Vale, este es el capítulo más largo que he escrito hasta ahora. Los próximos se volverán a centrar en Steve y Natasha, lo prometo, aunque seguiré escribiendo cosas sobre James y el resto de personajes.
IMPORTANTE: este capítulo es una continuación del anterior. ¡Disfrutadlo!
Descargo la responsabilidad: no soy dueña de nada. Tan solo de mi imaginación, que es la que ha creado la historia.
LA FIESTA
James, Chuck y Bruce corrían en la pista con el resto de sus compañeros mientras el sol les daba de frente en la cara.
"Celebro mi cumpleaños el sábado" dijo James, "Tony ha planeado un fiesta en la base". Bruce y Chuck se miraron. "He hablado con mi madre, y estáis invitados" dijo.
Los chicos se pararon en seco, provocando confusión en James. "¡Lewis, Hayes, si os volvéis a parar tendréis que dar cinco vueltas más al campo!" gritó el entrenador. Chuck y Bruce empezaron a correr de nuevo, alcanzando a su amigo.
"¿Nos estás invitando a tu fiesta de cumpleaños?" preguntó Bruce, confuso. "Nunca nos has invitado".
"Bueno, ya sabes" dijo James, "mis padres siempre han sido reacios a invitar a gente a la base. Por el tema de seguridad y demás". Bruce y Chuck asintieron. El entrenador pitó con el silbato y todos se dirigieron al gimnasio. Se pusieron en fila delante de la cuerda y uno por uno empezaron a trepar. Cuando terminó el turno de los tres amigos, se sentaron en las gradas.
"¿A qué hora es?" preguntó Chuck, resoplando por el esfuerzo.
"A las siete" respondió James. "Happy va a pasar a buscaros". Chuck y Bruce sonrieron. "Si vuestros padres os preguntan, decidles que habéis quedado conmigo para ir al cine o algo así".
El entrenador mandó a todos a las duchas, y cuando terminaron, fueron directos al comedor. Se sentaron en una mesa y Chuck preguntó, "¿y hay que ir muy formales o...?"
James negó con la cabeza, "no, con una camisa y unos vaqueros sirve" respondió. "Va a ser algo simple, solo amigos de mis padres".
Bruce abrió los ojos de par en par. "¿Los Vengadores estarán allí?" preguntó con la boca llena.
James se rió. "Hace tiempo que ya no son los Vengadores" dijo, "pero muchos estarán allí, si". A Bruce casi se le cae la comida de la boca de lo mucho que la abrió. "Además de otros superhéroes" dijo James, y Bruce tosió, golpeándose el pecho. Chuck y James se rieron de él.
"Siempre he querido conocer a la Bruja Escarlata" dijo Bruce, embobado.
"Ya bueno, pues ten cuidado con lo que haces, porque dudo mucho que a su marido le haga gracia que un chaval de diecisiete años intente ligársela" dijo James con tono 'serio'.
Chuck y Bruce le miraron. "¿La Bruja Escarlata está casada?" preguntó Chuck con asombro.
"¿Con quién?" preguntó Bruce con impaciencia.
James levantó las cejas y sonrió. "El sábado os lo presento" dijo.
El sábado, James se levantó a las 9:00, y dio gracias porque no hubiese nadie en el edificio. Odiaba que el día de su cumpleaños le agobiasen desde primera hora de la mañana. Bajó a la cocina y se preparó un rápido desayuno. Cuando estaba terminando los cereales, su padre entró.
"Felicidades, hijo" dijo, acercándose a él con una sonrisa y dándole un beso en la cabeza.
"Gracias, papá" dijo James, devolviéndole la sonrisa.
Su padre se acercó a la nevera y cogió el zumo. "¿Ya has desayunado?" preguntó.
James respondió asintiendo mientras dejaba el bol en el fregadero. Oyeron el ruido de un deportivo y se asomaron por la ventana. Tony acababa de llegar.
