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CAPITULO 29

Calor 2

Unas horas más tarde, Shun lo dejó dormir en su cama. No parecía que fuera a despertar, se dio un baño primero y esperó por el desayuno.

Nana le dijo que no despertara a Ace. Poco después de desayunar, el abogado llegó para llevarse a Shun a la entrevista universitaria pero, Shun no quería irse hasta que Ace despertara, insistió muchísimo pero el tiempo transcurría y Ace no despertaba, así que no fue posible quedarse.

A las diez de la mañana, Ace despierta.

-Um… ¿Qué hago aquí? – observa a su alrededor, la alcoba de Shun pero no estaba Shun a su lado – rayos… no recuerdo nada – se toca su cabeza, le dolía mucho. Sentía su cuerpo muy extraño, sale de la habitación y vuelve a su propia alcoba para luego tomar un baño.

-¡Ace! – Su padre lo regaña al verlo salir del baño - ¡No vuelvas a salir así! ¡¿Regresas a esta hora?! El Amo me ha regañado esta mañana por mentirle, ¿Qué rayos te pasa?

-Ah… lo siento padre, no lo volveré a hacer – se siente muy decaído – solo… me siento mal

-Ja… te dije que no debes separarte de él, eres su asistente

-¡¿Cómo puedo serlo si todos ellos me miran mal?! – exclama de repente, su padre se sorprende, nunca antes le había respondido en ese tono.

-Ace…

-No, yo no puedo… él y yo… - Ace siente que sus ojos están a punto de estallar en lágrimas otra vez – no tenemos futuro – su voz se quiebra un poco

Akechi abre su boca ¿Qué había pasado de la noche a la mañana como para que su hijo dijera eso? Luego frunce el ceño – no digas eso Ace

-¡pero es cierto! – Exclama - ¡Él no está haciendo nada! ¡Solo sigue las estúpidas órdenes de su familia! Si no hace nada es porque él está de acuerdo

-Ace…

-¡Déjame! – Ace sale de la alcoba, de hecho sale de la casa después de arreglarse y sale a la calle, limpiando su rostro mientras camina lejos.

-"¿A dónde voy?" – piensa, intentando recordar lo que hizo anoche.

Todo el dolor de cabeza y su cuerpo pesado le estaba asfixiando. No podía recordar nada.

Estaba con sus amigos, luego conoció a alguien y se fue con esta persona a un hotel. Ni siquiera recordaba exactamente su rostro, solo recordaba una lujosa habitación y luego recuerda quedarse dormido soñando con Shun, en sus sueños susurraba su nombre con deseo y amor ¿Qué fue lo que hizo?

Recordó que iba en un taxi y luego volvió a quedarse dormido en una cama junto a Shun, todo parecía un sueño. Al despertar se sintió muy raro, su cuerpo tan extraño y la sensación de que había tenido sexo, conoce bien su cuerpo y sabe cuándo algo estaba diferente. ¿Acaso lo hizo con alguien que no fuera Shun? De solo pensarlo, sintió nauseas.

Su celular comienza a sonar, contesta antes de ver el número.

-¡Hola Ace!

-Ah… hola Ray ¿Qué pasa? – responde

-¿Quieres venir con el resto a mi casa?

-¿A tu casa? ¿Por qué?

-Juli y yo hicimos unos pastelitos y queremos que los prueben

-Oh… bueno, ya voy – Ace toma un taxi, va directo a la casa de Ray. Aunque no quería volver a tratar con Ray, era mejor despejar su mente y quizás así recordaría algo. Mientras iba en camino pensaba en Shun ¿Qué está haciendo? ¿Dónde está?

Suspira profundamente, no sabía que nuevamente iba a caer en la cueva de los lobos.

-Akechi… - El maestro Hiroshi entra en su alcoba - ¿Dónde está Ace? Te tengo una buena noticia

-Ace salió, no sé a dónde – suspira

-¿Qué pasa?

