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CAPITULO 30

Klaus

-Ah…cielos – Ace salió de aquella casa, dejó a Ray durmiendo y él salió huyendo de allí. No podía admitirlo, en realidad no llegó lejos con ella. Sabía que no iba a dejarlo en paz hasta obtener lo que quería así que solamente dejó de luchar. Se sentía mal y con ganas de vomitar, a pesar de que realmente no tuvo sexo con ella se sentía sucio, poca cosa y no sabía qué hacer.

Mientras caminaba de regreso a casa, un automóvil se detiene justo a su lado, bajan la ventanilla.

-¿Ace? – le saluda el chico quitándose los lentes oscuros.

-¿Hm? – Ace observa, no conocía a ese sujeto pero de alguna manera le había visto antes – "¿Será él? ¿Este no es el chico con quien estuve la noche pasada?" – De todas formas fingiría no saberlo – ¿Quién eres? – dice una sonrisita nerviosa.

-Ja, no te engañes. Sé que me recuerdas ¿Qué haces caminando tan solo?

- Estaba visitando a unos amigos

-¿Quieres que te lleve a casa?

-Eh… - Ace sonríe – eh… no gracias

-Ven sube, no seas tímido – le abre la puerta del otro lado – anda, no me hagas bajarme

-Bien… - Ace sube al automóvil, realmente no pensaba volver hasta la casa caminando solo entró porque se sentía muy agotado

Klaus lo mira – parece que te estabas divirtiendo con tus amigos ¿Eh?

-¿Ah? ¿Por qué dices eso? – se ruboriza

-Sé identificar cuando alguien ha tenido sexo reciente y apestas – sonríe

-Ah… no… en realidad no pasó…

-Aunque no haya pasado, se puede sentir el olor de otra persona sobre ti

-Ah… - Ace suspira pensando ¿Tan fácil es identificarlo? - Bueno, no es algo de tu incumbencia

-Ah… que cruel ¿No quieres limpiarte antes de llegar a tu casa? Quizás alguien más pueda darse cuenta

Ace asiente, no quería que su padre o Shun se enteraran de lo que le había pasado. ¿Shun? Mierda… espera no tener que decirle, tenía que pensarlo demasiado antes de contarle.

Klaus le lleva a su casa, esta vez no era el hotel. Era una casa de campo a las afueras de la ciudad pero del otro lado del hogar Kazami.

-Bienvenido señor – un mayordomo lo recibe tomando su abrigo

-Ah cielos, eres millonario ¿Eh?

-Que imprudente eres – se acerca a su mayordomo dándole indicaciones - Acompáñalo al baño, entrégale las toallas y luego lo traes al comedor.

Ace sigue al mayordomo, era una casa bastante grande, incluso más grande que la de Shun. Al llegar al baño, le entregan las toallas, jabón y champú. Antes de que pudiera si quiera desvestirse Klaus abre la puerta

-Te traje ropa interior limpia y nueva

-¡Ah! Bien… gracias – Ace espera, le resultaba increíble que este chico fuera tan amable ¿Acaso le pedirá que asuma su responsabilidad por lo de la noche pasada? Recuerda ¿También debe contarle sobre esto a Shun? Tenía que pensar el doble ahora.

Klaus sonríe e inclina su cabeza, cerrando la puerta y yéndose de vuelta.

Ace comienza a desvestirse, se mete en la ducha y se limpia su cuerpo como si nunca se hubiera limpiado, tenía que borrar todo rastro de los últimos dos días y aún estaba sorprendido por la actitud tan desvergonzada de Ray, se supone que son amigos desde hace mucho tiempo ¿Por qué tenía que arruinarlo de esta manera? No volvería a verla a la cara de la misma manera.

Al terminar de bañarse sale y camina hacia la sala, el mayordomo le indica el camino hasta el comedor donde estaba Klaus sentado esperándolo.

-¿Quieres comer?

-¿Eh? Es mucha molestia, ya debo irme – intenta ser igual de amable

-Anda, estate tranquilo, aun no es de noche. Come un poco y luego te llevaré a tu casa ¿Bien?

-Um, no quisiera desperdiciar una buena comida – responde Ace tratando de ser educado, por dentro estaba inquieto por recordar si realmente se había involucrado tanto con este sujeto.

Comienzan a servir la comida.

-Dime Ace, ¿Quién es ese novio tuyo del que hablabas esa noche? – pregunta Klaus tomando un sorbo del jugo y luego sonriendo

-¿Eh? ¿Yo hablé de alguien?

-Sí, ¿No lo recuerdas? – Sonríe – entonces no recuerdas lo que pasó entre nosotros

-Ah… estaba demasiado ebrio, no recuerdo tanto

-Sabes, sonabas un poco triste y desesperado, quiero disculparme por aprovecharme de tu situación – inclina su cabeza

-Hm… - Ace sigue comiendo, se sentía muy avergonzado – No, lo siento… yo no debí contarte mis problemas.