"Voy a subir a mi habitación antes de que entre" dijo James, saliendo de la cocina y subiendo las escaleras. Entró en su habitación, y cuando cerró la puerta, oyó a Tony gritar "¿dónde está mi ahijado favorito?" James rodó los ojos y se quitó el pijama. Cuando terminó de cambiarse, se dio cuenta de que había un pequeño paquete en la mesilla con una nota encima. Lo cogió y lo abrió. Dentro, había un sencillo pero bonito reloj de pulsera y cien dólares. En la nota se leía: "El tiempo es la cosa más valiosa que una persona puede gastar", firmado, Wanda y Bucky. James sonrió y dejó el regalo en la mesilla. Salió de su habitación y bajó de nuevo a la cocina.
Allí, tomándose un café con su padre, estaba Tony. Cuando lo vio, dejó la taza y abrió los brazos mientras se acercaba a él. Le dio un fuerte abrazo y le dijo "¡Feliz Cumpleaños!".
"Gracias" dijo James con una sonrisa.
Su madre entraba en ese momento. Se acercó a su hijo y le dio otro fuerte abrazo y un beso. "Felicidades, cariño" dijo. Le colocó el pelo a James, que rodó los ojos. "Diecisiete años ya" dijo, casi con lágrimas en los ojos.
"Pensaba que la Viuda Negra no lloraba" dijo Tony con un tono burlón.
Natasha le miró de reojo, fingiendo enfado. Se acercó a la cafetera y se sirvió una taza de café.
"¿Puedo darle ya mi regalo?" preguntó Tony, mirando a Steve y Natasha.
Steve se encogió de hombros. "Lo que él diga" respondió, mirando a James.
James sonrió y dijo, "sí".
Tony le cogió del hombro y lo llevó hasta el ascensor. Se montaron y Tony dijo "FRIDAY, hasta el garaje, por favor".
Sí, señor Stark, dijo la voz. Mientras bajaban, Tony sacó un pañuelo de su bolsillo y se lo puso a James en los ojos. "Es una sorpresa" dijo. Cuando el ascensor se paró, Tony guió a James hasta un punto. Allí se pararon y Tony dijo, "ya puedes quitarte el pañuelo".
James así lo hizo, y lo que vio le dejó con la boca abierta. Un Audi R8 de color rojo. Un coche deportivo. "¡Mola!" gritó, y se abalanzó sobre el coche. Su coche.
"¿Te gusta?" preguntó Tony con un sonrisa.
James lo miró y dijo, "¡me encanta!" Se acercó a su padrino y le dio un abrazo. Cuando se separaron, preguntó, "¿puedo conducirlo?"
Tony se rió y le dio las llaves. "Es tuyo" dijo, y los dos se subieron en el coche. Salieron del garaje y se dirigieron por el camino de asfalto hasta la salida de la base.
Natasha, Steve y Sam, que acababa de llegar, miraban a través de la ventana de la cocina el reluciente coche. "Es imposible competir contra Stark y sus regalos" dijo Sam con indignación.
"Ahora está emocionado, pero te puedo asegurar que James tiene más en cuenta los regalos simples" dijo Natasha, sentándose en la mesa de la cocina.
Después de una hora de conducción temeraria, James y Tony volvieron a la base. Aparcaron el coche y subieron al salón, donde Maria Stark, la preciosa hija de veinte años de Tony y Pepper, los esperaba. Cuando los vio, se acercó a ellos y abrazó a James. "Felicidades, enano" dijo, con esa voz tan dulce que hipnotizaba a cualquiera.
"Gracias, listilla" dijo James sonriendo. Maria le golpeó suavemente el brazo por la mención del mote.
"¿Y tu madre?" preguntó Tony, besando a su hija en la mejilla.
"En el despacho, con Natasha, hablando de la fiesta" respondió Maria. Tony se dirigió hacia el despacho, dejando a los jóvenes allí. Maria y James se sentaron en el sofá, y Maria le dio un sobre. James lo cogió y lo abrió. Dentro había dos entradas Vip para el concierto de su grupo favorito.
"¡Wow! Maria, no hacía falta que me regalases nada" dijo James, mirando las entradas con asombro.
"La segunda es para mí" dijo, sonriendo, "luego conoceremos al grupo entre bastidores".
James la miró y dijo, "gracias", dándola un abrazo.
"Y di, ¿te ha gustado el coche?" preguntó Maria, bebiendo zumo.
"¡Me ha encantado!" dijo emocionado, "pero no sé si mis padres me dejarán usarlo mucho".