-Él y el Amo han estado muy distantes, todo desde esa reunión con los abuelos de Shun y la familia de esa chica con quien quieren casarlo

-Ah… - Hiroshi se sienta a su lado – la historia se repite ¿No? – lo mira de reojo

-No… Hiroshi, no quiero que mi hijo sufra. No quiero que le hagan daño y… hoy lo he visto, él está sufriendo – Akechi se siente muy mal

-Entiendo, estoy seguro que no se va a repetir la historia – Hiroshi lo mira con cuidado

-Me preocupa mucho, Ace ha llegado por la madrugada en estos últimos días y con olor a alcohol, él no es así Hiroshi, no me gusta verlo así

Hiroshi suspira – es muy joven, los chicos buscan escapar de sus problemas con este tipo de cosas, alcohol, drogas, fiestas, chicas y otros

-Pero él no es así…

-Akechi, no te puedo prometer nada pero los dos tienen que pasar por estas cosas, puedo ayudarle con consejos pero depende de ellos si lo toman… además, quiero ofrecerle a Ace estudiar lo que quiere y que se convierta en alguien digno del Amo Shun

Akechi hace un gesto- esa es tu manera, cierto…

Hiroshi sonríe – lo que tenga que pasar entre ellos pasará, ellos son jóvenes y pueden equivocarse, pueden corregirse y aprender.

-Sí, tienes algo de razón. Pero soy su padre, es mi deber protegerlo y preocuparme

-Akechi – le agarra del brazo con una sonrisa – salgamos algún día

-Je…

Ace llegó a casa de Ray, ella le invita a pasar y le hace subir al segundo piso, al balcón.

-Y… ¿Dónde están los demás? – pregunta Ace

-ya vienen, Juli fue a comprar las bebidas, te voy a traer algo de tomar mientras tanto

-Bueno – Ace se sienta en el sillón y cierra sus ojos, se sentía cansado y al cerrar los ojos comenzó a recordar, ese chico que conoció anoche le estuvo coqueteando e intentó besarlo.

-Aquí tienes Ace – Ray se sienta a su lado y le da el vaso

-Gracias – Ace toma un trago y suspira

-¿Te sientes bien? Tienes ojeras

-Un poco, anoche los chicos me invitaron a beber un rato

-Oh, tú no solías aceptar invitaciones ¿Por qué ahora sí?

-Ah… he tenido menos trabajo

-Sabes… leí por internet el anuncio de que el heredero del grupo Kazami se comprometería con la hija del jefe de la compañía de los Gehabich, si se convierten en socios y aumentan sus acciones, estarían en las listas de empresas fusionadas ¿Es eso cierto?

Ace entrecierra sus ojos, ni siquiera sabía de qué estaba hablando con lo de acciones y listas – Eh, eso creo…

-Hm… esa chica es preciosa, mira – Ray busca en su celular – aquí hay foto de ellos dos, la subieron ayer en esta red social

Ace observa, esa foto no era en la casa ni en la empresa, en la foto estaban en un parque. Esa chica estaba firmemente aferrada al brazo de Shun con una sonrisa muy feliz y una mirada de 'Es mío'. Así lo pudo percibir Ace, así que aparta su mirada de esa foto.

-Lo siento Ace, te la muestro para que te des cuenta de la realidad, esta es la única relación aprobada por todos

-Ja… - Ace hace un gesto – Ray, ¿Qué quieres de mí? – Ace se da cuenta de su verdadera intención, sabía que Juli no iba a volver porque ni siquiera era cierto que fue a la tienda.

-Quiero… - se le acerca y coloca su mano sobre su pierna – solo quiero que estemos juntos Ace, tú me gustas mucho y yo deseo entregarme a ti en todas las formas – responde

-Eh… - Ace aparta su mirada con una sonrisa nerviosa – Creo que estás dejándote llevar por tus emociones Ray

-Dejemos que las emociones nos lleven por una vez Ace, nadie se tiene que enterar – se acerca más a su rostro

-Ah… yo

-¿Nunca has estado con una mujer, Ace?

Ace se ruboriza – ya… ¿Por qué insistes con eso?

-Porque yo quiero estar contigo

-Hm…

-Nadie lo sabrá Ace – de pronto Ray le sostiene su rostro buscando sus labios pero Ace aparta su rostro, ella lo abraza en respuesta.

