ADVERTENCIA: Contiene Hard, especialmente Yaoi.
CAPITULO 9
Llanto
Esa noche…
El señor Kazami despertó en medio de la noche muy apurado, tocó la campana desesperado, le faltaba el aire e inmediatamente Nana fue a verlo, estaba muy alterado.
-¡Isa! ¡Mia! Rápido – exclama, al poco rato llaman a la ambulancia.
Shun despierta debido al ruido, baja de inmediato, todos estaban afuera y la ambulancia acababa de llegar.
-¡Padre! – Exclama Shun -¡padre!
-Amo Shun, tranquilo – Nana lo sostiene – vamos con su auto
La ambulancia se marcha primero.
Shun quería salir ya, sus manos temblaban mucho y Nana estaba muy preocupada, el chofer estaciona al frente de la casa, Shun es el primero en subir.
Nana le dice a Ace que trajera ciertas cosas al hospital, primero saldrían ellos y luego el chofer pasaría por él.
…
POV
El sonido de la ambulancia me despertó, cuando salí vi como subían al señor Kazami a la ambulancia, me acerqué rápidamente y Nana me dijo que alistara algunas cosas como ropa y las medicinas entre otros papeles, las otras muchachas de servicio me ayudarían, lo dijo tan rápido mientras subía al auto con el amo Shun.
El amo Shun lucía tan asustado, en el poco tiempo que lo conozco era la primera vez que lo veía con una expresión tan asustada.
Las muchas empacaron un montón de cosas en el bolso, me dio tiempo para darme una ducha antes.
-¡Ace! Hijo – Mi padre me llama antes de irme, el chofer ya había llegado para llevarme al hospital con las cosas que habían empacado en un bolso.
-Dime
-Ace, tú eres el asistente del amo Shun y en estos momentos debes apoyarle
-hm ¿Cómo puedo apoyarlo?
-Lo sabrás cuando lo veas, ve, el auto te espera
Subí al auto, en realidad estaba un poco nervioso, incluso mi padre lucía tan asustado y era una expresión que tampoco había visto en él, de verdad no sé cómo voy a reaccionar ante algo así, ¿debo decir algo?
Al llegar al hospital me di cuenta de que mi padre tenía razón, sabía lo que debía hacer para el amo.
Lo vi, junto con Nana sentados en unos bancos en la sala de espera, el amo no paraba de llorar y Nana lo abrazaba como una madre consolando a su hijo. Me acerqué en silencio, Nana me mira y asiente despacio.
-Siéntate Ace – susurra y me siento al lado del amo, dejo el bolso en el suelo y observo alrededor, no me gustan los hospitales.
-Amo Shun, por favor, espere aquí. Voy a cambiarme ¿No quieres cambiarte? – Le dice Nana en voz baja.
Shun asiente lentamente.
-Bueno, Ace llévale al baño y dame mis ropas, vayan.
Le entrego las ropas que estaban empacadas en una bolsa con la indicación de su nombre, las muchachas se habían encargado de dividir perfectamente la ropa de Nana y el amo. Al alejarse, Shun sostiene mi brazo – No quiero cambiarme
-hmm… bueno, si no quieres, no hay problema.
-Mi padre… no está bien – dice en voz baja y ocultando su rostro
-Tranquilo
-No me digas que esté tranquilo, tú no lo estarías – responde como si estuviera regañándome.
-Bueno… no – No sabía que responderle, de hecho ni siquiera deberíamos hablar en esta situación.
Nana regresa unos minutos después - ¿Amo no se cambió?
-No quiero
..
Se quedan esperando un largo tiempo hasta que un médico sale, acercándose a nosotros
-El señor Kazami está muy delicado, me pidió que llevara a su hijo con él.
Shun se coloca de pie de inmediato -¿Puedo verlo?
-Sí
…
POV
Entré a esa habitación, allí estaba mi padre tumbado casi sin vida, podría sentir como se alejaba cada vez más su presencia.