Maria lo miró con pena. Sabía lo sobreprotectores que podían a llegar a ser sus padres porque con ella era igual. "Ahora te pertenece, es tuyo" dijo, "puedes hacer con él lo que quieras".
James sonrió. Sam entró en el salón con los brazos abiertos. "Si me distraigo un poco más, no te veo hasta esta noche" dijo sonriendo. James se levantó del sofá y Sam dijo, "ven aquí", abrazándole. "Felicidades" dijo cuando se separaron. "¿Quieres que te de ya el regalo o esperamos hasta la fiesta?"
James sonrió y respondió, "ahora".
Sam lo abrazó por los hombros y le dijo a Maria "te lo robo un segundo, preciosa". Subieron hasta su habitación y Sam le dio una bolsa.
James abrió el regalo con emoción. Era un cuaderno de dibujo y unas pinturas. "Sam, te ha tenido que costar una pasta" dijo James mirándole, "estas son de las caras". Levantó las pinturas.
Sam sonrió. "El precio no importa, hijo" dijo, "sobretodo si es por verte sonreír".
James dejó su regalo en la cómoda y abrazó a su 'tío'. "Muchas gracias" dijo.
Sam le frotó la espalda cariñosamente. "Espero que algún día te conviertas en un artista" le dijo cuando se separaron.
James se rió ante el comentario. "Y yo".
Salió de la habitación y se dirigió a la suya propia. Guardó el cuaderno y las pinturas en su caja fuerte, junto con el reloj y el dinero, y volvió a salir, topándose de cara con Wanda y Bucky. "Felicidades, любовь" dijo Wanda, abrazándole. James la devolvió el abrazo con gusto.
"¿Dónde estabais?" preguntó James cuando se separaron.
"Teníamos una reunión con Fury" respondió Bucky, abrazándole. "Felicidades, hijo" dijo.
"¿Te ha gustado nuestro regalo?" preguntó Wanda emocionada.
James asintió enérgicamente y respondió, "me ha encantado, es precioso". Wanda le dio un beso en la mejilla y Bucky le agarró el hombro con cariño. "Esta noche lo estreno".
A las siete en punto, James esperaba en la puerta de la base. Los invitados iban llegando poco a poco. Un mercedes negro con las ventanas tintadas se paró frente a la puerta, y Bruce y Chuck se apearon. Se acercaron a James y le abrazaron, diciendo a la vez "¡felicidades tío!"
Happy salió detrás de ellos y le dio la mano. "Felicidades" dijo, entrando en el edificio.
"Es un poco borde" dijo Bruce, señalando a Happy cuando entró.
James se rió y asintió. "Lo sé" dijo.
Chuck le dio una bolsa y dijo, "tu regalo".
"Son unas ruedas nuevas para el skate" dijo Bruce, "no había mucho presupuesto".
"Me vale" dijo James, riendo. "Vale, antes de entrar, una serie de instrucciones". Chuck y Bruce se miraron y asintieron. "Nada de nombres de superhéroes, es incómodo para ellos" empezó, "y nada de beber demasiado. Esta noche estáis a mi cargo". Chuck chasqueó la lengua con indignación. "Y no podéis salir del edificio a investigar" les señaló con el dedo, "me enteraré si lo hacéis". Asintieron en silencio. "Ahora, adentro".
Chuck y Bruce siguieron a su amigo hasta el ascensor. Entraron y subieron hasta el último piso, la enorme sala donde siempre se celebraban las fiestas. A la vista, parecía un bar. La música sonaba por los altavoces. La gente ya había empezado a beber y comer. Se reían y charlaban los unos con los otros. Cuando Maria divisó a James, se acercó a él.
"¡Hola!" dijo, y le tendió una mano a Bruce y Chuck, "soy Maria Stark, es un placer conocer por fin a los amigos de James". Los chicos estrecharon su mano embobados.
"Maria, te presento a Chuck y Bruce" dijo, señalándoles.
"Es un placer" dijo Chuck, que parecía haber sido el primero en salir de la hipnosis de la preciosa Maria. Bruce aun seguía mirándola con los ojos muy abiertos. James se dio cuenta y le dio un codazo en las costillas.
