmió? – lo mira un rato, luego se levanta y busca una sábana, le cubre al recordar que la última vez se había enfermado y no quería que volviera a pasar eso.

Shun apaga la luz y se acuesta a un lado, no podía dormir, no con ese chico justo a su lado, se dio vuelta para mirarlo. Se quedó mirándolo por más minutos de lo que planeaba, hasta que cerró sus ojos pero los volvió a abrir lentamente y al hacerlo su corazón comenzó a latir más rápido de lo normal, Ace seguía durmiendo pero al ver su rostro se sintió un poco extraño, se dio vuelta otra vez o de lo contrario no iba a poder dormir, cerró sus ojos tratando de calmar los latinos de su corazón.


Continuará ...