Descargo la responsabilidad: no soy dueña de nada. Tan solo de mi imaginación, que es la que ha creado la historia.

LA BARBA

Natasha ha estado observándolo unas semanas. Al principio pensaba que era por pereza a afeitarse, pero ahora está convencida de que va a dejársela. Estaban sentados en el salón, él leyendo el periódico y ella un libro, mientras el pequeño James jugaba en el suelo con sus soldados de juguete. Steve levantó la vista y vio que su mujer lo miraba.

Frunció el ceño y preguntó, "¿qué pasa?"

Natasha negó con la cabeza y respondió, "nada". Volvió a mirar a su libro y leyó un par de líneas, pero volvió a levantar la cabeza. "¿No vas a afeitarte?" preguntó, prestando atención a la reacción de su marido.

Steve volvió a levantar la vista y miró a su mujer. "¿No te gusta?" preguntó, pasándose una mano por la barba. Dobló el periódico y lo dejó en la mesa. "Pensé que me quedaba bien" dijo.

Natasha cerró su libro y dijo rápidamente, "te queda bien, me gusta". Miró a su marido. "Al principio pensé que era porque no te apetecía afeitarte, pero creo que me equivocaba".

Steve se rió. "En realidad, comenzó por eso" dijo, "pero al final estoy empezando a cogerle el gusto". Se acercó a Natasha y la besó. "Pero si no te gusta, subo ahora mismo al baño y me afeito" la susurró en el oído.

Natasha sintió cosquillas por el roze de la barba en su oreja y se rió. Miró a su hijo, que estaba muy concentrado en sus juguetes, y le preguntó, "James, cariño, ¿te gusta la barba de papá?"

James levantó la vista y vio a sus padres mirándolo. Cogió un soldado y se levantó con dificultad del suelo. Caminó con sus piernas regordetas hasta el sillón y le dio el juguete a su padre. Steve lo cogió y colocó a James en su regazo. "Di, ¿te gusta?" le preguntó, poniendo sus diminutas manos en su cara. James se rió mientras acariciaba la barba de su padre. "Creo que sí" le dijo a Natasha.

"Tú ganas" dijo Natasha, besando la cabeza de su hijo. Se levantó del sofá y fue a la cocina a preparar algo de comer.


Una semana más tarde, Steve y Natasha estaban en la cama, ella leyendo y Steve mirando el correo en su móvil. Natasha le miró de reojo y se fijó en su barba, más espesa cada día.

"Prométeme una cosa" dijo, mirando a su marido.

Steve giró la cabeza para mirarla y dijo, "claro, lo que sea".

"Si vas a dejarte barba, tienes que mantenerla cuidada" dijo Natasha, "nada de parecer un sin techo".

Steve se rió y dijo, "por supuesto". Dejó el móvil en la mesilla y se giró a Natasha, la besó en los labios y dijo "buenas noches".

Al día siguiente por la mañana, Natasha vio a Steve muy concentrado recortándose la barba. Steve la vio en el reflejo y dijo, "sabes, esto es más difícil de lo que imaginaba".

Natasha se rió y dijo, "tú has decidido dejártela". Salió de la habitación, recogió a James y bajaron a la cocina, donde Bucky y Wanda estaban preparando el desayuno. "Buenos días" saludó la pareja a la madre y al hijo. James, en cuanto vio a Wanda, se lanzó a sus brazos.

"¿Y Steve?" preguntó Bucky, sirviendo las lonchas de bacon en un plato.

"En el baño, recortándose la barba" respondió Natasha. Bucky rodó los ojos y miró a Wanda, que sonreía mientras colocaba a James en su silla. Cuando todo estaba servido, Steve entró en la cocina con su magnífica barba. Bucky lo vio y negó con la cabeza. Las mujeres se miraron. James disfrutaba de sus cereales. Se sentó al lado de Natasha y empezaron a desayunar.

Esa misma tarde, Steve, Natasha y Bucky tenían una reunión con el Coronel Ross. En ella, también estaban presentes Tony, Clint y Maria Hill en representación de Fury. Cuando la reunión acabó, Tony se acercó al Capitán.

"Así que los rumores son ciertos" dijo Tony, "vas a dejarte la barba".

Steve lo miró y asintió. "Me gusta cómo me queda" dijo.

Tony asintió y se metió una mano en el bolsillo. Sacó su cartera y cogió un billete de veinte, dándoselo a Clint. Bucky y Maria hicieron lo mismo. Steve frunció el ceño. "Espera" dijo, "¿habíais apostado?" preguntó indignado. Miró a su mujer y la preguntó, "¿tú lo sabías?" Natasha se encogió de hombros inocentemente y sacó un billete de su bolsillo.

"Apostamos cuánto tiempo aguantarías con ella" aclaró Clint, contando los billetes. "Aún faltan por pagarme Sam, Fury y Scott Lang" dijo.

Steve los miró enfadado. "Vamos Capi" dijo Tony, apoyando una mano en su hombro, "no te lo tomes a mal". Miró a sus amigos, "lo hemos hecho por diversión, no para molestarte".

Steve asintió con el rostro serio. Se dio la vuelta y salió de la sala. "Genial" dijo Natasha mosqueada, "sabía que era una mala idea". Salió de la sala a paso rápido, intentando alcanzar a su marido. Lo siguió hasta los vestuarios del gimnasio. Estaba sentado en uno de los bancos, reflexionando. Natasha se sentó a su lado.

"Voy a afeitármela esta noche" dijo, mirándose las manos.

Natasha suspiró y negó con la cabeza. "No lo hagas" dijo.

Steve la miró con el ceño fruncido. "Tú misma has apostado contra mí" dijo, indignado.

Natasha lo miró con ojos tristes. "Porque pensé que era solo por pereza" se defendió. "Hicimos la apuesta cuando aun tenías cuatro pelos" explicó, "y todos creíamos que acabarías afeitándotela". Resopló. "Bueno, todos menos Clint, Pepper y Wanda". Steve la miró con esos ojos azules de bebé. "No te la afeites" dijo Natasha, pasando una mano por la espesa barba. Le dio un suave beso en los labios. "Me gusta como te queda, es sexy".

Steve se rió y la dio otro beso. Desde ese día, Steve ha llevado la barba más larga o menos, pero nunca se la ha afeitado.

¡Hola! Lo primero que quiero aclarar es que estas historias están ambientadas después de La Era de Ultrón, pero no he seguido las películas que vienen a continuación, es decir, no tengo en cuenta lo que pasó después en el MCU.

Lo segundo, ¡espero que os haya gustado! Es un capítulo corto pero tierno. Chris Evans siempre me ha gustado más con barba, y verlo en Infinity War con ella me enamoró más aún, así que decidí escribir algo sobre ello.

Lo tercero, por favor, dejad vuestros comentarios, buenos o malos. Incluso podéis enviarme mensajes sugiriéndome historias. ¡Muchas gracias! Un beso a todos.