"Perdón" dijo Bruce con la cara roja, "es un placer". Maria se rió ante la reacción.
Natasha y Steve se acercaron a su hijo y sus amigos. "Hola, chicos" dijo Natasha, dando dos besos a cada uno, "me alegro de veros". Steve les estrechó la mano. "Podéis comer y beber lo que queráis, hoy haremos la vista gorda" dijo Natasha sonriendo.
"Gracias, señora Romanoff" dijo Chuck.
Un chico moreno de la misma edad que James se acercó a él por detrás y lo estrechó entre sus brazos con fuerza, levantándole del suelo. James se rió, y cuando el chico le soltó, se dieron un abrazo. "Me alegro de verte, tío" dijo James.
"Y yo a ti" dijo el chico. "Si me despisto un poco más, no nos vemos nunca" dijo, sonriendo.
"No es mi culpa que tus padres estén separados" dijo James, sonriendo. El chico levantó el dedo como señal de advertencia, pero se rió
A su lado se encontraba su hermana, una chica morena con dos coletas y un par de años menor. Ésta lo abrazó y dijo "feliz cumpleaños, James" con voz suave.
"Gracias, Keira" dijo James.
Se giró a sus amigos y dijo, "chicos, os presento a Danny y Keira Wilson". Chuck y Bruce saludaron con la cabeza. "Son los hijos de Sam y Maria Hill" aclaró James.
"Si, no molamos tanto como ellos, pero es lo que hay" dijo Danny, levantando los hombros. "Voy a picar algo, ¿te veo por ahí?" preguntó, alejándose con su hermana. James asintió con la cabeza.
"No sabía que Falcon hubiera estado casado" dijo Chuck, sorprendido.
"Ya, bueno", dijo James, "son como los famosos, les gusta mantener su vida en privado". Echó un vistazo rápido a la sala. "Venid, voy a presentaros a Tony" dijo James, guiando a sus amigos hasta el magnate multimillonario. Cuando llegaron hasta él, Tony estaba con Rhodes y tres hombres más a los que no conocía, contando una de sus batallitas. James le tocó el hombro y Tony se giró. "Tony, quiero presentarte a mis amigos" dijo James, "Bruce y Chuck". Tony les estrechó la mano, sonriendo. "Chuck quiere llegar a ser como tú algún día" dijo.
"¿Un genio multimillonario, filántropo y carismático?" preguntó, divertido, Tony.
Chuck se quedó sin habla. "Mmm, inventor" dijo.
Tony se rió. "Eso también está bien" dijo, sonriendo. "¿Has inventado algo ya?" preguntó, mirando al chico, mientras bebía de su copa.
"Bueno, yo, aun tengo que perfeccionar algunas cosas, pero sí" respondió Chuck tímidamente.
"Cuéntale lo de la radio" le animó James.
Tony lo miró con curiosidad. "He trucado una radio para que capte las señales del Pentágono, y en caso de guerra, ser el primer civil en enterarse" dijo Chuck.
"¡Guau!" dijo Rhodes detrás de Tony. "Eso es peligroso, chico".
"¿Enserio?" preguntó Tony, sorprendido, ignorando el comentario de Rhodes. Chuck asintió. Tony le agarró del hombro y dijo, "cuéntame más". Se lo llevó hacia el bar y le sirvió una copa mientras Chuck hablaba.
James lo miró con orgullo. "Increíble" dijo Bruce a su lado, "se ha hecho amigo de Tony Stark". Sonó casi indignado.
James se rió del comentario. "Ven, voy a presentarte a Wanda" dijo, agarrando a su amigo de los hombros. Wanda, Bucky, Sam y Maria Hill estaban en una esquina, charlando. Cuando James se acercó, Hill le dio un abrazo y le felicitó. "Chicos, os presento a Bruce Hayes, uno de mis mejores amigos" dijo. Bruce les saludó tímidamente con la mano. "Ellos son Sam Wilson, Maria Hill, Bucky Barnes y Wanda Maximoff" les presentó James.
"Un placer conocerte, Bruce" dijo Sam, estrechándole la mano al chico. "¿Aunque pensé que habías traído a dos?" preguntó.