-Padre… - me acerco y le tomo de la mano – Estoy aquí
-Shun, mi hermoso niño, te quiero tanto
-Yo también te quiero padre, quédate un poco más
-Eso no lo decido yo mi niño – me acaricia el rostro suavemente – Te quiero Shun, tú, solo debes ser feliz.
-No lo digas como si te estuvieras despidiendo
Mi padre me mira y asiente, puedo ver sus lágrimas y siento que mi corazón duele profundamente – Padre… - repito a punto de llorar.
-No lo olvides Shun, te amo y solo quiero tu felicidad
En ese momento entra el médico junto con Nana, me pide que salga pero yo no quiero irme de su lado, aun así mi padre me lo suplica y debo obedecer, vuelvo a la sala de espera. Seguramente tenía que decirle cosas importantes a Nana que yo no podía saber ¿Pero qué tipo de cosas?
Nos quedamos unas horas más, los tres sentados en esa sala fría a la incertidumbre, observé a Ace, vi que estaba casi dormido pues ya eran las tres de la mañana, él no debería estar aquí y sin embargo lo está, acompañándome, por supuesto, es mi asistente.
Se escucha una alarma, las enfermeras corren y entran a la habitación de mi padre, algo está pasando y agarro a Nada del brazo con fuerza, tengo miedo.
En medio del ruido, unos minutos después el medico sale –Lo siento
Al escuchar esas palabras, Shun rompe en llanto. Solo significaba una cosa, su padre.
Su querido padre.
Nana lo abraza igual de desconsolada, Ace solo baja su cabeza muy sorprendido, no podía con algo así y podía sentir el dolor del amo al escuchar sus llantos devastadores, no podía escucharlo.
-'Amo Shun' – Piensa y le toma de la mano.
Shun se vuelve hacia él y con su rostro empapado en lágrimas le abraza fuertemente, ocultando su rostro entre su cuello y su hombro - ¡Ah! – lloró sobre su hombro humedeciendo la tela con sus lágrimas, Ace se quedó quieto y lo único que podía hacer es abrazarlo con todas sus fuerzas.
Esa noche el amo Shun lloró más que nunca.
POV
Unos días después aún se sentía la tristeza en casa, Nana trataba de no expresar su dolor frente a los empleados, por las noches oraba por el señor Kazami y lloraba antes de irse a dormir.
Mi padre a veces se quedaba de pie en el jardín, como si no tuviera más nada que hacer, totalmente ido en su mundo. Lo veía tan nostálgico como recordando seguramente las veces en las que tuvo que atender alguna petición del señor Kazami. A veces veía sus ojos rojos por las lágrimas que seguramente dejaba salir en soledad, todos sufrían y yo me sentía fuera de lugar, el señor Kazami seguramente fue un gran sujeto y me hubiese gustado conocerlo más, pero si ese hubiera sido el caso también estaría agobiado como todos.
En cuanto al amo, lucía más triste que nunca. Perder a su padre debe ser algo muy duro, no sé qué hacer para consolarlo y no soy bueno en este tipo de situaciones.
-Padre, el amo… bueno, tiene derecho a estar triste y a guardar luto pero no puede quedarse así, me gustaría ayudarlo de alguna manera pero no sé cómo hacerlo.
-Hijo, se trata de su padre y deberías solo estar para él, espera que él mismo te hable y tú solo sigue haciendo tus deberes. En momentos así solo puedes acompañarlo, además ya su tío le enviará un psicólogo para que afronte la perdida, él debe pasar por un proceso de luto y superación.
-Sí, eso haré entonces
Unas semanas más tarde.
- Ace, el amo necesita su té, no te olvides de llevárselo
- Sí Nana – Ace suspira y se vuelve – Nana, el amo Shun no me habla desde hace muchas semanas, no me dice nada y comprendo que esté de luto pero no sé porque no me da órdenes, solo te las dice a ti y tú me las dices.
