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CAPITULO 25

Como príncipes y princesas

Shun se vistió y arregló, había quedado tan elegante como un príncipe. Pensó Ace mirándolo, sonríe para sus adentros y bajó a ayudar a Nana con la cena.

El abogado Gus ordenó instalar la mesa, puesto que comerían de inmediato y colocó música de fondo.

Los primeros en llegar fueron los abuelos de Shun y la esposa de su tío junto a su bebé de cinco meses.

Ace y otras muchachas del servicio vigilaban desde el segundo piso.

-¿Esos son los abuelos del Amo? – pregunta Ace

-Así es, nunca los había visto desde que entré a trabajar – menciona una de las mujeres

-Yo lo vi una vez, bueno soy una de las más antiguas – menciona otra

-La señora no se parece tanto a nuestra difunta señora Kazami Shiori, esa la segunda esposa en realidad– menciona la otra mujer que también era una de las más antiguas.

-Ah, ¿La verdadera abuela del Amo?

-Si – ambas asienten

Shun sale de su alcoba mirando a las tres mujeres y a Ace

-¡Amo! – exclaman los cuatro, Ace sonríe apreciando su belleza.

-¿Qué hacen aquí? Tienen que ir a servir la cena

Asienten y las chicas bajan primero. En realidad solo quería mirar cuando llegaran los invitados ya que desde la cocina no podían ver.

-Se ve bien Amo – le dice Ace

Shun le alcanza la mano – tú también

-Yo solo estoy en mi traje de sirviente

-Me gusta verte usarlo – lo besa de la mano – vamos abajo

-Tiene que ir primero, son sus abuelos

-no me importa, ven conmigo

-No Amo, no ahora – se ruboriza y tiembla un poco – aún no

Shun suspira – está bien – responde en un tono molesto y baja, a él no le importaba bajar junto con Ace, esperaba usar este método para enviarle un mensaje claro a su familia.

Ace se da cuenta y se siente un poco mal, él no estaba listo, sentía que podría estar incordiando a una familia que no conoce y no quería darles esa primera impresión.

-Mi querido Shun... – saluda su abuela abrazándolo - ¡Cómo has crecido! Ya te ves como un hombre adulto justo como tu difunto padre

Shun solo asiente, no iba a sonreírles a estas personas que apenas conoce. Miró a los otros sintiéndose un poco aliviado.

-Esperemos por los Gehabich, ya no tardan en llegar – dice Gus y se sientan para tomar té.

Unos minutos después, un vehículo se estaciona frente a la casa y el chofer se ofrece a abrir la puerta.

-Bienvenidos – dice Gus al hombre de unos 50 años que entraba por la gran puerta principal y a su lado una mujer muy bella y elegante, luego pasan dos chicas, una de ellas era la hermana mayor llamada Alice Gehabich con su hermosa cabellera color naranja y grandes ojos marrones y la otra era su hermana menor Alex Gehabich.

Alex Gehabich era la candidata para convertirse en la prometida de Shun, su cabellera era más larga y un poco más rubio, piel de porcelana y ojos verdes, era idéntica a su hermosa madre mientras que Alice era más parecida a su padre. Parecían extranjeras y de la realeza, dos bellas princesas como en un cuento de hadas.

-Señoritas bienvenidas, pasen – el abogado Gus les invita a pasar.

En el interior todos estaban de pie muy atentos.

-Ya han llegado – susurra una de las muchachas, Nana y Ace se acercan mirando desde la entrada de la cocina con discreción.

Shun se sentía muy nervioso ahora, no conocía a esta familia y se supone que lo habían comprometido con una de las hijas de esa familia, ni siquiera la había visto en fotos.

Cuando entraron todos se sorprendieron, los Genabich simplemente daban una gran impresión.

-Bienvenidos – todos se saludan

Gus toma de los hombros a Shun acercándolo – Él es el Amo Kazami, único hijo de nuestro difunto señor Kazami y heredero del legado de nuestra familia

-Al fin conozco a mi futuro nuero – dice el señor y llama a su hija menor para que estuviera a su lado – Esta es mi querida hija Alex Genabich, preciosa como su madre y espero que sea de agrado para el señorito Kazami.

La chica no estaba muy cómoda, solo se ruboriza al ver a Shun y sonríe un poco – Ah, mucho gusto señorito Shun – se inclina educadamente

Shun hace un gesto raro, se sentía muy tímido. Nunca había visto a una chica tan hermosa y frágil parecía una muñeca de porcelana.

-Bienvenida, solo dime Shun

-Ah – la chica se sonroja y asiente.

-Ven aquí Alice – menciona su padre – ella es su hermana mayor, ella sería la primera opción pero debido a que es mayor ya ha decidido su vida – sonríe

Alice solo suspira, en realidad no le gustaba para nada este tipo de tratos. Usando a sus hijos para establecer negocios, era una cosa desagradable.

Todos alrededor sonríen.

-Oh, es preciosa, parece una princesa – dice Nana

Ace tenía una expresión lamentable – y él un príncipe – susurra y se da vuelta, no podía seguir mirando y vuelve a recordar las palabras del abogado, 'Tú no perteneces a esto'

Nana lo mira y suspira – sirvamos la comida

Y así lo hacen, sirven la comida con todos sentados alrededor del comedor.

Shun estaba inquieto, observa a Ace que traía los alimentos.