"Chuck está con Tony, hablando de inventos" respondió James. Sam rodó los ojos y bebió de su copa. "Wanda, Bruce es un gran admirador" dijo James, provocando que Bruce se sonrojara.
Wanda sonrió y dijo, "¿enserio?"
Bruce asintió y dijo, "desde muy pequeño".
"Muchas gracias" dijo Wanda, acercándose a Bruce y dándole un beso en la mejilla. Bruce se puso colorado, pero sonrió de oreja a oreja.
"¿Te acuerdas que te dije que te presentaría a su marido?" preguntó James, "es Bucky".
Bucky sonrió y le estrechó la mano a Bruce. "Un placer" dijo.
Bruce le miró el brazo de metal y dijo, "¡alucinante!".
James rodó los ojos y dijo, divertido, "es un poco friki". Bruce le miró con el ceño fruncido. "¡Eh!" fingió ofenderse.
"Ahora os veo" dijo James, despidiéndose de los adultos. James y Bruce se acercaron a la mesa de billar, donde Nate Barton le daba una paliza a Azari, heredero al trono de Wakanda. Cuando el joven Barton le vio, dejó el taco y le dio un fuerte abrazo.
"Me alegro de verte, hermano" dijo Nate, "felicidades". Las familias Barton y Rogers-Romanoff siempre habían tenido lazos muy estrechos, y James siempre había tenido muy buena relación con Nate. Le consideraba como un hermano mayor.
"Muchas gracias, hermano" dijo James, sonriendo.
"He hablado con mis padres" dijo Nate, "y nuestro regalo de cumpleaños va a ser un fin de semana con nosotros, ¿qué te parece?" preguntó.
"Me encanta" contestó James con sinceridad. "Hola, majestad" dijo James, saludando a Azari con una reverencia.
Azari rodó los ojos y dijo con tono molesto, "no hagas eso". Se abrazaron y James se rió. "He oído que te han regalado un coche" dijo, cogiendo el taco de nuevo y golpeando la bola blanca.
"¿Te han regalado un coche?" preguntó Bruce, asombrado. James respondió asintiendo.
"Ya quisiera tener yo a Tony Stark de padrino" dijo Nate, agachándose en la mesa. Golpeó la blanca y metió dos bolas. "Por cierto, soy Nathaniel Barton", estrechó la mano de Bruce.
"Bruce Hayes" dijo él.
"Y él es Azari, hijo de T'Challa, futuro heredero de la corona de Wakanda, que además lleva el peso de Pantera Negra en los hombros" dijo James con las manos al aire y un tono exagerado, casi gritándolo. Menos mal que la música estaba alta.
Azari rodó los ojos. "Cállate" dijo en un susurro, golpeando la bola. James y Nate se rieron. Azari se incorporó y le estrechó la mano a Bruce con un asentimiento de cabeza.
"Hablando de reyes" dijo Nate al lado de Bruce. Señaló con la cabeza a T'Challa, que se acercaba a los jóvenes.
James se irguió y le estrechó la mano al rey. "T'Challa" dijo.
"James" dijo T'Challa. "Feliz cumpleaños". Le entregó un paquete.
James lo cogió y dijo, "gracias". Dentro había una navaja. El filo estaba reluciente y el mango estaba tallado minuciosamente con motivos geométricos. "Es preciosa" dijo con admiración.
"Es vibranium, así que ten cuidado" dijo T'Challa, sonriendo. "La idea fue de Azari" dijo, apretando el hombro de su hijo con cariño.
James lo abrazó a modo de agradecimiento. "¿Dónde está Shuri?" preguntó cuando se separaron.
"Ha tenido que quedarse en Wakanda por unos problemas con el sistema" respondió Azari, "pero te envía saludos".
"Vaya, me hubiera encantado verla discutir con Tony" dijo James, provocando una risa en T'Challa y su hijo. El rey se despidió de los chicos y se fue a hablar con Steve.
"Oye, ¿todos tus cumpleaños son así?" preguntó Bruce, cogiendo la navaja y observándola con asombro.
"Más o menos" respondió James, "algunos molan más que otros". Nate, que acababa de meter la bola 8, le pasó el taco. Azari hizo lo mismo con Bruce. Estaban en medio de la partida cuando se oyó caer un rayo en el tejado. Todos los invitados miraron hacia el ascensor. Cuando se abrió, Thor, vestido de traje, salió de él.