- Lo sé, verás… él tampoco me quería decir las cosas, así que tuve que conversar con él y sí, lloramos un poco pero me dijo 'Esta bien Nana, solo a ti te hablaré'
-umm ¿Y a mí no?
-Ve a preguntarle – sonríe – estoy segura de que al amo le gustaría que tú le hablaras primero
-¿Segura?
-¡Oh! Ya está el té, llévaselo
Nana vuelve a sus quehaceres como si nada, se queda recordando la conversación que tuvo con el señorito Shun, no solamente hablaron de su silencio sino de algo más.
Flashback
-Nana, a pesar del dolor que siento por mi querido padre también me duele cuando ese chico me mira y me dice algo, soy incapaz de responderle.
-¿A qué te refieres? ¿Te trata mal?
-No es eso… yo, cada vez que el chico me mira, siento que mi corazón duele pero no es exactamente un dolor físico, sino más bien una presión… no puedo explicarlo.
-Hm ¿Se siente como cuando ve la foto de su madre?
-Es algo parecido
-Usted aprecia mucho al chico, lo ve como parte de su familia aunque no lo sea ¿Cierto?
Shun se ruboriza un poco y mira a otro lado – Es raro
-Amo Shun, lo que usted siente solo puede saberlo usted, dale tiempo a tu corazón y no lo piense tanto, eres joven y debes vivir como lo hace el chico, disfrutar de su juventud por ahora y cuando comiences a disfrutarla sabrás lo que significa ese dolor en el pecho, sabrás lo que tu padre quería para ti y podrás mirarlo sin sentir dolor.
-Nana… das buenos consejos – Shun la abraza – Padre también me dijo algo parecido, él comprendería lo que siento.
-Tu padre lo comprendería más que nadie.
Nana suspira al recordar hace unos años, cuando el señor Kazami también solía ser como Shun y que cuando quería un consejo siempre la buscaba a ella – No tienen la misma personalidad pero parecen que tienen las mismas costumbres…
Flashback
-Amo Shun – Ace entra a la habitación y deja el té sobre la mesa.
Shun lo mira y luego lo ignora
-Oye – Ace se molesta un poco - ¡No tienes porqué ignorarme!
El pelinegro sale de la cama y toma la taza de té sin dirigirle la palabra, esto le molestaba más. Ace no quería enojarse pero de verdad que le iba a sacar de quicio con esa actitud.
-¡Shun! ¡No tienes que comportarte como un maldito hijo de puta!
Shun abre sus ojos sorprendido – "¡¿Cómo se atreve a decirme eso?!" piensa, no quería hablar pero eso fue demasiado, lo mira muy serio.
-Ah, al fin me notas, dime porque no quieres hablarme ¿Hice algo mal?
-Um – Shun baja su mirada, no podía verlo fijamente.
-¡Contéstame! – Exclama, en ese instante el pelinegro comienza a llorar sin querer – Ah…
Ace se sorprende y comienza a sentirse un poco mal – Yo… lo siento por gritar, de verdad
Shun niega con la cabeza – No quiero…
-¿No quieres hablar con nadie o conmigo?
-Hm "Me duele cuando te hablo" – piensa limpiando sus lagrimas
-está bien, no te forzaré a hablarme, solo quería saber porque… siento que, es como si te desagradara y por eso me ignoras
-Ah – Shun lo mira y niega con la cabeza despacio – Solo… no quiero
-Bueno…
El pelinegro deja la taza de té y se sienta en la cama, todavía sentía ganas de llorar, extrañaba a su padre y se sentía solo.
-Amo – Ace se sienta a su lado – no tienes que hablarme, solo no me ignores – lo mira - ¿Puedo abrazarte?
Shun lo mira y asiente, así lo hace. Ace lo abraza en silencio, su corazón esta vez no dolía y solo sentía la calidez de un abrazo y lo reconfortante a pesar de los intensos latidos.
Continuará ...