-Ah… Shun – Alex le habla sonriéndole - ¿Puedes pedirme agua?

-Ah… sí claro – cuando Ace colocaba los platos, Shun le sostiene del brazo y ambos se sorprenden – ah…

Ace lo mira nervioso, unas miradas estaban sobre él y podía sentirlas, la mirada del abogado, la mirada de los abuelos de Shun y la mirada de esa chica.

Shun se da cuenta que no debió tomarle del brazo – Eh, ¿Podrías traer agua para la señorita Alex? – le dice y Ace asiente soltándose suavemente de su agarre, ambos se sintieron muy incómodos.

-Gracias Shun – le dice Alex

Ace se estaba sintiendo muy molesto ¿Cómo se atrevía a darle una orden en frente de todos? Más agarrarlo del brazo, fue demasiado obvio. Llevó el vaso con agua y se marchó de inmediato.

-Nana, no puedo seguir sirviendo – dice Ace

-Bueno, quédate en la cocina, pero recuerda que debes atender al Amo

-Jum… lo sé – suspira

La cena terminó y todos se sentaron en la sala de estar a tomar té.

Alex no se separó de Shun en ningún momento, a pesar de lucir tímida al inicio ahora se le pegaba más e incluso a veces le rozaba el brazo o la pierna discretamente.

-Ah… hijo quisiera unas galletas – dice la señora a Gus.

-Enseguida – Gus va a la cocina, mira a Ace y sonríe – Tú chico… - le agarra del brazo – sirve unas galletas y ven a recoger las tazas

-Hm… - Ace lo mira fijamente pero igual debe hacerlo, sirve la bandeja de galletas y va con el abogado.

-Aquí están madre – dice Gus y Ace le sirve

Shun se coloca incómodo, no le gustó para nada que su tío le estuviera dando órdenes a Ace. Ace es únicamente su asistente y nadie más debería ordenarle a hacer cosas más que él.

-Recoge las tazas – le ordena una vez más

-No – dice Shun de repente y todos giran a verlo – no puede recoger las tazas porque esa no es su tarea, Ace tráenos más té solo para mí y para la señorita Alex – dice muy serio

Ace lo mira y asiente.

El abogado hace un gesto de desprecio y toma una de las galletas comiendo.

POV

No entiendo qué sucede con todo esto, preparé más té o más bien solo calenté el agua y tuve que volver a esa sala de estar, dejando las tazas en la mesa.

-Aquí tiene – me agaché un poco para prepararlo pero de pronto esa chica me detiene

-Yo lo haré – dice esa chica con una sonrisa

Shun no dice nada y eso hace que me moleste, yo soy quien debería preparar su té y escucho a esa mujer diciendo algo como 'Una buena esposa sabe preparar el té favorito de su esposo, así que comenzaré a practicar'

Sus padres y la familia de Shun se ríen con un tono suave. Simplemente agacho mi cabeza y me levanto para irme de allí

-No te vayas – me susurra Shun y solo me enfurece mucho más, me quedo a sus espaldas mirando como esa chica revolvía la taza de té y lo entregaba a Shun, pensé 'Así no le gusta'

Shun le recibe la taza y bebe, no hace ninguna expresión pero luego le sonríe, siento celos, siento rabia, este cuadro tan calmado es aprobado por todos y me hace sentir triste.

Cuando terminan de tomar el té comienzan a despedirse, abrazos y besos, me retiro de inmediato a mi alcoba,

Estúpido Shun, estúpido.

¿Por qué no me lo dijo antes? ¿Acaso quería mantenerlo en secreto siempre? ¿Por qué me oculta cosas así? Así como pasó con ese chico Keith, solo tiene que contármelo. Todo esto es demasiado sorpresivo para mí.

Shun se despide de todos, sube a su habitación para quitarse esa ropa incómoda. Recuerda que debe hablar con Ace pero supone que ya es tarde, y se coloca su pijama para luego bajar las escaleras e ir a la alcoba de Ace.

-Ace – Shun entra y se acerca a la cama, donde estaba Ace acostado.

-déjame – responde Ace dándole la espalda

-No tienes que estar molesto

-¿Por qué no debería estarlo? – Lo mira molesto - ¿Por qué no me contaste? ¡Te vas a casar! No es algo que se pueda ocultar ¡¿Crees que es algo que se puede dejar pasar?!

-Ah… no… no me levantes la voz te lo iba a contar

-¿Cuándo? Cuando el padre en la iglesia diga '¿Alguien tiene un impedimento por los que no se puedan casar?'

-Basta Ace, no exageres- Yo no me voy a casar

-¿Cómo no? Toda tu familia está de acuerdo, el abogado dice que es necesario y ella… esa chica luce como una princesa, está justo a tu nivel

-¡No digas eso! No vuelvas a decirlo, ¡Te amo solo a ti! No me voy a casar – se le sube encima y lo besa a la fuerza

Ace lo empuja haciéndole caer al suelo - ¡No Shun! No… - sus ojos se llenan de lágrimas – fue horrible estar allí – dice en un tono triste, él no estaba enojado solo estaba triste y lo demostraba con enojo.

Shun se levanta – lo siento Ace, no volverá a pasar, te lo prometo – lo abraza – no me rechaces así

Ace lo abraza – eres un idiota – le susurra ocultando su rostro contra su cuello. Esa noche Shun se queda a dormir con él, en su habitación sin importarle lo pequeña que era.


Continuará ...