Muchas por todo el apoyo que recibe este triste intento de historia. Muchas gracias por su atención.

Como siempre nada me pertenece yo solo ocupo los personajes sin fines de lucro.

Capítulo XIV. No la conoces.

Andrew abrió los ojos viendo el techo de su habitación, sentía pesado todo su cuerpo, y en cuanto quiso levantarse sintió como algo o mejor dicho alguien se lo impedía.

Bajo la mirada para ver la cabellera rubia de Elsa, unos cuánto mechones de cabello le impedían apreciar su rostro de la manera que quería, así que con sus dedos los quito para ver el pacífico sueño que su reina tenía, sus labios ligeramente abiertos, y como se movía ligeramente su nariz con cada respiración, sonrío sin poder evitarlo.

Después de unos minutos de apreciarla, sintió el tacto sobre de su abdomen, como este recibía ligeras caricias sobre de la tela de su camisa, y antes de poder decir algo Elsa alzó más el rostro abriendo los ojos al mismo tiempo que quedaba enfrente de Andrew.

- Lo lograste. - Dijo Elsa juntando sus rostros para dejar un suave beso en los labios de Andrew.

- ¿Dudaste de mi? - preguntó Andrew con un tono de dolor fingido para que Elsa olvidara la batalla.

Pero Andrew no tuvo la suerte de que Elsa olvidará lo que vio, pues sus ojos empezaron a aguarse, mientras que su labio inferior empezó a temblar descontroladamente, y sintió como los brazos de Elsa rodearon su cuello con una fuerza no creyó poseyera Elsa, cuando estaba apunto de suplicar por aire, sintió las lágrimas sobre de su hombro, y escucho como Elsa luchaba por qué sus gimoteos no se escucharán.

- Pen... sé que..e.e.. te pe..e.e..rde...e..eería de nu...u..evo. (Pensé que te perdería de nuevo). - su voz sonaba tan frágil, tan lastimada, que Andrew solo pudo abrazar a Elsa de su cintura para que pudiera sentir que él seguía junto a ella.

En realidad ninguno de los dos supo cuánto tiempo estuvieron abrazados, pero solo se separaron cuando el gimoteo de Elsa paro. Andrew junto sus frentes mientras que miraba sus ojos.

- No vas a deshacerte de mí tan fácilmente.

Elsa apenas pudo reír un poco por la broma de Andrew. - Tu tampoco vas a deshacerte de mí, eres mío y solo mío.

Andrew sonrío, en realidad planeaba pedirle a Elsa que se casará con el de nuevo, pues sentía que su reina merecía un poco más, lamentablemente Elsa no tenía los mismos planes que el.

- Vamos a casarnos mañana mismo. - Andrew lo hubiera tomado como una proposición si el tono que utilizó Elsa hubiera dejado lugar para alguna opinión, pues de lo que recordaba y de lo que había visto a lo largo de las semanas en las que había regresado, Elsa era la que pensaba más las cosas, la que no dejaba que sus sentimientos nublaran su razón, pero ello iba en contra de ese pequeño estereotipo que tenía sobre de ella.

Pero eso murió al ver cómo es que Elsa lo veía, los ojos que tanto amaba lo veían con tanta ilusión, con tanto anhelo, con tanto amor, que perdió todo peso lo que sentía sobre posponer la boda.

Sonrío marcando sus pómulos, y tomo por la nuca a Elsa, y la beso con todo el sentimiento que sentía, quería demostrarle exactamente lo que le hacia sentir, como su cerebro dejaba de funcionar el tenerla junto a él, como su corazón gritaba su nombre con cada golpee que este daba, quería demostrarle cuánto la amaba.

Como era común entre ambos, la habitación tomo un ambiente más caliente, las respiraciones de ambos se hicieron pesadas, y pese a que Andrew podía soportar el calor sentía sus mejillas arder, y para tratar de hacer que su temperatura bajara tan siquiera un poco, se quitó su camisa, dejando ver su torso, Elsa abrió ligeramente la boca y tuvo que pasar saliva, pues a comparación de la última vez que lo vio, ahora su abdomen estaba perfectamente mercado, los músculos de su abdomen se marcaban en seis perfectos cuadros, Elsa se permitió recorrer cada uno con la punta de su dedo, subiendo hasta llegar a sus pectorales, que estaban igual muy definidos. Pero antes de que Elsa clamara la boca de Andrew como suya, un toque en la puerta los hizo separarse.

Por la puerta de la habitación se asomó su madre Iduna, y su rostro se tornó escarlata cuando vio que faltaba poco para que Elsa estuviera sentada sobre de Andrew y estaba sin camisa, ambos con los rostros rojos. Aún le costó un poco en pensar lo que ambos estaban haciendo antes de su llegada, pero habían hecho una promesa y la cumplirían, y a pesar de todo, no serían los únicos de cuna noble en casarse entre hermanos, claro que con el tiempo se había dejado de practicar, pero aún no había una ley que les prohibiera hacerlo. Suspiro para salir de su pequeño trance.

- Elsa puedes salir un momento, el doctor necesita ver a Andrew para ponerle su nueva pierna.

Elsa se tensó un poco, pues con el calor del momento había olvidado que Andrew había sido mutilado, sin esperar nada más salió de la habitación, pues tenía una boda que organizar.

Andrew se sentó al filo de su cama, y vio que solo tenía un poco más abajo de su rodilla izquierda, suspiro y con su mano lo toco.

Cuando sintió la cama hundirse a un lado suyo, volteo hacia su madre.

- ¿Estas seguro de esto?

Andrew ladeo su cabeza. - Supongo, he conocido a varias personas que usan hasta patas de palo para poder caminar.

Iduna soltó una risa seca, y negó con la cabeza. - Sobre casarte con Elsa.

Andrew se quedó impactado viendo a los ojos a su madre. - Ambos son muy jóvenes, ella apenas tiene dieciocho años, y tú quince, no se conocen bien.

- Yo la amo.

- No puedes amar a alguien que casi no conoces.

Andrew negó con la cabeza, antes de volver a enfrentar a su madre con los ojos. - Puede que aún no la conozca completamente, pero se... yo sé... que si estoy aquí es por ella.

Y antes de que Iduna dijera algo, Andrew siguió hablando. - Ella fue la mayor razón de poder soportar todo, cada que sentía que ya no podía más, solo hacia falta recordarla para que pudiera seguir adelante, lo siento madre, pero ella es más de lo que puedo pedir, haré lo que sea para estar a su lado, y si hace falta conocerla, me aseguraré de enamorarme de cada una de sus facetas, pues estoy seguro que yo la amo.