Ace intenta alejarla, pero no podía simplemente empujarla porque no quería lastimarla.

-Ven Ace – le agarra de la mano obligándole a entra en la alcoba – te llamé hoy, solo para esto

-Ray… en serio ¡Ah! – de pronto lo empuja y se le sube encima, lo aprisiona entre sus piernas y se levanta la blusa

-No tengas miedo Ace, tócame solo un poco y toma el control – le agarra la mano dirigiéndola a su pecho – toca – sonríe y se inclina para besarlo.

Ace estaba muy avergonzado, no quería hacer nada que le ofendiera o faltara el respeto pero esta chica estaba controlando la situación y no sabía cómo reaccionar.

No sabía cómo pero su cuerpo se sentía extraño, él no quería pero era como si su cuerpo hubiera perdido el control una vez más.

-Ace, mira… estás reaccionando – Ray le besa y le acaricia su entrepierna

-No… Ray, basta… yo no quiero esto, de verdad – la aleja, pero ella seguía insistiendo con sus movimientos.

-¿No quieres? Puedes pensar en él si gustas – le dice la chica con una sonrisa

-¿Eh? – Ace se sonroja, entonces recuerda un poco más. No, no podía quedarse y simplemente dejar que volviera a ocurrir.

-Amo Shun

-Maestro Hiroshi – Shun regresaba de estar con el abogado, se veía muy agotado

-Amo Shun, no se ve bien – le toca la frente – tienes fiebre, ¿Has comido bien?

-Hm un poco – responde no muy contento – necesito descansar… ya Ace

-Ah… ¿Dónde estará ese chico? ¡Lo regañaré cuando vuelva! – Sonríe Hiroshi – ven, vayamos a su alcoba y charlemos un poco, le diré a Nana que prepare algo y traiga una medicina para su fiebre

Shun sube, se quita su ropa y se coloca una ropa más ligera, se acuesta en la cama arropándose de pies a cabeza. Se sentía triste, extrañaba la compañía de Ace ¿Dónde está? ¿Por qué sigue enojado? ¿Acaso no se da cuenta de lo que sufre por no poder ir contra la voluntad de su familia?

Necesita de su apoyo más que nunca, pero él desaparece y cuando aparece no está en condiciones para hablar.

-Amo – el Maestro Hiroshi entra con una sopa caliente que Nana le había preparado

-Ah, gracias – Shun se sienta

-Tenga, debe alimentarse bien

-Si – suspira y comienza a comer

-¿Qué pasó con el chico? Cuéntame

-hm… comenzó a evitarme desde que se enteró de mi compromiso y además, Gus ha estado impidiendo que estemos juntos al venir a buscarme muy temprano o al mandar a la señorita Alex a la casa.

-Debe sentirse muy mal, debe sentir que está interviniendo en tu vida familiar

-él es mi familia, se lo dije. Pero no sé qué hace, es como si algo lo estuviera empujando y haciendo que mis palabras no sean suficientes. Maestro no me quiero casar.

-Lo sé, pero no es algo tan fácil Shun. Te diré algo, debes convertirte en el jefe legítimo de la casa y solo así podrás cancelar tu compromiso y hacerte cargo de todo, en estos momentos la empresa de tu difunto padre necesita aliarse pero… si tú puedes sacarla adelante no será necesario en el futuro.

-¿Cómo hago eso?

-Bueno, debes ir a la universidad y estudiar mucho. Trabajar y esforzarte como lo intentó hacer tu padre. Shun, nunca firmes un compromiso sin leer ¿Entiendes?

Shun asiente aunque no entendía porque le decía algo sobre firmar papeles.

-Maestro, quiero que Ace comprenda, quiero que me espere

-Shun, él debe esperarte pero tú también debes esperar por él. Hablaré con él, ¿Bien?

-Sí, por favor

-Je – Hiroshi sonríe y saca un libro del cajón del escritorio, decide leerle y piensa en Ace, seguramente alguien le ha estado confundiendo a espaldas de Shun y sabía muy quien era capaz de hacer eso.


Continuará ...