-¿Y bien? ¿No te has arreglado con él, cierto? – Klaus lo mira de una manera diferente, como si quisiera comprenderlo.

-No, no estamos peleados ni nada, es solo que yo lo estoy ignorando, soy yo quien lo está evitando y no tengo el valor para escucharlo o apoyarlo – Ace suspira

-¿Por lo de su compromiso?

-hm, sí y su futuro. Su familia cuenta con él y yo solo soy un entrometido

-Ah, es difícil cuando se trata de la familia, sabes… mi padre sabe sobre mis preferencias sexuales.

-¿Eh?

-Sí, él me dijo que hiciera lo que me haga feliz – sonríe y Ace se ruboriza un poco – cuando te vi anoche me hizo un poco feliz – le dice sin dejar de verlo

-Je… - Ace evita mirarlo directamente, pensando "Este chico… ¿Acaso se enamoró de mí o algo así?"

-Ace, me da gusto conocerte. Cualquier cosa que necesites puedes pedírmelo

-Bueno… - Ace sonríe nervioso – eres una buena persona, gracias

-No me des las gracias, estoy compensando mi error por haberme aprovechado pero dime, tengo curiosidad todavía ¿Quién es ese chico?

-Ah… - Ace lo mira, no sabía si decirle el nombre pero no había problema ¿O sí? Además este chico parecía confiable y estaba reconociendo su culpa – Se llama Shun

Klaus levanta la mirada con un brillo especial en sus ojos – ¿Kazami? – pregunta

-Sí

-Eh… tú, ¿Cómo conociste a alguien de una familia tan prestigiosa?

-Fue algo divertido, yo rompí el vidrio de su auto cuando tenía um… creo que 13 años y me contrató como su asistente, pero además cuando llegué a su casa me di cuenta de que allí trabajaba mi padre como jardinero desde hace muchos años – le cuenta un poco con un tono muy entusiasta, comienza a recordar esos momentos cuando apenas conoció a Shun.

-Ah, ya veo – Klaus hace un gesto más serio – supongo que conoces también a su tío y a su familia materna

-Ah, sí – responde no muy cómodo

-Disculpa por preguntar demasiadas cosas – Klaus se levanta y se acerca, coloca su mano sobre su hombro – Ace, debes cuidarte de esa familia

Ace lo mira sorprendido.

-No por algo malo sino por lo poderosos que pueden llegar a ser, has visto sus caras pero no has visto ni la mitad de las cosas de esa familia

Ace se queda pensativo, y luego asiente lentamente no muy seguro.

Después de comer, Klaus lo lleva cerca de la casa y una vez que lo deja en el andén, se marcha. Ace camina hasta la entrada.

-Ha… debo hacer algo… - susurra Ace entrado a su alcoba – "Debería solo estar con él, más con los errores que cometí debo reparar el daño estando a su lado"

Su padre entra a la alcoba – Al fin apareces y por lo menos no hueles a alcohol. No me importan sus problemas como pareja, pero no mezcles el trabajo con los sentimientos. ¡Ahora mismo te vas a atender al Amo!

-Hm… ya iba a hacer eso – Ace frunce

-Ahora mismo él está muy enfermo ¿Sabes? Necesita de tu compañía

-¿Enfermo? – Ace levanta una ceja, preocupado.

-Sí, Ace es tú trabajo. Te guste o no.

Ace no quiere seguir escuchando a su padre, sale de su alcoba y sube hasta el segundo piso hasta llegar a la habitación de Shun, abre la puerta y lo observa. El pelinegro estaba acostado en la cama arropado de pies a cabeza, con una toalla sobre su cabeza y tosiendo.

-Amo – susurra Ace acercándose-

Shun abre sus ojos y sonríe – Ace – estira sus brazos lo más que puede, Ace le sostiene de la mano.

-Lo siento…

-Ace, no me dejes solo – le dice con sus ojos mirándolo de una manera tan especial

-No, no lo haré – Ace le besa su mano – No, no te dejaré solo - comienza a liberar sus lágrimas – lo siento – dice comenzando a recordar su indiferencia en los últimos días.

-Lo siento – repite una vez más, recordando las noches que no se quedó con él a dormir.

-Lo siento Amo – le dice una última vez, recordando los errores que cometió al meterse con dos personas, con su amiga y con un desconocido.

-No te preocupes, entiendo, te quiero – le dice Shun sonriendo

Ace se sube a la cama y lo abraza, en su mente repetía una y otra vez que lo sentía mucho. Se quedó con él hasta quedarse dormidos, hasta el día siguiente.


Continuará ...