"Siento el numerito" dijo, y cuando visualizó a James, gritó sonriendo, "¡feliz cumpleaños, joven Rogers!" James le saludó con la mano y sonrió.
Chuck se acercó a la mesa y dijo emocionado "¡habéis visto lo mismo que yo!". Bruce asintió enérgicamente a su amigo.
"No es para tanto" dijo James, golpeando la bola, "lo hace todos los años".
"Y gracias a Dios este año no nos ha dejado sin luz" agregó Nate, bebiendo de su vaso.
Chuck miró a James y dijo, todavía emocionado, "tío, tu vida mola un montón".
Y Bruce agregó, "si, tienes que invitarnos más a menudo".
"No te creas" dijo James, suspirando, "hoy porque hay fiesta, pero normalmente aquí no pasa nada interesante". Cogió un vaso de un camarero que pasaba y bebió. "Solo soy yo conviviendo con cinco adultos".
Cuando terminaron la partida, que para asombro de James, ganó Bruce, su madre se acercó y le dijo, "van a sacar ya la tarta".
James siguió a su madre y se colocó en el centro de la sala. Las luces se apagaron y de la cocina salió una enorme tarta con diecisiete velas encendidas. El cocinero la puso delante de James y todo el mundo empezó a cantar el Cumpleaños Feliz. Cuando terminó, James sopló, apagando todas las velas a la primera. Un aplauso atronador comenzó, provocando que James se sonrojara. No le gustaba ser observado.
Cuando el aplauso terminó, James oyó a Danny Wilson gritar, "¡di unas palabras!"
Todo el mundo lo observaba. James cogió aire y dijo, "bueno, nunca se me han dado muy bien los discursos. Debe ser lo único que no he heredado de mi padre" la gente se rió. "Quiero agradeceros a todos el estar presentes aquí hoy, compartiendo conmigo un día tan especial. Nuestras vidas no son fáciles, eso está claro, pero tenemos algo que el resto del mundo no, y es esto" señaló a todos los asistentes. "Somos una gran familia, que discute y se apoya. Una familia poco común, pero una familia. Y eso es lo que la hace especial" se paró para coger aire. "Me dan igual los regalos que me hagáis cada año, lo único que pido es que nunca me faltéis en este día. Gracias". La gente aplaudió de nuevo. Vio a su madre llorando y se acercó a abrazarla. "Ahora, ¡todos a comer tarta!"
A las dos de la mañana, después de acompañar a sus amigos a casa, James se metió en la cama, agotado. Un suave golpe sonó en la puerta.
"Adelante" dijo James.
Sus padres entraron con un paquete en la mano. Se sentaron en la cama con su hijo y se lo dieron. "No hemos podido dártelo antes porque estabas muy ocupado en la fiesta" dijo su padre.
James lo abrió. Era un álbum de fotos digital, invento de Tony. Era como un álbum normal, pero con hojas infinitas a las que podías añadir miles y miles de fotos. James lo observó y estuvo a punto de echarse a llorar. Había fotos de él de todo tipo, desde recién nacido hasta hace unas semanas. "Papá, mamá, me encanta" dijo. Miró a sus padres. Su madre estaba llorando. "Es el mejor regalo que me han hecho hasta ahora" dijo, con toda la sinceridad. Dejó el álbum a un lado y abrazó a sus padres. "Os quiero" dijo, "aunque sé que soy un poco insoportable a veces".
Steve se rió. "Eres nuestro hijo y eso no nos importa" dijo, "nosotros también te queremos". Besó a su hijo.
Natasha aún seguía llorando. Le cogió de la cara y le dijo, "eres lo que más quiero en este mundo". Le besó en la frente. Cuando se separaron, le dijo, "es tarde, métete en la cama". Se secó las lágrimas y Steve y ella se levantaron.
"Buenas noches, hijo" dijo Steve, abriendo la puerta.
"Buenas noches" dijo James. Sus padres salieron de la habitación y cerraron suavemente la puerta.
Nunca le han gustado mucho sus cumpleaños, pero ese había sido el mejor con diferencia.
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любовь - cariño
